ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Domingo 4 de Agosto de 2013

El Gobierno hará cumplir la normativa vigente, que prohíbe el funcionamiento de las máquinas fuera de los casinos:
El fisco deja de recibir US$ 714 millones anuales por las tragamonedas de barrio

El cálculo incluye impuestos que no pagan estas máquinas y la menor demanda por raspes de Polla, donde el fisco es accionista. El gremio de entretenimientos electrónicos asegura que 130 mil personas serán afectadas por la erradicación de la actividad. Claudia Ramírez Friderichsen  
 Esta semana el Gobierno echó pie atrás a su intención de regular las tragamonedas de barrios y decidió hacer cumplir la ley vigente que prohíbe la existencia de estas máquinas en lugares no autorizados.

Entre las autoridades, los casinos y la Polla hay consenso en que las tragamonedas ilegales se deben erradicar. Y una de las razones es el perjuicio económico para el fisco.

La Polla Chilena estima que el fisco -accionista mayoritario de la entidad- deja de ganar $7.250 millones anuales (US$ 14 millones), "por el solo efecto de menor demanda en nuestros juegos como las instantáneas (raspes)", indica Edmundo Dupré, gerente general de Polla. Se suman US$ 700 millones en impuestos que el fisco no percibiría.

En la otra vereda, la Asociación Gremial de Operadores, Fabricantes e Importadores de Entretenimientos Electrónicos (Fiden) cuestiona la decisión del gobierno y asegura: "son más de 130 mil las personas involucradas en la industria de la entretención popular entre fabricantes, importadores, operadores, técnicos informáticos independientes, carpinteros, emprendedores y almaceneros. Atentar en su contra, más que un impacto económico, es un castigo injusto para todo el grupo familiar que depende de esos ingresos", dice Carlos Clavijo presidente de Fiden.

Las experiencias internacionales sobre el tema son diversas. En Florida, EE.UU., se prohibió el funcionamiento de estas máquinas y en Perú se reguló la actividad. (Ver recuadro).

¿Quién paga los impuestos?

En nuestro país, las tragamonedas de barrio no pagan impuestos.

La propuesta de Fiden era gravar la actividad con un impuesto de 5%. A juicio del gremio porque "las condiciones de funcionamiento de las máquinas tienen un conjunto de limitaciones que no poseen los casinos. Específicamente, se limita el monto máximo de la apuesta y de los premios", asegura Clavijo.

Para comparar, los casinos regulados por la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) pagan, entre otros impuestos, uno específico equivalente al 20% de los ingresos brutos del juego, que se distribuye en partes iguales entre la municipalidad donde se ubica el casino y el gobierno regional respectivo.

"Polla estima que el mercado de las tragamonedas ilegales genera ventas anuales por US$ 1.400 millones", dice Edmundo Dupré, gerente general de Polla. Agrega que si se considera que los tragamonedas ilegales debieran pagar al menos un 50% de sus ventas en impuestos, igual que los impuestos de Polla y Lotería, se generan menores ingresos por impuestos no pagados por US$ 700 millones anuales, indica.

Es decir, el daño económico que los tragamonedas de barrio hacen al fisco se estima en US$ 714 millones anuales. Además, hay que considerar que los establecimientos que albergan estas máquinas tienen una ventaja competitiva respecto del resto del comercio establecido (panaderías, carnicerías, etc.), porque no pagan IVA.

Mejoras a proyecto de ley

Junto con erradicar las tragamonedas ilegales, el gobierno enviará al Congreso indicaciones a la actual Ley de Casinos, tal como lo señaló Cristóbal Lira, Subsecretario de prevención del delito.

La primera indicación pretende despejar la discusión sobre máquinas de destreza (patente que usan las tragamonedas de barrio) y máquinas de azar (operan sólo en lugares autorizados por una ley especial). Para poder funcionar las máquinas de destreza deberán recibir una certificación de la Superintendencia de Casinos.

La segunda indicación se refiere a que las máquinas de barrio no deben entregar premios en dinero en efectivo u objetos canjeables por plata.

Para Fiden el debate sobre las máquinas de azar y de destreza está obsoleto. Asegura que el mercado ofrece máquinas que siendo prácticamente iguales a las de casinos, operan con softwares diferentes, más baratos y menos complejos. "La programación de los ciclos de entrega de premios hace que estas máquinas sean de naturaleza absolutamente distintas a las máquinas de azar, porque por definición el azar no puede programarse", dice Clavijo.

El superintendente de casinos, Renato Hamel, no se pronuncia sobre las indicaciones que se enviará al Congreso, pero valora la decisión del gobierno. "Si lo que se pretende es erradicar el desarrollo de esta actividad ilícita, esta Superintendencia no puede sino estar de acuerdo con la iniciativa", asegura.

Condiciones para un ludópata

El juego en sitios sin control también genera perjuicios sociales. Uno de los más importantes es la ludopatía.

Rodrigo Santis, médico psiquiatra de la Unidad de Adicciones de la Universidad Católica, explica que la ludopatía es una conducta anormal de juego. "Las personas empiezan a perder el control y buscan la gratificación inmediata que implica no solo la obtención de placer, sino también el alivio de una situación displacentera", señala.

En la ludopatía intervienen factores como la vulnerabilidad personal (pobreza, familia disfuncional, componente genético, etc.) y la exposición al juego. "A mayor disponibilidad del juego, mayor facilidad para el desarrollo de la ludopatía", asegura Santis.

"A MAYOR DISPONIBILIDAD del juego, mayor facilidad para el desarrollo de la ludopatía", indica Rodrigo Santis, médico psiquiatra de la UC.

9.498máquinas de azar (o tragamonedas) funcionan en los casinos regulados por la superintendencia.

200 miltragamonedas de barrio hay en Chile, según estimaciones de las autoridades. El gremio de fabricantes e importadores de juegos estima que son 700 mil las máquinas tragamonedas en el país.

75.608tragamonedas funcionan reguladas en Perú.

 Director de casinos y tragamonedas de Perú: "Fue una buena decisión el formalizar la actividad"En 2006, Perú decidió regular la actividad, lo que en la práctica significó que solo pueden operar estas tragamonedas en lugares autorizados por el Estado y las máquinas deben estar homologadas por el Ministerio de Comercio.

Desde Perú, Manuel San Román, director general de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas, analiza los beneficios de la regulación.

Según sus estimaciones, cerca de 160 mil empleos menos hubiese significado erradicar los tragamonedas en Perú.

La normativa peruana prohíbe la tenencia, comercialización, fabricación y explotación de máquinas que vayan dirigidas a menores de edad. Así, desde la regulación se han destruido 10 mil máquinas que estaban dirigidas a menores.

"Concluimos que fue una buena decisión el formalizar la actividad y no erradicarla y que sea una sola autoridad la que regule la actividad a nivel nacional", indica San Román.

Agrega que cada país debe evaluar su realidad para tomar sus decisiones, pero agrega: "Somos de la opinión que es más eficiente para el caso de casinos y tragamonedas regular la actividad que erradicar la misma, pues muchas veces las prohibiciones conllevan a que la actividad se desarrolle en forma clandestina con mayores costos de control, falta de transparencia y muy posible corrupción".

En Perú, hoy operan 75.608 tragamonedas en tiempo real, interconectadas a un Data Center del Ministerio de Comercio. La información que se obtiene producto de la interconexión se relaciona, por ejemplo, con la rentabilidad diaria de cada máquina (la diferencia entre lo apostado y lo pagado por cada máquina tragamonedas), para calcular el pago del impuesto correspondiente, que es 12% de la rentabilidad.

También hay tragamonedas en salas ubicadas en barrios y su fiscalización es igual a la de cualquier sala grande, asegura San Román.

El primer aliado de los fiscalizadores, agrega, es el operador formal.

"No desean la competencia desleal de una sala informal y denuncian la presencia de salas informales", asegura el director general de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas, entidad dependiente del Viceministerio de Turismo del Ministerio de Comercio, Exterior y Turismo del vecino país.

Socia de Monticello no vende máquinas a locales de barrioRamón Sepúlveda, el vicepresidente de Fiden, el gremio que defiende los tragamonedas de barrio, aseguró que Novomatic, accionista de Monticello, estaba operando tragamonedas en salones pequeños en Austria y que "los casinos saben que eventualmente ellos podrían trabajar en este negocio".

Ante esta aseveración, Novomatic aclaró que a Chile no ha importado, vendido, distribuido o entregado tragamonedas para locales de barrio. "Todos los numerosos requerimientos para comprar máquinas Novomatic para este propósito han sido rechazados", dice Charles Hiten, director de Novomatic. El grupo, que tiene presencia en más de 30 países, reconoce que opera máquinas de premios limitados o de calle, pero solo en mercados donde este negocio está regulado y es legal.



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Combate a las tragamonedas. Las indicaciones a la ley de Casinos para combatir las tragamonedas ilegales están siendo redactadas y quedarían listas la próxima semana.
Combate a las tragamonedas. Las indicaciones a la ley de Casinos para combatir las tragamonedas ilegales están siendo redactadas y quedarían listas la próxima semana.
Foto:FABIAN ORTIZ
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