NACIONAL

Viernes 17 de Septiembre de 2010

Ex Presidenta Michelle Bachelet explica las razones para aceptar cargo de la ONU y radicarse en Nueva York:
Mi presencia en Chile generaba un factor de distorsión

Según la ex Mandataria, todas sus acciones u omisiones de los últimos meses se han prestado para especular sobre su intención de volver a La Moneda en 2014. Para ella, su permanencia en el país ha resultado "incómoda" tanto para los partidarios del gobierno como para sectores de la Concertación que buscan nuevos liderazgos.  
Gloria Faúndez y José Luis Santa María El martes, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, anunció el nombramiento de la ex Presidenta Michelle Bachelet como la primera secretaria general adjunta de ONU-Mujeres, una nueva entidad considerada una de las más importantes en la jerarquía del organismo internacional.

El teléfono de la ex Mandataria recibió varias llamadas de felicitaciones, pero sólo una provino del Gobierno de Sebastián Piñera: la de la ministra del Sernam, Carolina Schmidt.

-Al confirmar su partida a Nueva York, usted señaló que aceptar el cargo había sido una decisión difícil. ¿Qué la hizo dudar?

"Mis motivos fundamentales para dudar eran dos: una razón familiar, ya que acá se quedan mi madre, mis nietos y mis hijos a quienes durante tantos cargos de ministra, de candidata y de Presidente había tenido poca cantidad de tiempo disponibles para ellos. La verdad es que esto tiene un costo emocional, para ellos y para mí importantes.

Y la otra razón para dudar era que tengo un sentimiento de responsabilidad muy fuerte con nuestra gente, con los chilenos, como que en la calle me dicen nos sentimos huérfanos, la echamos de menos".

-Entonces, ¿qué motivos la llevaron finalmente a aceptar la oferta de la ONU?

"Había una opinión de varios respecto de que cualquier cosa que hiciera era porque estaba en campaña, cuestión que no era efectivo. Entonces, ¿cómo ser útil realmente, cómo poder seguir aportando y no generando una situación muy incómoda? Me pareció que irme por un tiempo a una labor tan bonita generaba alegría en algún sector, orgullo en muchos y por sobre todo podía ser útil, ya que sentía que acá mis niveles de utilidad práctica eran difíciles".

-¿Qué era lo más difícil?

"Uno entiende que como ex Presidente no puede resolver problemas que uno observa y que uno dice que habría que hacer esto, pero no tiene ni los instrumentos ni los recursos. No tengo ningún problema en estar en segunda o tercera línea, pero por otro lado existía esta tensión con lo que la gente quería y aspiraba. Todos esos tipos de situaciones, emociones y de racionalidades fueron las que finalmente incorporé para tomar la decisión de okay, voy".

-¿Se sentía incómoda porque no podía desplegarse sin generar interpretaciones sobre su futuro político?

"La palabra incómoda la uso porque es una situación difícil: si una no habla, la lectura es 'se está cuidando', y si una habla 'está en campaña'. Es decir, o se cuida porque quiere ser candidata o habla porque quiere ser candidata, cuando eso no corresponde a la realidad, y la verdad es que nada de eso tiene que ver con como soy o como pienso o hago las cosas.

Mi impresión es que mi presencia generaba, tanto en los sectores partidarios del gobierno, tanto a lo mejor en una Concertación que estaba buscando nuevos liderazgos y nuevas propuestas, un factor de distorsión. Algunos decían ella y su popularidad es un factor inhibidor de la generación de nuevos liderazgo. Creo que esto va a permitir que florezcan mil flores, que es una de las tareas que esta fundación tiene: mejorar la calidad de la política, mejorar los liderazgos".

-¿Uno podría interpretar su partida a Nueva York como una decisión que apunta a que no le interesa repostular a La Moneda?

"He dicho trescientas mil veces que no está en mi agenda el 2014".

-Hay quienes han planteado que la defensa de su legado y su propia figura iban a ser un factor de orden para la Concertación. ¿Cómo siente que su partida afectará el proceso de rearme de la oposición?

"La Concertación sabe que puede seguir contando conmigo y que obviamente yo cumpliré y respetaré las normativas de los organismos internacionales, pero eso no significa que uno deja de ser ex Presidenta. Uno puede seguir participando en cosas como ex Presidenta en tanto no reciba financiamiento. Estamos en un momento óptimo para la Concertación, donde de los cuatro partidos hay tres con nuevas directivas electas y se está trabajando muy coordinadamente. Veré, en la medida de lo que pueda, cómo ese apoyo puede seguir dándose, pero respetando lo que corresponde respetar y teniendo la prudencia de cumplir con lo que tengo que cumplir".

-Lo cierto es que la Concertación entró en una nueva crisis luego que el DC Hosaín Sabag se alineara con La Moneda en la aprobación de la Ley Antiterrorista...

"Desconozco las razones que haya aducido el senador Sabag para votar de la manera que lo hizo. Me parece que en la política hace mucho rato, no sólo en la Concertación, sino que también en algunos momentos en la Alianza, a veces priman razones individuales por sobre las colectivas. Cuando uno aspira a mejorar la calidad de la política, más allá de que en democracia cada persona puede votar como quiera, tiene que primar lo colectivo por sobre lo personal y lo individual".

-¿Le atribuye algún simbolismo, en función del fin de la transición, a la llegada de la centroderecha al poder?

"Creo que la transición terminó bastante antes y que esta es una nueva etapa. Todos los estudios lo han demostrado y como más de alguien lo ha dicho esto es producto de nuestro propio éxito. Hay un grupo aspiracional muy importante, que busca un país más moderno, con más oportunidades, mientras que tenemos todavía sectores en que su desafío es salir de la pobreza".

-¿Por qué cree que ese grupo prefirió a la derecha y no la opción continuadora de la Concertación?

"Esa una reflexión que hay que continuar haciendo. Sin embargo, me parece que va desde 'probemos con otra cosa' hasta un mensaje de 'queremos un nuevo estilo de hacer la política'".

___________

''La Concertación sabe que puede seguir contando conmigo y que obviamente yo cumpliré y respetaré las normativas de los organismos internacionales, pero eso no significa que uno deja de ser ex Presidenta". ''He dicho trescientas mil veces que no está en mi agenda el 2014".

 "Cuando uno gobierna tiene que generar los espacios y buscar las soluciones"-Usted ha dicho que no quiere meterse en la polémica entre sus dos ex ministros por la aplicación de la Ley Antiterrorista en su gobierno, pero con eso elude el fondo de la pregunta de si usted sabía o compartía la decisión.

"No voy a entrar en la polémica, porque eso, a mi juicio, no tiene ninguna relevancia. El tema de fondo no es que yo estuve de acuerdo o no estuve de acuerdo. El tema real son los mapuches y lo que hay que hacer es dialogar y encontrar soluciones a la huelga de hambre. También lamento que cuando envié los proyectos de reforma a la Ley Antiterrorista y la justicia militar, no contara con el apoyo de la derecha. Debimos haber hecho esas cosas en su momento y no bajo presión de una huelga de hambre, sino porque teníamos conciencia de que había parte de la legislación que podía ser extremadamente discriminatoria e injusta".

-¿Se sentaría a conversar con los comuneros?

"A menos de un mes de haber asumido el gobierno tuvimos una huelga de hambre que duró treinta y tantos días, y tuvimos una estructura de gobierno que se hizo cargo. Convocamos también a la iglesia, y el ministro del Interior se reunió con las familias en La Moneda. O sea, hubo un trabajo de diálogo permanente y de la mejor voluntad para que esta situación se resolviera. Creo que esa tiene que ser la actitud de cada gobierno".

-¿Si usted fuera hoy Mandataria, estaría disponible a formar una mesa de diálogo formal con autoridades de gobierno y representantes de los comuneros?

"La mesa de diálogo de todas maneras. Quién se sienta, se verá. De hecho, nosotros no hicimos una mesa de diálogo, porque no fue necesaria, pero acá llevamos mucho tiempo".

-¿Y no sería una muestra de debilidad ante cualquier medida de presión de otros grupos sociales?

"Cuando uno gobierna tiene que generar los espacios de encontrarse, de escucharse y de buscar las soluciones. Eso es gobernar. Gobernar significa juntarse todos, discutir, y decir esto se puede y esto no se puede, llegar a acuerdo. Ahora, eso no significa legitimar, significa hacerse cargo. Qué otra cosa hacen los gobiernos si no es sentarse con los empresarios o los trabajadores para enfrentar las crisis".

-Pero no hay una medida de presión tan evidente como una huelga de hambre.

"Lo primero ante situaciones conflictivas es tratar de prevenir que se generen situaciones de mayor radicalización, como puede ser una instancia tan dramática como una huelga de hambre. También uno tiene que generar una instancia para buscar una solución con buena voluntad. Hay un problema en el tema mapuche, y lo único que uno no puede hacer es tapar el sol con un dedo".

-¿Cree que contribuyó el que los diputados se sumaran a la huelga de hambre?

"No sé si fue un factor que haya ayudado a generar las condiciones de diálogo. Me imagino que la impotencia y el dolor de ver una situación tan dramática llevó a los diputados a tomar esta medida tan radicalizada".

Frente a las decisiones de Piñera: "Hay una actitud distinta de los empresarios"-¿Qué le pasa cuando Piñera hace cosas que los gobiernos de la Concertación no pudieron hacer? ¿Cree que por ser de derecha tiene más margen para algún tipo de medidas?

"Lamento que no hayan tenido, como oposición durante mi gobierno, la claridad sobre estos temas para haber hecho lo que teníamos que hacer. Me parece que hoy día, como están en el Gobierno, se ven obligados a aceptar propuestas que fueron nuestras y que en su momento, tal vez porque no las compartían o querían hacer pagar un costo político al gobierno, no las apoyaron. La lectura generosa es que ya siendo gobierno han podido tener una mirada integral del problema y entenderlo mejor".

-¿Cree que ha habido más complacencia de los empresarios ante el alza de impuestos o la supresión al proyecto de Barrancones?

"Hay una actitud claramente distinta".

-¿Cómo vivió tener que entregarle la banda presidencial, a pesar de su alta popularidad?

"Soy una demócrata. Yo entregaría la banda a quien fuera elegido como Presidente. Obviamente mi candidatura es otra, eso no es ningún secreto, pero lo que quiero decir es que aprendí desde que fui electa que nunca hay transferencias mecánicas de un candidato a otro o de un Presidente a un candidato por el hecho de ser solamente candidato de ese gobierno".



Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
<br/>


Foto:Carla Pinilla


[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales