ELMERCURIO.COM Volver

Fanáticos entraron incluso a los dormitorios para observar la Fórmula E:
Hasta ofertas "todo incluido" hubo en el próspero mercado de arriendo de balcones

Domingo 4 de febrero de 2018

Aperitivo En otros casos, como en este departamento frente a Plaza Baquedano, los propios arrendatarios llevaron cervezas y comida para acompañar la jornada.Foto:DIEGO ALVÚJAR

Los alquileres de terrazas fluctuaron, en promedio, entre los $20 mil y $25 mil por persona. Las opciones iban desde solo mirar hasta consumir frutas y cervezas.
 


PATRICIO MIRANDA H. y DOMINGO OCHAGAVÍA 

Para Rodrigo Correa, vivir a más de 1.500 kilómetros de distancia no fue un impedimento para ver la Fórmula E.

Llegó el viernes desde Calama junto a su primo y arrendó un balcón -que compartió con cinco personas más- justo frente a Plaza Baquedano. "No pudimos conseguir entrada, pero con esta ubicación privilegiada fue para mejor", cuenta.

Como él, cientos de fanáticos de la velocidad se ubicaron en las terrazas de los edificios aledaños al circuito en Santiago, Providencia y Recoleta.

En el mismo departamento, Javiera del Campo acompañaba a su padre y a su esposo, junto a su hija de cinco meses. "Le estamos mandando fotos y mensajes a mi hermano, que es fanático y no pudo venir", dice.

Del Campo y su familia comenzaron a instalarse desde las nueve de la mañana y llevaron un catalejo para no perderse ningún detalle, ni siquiera el paso de la cantante australiana Kylie Minogue, a solo metros del edificio.

Los dueños de los departamentos sacaron cuentas alegres: en promedio, los valores fluctuaron entre 20 mil y 25 mil pesos por persona. Aunque no todos impusieron las mismas condiciones.

En su departamento, Catalina Rodríguez, estudiante de ingeniería comercial, recibió a seis personas que pudieron mirar desde el balcón, pero además usar la cocina y los baños de la vivienda. "Puse el aviso dos días antes de la carrera y me empezaron a llamar al tiro", detalla.

En el departamento de Rodrigo Zúñiga, en la esquina de Alameda y Vicuña Mackenna, las 15 personas que pagaron por el "servicio" pudieron observar no solo desde la terraza, sino también desde los dormitorios.

Zúñiga los recibió, además, con bebidas, cervezas y frutas, una suerte de "todo incluido", a cambio de $25 mil por persona. Uno que corrió con suerte fue Héctor Rojas, su primo que vive en Buenos Aires, que justo estaba de visita. "Vine a verlo a él y no tenía idea que estaba esto", dice.

Entre la quincena de arrendatarios, Cristián Alvarado y Esteban Zúñiga consideraban como "un privilegio" tener a la Fórmula E en Chile.

Amigos desde hace años, ambos viajaron a Perú el mes pasado para ver las primeras etapas del Rally Dakar 2018 y no se quisieron perder la competencia de monoplazas eléctricos en Santiago. "La Fórmula E es una carrera de nivel internacional, por eso hacemos el sacrificio de pagar", relatan.

El piloto nacional Juan Pablo Baudet, tercer lugar en la carrera Cayman GT4 Challenge el año pasado, también optó por arrendar un balcón en el mismo edificio para no estar a pleno sol en las tribunas situadas alrededor de la pista.

Desde el séptimo piso, disfrutó la carrera junto a su pareja y dos amigos, aunque confiesa que desembolsó un poco más de dinero. "No quería más personas, así que pagué para tener exclusividad", reconoce.