En su visita a Beijing no hubo anuncios concretos sobre la amenaza de Corea del Norte:
EE.UU. y China anuncian acuerdos por US$ 250 mil millones, dando indicios de nueva relación

Aunque varios de los pactos no son vinculantes y Xi Jinping sugirió que no harán cambios estructurales a sus políticas comerciales.  

Nicolás García de Val 

Estados Unidos y China sellaron la renovada amistad entre sus gobiernos con la firma de acuerdos por 250 mil millones de dólares, pero sin mencionar cambios sustanciales que permitan revertir el déficit comercial que existe entre ambos países y que el Presidente Donald Trump ha criticado en el pasado.

En declaraciones tras el anuncio de los nuevos acuerdos, Trump dijo que Estados Unidos y China "deben abordar de inmediato las injustas prácticas comerciales que impulsan" el déficit comercial. "Pero no culpo a China. ¿Quién puede culpar a un país por aprovecharse de otro para beneficio de sus ciudadanos? Le reconozco mucho mérito", dijo, entre aplausos, el Mandatario, que responsabilizó a sus predecesores por la situación.

Tal vez el más satisfecho con esa frase fue el Presidente chino, Xi Jinping, quien, sonriente, vio cómo Trump parecía validar la noción que él defiende, de que sus países están al mismo nivel en la escala de poderes mundial.

El discurso de ayer marca también un enorme cambio para el republicano, el mismo que cuando era candidato dijo que China era un "enemigo económico", que estaba "violando" a su país.

Entre los acuerdos firmados destaca el alcanzado entre Boeing y el grupo China Aviation Supplies Holding, que le comprará 300 aviones, por 37.000 millones de dólares. Además, la China Energy Investment Corporation se comprometió a invertir 83.700 millones de dólares por 20 años en Virginia Occidental, para el desarrollo de proyectos de extracción de gas de esquisto.

Tanto Trump como Xi alabaron los acuerdos firmados ayer como ejemplos de una cooperación en la que "ambos ganan". Al mismo tiempo, Xi dijo que China abrirá su mercado de acuerdo con "sus propios tiempos" e hizo un llamado a respetar las "diferencias del otro", prueba de que al Presidente estadounidense le resultará difícil presionarlo para conseguir cambios sustanciales en sus políticas comerciales, en momentos en que el excedente chino con EE.UU. es de US$ 223.000 millones en lo que va del año.

Esto, sumado a que se entregaron pocos detalles de los acuerdos alcanzados y que varios de ellos no son vinculantes, hace que la monumental suma no acalle las principales quejas de los empresarios y expertos estadounidenses, quienes alegan que China bloquea el acceso a su mercado y cuestionan los reiterados ciberataques que han sufrido.

"Estos acuerdos no representan ningún cambio en las relaciones. Varios eran pactos que ya habían sido alcanzados y muchos otros podrían no materializarse nunca. Es poco probable que la tendencia en la balanza comercial entre ambos países cambie", dijo a "El Mercurio" David Dollar, experto en economía internacional y china de la Brookings Institution.

Para Ann Lee, autora de "¿Colapsará la economía china?", los pactos "podrían ayudar" en el tema del déficit pero solo "marginalmente". "Lo que Trump y Xi buscan en verdad es ayudarse a tener una buena imagen en sus respectivas audiencias domésticas", aseguró a este diario.

Amistad creciente

Trump y Xi dedicaron gran parte del último día del republicano en Beijing a una larga reunión bilateral, en la que, además del tema comercial, discutieron sobre la amenaza de Corea del Norte y las fricciones en el Pacífico.

Aunque no llegaron a acuerdos concretos sobre cómo resolver estos problemas, Trump llamó al país asiático a "hacer más" sobre Pyongyang, porque "el tiempo se está acabando". "Si algo sé de su Presidente, es que si trabaja arduamente en esto, lo resolverá", manifestó, en una muestra de confianza total en su par chino.

"Ambas partes continuarán implementando las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y se comprometerán a trabajar para una solución en base a diálogo y negociaciones", dijo, por su parte, Xi. Trump se mostró de acuerdo y aseguró que "(China y EE.UU.) podemos resolver casi todos los problemas del mundo, y quizás todos ellos".

En cuanto a la tensión en el Pacífico, producto de los avances de China y su actividad militar en el Mar del Sur, ambos gobiernos acordaron "respetar su soberanía y su integridad territorial", manifestó Xi.

Durante todo el día, Trump alabó a su anfitrión, asegurando que tiene sentimientos "increíblemente cálidos" por él, que es "un hombre muy especial" y que tienen "muy buena química".

Pero tal vez el cumplido más importante que le hizo fue cambiar la imagen de portada de su cuenta de Twitter, por una en la que aparecen ambos líderes junto a sus esposas.

Los halagos continuaron por la noche durante un banquete de honor en el Gran Palacio del Pueblo, sede del Legislativo, que puso fin a la jornada.

"Hago un brindis por una amistad que crecerá más y más con los años", dijo Trump al terminar la cena y, al igual que el miércoles, mostró un video de su nieta, Arabella Kushner, cantando una canción tradicional japonesa.

Xi, en tanto, destacó que "tras años de hostilidad", China y Estados Unidos "han crecido hasta ser una comunidad cuyos intereses convergen".

Ambos llegarán por separado hoy a Danang, que durante la guerra de Vietnam fue una importante base naval estadounidense, para participar en la cumbre anual del APEC.

"No culpo a China (por el déficit comercial). ¿Quién puede culpar a un país por aprovecharse de otro para beneficio de sus ciudadanos? Reconozco mucho mérito a China".
Donald Trump
PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS.

"China ha anunciado varias áreas para promover el acceso a su mercado, de acuerdo con sus propios tiempos y agenda".
Xi Jinping
PRESIDENTE DE CHINA.

 APEC se reúne en emblemática ciudad vietnamita

Donald Trump llega hoy a Da Nang para asistir a la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Pero la visita de un Presidente que eludió varias veces el servicio militar a la que fuera una importante base naval estadounidense durante la Guerra de Vietnam (1955-1975) ha dividido a los veteranos.

"Por fin podrá poner en su currículum que estuvo en Vietnam", dijo a Reuters David Clark, un marine retirado de 68 años que hoy vive en la zona. Un lugar importante en la historia estadounidense-vietnamita, pues allí fue donde desembarcaron las tropas norteamericanas en 1965 tras su ingreso al conflicto bélico.

Otros celebran la visita. "Tiene agallas, no es un débil, y no depende de los partidos políticos", aseguró a France Presse Chas Lehmann, veterano de la Guerra de Vietnam que vive en Da Nang desde 2012.

Negociar de igual a igual

Al igual que muchos visitantes extranjeros que van a Asia, Donald Trump da la impresión de haber quedado profundamente impresionado por la hospitalidad de sus anfitriones.

De su compañero de golf, Shinzo Abe, el Primer Ministro japonés, dijo que "la relación es realmente extraordinaria". Moon Jae-in, Presidente de Corea del Sur, fue "un gentil caballero". Pero mantuvo sus más profundas reservas de elogios para el tercer anfitrión en su gira de cinco países, el líder chino, Xi Jinping.

Después de dos horas de conversaciones con el Presidente Xi, le dijo a su anfitrión: "Disfruté cada minuto. Usted es un hombre muy especial". Incluso, el superávit comercial de China con EE. UU. no fue culpa de China, sino producto de la astucia de los locales.

Trump pasó su campaña electoral calumniando a China, al decir que "manipulaba su moneda" y tenía prácticas comerciales desleales que ponen en peligro los empleos estadounidenses. Desde que llegó al poder, se ha quejado ante China para que "resuelva" el problema de Corea del Norte.

¿Cómo entender ahora sus exageraciones en Beijing, especialmente porque no fueron programadas por Xi, quien a su vez no ofreció ni una pizca de adulación directamente personal a su adulador invitado?

¿Acaso Trump, que no ha mostrado cortesía en el escenario internacional, está esperando que al hacerle a Xi el favor político de tratarlo de igual a igual como líder de la otra superpotencia, eso inclinará al Mandatario chino a su voluntad? Si es así, las tácticas no parecen estar funcionando.

Esta fue una visita con dos temas principales: la amenaza de Corea del Norte y el desequilibrio comercial de EE.UU. con China. Ambos siguen siendo un trabajo en progreso.

En Beijing, los dos líderes dieron a conocer un tremendo paquete de inversión china en Estados Unidos, gran parte del cual consistía en "memorandos de entendimiento" no comprometidos en lugar de contratos, algunos de los cuales no eran nuevos.

Los estadounidenses piden que China use su influencia para resolver el problema de Corea del Norte, pero a Beijing no le sirve nada a su interés estratégico crear un grave peligro con la desestabilización de Kim Jong-un.

Y la amenaza implícita de Trump, de crear una situación peor al entrar en un conflicto en la península, evidentemente no se la creen.



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Halagos y deseos de una estrecha cooperación entre EE.UU. y China marcaron el viaje de Trump al país asiático.
Halagos y deseos de una estrecha cooperación entre EE.UU. y China marcaron el viaje de Trump al país asiático.
Foto:Reuters

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