Nueva ley Este año debutan modificaciones:
Los Premios Nacionales cambian después de 25 años

El Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio pasa a gestionar los cuatro galardones artísticos: Literatura, Artes Plásticas, Música y Artes de la Representación. Además, se amplía el jurado: se suman dos creadores a la deliberación.  

Roberto Careaga C. 

Era una ocasión de pura felicidad, pero aun así el poeta Manuel Silva Acevedo, al recibir el Premio Nacional de Literatura, en agosto de 2016, se permitió una crítica: tras los agradecimientos, pidió públicamente que el sistema de entrega del galardón fuera reformulado. Instalado en el Ministerio de Educación y con las cámaras de todos los medios enfocándolo, Silva Acevedo hacía eco de una sensación que por años ha circulado no solo en el ambiente literario, sino en toda la cultura: los premios necesitaban un cambio. Y así será: este año los galardones serán diferentes.

En el marco de la legislación que crea el nuevo Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, que fue promulgada en octubre de 2017, fue incluida una modificación a la Ley N° 19.169, que regula la entrega de los Premios Nacionales y ahí se establecen cambios que impactarán fuertemente el destino de los galardones artísticos. El más lógico es que de los 11 galardones que hoy se entregan, cuatro dejarán de ser gestionados por el Ministerio de Educación y pasarán a manos del nuevo Ministerio de las Culturas. Se trata de los llamados artísticos: Literatura, Música, Artes Plásticas y Artes de la Representación.

Esos cuatro galardones, además, se verán afectados por otro cambio más profundo: una nueva conformación del jurado. Según la nueva legislación, se mantendrá el panel ya existente, pero con cambios. Hoy deciden los premios el rector de la Universidad de Chile, un representante de la academia chilena del área a premiar, un académico designado por el Consejo de Rectores -muchas veces ha sido un rector-, el último premiado y el ministro de Educación, que será reemplazado por el de Cultura. A ellos se sumarán dos creadores destacados del ámbito a premiar; es decir, escritores en el caso de Literatura, músicos en el de Música, artistas visuales en el de Artes Plásticas. Ellos serán escogidos por el Consejo Nacional de la Cultura, las Artes y el Patrimonio, entidad que seguirá existiendo en el nuevo ministerio.

La subsecretaria de Cultura, Ana Tironi, asegura que la modificación precisamente buscó "actualizar y enriquecer la composición" del jurado de los premios. Y, además, hacerlo al estilo ciudadano que marca la gestión cultural del organismo: "La nueva institucionalidad cultural tiene como eje central la participación de la sociedad civil en la generación de políticas culturales, siendo relevante, sin duda, que el Consejo Nacional del Ministerio, órgano representativo de la sociedad civil, designe jurados en cada una de las disciplinas relativas a las artes", explica.

Más allá de intentar resolver el vacío de la sociedad civil en el jurado del galardón, también estos dos nuevos jurados vendrían, al menos en el papel, a especializar a un jurado usualmente criticado por su potencial falta del conocimiento en las áreas que premian. En 2016, de hecho, se dio una situación particular en el caso de Literatura: por problemas de salud, Antonio Skármeta se excusó de participar del jurado en su calidad de premiado anterior, por lo que quienes decidieron al ganador fueron dos rectores -el de la U. de Chile y el de la UMCE-, la ministra de Educación, Adriana Delpiano, y la representante de la Academia Chilena de la Lengua, Adriana Valdés. Esta última era la única experta en el tema.

Ahora el cálculo de especialistas queda así: antes de esta modificación, solo dos miembros del jurado -el anterior premiado y el representante de la Academia Nacional del ámbito a galardonar- eran expertos en la materia, mientras que ahora serán cinco: a los mencionados se suman los dos creadores y el académico representante del Consejo de Rectores. "Me parece bien que sean los mismos escritores los que disciernan, más que los rectores o sus delegados. Me parece que deben ser los mismos escritores quienes escojan el galardón, con todos los riesgos que eso entraña, las enemistades y amistades. Pero hay que correr esos riesgos, porque realmente lo que importa es la calidad", dice el poeta Manuel Silva Acevedo. Mientras que Horacio Salinas, director musical de Inti Illimani, agrega: "Que sean músicos me parece muy importante porque a veces nos sorprendíamos con que parte del jurado desconocía absolutamente quiénes eran las personas que se iba a premiar".

En una línea similar está el artista y crítico Gaspar Galaz, que en siete oportunidades fue miembro del jurado del galardón de Artes Plásticas, en representación de la Academia de Chilena de Bellas Artes. "Me parece muy importante, porque se van a sumar al jurado dos actores, dos lectores, dos artistas. Verdaderos especialistas en el tema. Porque aunque a veces se preparaban mucho, rectores y ministros no tienen por qué estar al tanto de la situación de todas las áreas de la cultura y sus artistas. Empieza un mundo nuevo", plantea. Pero agrega: "Aunque obviamente el jurado nuevo sabrá perfectamente los nombres que están circulando y que son merecedores del premio; en el caso de Artes Plásticas, obviamente Ricardo Irarrázaval debería ya haber sido premiado, o Juan Pablo Langlois, o Juan Domingo Dávila. Siempre hay cinco o seis nombres rondando y a uno le cae. No hay muchos más".

Las críticas no escuchadas

La historia de los Premios Nacionales se remonta a 76 años. En 1942 fue creado el galardón; originalmente estaba gestionado por la Universidad de Chile y solo estaba consagrado a Artes Plásticas y a Literatura. De hecho, fue desde esta última disciplina de donde surgió la idea y, específicamente, de su primer ganador. Según cuenta el crítico Alone en sus memorias, poco antes de cumplir 60 años Augusto D'Halmar pidió entre sus colegas un regalo de cumpleaños que estuviera a la altura. De su preeminencia en las letras nacionales no había duda, pero según Luis Sánchez Latorre tampoco de la necesidad financiera que lo aquejaba: desde su inicio, el premio incluía una pensión vitalicia. Con los años, el galardón cambiaría sus reglas muchas veces.

La última modificación fue en 1992, cuando se definieron como 11 los galardones tutelados por el Ministerio de Educación: de Literatura, Periodismo, Ciencias Exactas, Ciencias Naturales, Ciencias Aplicadas y Tecnológicas, Historia, Ciencias de la Educación, Artes Plásticas, Música, Artes de la Representación y Audivisuales, y de Humanidades y Ciencias Sociales. Con los años, la ley empezó a recibir críticas, hubo iniciativas para modificarla, incluso en 2005 el por entonces senador Gabriel Valdés dirigió una comisión para reformular el sistema de entrega de los galardones.

Para el cambio que viene ahora solo faltan los detalles finales. Según la subsecretaria Tironi, el decreto con fuerza de ley que concretará la puesta en marcha del Ministerio de las Culturas está hoy en Contraloría para su toma de razón. No hay una fecha definida para que se supere ese trámite, pero será antes del último domingo de junio, que es cuando los Premios Nacionales hacen su tradicional convocatoria pública a los postulantes. Aun así, faltará un paso para concretar la nueva normativa: la ley establece que los dos jurados creadores que se suman al panel deben designarse a partir de un procedimiento normado por un reglamento que aún no está escrito. La tarea será de la nueva administración de Cultura, encabezada por la ministra Alejandra Pérez.

Pero aún quedan flancos abiertos en los galardones. Horacio Salinas, de Inti Illimani, ha sido un férreo crítico de la tendencia del Premio Nacional de Música a distinguir a compositores del ámbito docto, ignorando la música popular. Sobre ese tema no hay cambios en la nueva ley. "Hoy suena un poco decimonónico eso de la música académica, y lo digo entre comillas. Muchos no percibimos la trascendencia que se le da. Eso impidió por años premiar a Vicente Bianchi. La música implica hoy música de lenguajes que entrecruzan disciplinas populares y académicas, de manera que valorar la importancia de un solo tipo de música me parece que es el problema", dice Salinas. Y agrega: "Y en ese sentido, si se escogen para el jurado a creadores muy ligados a la academia o que van a defender ese nicho, no sé qué tan importante sea el cambio", añade.

Para el investigador musical Juan Pablo González, la diferencia entre música docta y popular le ha pesado al premio. Advierte que si criticó el galardón a Vicente Bianchi el año pasado, fue porque, según él, estaba fuera de actividad. El problema, apunta, es que el tiempo ha pasado: "Este premio se dio por primera vez en 1945, cuando el concepto de compositor estaba totalmente vinculado con la música clásica y la Universidad de Chile era el único lugar donde un compositor se podía formar, trabajar y estrenar su obra. Esa lógica cambió, pero en el premio no cambió", dice.

Ante los cambios al galardón, González añade: "Lo bueno del nuevo jurado es que puede hacerse cargo de la apertura que ha tenido el concepto de música en los últimos 30 años. Las fronteras de la música se han ido acercando. No digo que sea lo mismo peras y manzanas, hay muchas músicas. Pero en el ámbito popular sí aparece la figura del creador, que abre nuevos rumbos e instala nuevos sonidos. Y ellos tienen todo el derecho a postular a este premio. Veamos ahora a qué nuevos jurados escoge el Consejo de la Cultura".

En el ámbito de la literatura, el poeta Manuel Silva Acevedo vuelve a la carga. Al recibir el galardón en 2016, se lanzó contra esa regla no escrita del Premio de Literatura: bienal como todos los premios, se va alternando el género ganador entre poesía y narrativa. Así la cosas, un poeta solo puede aspirar a ganar cada cuatro años. La nueva ley tampoco se pronuncia sobre el tema. "Lo encuentro grave, porque creo que poesía merece un renglón especial. Sobre todo considerando la cantidad de poetas que postulan; cuando yo lo gané postularon 18. Tenemos dos premios Nobel en poesía, hay una tradición que lo amerita", dice. Y añade: "Este año me tocaría a mí ser jurado para narrativa. Y después a un narrador le tocaría ser jurado para la poesía. Eso lo encuentro un poco absurdo. Debería haber dos premios, claramente. Yo pido un Premio Nacional de Poesía".

"Debería haber dos premios (de Literatura), claramente. Pido un Premio Nacional de Poesía".
MANUEL SILVA ACEVEDO, POETA

"Se buscó actualizar y enriquecer la composición del jurado de los Premios Nacionales relativos a las artes".
ANA TIRONI, SUBSECRETARIA DE CULTURA

"El nuevo jurado puede hacerse cargo de la apertura que ha tenido el concepto de música".
JUAN PABLO GONZÁLEZ, INVESTIGADOR

"A veces, parte del jurado desconocía quiénes eran las personas que se iba a premiar".
HORACIO SALINAS, INTI ILLIMANI

Los cambios a los premios empiezan este año: los galardones de Literatura y Música tendrán nuevas reglas.

 Narradores y músicos: Candidatos para 2018

En 2018, dos premios serán los encargados de probar la nueva modalidad: el de Literatura y el de Música. Los de Artes de la Representación y de Artes Plásticas, que también se ven afectados, se entregan el año que viene.

No está escrita, pero la regla opera: hace dos años se le dio a un poeta y este año el Premio Nacional de Literatura se le debe entregar a un narrador. Así las cosas, hay que remitirse a las campañas de 2014 para suponer el panorama de candidatos que veremos en los próximos meses: fallecidos Pedro Lemebel y Poli Délano -postulantes de aquel año-, siguen en la posible carrera Diamela Eltit y Germán Marín, así como Jorge Guzmán, Patricio Manns (que también se presenta al de música), José Luis Rosasco, Fernando Emmerich y Francisco Rivas. Es posible que se sumen nuevos autores en el camino, pero por ahora las campañas aún no empiezan.

En el caso de la música, que también se entrega este año, los postulantes posibles son los compositores Gabriel Brncic y Hernán Ramírez, ambos ligados a música docta, como también el pianista Roberto Bravo; Guillermo Rifo, los representantes de la Nueva Canción Chilena Patricio Manns y Horacio Salinas, y el investigador Luis Merino Reyes. También se repite el nombre de Sylvia Soublette. Para este caso corre también la advertencia de Literatura: las campañas aún no arrancan.

Además de los galardones que gestionará el nuevo Ministerio de las Culturas, en 2018 se entregarán otros tres premios nacionales bajo el alero del Ministerio de Educación: de Historia, de Ciencias Aplicadas y Tecnología y de Ciencias Naturales. Se fallan a fines de agosto.



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Foto:FABIÁN RIVAS

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