Pablo Ramírez fue atacado en local de Servipag:
La nueva vida del cajero quemado hace tres años en Hualpén

Terminó sus estudios y agradece que las secuelas sean mínimas.  

SEBASTIÁN HENRÍQUEZ 

Pablo Ramírez dice que está recuperado y que se siente feliz. Tanto, que si tuviera la posibilidad de borrar la tarde del 29 de julio de 2015, no lo haría. Ese día, dos jóvenes le rociaron combustible y encendieron fuego para robar el local de Servipag donde trabajaba en Hualpén, comuna del Gran Concepción.

Pero también reconoce que si escucha ruidos en la noche se queda desvelado. Que mira el espejo retrovisor de su auto constantemente y que si alguien se le acerca, teme. Explica que le costó mucho tiempo poder ir a cargar bencina a alguna estación de servicio, porque junto con el olor venían los recuerdos: "Es complejo, difícil de explicar".

Este mes se cumplen tres años desde el ataque que lo dejó con el 30% del cuerpo quemado, y un fuerte compromiso de las vías respiratorias. Estuvo un año y medio en tratamiento, y aunque perdió masa muscular y tiene cicatrices en las manos, dice que las secuelas son mínimas. "Yo debería haber muerto, no debería haber salido vivo de la caseta", afirma.

Sobre su recuperación, está seguro de que la justicia ayuda. "No tengo rencor con los autores del delito. Creo que hay un tema de fondo, que es la falta de oportunidades, pero también creo que lograr una condena permite cerrar el ciclo", afirma, sobre los siete años de internación en un centro cerrado que recibió uno de los autores. El otro murió en una riña en la cárcel.

Ramírez sostiene que debe ser muy diferente cuando no hay una condena, porque la sensación de inseguridad no da la paz necesaria para las terapias.

"Dentro de todo, tuve suerte. Tengo una familia, con una historia de amor muy fuerte. Tenía las herramientas personales para enfrentar esto, porque siempre pensé que el dolor hay que aceptarlo. Y un buen seguro laboral, con el que se costeó toda mi recuperación", comenta.

Aunque sigue trabajando en la misma empresa, terminó sus estudios y quiere dar un salto. "La vida hay que aprovecharla, no es algo que se pueda dejar a la ligera. El accidente me dejó más inquieto", asegura. Aprovechando su formación como prevencionista de riesgos y lo que le tocó vivir, quiere hacer charlas motivacionales.

"Lo que viví me hace fuerte. No quiero que suene a soberbia, pero ¿qué puede ganarme ahora? Porque lo que me pasó fue muy grave, no sé si haya algo más tremendo. Y si sobreviví es porque soy fuerte. Tengo mucho más confianza en mí mismo hoy", cuenta, añadiendo que esta actitud quiere aprovecharla para hacer coaching .

 


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
Rehabilitación. Pese a los problemas físicos, Pablo siente que salió fortalecido de la experiencia, que quiere compartir en charlas.
Rehabilitación. Pese a los problemas físicos, Pablo siente que salió fortalecido de la experiencia, que quiere compartir en charlas.
Foto:ALEJANDRO ZOÑEZ

[+] Vea más fotos


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
0  
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales