VIDACTUAL

Sábado 21 de Julio de 2012

 
Hacer nuevos y buenos amigos es más difícil después de cumplir treinta año s

En esta etapa de la vida, el enfoque está puesto en el éxito laboral y en consolidar un proyecto familiar, por lo que no habría tiempo para que las nuevas relaciones sean tan íntimas como las amistades veinteañeras y las de la infancia. Sin embargo, si se quiere cultivar un vínculo amistoso, se puede.  
Camila Sandoval "Han crecido conmigo, hemos llorado y reído juntos, y tenemos una historia común que compartimos", dice Paola Guzmán, una profesional de 35 años, al referirse a sus mejores amigos.

Son a ellos a quienes llama "los amigos del alma", a quienes conoció en el colegio y la universidad, con los que comparte a menudo y a quienes considera parte de su familia.

Junto a su marido, esta joven madre ha conocido a muchas personas gracias a su trabajo y a una agitada agenda social, pero ninguna ha logrado estar al nivel de esos "amigos del alma".

"No es que no quiera, pero estas nuevas amistades no me conocen de tantos años como mis compañeras de la universidad", se defiende.

Entre los treinta y los cuarenta años, mucha gente entra a la vida de las personas. Compañeros de trabajo, apoderados del colegio o del jardín infantil, además de los contactos de Facebook. Sin embargo, pareciera que con ninguno de ellos se logra establecer una relación íntima, como la que se tiene con los amigos anteriores.

Y no es raro que sea así. Luego de superar la veintena de edad, las condiciones cambian.

La formación profesional, la pareja, los hijos y otros hábitos de vida (como valorar quedarse acostado hasta tarde leyendo) hacen que sea más complicado cumplir con las tres condiciones esenciales para hacer amigos, que Rebecca Adams, académica de la Universidad Carolina del Norte, reveló a The New York Times.

La primera es la proximidad reiterada, es decir, estar en contacto permanente con cierto tipo de personas. La segunda corresponde a las interacciones no planificadas, que solían darse todos los días en el colegio o en la universidad, y finalmente, un entorno que anima a la gente a bajar la guardia y a confiar en otros, como las fiestas y las reuniones masivas a las que se suele asistir cuando se tienen veintitantos.

Laura Carstensen, investigadora del Centro de Longevidad de Stanford, en California, institución dedicada a estudiar las relaciones humanas a lo largo de los años, concluyó que las personas tienden a interactuar con menor número de personas a medida que avanzan hacia la mitad de la vida y, por otro lado, se acercan mucho más a los amigos que ya tienen.

Otras prioridades

El círculo de amistades se estrecha a partir de los treinta debido a que hay menos contacto directo y poco tiempo, dice Eliana Heresi, psicóloga y académica de la Universidad Diego Portales.

"Pese al auge de las telecomunicaciones y la globalización, la relación cara a cara e íntima se está perdiendo, afectando la cercanía", explica.

Y agrega: "Además, las exigencias del trabajo y la enorme cantidad de horas destinadas a producir y tener éxito laboral dejan a las personas sin energías para los encuentros de amistad".

Para la especialista, establecer nuevas relaciones de intimidad implica realizar actividades en conjunto, dejando de lado otras cosas. El problema es que eso es algo los treintañeros no estarían tan dispuestos a hacer.

Una de las razones es que en el horizonte aparecen nuevas prioridades y preocupaciones: el matrimonio, los niños y, en definitiva, la vida familiar. Todos, factores que hacen aún más inflexible el tiempo libre de un adulto joven.

"Es una edad muy exigida porque te estás consolidando; el nivel emocional en tu vida es muy alto y el tiempo escasea", afirma Nuria Pedrals, psicóloga de la Universidad Católica.

Con toda esta presión, la posibilidad de juntarse con los amigos disminuye.

"No es que sea más difícil hacer buenos y nuevos amigos, sino que los adultos les dan a sus vidas un acento distinto. Por eso, un alto porcentaje prefiere conservar las amistades del colegio y la universidad, porque te vieron crecer y te sientes seguro con ellos", asegura Pedrals.

En ese sentido, los solteros que ya cumplieron treinta años tendrían más posibilidades para que las nuevas amistades se afiancen y sean duraderas. "Sin embargo, la proyección profesional y la formación académica también merman las instancias para estrechar las relaciones", opina Nuria Pedrals.

Es posible

Solteros o casados, en esta etapa de la vida el foco no está puesto en la amistad. "Si ocurre, es de forma espontánea y no como en etapas anteriores en que hay un esfuerzo por integrarse a grupos, tener amigos y participar en actividades sociales", explica Heresi.

Eso sí, la experta recuerda que contar con buenos amigos es indicador de salud mental, felicidad y bienestar en todas las edades.

"La disposición por cultivar y establecer más cercanía con los nuevos amigos a partir de esta edad depende de cada uno. Si uno se da el espacio y el momento, se puede", dice Paola Guzmán.

En eso concuerda la psicóloga de la UC, Nuria Pedrals. "Para superar la barrera del poco tiempo y las prioridades, la intención debe transformarse en acción. Si conozco a una persona con la que tengo química, debo esforzarme por cultivar la amistad llamándola constantemente y reuniéndome con ella".

La gracia es sortear las exigencias de la vida cotidiana y disponerse a conocer gente, pese a que, en general, los chilenos son más selectivos a la hora de elegir sus amistades. "Y esto se intensifica a medida que pasan los años: valoramos más nuestro tiempo y con quien lo compartimos", asegura la especialista.

"Los lazos de amistad son necesarios para tener estructurada la vida", dice Raúl Zarzuri, sociólogo director del Centro de Estudios Socioculturales, quien tiene una mirada más positiva y piensa que a los 30 años las personas aún están a tiempo de hacer amigos íntimos, por el dinamismo que toma el ritmo de vida con el trabajo.

"En el ambiente laboral encuentras más apertura a nuevas relaciones sociales que te dan la posibilidad de tener tu propio espacio, fuera del núcleo familiar", opina Zarzuri.

A partir de los 45, con hijos más independientes, es posible volver a llenar la agenda de eventos sociales para fortalecer los lazos de amistad, dice la psicóloga Nuria Pedrals.Los buenos amigos son indicadores de salud mental, felicidad y bienestar en todas las edades. Cómo lograrlo después de los 35Melanie Gorman, directora de Yourtango.com, sitio especializado en el amor y las relaciones, escribió en su columna del Huffington Post cinco consejos para tener nuevas amistades a partir de los 35 años.

Busque amigos que quieran tener amigos. Practique entablando conversaciones con gente que conoce, sin cerrarse. Hable de cosas que tengan en común como los hijos, para luego conversar más personalmente de sí mismo. Así descubrirá si hay mutuo interés para formar una amistad.

Encuentre instancias sociales que le interesen . Por ejemplo, vaya a un evento donde se discutan temas que le resulten atractivos, como seminarios y foros de discusión.

Salga de su statu quo. Si no se acerca a sus posibles amigos, nada cambiará. Si le interesa la amistad de una persona, esfuércese e insista.

Considere las redes sociales. Facebook y Twitter, aunque suene contradictorio por la importancia de la amistad cara a cara, son excelentes lugares para practicar y compartir sentimientos e ideas.

Reviva las amistades que dejó en segundo plano . Reflexione con quién ha perdido contacto y si desea retomar la amistad no dude en invitarlo a tomar un café o a almorzar.

"Nadie dijo que ser adulto sería fácil. Personalmente, nunca pensé que debería crear y reconstruir nuevas amistades a esta edad. Pero me alegra encontrar igual de entretenida una llamada de una amiga hoy, que cuando tenía 16 años. Y si bien no debo preocuparme de que mi mamá me escuche, como antes, sí debo tener cuidado de que mi hija de dos años no reproduzca mi conversación en el jardín infantil. De alguna manera, es lo mismo", concluye la columnista.



Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir

  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales