DEPORTES

Lunes 1 de Julio de 2002


Esta UC entró en la historia

El título obtenido ayer por el elenco cruzado lo incorpora de lleno en la memoria grande del Club Deportivo Universidad Católica y prolonga una secuencia de logros marcados por notables rendimientos y campañas futbolísticas que tuvieron un alto aporte de las divisiones inferiores.
El equipo del CHARRO

1949 Intentando ratificar el dominio de otras ramas y estimando ya consolidado el proceso futbolístico con la incorporación de universitarios que compartían plantel con algunos consagrados, los dirigentes viajaron a Buenos Aires para contratar a José Manuel Moreno, un crack indiscutido que por aquellos días estaba sin club. 150 mil nacionales sellaron la transferencia y la inversión tuvo su rédito: por primera vez los cruzados dieron la vuelta olímpica. El goleador fue Raimundo Infante.

TENSIÓN HASTA EL FINAL

1954Con la brújula perdida después del título de 1949, los dirigentes acuden al inglés William Burnickel, a quien originalmente habían traído para trabajar con los cadetes. La institución compró el pase de Miguel Ángel Montuori, (foto) que venía de Racing. Con una campaña interesante aunque irregular (sufrió dos goleadas históricas ante Wanderers por 6 a 1 y 7 a 0), los cruzados llegaron a la última fecha con un punto de ventaja sobre Colo Colo, a quien debía precisamente enfrentar. Lesionado Sergio Livingstone, su lugar fue ocupado por Sergio Litvak, quien se transformó en el héroe de la jornada. Al año siguiente, sin embargo, se irían al descenso.

Con triple definición

1961 Otra vez los dirigentes acudieron al entrenador de las inferiores, el argentino Miguel Mocciola, para intentar ser campeones. El DT trajo a Ricardo Trigilli de Vélez y con un grupo promovido de las cadetes
- entre los que destacaba Alberto Fouillioux- lograron dar caza en una espectacular segunda rueda al Ballet Azul. En triple definición, los cruzados terminaron imponiéndose por tres a dos en el último lance, con soberbia actuación de Walter Behrends, su portero, y otro argentino, Juan Nawacki.

LA GENERACIÓN DORADA

1966Después del doble predominio de Universidad de Chile, los cruzados consolidaron una brillante generación al madurar plenamente figuras como Ignacio Prieto, Armando Tobar, Rómulo Betta (foto) y Alberto Fouillioux, quienes junto a un grupo de jóvenes plenamente identificados con los colores del club, como los hermanos Carvallo, los Livingstone y René Hormazábal (sobrino del Cua Cuá), se arma un equipo que gana con relativa facilidad el torneo, marcado por la participación chilena en el Mundial de Inglaterra.

ARICA, SIEMPRE ARICA

1984Pasaron casi dos décadas donde la UC se consolidó como la institución más sólida del fútbol chileno. Con gran infraestructura y notable crecimiento deportivo, el fútbol no había tenido gran éxito. Se había pasado por distintas etapas, se había invertido millones y se había probado varios estilos. Hasta que Ignacio Prieto se hace cargo de la banca, promueve a varios juveniles y con el apoyo de los consagrados que aún quedaban, ganó en una liguilla final su nueva estrella, con Marco Cornez, René Valenzuela, Miguel Ángel Neira, Jorge Aravena y Osvaldo Hurtado (foto) como pilares.

CAMPAÑA CASI PERFECTA

1987La misma generación que se había consagrado en 1984 se reforzó para protagonizar una de las mejores campañas históricas del fútbol chileno tres años después. Perdiendo sólo dos partidos, el equipo impresionó por su mecánica y por la ausencia de extranjeros en su formación, donde Osvaldo Hurtado, Mario Lepe y Luis Pérez hacían la fuerza. Fue aquella campaña el impulso definitivo para construir un nuevo estadio en San Carlos de Apoquindo.

DE LA MANO DEL BETO

1997Pese a que una vez más se pensaba que las bases para un desarrollo deportivo sólido estaban construidas, pasó casi una década para repetir la vuelta. Fracasados los millonarios intentos por alcanzar una estrella, se optó de nuevo por una política más austera. Otra vez con un técnico de casa ­Fernando Carvallo­, aunque con varias incorporaciones importantes como Jaime Pizarro, Ricardo Lunari, David Bisconti, Javier Margas y Alberto Federico Acosta. Ganó la doble definición ante Colo Colo en un torneo que contempló, al estilo argentino, quince fechas.

EL EQUIPO DE LAS VARIANTES

2002 Tal y como en instancias anteriores, la UC echó mano a la mezcla de jugadores de la propia cantera con figuras venidas de afuera. Con la conducción de Juvenal Olmos, el plantel cruzado logró una variedad explosiva que tuvo en Patricio Ormazábal, Milovan Mirosevic, Pablo Lenci y Jorge Campos a sus mejores figuras. La octava estrella cruzada estuvo marcada por la imposición de una línea técnica que tuvo su acento en la fortaleza física y en la capacidad colectiva para superar momentos de incertidumbre como aconteció en los partidos finales del Torneo de Apertura.




Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
El instante más sublime de la tarde. De izquierda a derecha, y ya con sus medallas a cuestas, Jorge Campos, Miguel Ramírez y Rodrigo Barrera. Atrás, Cristián Álvarez e Iván Gabrich.
El instante más sublime de la tarde. De izquierda a derecha, y ya con sus medallas a cuestas, Jorge Campos, Miguel Ramírez y Rodrigo Barrera. Atrás, Cristián Álvarez e Iván Gabrich.
Foto:José Molina


[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales