VIVIENDA Y DECORACIÓN

Sábado 7 de Febrero de 2004

Apuesta por el color

En Santa Augusta de Quintay, la decoradora Clara Gil realizó la ambientación de este departamento, esquivando los clichés marinos y apelando a colores audaces.

Texto, Andrea Wahr Rivas / Fotografías, José Luis Rissetti / Producción, Paula Fernández T.

Práctica, pero ante todo estética. Así define la decoradora Clara Gil su línea de trabajo. Y son características que se observan en los ambientes de este departamento de cuatro dormitorios, ubicado en el condominio Santa Augusta, en Quintay.

La dueña de casa le pidió a Clara una decoración liviana y fresca. Para ello, la profesional desechó por completo la típica ambientación marina y se inclinó por colores verdes y calipsos, que aluden al verano y que resultan energéticos y atrevidos en su justa dosis.

- Las segundas casas permiten mayor audacia. No se pasa tanto tiempo en ellas y así, uno no se cansa de los muebles ni de los colores- , afirma la decoradora.

Ella cuidó todos los detalles. Supervisó la elección del mobiliario y de los objetos decorativos. De ese modo se aseguró de que los espacios estuvieran bien resueltos y no fueran ajenos a sus propietarios.

- Lo importante es interpretar bien los gustos y necesidades de quienes usarán los espacios, y que los ambientes ayuden a vivir cómodamente- , dice Clara Gil.

De la acertada combinación de objetos disímiles, la profesional sostiene que "se puede llegar a resultados más personales".

Por esa razón, y muy acorde con lo que ha estado realizando en el último tiempo, en este proyecto mezcló estilos, tonalidades, procedencias y estampados. "Estoy trabajando en decoraciones atrevidas pero etéreas, experimentando con mucho color", afirma.

Para crear recintos relajados y confortables, diseñó gran parte del mobiliario. Procurando aprovechar al máximo la superficie del departamento, llevó a cabo diversos proyectos a medida y un par de ideas ingeniosas. El sofá esquinero, realizado por Julio Garretón y tapizado en un verde manzana intenso, permite la circulación en el living. Asimismo, para favorecer la sensación de mayor espacialidad, en vez de instalar una mesa de centro, creó dos poufs cuadrados con bandejas lacadas, que van sobre ellos y que se pueden retirar según las necesidades.

Con el mismo propósito, diseñó un arrimo en volado en el comedor, lo que provee de superficie de apoyo sin restar espacio al lugar.

Este último recinto mantiene el colorido imperante en las telas. La mesa se patinó en blanco, al albayalde. Y Clara diseñó una alacena que oculta el televisor y el equipo de música. "De esta manera, todo queda ordenado cuando no se están usando".

Ahí destaca la lámpara de lágrimas hecha de alambre oxidado por el Taller Brasil 830, que aunque no tiene toma de corriente es todo un aporte decorativo. "Insistí en ponerla porque es el remate que necesitaba el lugar. Y cuando la dueña de casa convida a comer, se prenden las velas, lo que genera un ambiente entretenido", cuenta la profesional.

La audacia con que fue ambientado este departamento en la playa habla de una decoración versátil, cómoda y altamente vital. Justo lo que se necesita en vacaciones.


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1- En el hall de entrada se instaló un arrimo pintado en blanco.
1- En el hall de entrada se instaló un arrimo pintado en blanco.
Foto:José Luis Rissetti


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