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Sábado 13 de Abril de 2013

 
Manhattan, la picada reponedora de Concepción

No vende alcohol ni tiene pista de baile, pero es el mayor referente de la noche en la VIII Región. El Manhattan sigue brillando como la picada más visitada y querida de los penquistas. Juan Ignacio Cornejo  
 Son las tres de la mañana y la noche está recién empezando para Ricardo Denevi y su gente. En su minigalpón ya hay una familia sentada en la única mesa del local y en la radio suena cualquier cosa que mantenga a la clientela alegre y despierta. En un par de horas su Manhattan estará operando a toda capacidad, siempre ubicado al lado de la Vega Monumental de Concepción.

Casi nadie aquí conoce de nombre a Ricardo Denevi. Para toda la zona del ahora llamado "Gran Concepción", él es "El tío Manhattan". Su espacio es conocido en toda la ciudad desde 1991 y Denevi lo tiene claro: "Esta es la picada de todos los penquistas, cuando pasen los años la gente va hablar de este lugar como propio".

Para quienes no han pasado por el citado rincón de la capital de la Octava Región, el Manhattan es el más antiguo local en una pequeña zona ubicada en la entrada trasera de la Vega donde cohabitan picadas originalmente dispuestas para camioneros y trabajadores del sector, pero que con el tiempo atrajo a gente de toda la zona. La especialidad es la carne mechada y el consumo es, mayoritariamente, de noche. La oferta de sándwiches es la justa: Tradicional, A Matar y el Recuperador.

A esta hora todavía se puede conversar con Ricardo Denevi. "A la hora peak aquí puede haber 50 personas", dice. Lo mejor, señala, es que "ahora tengo la garantía de que llegan las abuelas, los niños, jóvenes, famosos de todos lados, de todos estratos, eso es lo bonito que se ha dado aquí".

En palabras del "Tío Manhattan", "en Chile no hay otras picadas como esta. En Santiago tienen La Piojera y en Talca está Las Viejas Cochinas, pero ese es otro concepto. Acá es sándwich, bajón y encuentro".

Hace rato que el sector dejó de ser solo el Manhattan. Pegados al local de Ricardo Denevi, el Texano y el Vaquero también adornan el panorama; ellos llegaron después, pero convirtieron este rincón en parada obligatoria a cualquier hora del día. Manhattan solo abre de noche, pero sus vecinos están ahí desde temprano, todos los días, y aprovechan el flujo a la hora de almuerzo y al horario de vuelta del trabajo.

Denevi sabe del buen momento de sus competidores. "Libre mercado", celebra. Y cree que a mayor diversidad, ganan todos. "Cuando el Manhattan se hizo más popular entre los jóvenes, cambié el menú y se hizo más caro para los transportistas de la Vega, así es que ellos empezaron a comer en estos lugares más baratos", detalla.

El sol brilla

"Ahora en el Gran Concepción hay como 40 lugares que reparten sándwiches a domicilio en las noches", saca la cuenta el dueño de Manhattan (y entre esos locales, en San Pedro de La Paz se abrió hace no mucho un Manhattan a domicilio a cargo de su hijo, que funciona de 16:00 a 01:30 horas). "El sol brilla para todos, le hace bien a Concepción. Nos esforzamos más con tanta competencia, pero siempre en buena onda porque yo sé lo sacrificado que es".

No es la competencia lo que le ha puesto la pista más dura al Manhattan. Según Denevi, "lo difícil fue cuando llegó la Ley de Tolerancia Cero. Los primeros meses bajó un 30% la venta, la gente salía menos. Ahora el asunto se recuperó".

El terremoto encontró al Manhattan en una noche particularmente activa, con casi 60 personas. "Cuando iban 2 minutos de sacudón pensé 'hasta aquí nomás llegué' y me dio pena no poder estar con mi familia, pero esa era mi hora de trabajo". ¿Cómo salió del paso el local? "Tuve que cruzar el puente a pie, estuve 20 días cerrado porque no había ni luz ni agua. Durante seis meses abrimos de día, entre el puente cortado, el toque de queda, fue complicado".

En 2004 Ricardo Denevi fue premiado por la Universidad del Desarrollo como microempresario destacado de la región y nada más el año pasado fue reconocido por un matutino como la Mejor Picada de Chile 2012 con un 45% de la votación.

El negocio todavía debe hacerle frente a cuestionamientos a su higiene. "Yo nunca he tenido problemas, gracias a Dios. La carne que aquí se trabaja es la plateada y el pollo ganso", dice Denevi, quien ante la insinuación sonríe y cuenta que "hay rumores de que sirvo carne de perro, pero por algo llevo todos estos años aquí. Hay envidia de gente de otros locales más grandes que no soportan que a una picada como esta le vaya tan bien".

Pareciera que nada va a mover al Manhattan de aquí. "No será tan elegante, pero es mi picada", dice su orgulloso propietario. Y si alguien quiere conocerlo, "que venga para acá. Antigüedad constituye grado: llevo muchos años construyendo esto, mi premio es que la gente venga a Conce para pasar por el local".

 


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Ricardo Denevi es el dueño del tradicional local de la Vega penquista por el cual pasan decenas de personas todas las noches. Para él
Ricardo Denevi es el dueño del tradicional local de la Vega penquista por el cual pasan decenas de personas todas las noches. Para él "en Chile no hay otras picadas como esta".
Foto:CRISTÓBAL MONTECINOS


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