REPORTAJES

Domingo 29 de Abril de 2007

A un siglo del mayor hito de la lucha de los trabajadores en Chile:
Detalles inéditos de la matanza de Santa María de Iquique

Ríos de sangre que corrían calle abajo y más de tres mil muertos son parte de los mitos del 21 de diciembre de 1907. A casi cien años y en base al estudio de telegramas, diarios, documentos y discursos de la época, comienzan a aparecer aspectos desconocidos de uno de los capítulos más terribles de la historia de Chile.

RODRIGO CEA
Desde Iquique. Colaboración: Álvaro Farías

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve y hasta diez. Las ametralladoras Maxim ubicadas en las esquinas de la Plaza Montt, frente a la Escuela Santa María, disparan ráfagas a los huelguistas que están a quince metros de distancia. Son las 15:45 del 21 de diciembre de 1907 en el centro de Iquique, y cada una de las balas atraviesa los cuerpos de hasta diez pampinos. Es el comienzo de uno de los sucesos más negros de la historia de Chile.

Oro blanco

El salitre era el motor de la economía chilena. En los distritos salitreros de Tarapacá y Antofagasta corrían tres líneas de ferrocarril y trabajaban cuarenta mil personas en 87 oficinas. ¿Pura bonanza? No. Desde hacía un buen tiempo que las relaciones entre salitreros y pampinos -patrones y obreros, respectivamente- no eran cordiales.

Los diarios de la época muestran que los primeros antecedentes de huelgas vinculadas al salitre datan desde antes de la Guerra del Pacífico. Sin embargo, fue a comienzos del siglo XX que los paros empezaron a hacerse habituales.

Entre 1900 y 1907, trabajadores portuarios, ferroviarios y pampinos de distintos cantones protestaron por salarios y condiciones laborales. Los accidentes abundaban a causa de explosiones de dinamita mal manejada o defectuosa, derrumbes de calicheras (las vetas donde se extraía el salitre) y las caídas de obreros a los hornos en que se fundía el mineral.

"No debe pasarle inadvertido que nos encontramos en frente de un malestar efectivo. Que se refleja de manera ostensible en las relaciones de los empresarios con los asalariados, y que ese malestar ha de proyectar consecuencias sociales y políticas peligrosas si no se aceptan medidas eficaces e inmediatas", decía el pitoniso informe de un comité enviado por La Moneda a la pampa en 1904, tres años antes de la matanza.

El 1 de mayo de 1907 se celebró por segunda vez el Día del Trabajo de Iquique y los pampinos reclamaron por sus sueldos -pedían el jornal de trabajo pagado a razón de 18 peniques, de ahí el nombre "Huelga de los 18 peniques"-, la falta de escuelas y hospitales, y por las pulperías, que funcionaban con fichas, eran caras, vendían malos productos y sus balanzas marcaban más precio que el real.

El telegrama del ministro del Interior

Fue el 4 de diciembre cuando los trabajadores de la empresa de ferrocarriles salitreros paralizaron sus faenas. Luego, el 9 de ese mismo mes, fueron los empleados del puerto.

Portando banderas, el día 15 los pampinos comenzaron a arribar a Iquique. La ciudad se paralizaba y el gobierno, a petición del consulado británico, enviaba tres cruceros de guerra al puerto.

Desde Santiago, Rafael Sotomayor, ministro del Interior, telegrafiaba al intendente interino Julio Guzmán: "Para adoptar medidas preventivas, proceda como en estado de sitio. Avise inmediatamente oficinas prohibición gente bajar a Iquique. Despache fuerza indispensable para impedir que lleguen, usando todos los medios para conseguirlo. Fuerza pública debe hacer respetar orden cueste lo que cueste. La Esmeralda va en camino y se alista más tropas".

La idea era detener la avalancha de pampinos, pero éstos siguieron llegando.

La paz pareció estar cerca. El intendente Guzmán acordó una tregua de ocho días, que comprometía a los trabajadores a volver a sus oficinas. Entonces, los obreros fueron a tomar los trenes de regreso, pero los convoyes eran de carga, provocando la ira de los pampinos, quienes volvieron al centro de Iquique.

Desde ese momento se quedaron en la Escuela Santa María.

Con ametralladoras recién bajadas del barco

El sábado 21 de diciembre, Iquique despertó repleto de carteles que anunciaban el estado de sitio.

Desde La Moneda, el Presidente Pedro Montt telegrafió: "Adopte toda medida para cesación inmediata de huelga".

El Ejecutivo ordenó el traslado de los pampinos hasta el hipódromo. El general de ejército Roberto Silva Renard sería el encargado de la misión.

El militar reunió a sus tropas y llevó consigo dos ametralladoras que habían sido recién bajadas de uno de los tres barcos de la marina anclados en la bahía.

Al llegar a la Plaza Montt se encontró con dos mil manifestantes alojados en un circo de gira por la ciudad. Otros cinco mil obreros permanecían dentro de la escuela.

Entonces, el general Silva Renard se acercó donde los dirigentes para explicarles que debían salir e instalarse en el hipódromo. Pero éstos no aceptaron, y a las 15:45 de la tarde las ametralladoras comenzaron a disparar.

Mientras, los fusiles apuntaban a la azotea, donde presumiblemente estaban los cabecillas del movimiento.

Casi no hubo resistencia.

La refriega duró sólo 30 segundos para algunos; otras fuentes aseguran que fueron tres minutos.

Lo mismo sucede con las víctimas, que van desde 150 a 3 mil, dependiendo de quien informe. Una cifra más ponderada parece ser la que avala el iquiqueño Mario Zolezzi, quien ha dedicado 50 años de su vida a investigar el tema, y asegura que las bajas fueron unas dos mil. El mismo Zolezzi descarta de plano la imagen de "ríos de sangre" que corrían por las calles.

"Los caminos eran de tierra", recuerda. "Es imposible que la sangre haya fluido".

Esa noche, los pampinos que sobrevivieron durmieron en el hipódromo y al otro día la mayoría de ellos partieron en tren hasta sus oficinas. Otros escaparon hasta el puerto del Callao.

HISTORIA DEL 1 DE MAYO: Muertos y heridos en Chicago

En 1886, el Presidente de Estados Unidos, Andrew Johnson, promulgó la Ley Ingersoll, que estableció un horario de ocho horas de trabajo diarias. Sin embargo, su acatamiento fue nulo, y por lo mismo, las organizaciones laborales y sindicales empezaron a reclamar por su cumplimiento.

El 1 de mayo del mismo año, trabajadores de distintas fábricas acudieron al llamado y más de 200 mil obreros participaron en alrededor de 5 mil huelgas. Paradójicamente, los hechos de mayor violencia no ocurrieron ese día, sino en los siguientes. Y no tuvieron relación directa con la convocatoria inicial; fueron parte de un conflicto laboral específico: el 3 de mayo, en un enfrentamiento entre obreros y policías en Chicago, hubo 6 muertos y 50 heridos. Al día siguiente, las cifras se multiplicaron: 38 muertos y 115 heridos.

En honor a los caídos, en 1889, se instituyó el "Día Internacional del Trabajador".

PELÍCULAS, MÚSICA Y LIBROS: La matanza cultural

"Atentado" es el nombre de la película que dirige el cineasta y director de televisión Cristóbal del Río. Empezará el rodaje a fines de 2007 y busca mostrar una mirada crítica a todas las relaciones ocultas tras la masacre. Cuenta con documentos que incriminan al gobierno inglés y telegramas del mismísimo Lenin en que intentaba liberar a Antonio Ramón Ramón, español que atentó contra el general Silva Renard en 1914. En tanto, la adaptación cinematográfica de la novela "Santa María de las flores negras", de Hernán Rivera Letelier, es la apuesta del cineasta Marcelo Ferrari. Con todo el proceso creativo listo, se comenzará a rodar a principios de 2008 y será presentada por partida doble: en cine y una serie para TVN.

Finalmente, Gregory Cohen tiene listo un guión que cuenta los hechos desde la mirada proletaria.

En el área del documental, la chilena Ximena Salazar está grabando "La venganza de Ramón Ramón", documental que será exhibido por TVN.

En lo musical, Chancho en Piedra prepara una nueva versión de la cantata de Santa María de Iquique, de Quilapayún. Las zampoñas, por ejemplo, serán remplazadas por teclados. La idea es presentarla a finales de noviembre.

La historiografía tampoco se queda atrás. Sergio Grez trabaja en una recopilación y análisis de la real percepción de la prensa obrera entre el día de la masacre y 1927. Carlos Donoso y Víctor Farías están afinando los últimos detalles de "Santa Maria de Iquique, la realidad de un mito".

SUERTE Y ASTUCIA: Los familiares de los sobrevivientes

Sola Sierra, la reconocida activista a favor de los derechos humanos, fallecida en 1999, conoció de cerca el relato de la matanza. Su abuela, Águeda Muñoz, escapó de la Escuela Santa María de pura suerte: gracias a que uno de sus hijos tenía ganas de ir al baño.

Cuando sintieron los balazos se quedaron escondidos ahí, para luego lograr escapar. Ella y el niño llegaron a la escuela porque -"siempre comprometida con las causas obreras", cuenta su tataranieta Lorena- había bajado desde Santa Elena para apoyar a los pampinos. Junto a Emilio Recabarren, la abuela de Sierra vendía el periódico "El despertar de los trabajadores" en las oficinas de la pampa.

Menos conocidas son las historias de Sylvia Córdova y Graciela Rojas, ambas hijas de importantes dirigentes del movimiento. Córdova vive hoy en Arica y recuerda que su padre, Ladislao Córdova, se escondió bajo una cama y escapó camuflado en un grupo de bomberos, pues uno de ellos le había prestado una chaqueta de cuero.

A sus 88 años, Graciela Rojas prefiere recordar a Sixto Rojas, su padre, más por sus pinturas que por su faceta sindicalista. De todas formas, hace memoria y cuenta que él se escondió debajo de algunos muertos hasta la noche, cuando aprovechó la oscuridad para huir a los cerros.

SEGURO OBRERO, IRIGOIN Y MAGALLANES: Otras matanzas en Chile

El 5 de septiembre de 1938, bajo la presidencia de Arturo Alessandri Palma se produce la masacre del Seguro Obrero: alrededor de 60 jóvenes del Movimiento Nacional Socialista son abatidos en el edificio que se encuentra frente a La Moneda.

En marzo de 1969, en Puerto Montt, se realiza una toma en las tierras denominadas Pampa Irigoin. Según relatos históricos, cerca de 200 carabineros dan muerte a 8 obreros y dejan más de un centenar de heridos. En honor a los caídos, Víctor Jara compuso "Preguntas por Puerto Montt".

El 20 de junio de 1920, fuerzas del Ejército y de Carabineros rodearon la Federación Obrera de Magallanes, encerraron a los trabajadores e incendiaron el local. Murieron calcinadas más de treinta personas, mientras que muchos de los que lograron salir de la hoguera fueron baleados.

FICHA TÉCNICA:

Universo: Residentes en las zonas urbanas de Chile, con teléfono fijo.

Tamaño Muestral: 400 unidades en la Región Metropolitana y 400 en el resto de las Regiones, ambas con distribución proporcional por comunas. Con la aplicación de un sorteo aleatorio simple, en base a la distribución comunal del Censo de 2002.

Máximo margen de error:3.5% de margen de error y un nivel de confianza del 95% para los resultados totales de la encuesta.

Método de Muestreo: Encuesta telefónica en hogares a personas mayores de 18 años. Sorteo aleatorio del hogar y la persona.

Fecha de Aplicación: Jueves 26 de marzo de 2007.

Tasa de Respuesta: 68.3% Se llamaron hasta cuatro veces a los hogares a entrevistar, abandonando después de esos intentos.


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Sola Sierra.
Sola Sierra.
Foto:El Mercurio


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