ENTREVISTA Artista alemán que inaugura en el MAC:
Louis von Adelsheim y su arte sobre la cárcel en Chile

Monumentales y sobrecogedoras obras internan en la vida de la cárcel en nuestro país, a través de videoinstalaciones y poesías escritas por presidiarios. La muestra del premiado artista alemán Louis von Adelsheim, junto a la poeta Andrea Brandes, se inaugura el jueves.  

CECILIA VALDÉS URRUTIA 

Tras un enrejado con cercos de alta tensión, se observa una larga y pulcra mesa blanca sobre la que hay langostas y manos de comensales privilegiados que tal vez disfrutan de esa comida pero que viven encerrados en sus propias vidas, mientras se escuchan desde unos parlantes, poemas de presos de la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago. Cercano a ello, en penumbras, se vislumbran algunas de las celdas del recinto penintenciario de Valparaíso, con sus pasillos y reclusos que entregan testimonios de sus vidas. "El patio" -filmado por el artista junto a la poeta, desde los techos de la cárcel del puerto- va internando en lo que sucede en esos espacios al aire libre, con gendarmes desarmados y con cada sector liderado por un jefe.

Esas son algunas facetas de las 11 instalaciones del artista suizo alemán Louis von Adelsheim, quien inaugura este jueves una inédita exposición en el Museo de Arte Contemporáneo, en Quinta Normal.

La muestra -que desarrolló junto a quien tuvo a su cargo, durante ocho años, el taller de poesía en la Cárcel de Alta Seguridad, la poeta y abogada Andrea Brandes- interna en los sueños, temores y realidades de los reclusos, metaforiza la situación extrema de las mujeres internas; la relación directa con el Sename; se recuerda la tragedia en la Cárcel de San Miguel, de 2010, y se revelan y plantean situaciones urgentes, como la injusticia del encarcelamiento de algunos. Mientras, las obras, de ataúdes, hablarán de las víctimas.

Adelsheim es reconocido en el ambiente de las artes visuales. En 2010, expuso una impactante muestra en el MAC, obteniendo el Premio de la Crítica, mientras que en Europa fue un pionero en trabajar con el videoartista Nam June Paik. Hoy, aún en pleno montaje y construcción de esta muestra de envergadura (que contempla más de 80 proyectores), nos confiesa, con esa sencillez y simpatía propia de él: "No sabemos el resultado de todo esto, pero el entusiasmo y apoyo ha sido enorme". Si hay algo que mueve a este "pintor electrónico", como se define, es la realidad profunda, las capas más sensibles de una sociedad. Antes, estuvo en la India, y se internó en lugares extremos. El trabajo en una cárcel no es algo nuevo para él.

La muestra en el MAC -con el auspicio de la Cámara Chilena de la Construcción, y el patrocinio de Fundación Paz Ciudadana y el encuentro 3xi de la Confederación de la Producción y del Comercio- profundizará, de un modo distinto, en esas realidades. Será acompañada de un seminario y mesas redondas a cargo de especialistas. "En todas, participará un poeta, actor o pintor -detalla Andrea Brandes-, y se abordarán temas como 'La arquitectura del crimen': una realidad que se vive en poblaciones de Santiago, de pasajes estrechos y casas hacinadas", cuenta la poeta. Otro de los temas será "Ni arte ni parte", sobre el rol del arte como un camino de resocialización y reinserción.

Transparentar el muro

-Louis, usted hizo, en 2013, una gran acción de arte en la cárcel de Badden Württemberg.

"Fue en la cárcel juvenil más grande del sur de Alemania, pero donde hay prácticamente 300 personas encargadas de 300 reclusos. Con todo, al reunirnos a discutir con ellos sobre qué es lo mejor y peor de la cárcel, la respuesta es la misma de aquí: lo más malo es la comida, y lo mejor es que te encuentras con amigos para la vida. Salen y siguen unidos cometiendo delitos. Esa acción de arte fue una videoproyección en las paredes externas e internas de la cárcel, en donde se proyectaba la vida dentro y fuera de las rejas. Era la primera vez que se hacía algo así en Alemania, con el permiso del Ministerio de Justicia. Fue como transparentar el muro. Lo vieron más de 1.500 personas. Y por casualidad estaba allí Andrea Brandes (casada con alemán) , quien con la experiencia de trabajar con presos, me propuso hacer un proyecto para Chile, en vista de los grandes problemas de criminalidad y como una manera de contar esta realidad, ajena a sensacionalismo que es lo que usualmente muestra la televisión".

-¿Hubo una primera idea, frustrada, de hacer algo en los muros de la cárcel en Valparaíso?

"Sí. Porque era muy peligroso que asistiera el público en la noche por el Camino de la Pólvora. Pero después de las filmaciones que hicimos desde los techos hacia los patios de la cárcel, nos dimos cuenta, al ver esa espacialidad, que había modos de vidas y acontecimientos que podíamos llevar al interior de un museo. Hablamos con Francisco Brugnoli para hacer algo, se sumó de inmediato y nos dijo 'el museo es tuyo'".

-¿Por qué se demoraron más de tres años en la filmación?

"Visitamos, desde el 2014, muchas veces y durante varios días seguidos la cárcel. El fin era filmar, pero teníamos que repetir los procesos, debíamos ponernos al ritmo de lo que sucede en una prisión, desde que despiertan los reclusos. Y donde estábamos solo se podía filmar un poco. Con mi castellano malo, no era tampoco fácil comunicarme. Teníamos pocos minutos para explicarles de que se trataba esto. Andrea, con su experiencia, lograba obtener confidencias. Les decía que no éramos de la televisión y que queríamos hacer un proyecto de arte. Al escuchar la palabra arte, los presos cambiaban de actitud. El arte tiene una connotación muy positiva para ellos".

"Otro obstáculo fue nuestro cansancio. La energía, la carga emocional, del dolor, la tensión y la desesperanza son muy fuertes".

-¿Cuáles fueron los mayores desafíos al idear un proyecto de arte sobre esa realidad social?

"Es muy complejo transfigurar una realidad como esa en forma artística. Me gustan las imágenes estéticas, me gusta la belleza, pero esto es muy diferente. Es una confrontación con el dolor y con facetas complicadas del ser humano. Hay historias muy distintas, personas de orígenes muy humildes; hay algunos presos muy peligrosos, sicópatas, como en todas partes. Pero pensamos que la mayor parte de los presidarios en Chile no tuvieron oportunidades, educación y no tienen ayuda suficiente para la reinserción, ni vislumbran una posibilidad en el futuro. Eso remueve. No es algo fácil y no hay placer durante este trabajo, en especial en los momentos que pasamos en la cárcel. La situación de los jóvenes reclusos es, en su mayoría, explicada por sus historias personales, la mayor parte viene del Sename. También, la situación de las mujeres: ellas son solo el 10 por ciento de la población penal y varias son inocentes. Su realidad carcelaria viene de sus parejas que las impulsan al tráfico de droga. Llevar ello a metáforas visuales es difícil"

"El espectador pasará a ser parte de la cárcel"

-En su anterior exposición en el MAC, quiso mostrar la mirada de un indigente. ¿Qué mirada prima aquí?

"Es una mirada subjetiva, del que filma, pero donde la confidencia es clave. Tiene también un aspecto surrealista. Se maneja lo simbólico, con cuadros de mucho movimiento, que tienen que ver metafóricamente con la realidad".

-¿Qué quisiera producir en el espectador?

"El público pasará a ser parte de una cárcel. La idea es que tengan la posibilidad de participar, de alguna forma, en esas vidas. Pero también hay metáforas sobre cómo muchos de nosotros construimos cárceles y muros emocionales, sicológicos. Quisiera que el visitante al entrar en las salas le suceda algo, pero más a nivel emocional. Esta exposición es muy fácil de entender. No es una muestra elitista".

-¿Hay también mucha poesía visual y escrita?

"¡Ese es un regalo del cielo! Todas las instalaciones son poemas, en el fondo, que funcionan en estos cuadros visuales en movimiento y en lo escrito. Habrá poemas en las salas también, escritos por lo reclusos del taller de Andrea Brandes, para que la gente pueda ir sacándolos".

-Las instalaciones son fuertes, pero ¿qué obra le conmueve más?

"Pienso en este momento en aquella donde construimos un tríptico de video en el que se puede anticipar la vida dura de la cárcel. Esos momentos filmados conmueven mucho".

Gustave Doré, Kiefer y Rilke

-Y de la historia del arte, ¿rescata a alguien que haya pintado el tema?

"¡El pintor Gustav Doré! El hizo un dibujo increíble de una cárcel y pienso tal vez en hacer una proyección con esa imagen. Ese dibujo con los rostros de los presos muy simpáticos, interesantes, y también muy humanos".

-Hay un gran artista alemán contemporáneo que pinta y trabaja temas relacionados: Anselm Kiefer

"¡Lo admiro! Vivo a 20 kilómetros de una vieja fábrica de tejas donde Kiefer era el propietario y guardaba ahí aviones de plomo y cuadros increíbles. Pero él tuvo problemas con la comunidad y fue una señora muy rica, Patrva Runi Mühling, quien le compró todo ¡con sus obras de arte!, a puertas cerradas, en millones de dólares, Conozco bien ese lugar y también al hijo de Kiefer. Pero es un lugar muy privado, y la propietaria no deja acceder a la gente... Con todo, la inspiración para mí es la realidad con que me encuentro".

"Otro artista muy interesante es Julian Rosefeldt, recién expuso en Berlín, una instalación con 12 pantallas con Kate Blanchet de personaje principal. Para mí, es la exposición más interesante de los últimos dos años, y es el videoartista más importante de la actualidad".

-Y en poesía, ¿qué autor o poema le hace más sentido en esta exposición?

"Hay un poema sobre la vida y muerte de Rilke -responde Andrea Brandes-. Lo hemos comentado mucho. Trata sobre soldados que partirán a la guerra y están juntos esperando la víspera de la batalla. Pero nadie habla, hasta que uno dice la palabra 'madre' y todos entienden. Es la palabra arquetípica en la cárcel. El que no la tiene se la inventa. Y es la falta de madre lo que llevó a muchos a cometer lo que hicieron. Hay otros, en cambio, a quienes la madre es quien los sostiene. La universalidad que tiene este vínculo y que hay que restaurar ha sido un tema esencial y recurrente en este proyecto".

LOS MUROS DE CHILE, Louis von Adelsheim y Andrea Brandes, Museo de Arte Contemporáneo, Quinta Normal, desde el 6 de abril.

 


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Louis pasó más de tres años filmando en la Cárcel de Valparaíso. Era devastador emocionalmente, reconoce.
Louis pasó más de tres años filmando en la Cárcel de Valparaíso. "Era devastador emocionalmente", reconoce.
Foto:CRISTIÁN CARVALLO

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