Busca crear un nuevo organismo multilateral sudamericano:
La apuesta del canciller Ampuero para dejar atrás su complicado 2018

Tras un fin de año 2018 turbulento, el ministro de RR.EE. reunió a los cancilleres afines para proponer un nuevo organismo, que siga el modelo de la Alianza del Pacífico, sin Bolivia y Venezuela. Además, deberá mostrar muñeca negociadora para calmar los ánimos del Grupo de Lima respecto de Venezuela y para convencer a Trump y Putin de viajar a Chile para la APEC. Todo en medio de los cuestionamientos a su gestión.  

Matías Bakit y Josefina Ossandón 

2018 fue un año difícil para el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Ampuero. Muy difícil, dicen algunos.

Comenzó en marzo cuando, recién asumido, debió liderar la delegación chilena en los tensos alegatos orales en La Haya, por la demanda marítima boliviana. Y terminó en polémica debido al rechazo de Chile al Pacto Migratorio de la ONU.

Esta última, dicen fuentes de Cancillería, lo dejó dañado, con relaciones rotas con Interior, desde donde surgió la versión de que el embajador en las Naciones Unidas, Milenko Skoknic, se habría mostrado contrario a la declaración que leería Chile en la Cumbre en Marrakech.

Esto, dicen, provocó luego un cambio en la posición nacional. El representante en Nueva York sería luego defendido por Ampuero, provocando la molestia de la cartera residente en La Moneda.

Todo el caos provocó fuertes críticas de la oposición -y algunos integrantes de Chile Vamos- basadas, también, en una supuesta "falta de liderazgo". "Un ministerio sin fuerza", incluso lo llamaron algunos.

El problema, se cuenta, también se ha visto reflejado en las encuestas, donde su figura ha ido a la baja. Algo que preocupa, sobre todo porque se asume que será difícil de recuperar, dado que al no haber más dimes y diretes públicos con Bolivia, se habría acabado lo que algunos en Cancillería califican como la "popularidad gratis" de los ministros de Relaciones Exteriores. De hecho, hay quienes creen que "va a seguir bajando".

Es por esto que se asume que el año que recién comienza será clave para la consolidación de la gestión del ministro y ya tiene varias tareas para dar vuelta la imagen antes mencionada.

De hecho, sus desafíos de 2019 empezaron temprano el viernes, en Perú, en la reunión del Grupo de Lima. Ahí se suponía que se hablaría de los derechos humanos en Venezuela y Nicaragua, quizás los dos temas que más réditos le han dado. Sin embargo, llevaba, además, bajo el brazo una estrategia distinta.

El nuevo modelo

Fue estando en Brasil, en el cambio de mando en el que asumió el Presidente Jair Bolsonaro, que el canciller Ampuero comenzó a organizar un desayuno entre ministros y autoridades, el viernes en la mañana, en la embajada de Chile en Lima.

Oficialmente, el encuentro, en el que participaron los cancilleres de Colombia y Perú, más altos representantes de Brasil, Argentina y Paraguay, sería para tratar los abusos a los derechos humanos en Nicaragua. Supuestamente, con ese objetivo dejó Ampuero el Swissotel, a las 7:30 del viernes, para trasladarse a la embajada.

Ahí lo esperaban ya varios de los cancilleres, con quienes conversó individualmente unos pocos minutos. Luego, los invitó a sacarse una foto oficial y a tomar un desayuno-reunión, que duró poco menos de una hora. Nicaragua era, efectivamente, el tema principal.

Sin embargo, había otro trasfondo.

En el Gobierno evalúan que, desde que en abril los seis países mencionados abandonaron la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) debido al inmovilismo del bloque, se ha comprobado la necesidad de tener una entidad regional que lo reemplace.

Es precisamente esto -la creación de un nuevo grupo de coordinación regional- lo que Ampuero propuso en el desayuno del viernes.

"El problema de Unasur es que se convirtió en una instancia completamente inoperante, sobreideologizada, alejada de los propósitos para los que fue creada y que hoy está completamente paralizada", explica Ampuero.

Poco a poco, en los últimos meses, el canciller había estado tanteando terreno al respecto, en reuniones con sus pares. El ministro, sin embargo, no llevó a Lima solo la idea; también, un modelo, que también ha estado consultando.

Específicamente, planteó que todos los presentes están de acuerdo con que Unasur fracasó debido a su modelo burocrático que incluía un parlamento, sedes y un financiamiento difícil de lograr.

En contraste, la idea que presentó Ampuero fue la de seguir la idea que tiene la Alianza del Pacífico, que pese a no tener gastos en personal ni en una sede, "avanza". Es, mencionó, una organización "flexible" y "sin burocracia".

Un bloque que, en principio, dejaría fuera a Bolivia y Venezuela, los dos principales defensores de Unasur.

Factor Venezuela

Dicen sus críticos que una de las falencias que ha tenido el canciller es la poca visibilidad que ha tenido en sus labores, en contraste con la del Presidente Sebastián Piñera.

Quienes lo defienden explican que en este segundo gobierno, el mandatario se ha mostrado muy "apasionado" por los temas internacionales y que escasamente ha dejado espacio a su canciller para "lucirse".

En este contexto, el diseño para este año está claro. El Presidente seguirá siendo el líder, "el rostro más visible" de la política exterior chilena, secundado por el canciller, que es definido como el "brazo ejecutivo". De ahí la gran cantidad de viajes que el mismo Presidente hizo en 2018 (9 giras internacionales).

Será el Presidente, de hecho, quien lidere varias de las iniciativas para lograr nuevos Acuerdos de Libre Comercio, como la actualización del tratado con la UE e India, y el nuevo acuerdo con República Dominicana. Además, hay en curso una negociación con el bloque EFTA, que conforman Islandia, Noruega, Liechtenstein y Suiza.

Mientras, el ministro estará trabajando en la consolidación de la relación con Ecuador, Paraguay y Uruguay.

Otro punto fundamental será estar todo el año pendiente de lo que pueda ocurrir en Venezuela, como una de las cabezas del Grupo de Lima.

Un punto clave, que ya se conversó el viernes, será la medida o declaración que se hará después del 10 de enero, fecha en que comienza el nuevo período de Nicolás Maduro y cuando, para los países del grupo, el gobierno de Nicolás Maduro comienza a ser "ilegal".

Si bien ahí hay acuerdo de que las declaraciones deben ser fuertes y "muy críticas", en la Cancillería chilena creen que hay que tener prudencia, sobre todo en la petición de algunos países de romper relaciones diplomáticas con Venezuela. Un quiebre que para Chile podría generar represalias de parte de Caracas, como el retiro de la relación consular; algo que dejaría abandonados a su suerte a los chilenos residentes.

El tema no gusta en Teatinos 180 -sede de la Cancillería-, porque hay interés en mantener alguna vía abierta para, nuevamente, enviar aviones para ayudar a los connacionales y saber de los huéspedes opositores que viven en la embajada: Roberto Enríquez y Freddy Guevara.

Se espera que durante todo el año, países del Grupo de Lima, como Perú y Colombia, presionen por medidas cada vez más fuertes, secundados muchas veces por Estados Unidos. Y ahí se verá la muñeca del ministro.

APEC, el desafío

Quizás el evento más relevante del año será la Cumbre del APEC.

Ahí, sin embargo, el protagonismo será de Piñera, quien desea liderar personalmente las conversaciones o esfuerzos de tono "mundial" de su administración. En este caso, él estará personalmente involucrado en que la Cumbre cumpla las expectativas mundiales y, sobre todo, no se vea afectada por el ambiente que rodea la llamada guerra comercial entre Estados Unidos y China y se logre sacar una declaración final, al contrario de lo ocurrido en Papúa Nueva Guinea.

De todas formas, el ministro Ampuero tiene un rol en el que comparte tareas con el propio mandatario. Ambos, de diversas formas y usando distintos contactos, están poniendo todas sus energías en asegurar la presencia de los líderes mundiales más importantes del orbe en Chile. Es decir, Donald Trump, Presidente de Estados Unidos, y Vladimir Putin, mandatario ruso.

Ahora bien, las prioridades en Teatinos 180 podrían cambiar y dar un giro abrupto en consonancia con lo que pase con el caso Silala en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que enfrenta a Chile con Bolivia. Especialmente si -como se espera- los alegatos orales y el fallo son este año y se juntan con los intentos por reelegirse de Evo Morales.

"Chile enfrenta desafíos en todos los planos, en el plano vecinal, regional y global. En ese sentido, es fundamental tener una estructura más flexible, que se pueda adaptar rápidamente a estos desafíos que son cambiantes. Ya que somos un país abierto al mundo, debemos tener un pensamiento estratégico para ser capaces de anticiparnos a los procesos que van evolucionando. Y eso pasa por plantearnos cómo está distribuida nuestra presencia en el exterior, cómo se evalúa el desempeño de nuestros embajadores y funcionarios, los énfasis de nuestra presencia en el sistema multilateral y cómo alineamos recursos siempre escasos para enfrentar escenarios dinámicos y siempre demandantes", resume el ministro.

 


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
El Grupo de Lima en pleno, discutiendo las medidas post 10 de enero contra Venezuela.
El Grupo de Lima en pleno, discutiendo las medidas post 10 de enero contra Venezuela.

[+] Vea más fotos


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
0  
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales