EL SÁBADO

Sábado 19 de Septiembre de 2009

 
Quiero que el mundo me lea: gracias punto com

Más de 300 personas llegaron a Blogpower, la cumbre de blogueros chilenos que se realizó hace unas semanas en Santiago.
Werne Núñez Santiago es un despoblado empapado, frío y gris esta mañana de sábado y el edificio de Telefónica es ahora un monumento prehistórico del futuro perfecto: la antena del celular de concreto y espejos apunta al cielo porque más allá de la nube negra está el límite, y en su interior pululan cientos de hiperkinéticas hormigas nativas digitales humanas con un blog en la red o al menos en sus mentes, los que cada tanto y silenciosamente organizan sus propias fiestas. Una vuelta en la puerta giratoria y ya no soy yo. Ahora soy @elwerne.

Aprendí de Bill Gates un par de cosas: concentrarse, tener amigos nerds, lo nerd ahora es cool, son potenciales jefes en el tiempo, pensar en grande, gastar en maquinitas, gastar en software, asistir a fiestas como ésta: no para de llover en el día de la cumbre de blogueros y los que usan la polera y chapita que dice Blogpower09 sonríen, están ocupados pero relajados, suena Van Halen en los parlantes, extraña señal cronológica, y la convocatoria no es tema: las inscripciones se cerraron tres días atrás. Seiscientos tipos quisieron venir y a las 9 am ya llegaron trescientos. Un bloguero registrado llegó antes de las 7, como a un recital. Los organizadores se toman fotos con él. "Estoy feliz", declara, levanta su pulgar, sonríe.

Ser el primero en colgarse la credencial es casi tan placentero como ser el primero en comentar cualquier cosa en un blog, me entero. Hablamos de algo exponencialmente más grande que una tribu. Esto ya no se trata de tener un blog para contar tu interesantísima vida, solamente. Esto se trata de ordenar un medio. Lo primero que debes saber antes de entrar en este submundo es que tu vida privada no es un producto. Ergo: no es interesante. No debiera interesarte ni a ti mismo. 

#BP09 es -hoy- todo un hit del hype virtual auspiciado -ahora- por una transnacional de las comunicaciones, una de diseño y desarrollo web, con cuatro patrocinadores silver que se ponen hasta con el café y las galletitas, y tres media partners que transmiten online para el mundo conectado. Este año el eslogan es: "De aficionados a profesionales", o cómo crear un blog y transformarlo en un éxito de visitas y comentarios y avisaje publicitario que te convierta en un joven millonario que trabaja desde cualquier parte del planeta en bermudas y comiendo pizza.

En cuatro horas, tres blogueros chilenos contarán el secreto de su éxito: Alberto Montt y Francisco Javier Olea, ilustradores de 7 Rayas y Candyfunto, y David Assael, arquitecto socio de Plataforma Networks; otro nos regalará datos: Álvaro Portugal, de Bigloo; y en la sección "por favor dime algo que no sepa para ganar dólares con mi blog como tú", y gracias al gentil nuevo presupuesto, viene una estrella internacional. Una blogstar. Su nombre es Carolina Aguirre. Es argentina. Es una de las blogueras en español que más visitas y comentarios reciben por posteo y que más premios ganaron. Dos de sus blogs terminaron en libro y en un mes uno de ellos ("Ciega a citas: 258 días para conseguir un novio normal") será una serie de tevé. Vive en pantuflas. Vive de sus blogs. Tiene un marido y sobrepeso. Y mal genio, dicen.

El programa de hoy contempla un coffee break de sorprendentes 45 minutos. El bloguero quiere que lo escuchen. Es un hispano sociable y estadísticamente es un varón twittero y tímido de entre 25 y 34 años que ama comunicarse y que postea sus nuevos contenidos preferentemente en las tardes de los martes, miércoles y jueves. Unos 120 mil nuevos blogs se crean diariamente en el mundo. Algunos, cuentan, ingresan a sus cuentas más de un millón de euros anuales por publicidad. Aún son mayoría, pero el uso del blog para hablar en forma desinteresada sobre las cosas simples de la existencia de equis humano, está francamente en desuso. 

Es invierno, es 2009 y ésta es la tercera versión de la idea de cuatro amiguitos, medio geeks, blogueros de años, pioneros en esto, que en diciembre de 2007 inventaron el nombre-marca para juntarse con otros tipos interesados en conversar de la situación de la blogósfera local. El año pasado hablaron de política y activismo ciudadano. Juan Carlos Camus es @jccamus, tiene 47 años y en 1998 desarrolló su primer blog para una revista, es periodista y profesor, experto en eso de los multimedios interactivos, primer vendedor de banners, tiene un blog (www.usando.info) y es uno de los fundadores de este encuentro casi normal, el primero en su tipo (los otros son: el diseñador gráfico y asesor técnico para la estrategia digital del Ministerio de Economía, Paulo Saavedra; Manuel Contreras, subdirector de Cooperativa Online, y Rodrigo Guaiquil, director de Medios Digitales).

Camus tiene una teoría: "Los nativos digitales son gente con otra sensibilidad, con seis ojos, capaces de leer cuatro cosas distintas, hablar, pensar, chatear y escribir, al mismo tiempo, usando un déficit atencional positivamente. Es que todo es distinto cuando te crías con un computador conectado y jugando Playstation. Esa generación le sacará ventajas a esto. En El Teniente, por ejemplo, el hijo de 13 años de un ingeniero logró hacer funcionar un robot controlado por joystick. Ya superamos la discusión técnica, lo digital es una experiencia, un viaje, una nueva forma de consumir. No tengo que lograr quitarle espacio al soporte para meter mis contenidos, debo lograr quitarle minutos al que navega. Es un asunto de tiempo. Importa poco cómo esté construido el blog, la tecnología es un comodín, importa más el destino de tu blog. La bencina del blog es el contenido. Hay gente militante en esto. Gente para la que el cambio de plataforma fue un cambio de vida, como una terapia. Yo creo que ciertos procesos mundiales se van a acelerar con esto. Es algo nuevo y distinto".

El bloguero promedio, por lo que veo, privilegia la comodidad y el uso inteligente de jeans, zapatillas, poleras y polerones, junto a sus notebooks y teléfonos. Todos aquí coinciden en que, antes que todo, el buen bloguero debe saber salir jugando en las canchas de las ligas mayores del oficio de escribir. Y hacer golazos, de vez en cuando. Si crees que no sabes escribir, no eres bienvenido a esta fiesta. Dos visitas. Cero ruido. Corta vida, fracaso, depresión y muerte de un bloguero perdedor.

Mensaje en la botella

Echo un vistazo. Aquí están todos los que prefieren escribir y quieren que los lean por favor punto com, y algunos nombres sin rostros en Twitter: @negracuriche, la conductora; @pablomatamoros, dirige la campaña digital de Piñera, @stark y @miguelpaz, de El Mostrador; @andresazocar, director de la Escuela de Periodismo UDP; @panchoaraya, del blog 'Santiago en picada'; @nicoleforttes, de TVN Lab. No está @copano. No está@analizame. Está @RobertoA, bloguero desde el 21 de abril de 2003. En 2004 fue destacado como uno de los 10 mejores por Bitacoras.com. Al publicista Roberto Arancibia, crear un blog le cambió la vida.

"Definitiva y absolutamente me la cambió. Por primera vez me sentí conectado al mundo, sólo por escribir cosas personales, del momento, como 'cómo cerrar ciclos'. Yo estaba un poco desencontrado, venía saliendo de una relación muy intensa, y me di cuenta de que, hagas lo que hagas, el mundo sigue ahí, gracias a Memento. Me di cuenta de que hay un montón de gente allá afuera a la que le importaba lo que yo decía, que se daba cuenta de lo que sentía, y lo agradecen. Escribir en un blog es como meter un mensaje en una botella. Lo tiraste al mar y quizás hay un Wilson emocional flotando por ahí en una isla que lo recoge. Lo que más queremos los blogueros es que nos lean, queremos decirle cosas al mundo. Si no, tendríamos nuestros escritos guardados en Word. Hay que tener dureza de piel para recibir los comentarios de vuelta, eso sí. Pero lo mejor de todo es que hasta el insulto más hiriente, se lo lleva el skroll. Mira para otro lado, pasan unos minutos y ya no está el comentario". Su blog es: http://elmundosigueahi.blogspot.com.

Datos sobre blogs y blogueros chilenos: el 60 por ciento son hombres, el 54 por ciento está comprometido, el 60 por ciento del tráfico es nacional, los temas favoritos son: música, educación y noticias, el 65 por ciento de los blogs muere a los 6 meses y de los que visitan uno, el 90 por ciento sólo lee, el 9 por ciento comenta y vota, y el 1 por ciento escribe. 

El público de #BP09 escucha, atento, mateo y sentado. Hay que saber poner las piernas en forma de mesita para el computador. No cualquiera. Hay que saber manejar el dedo gordo para twittear desde el celular. Ojo. Como un chiste fome por lo evidente, la conexión de la cumbre bloguera aguanta una hora y se cae, una, dos, tres veces, y nadie twittea ni transmite nada online por largos ratos. La conductora pide comprensión. Leve tensión en el ambiente, apunto en mi cuaderno. "Hay que publicitar con el ejemplo. Los que conocemos de técnica, sabemos que esto se pudo evitar", dice uno al micrófono minutos más tarde, como líder de un sindicato histeriquillo perfeccionista, a propósito de un eterno video publicitario que vimos hace un rato, obligados. 

En el apacible reino del bloguero-twittero, a veces, hay tensión. Adrenalina. Pasión. La soledad y la frustración son un motor, por ejemplo. Pequeñas grandes polémicas como: Monserrat Nicolás, del blog 'Curvas políticas', censurada, según ella, por la OEA en plena crisis en Honduras; o los rounds entre @claudio y @analizame por las modificaciones a la Ley de Propiedad Intelectual; o el movimiento de tropas el día en que Sebastián Bowen, o @sebastianbowen, fue casi un héroe cuando casi lo detuvieron en un desalojo, y su mala idea de twittear que se lo llevaban detenido. O @patricionavia versus @fernandopaulsen, hace poco. Hay sangre más allá del teclado.

Olea y Montt, de www.dosisdiarias.com y capitulotreintaytres.blogspot.com, ya contaron la historia de cómo sus blogs de ilustraciones y viñetas se transformaron en ediciones limitadas, numeradas y firmadas de libros coleccionables, en el viejo y querido soporte llamado papel. Olea + Montt, al terminar, confiesan no tener idea de cómo se hace un blog, computinamente hablando, y con todo, prefieren publicar en la web antes que hacer un libro. Risas, pequeña decepción y aplausos de la audiencia, y el escenario es para David Assael: arquitecto, 29 años, chascón bien peinado y fundador y partner de Plataforma Networks, cerebros, manos y corazones detrás de Plataforma Urbana, Plataforma Arquitectura y Plataforma Humana, entre otras. Su historia nace en un blog hace tres años y hoy camina en la carretera del negocio global: Arch Daily, blog de arquitectura y ciudad made in Providencia pero en inglés, es el más visitado de su clase en el mundo: "Un día marcó 70 mil visitas", dice @davod. Se oye un: "¡Uh!".  

"Nos dimos cuenta de que aquí había poca información sobre la ciudad y que en Nueva York, por ejemplo, se hizo un concurso público mundial para reemplazar a las Torres Gemelas, y en el plan de reconstrucción de la Zona Cero participaron más de 300 organizaciones ciudadanas. Aquí, no le preguntaron a nadie si les gustaba la idea del Costanera Center, que es la imagen de Santiago que reemplazará a Sanhattan con la cordillera de fondo. Pensamos en Arch Daily como una buena excusa para viajar y conocer a los arquitectos que admirábamos, nada más. Y otra vez, había gente interesada en nuestros contenidos, pero en el mundo. Fue una feliz coincidencia de que existiera el formato, todo fue mucho más veloz. Con más plata, habríamos partido con un canal de televisión, pero fue un blog. En China, por ejemplo, nos copypastean todo y lo suben con otro nombre. Cero posibilidad de demandarlos, entonces, pensamos y ahora haremos una edición en chino. Una cosa: hay una relación entre el negocio y el ocio. En la oficina trabajamos y lo pasamos bien, al mismo tiempo. Tomamos cervecitas, comemos pizzas, nos auspicia un gimnasio también, y hacemos retiros creativos a la playa. ¿Se entiende la idea?", dice David, suave, en su estilo.

Hora del café, fotos para los flickrs y vida social. Hola, ¿cómo está tu blog?, ah, cientos de visitas, guau, ¿el mío?, bien, gracias. ¿Y tú, como persona, cómo estái? Carolina Aguirre, 3 millones de visitas, blogstar invitada, prepara su propia tabla de los diez mandamientos. No sonríe. Viste de negro. Camina mirando el suelo. Está concentrada. Sus blogonovelas, "Bestiaria" y "Ciega a citas", están paraditas sobre la mesa.

Carolina Aguirre, o "La peleadora", como le dicen, por su blog en el diario de Lanata, tiene cabeza de guionista y en 80 minutos estructura una mini biblia para blogueros en busca de la fama y el rock'n roll, con chistes en clave humor negro incluidos cada 120 segundos. No perder tiempo: si estás pensando en un blog para contar tus reflexiones y locuritas, no seguir leyendo. Esto es para profesionales: el marketing comienza desde la idea, el título, la bajada, las herramientas y el color que eliges. Debes tenerlo claro, después no se arregla. Elige tu tipo de blog: informativo o creativo, recetas de cocina o fotos de desayunos, por ejemplo. No hacerlo es la madre de los errores. Define tu idea en una frase, si no puedes, next. Idea no es lo mismo que tema. Tema: tecnología; idea: últimos gadgets. Busca un buen título, vendedor, como para el afiche de tu película, y en la bajada debes mostrar de qué va el contenido. Define la estructura y secciones del blog antes de ponerte a escribir, dibújalo, y cuando escribas, hazlo con el soporte en la mente: frases cortas, nada de chorizos artísticos. Sé contundente, el lector te da 5 segundos, entonces, golpéalo de entrada. Y dos más: responde los comentarios, aguanta a los trolls, dedícales tiempo por muy idiotas que te parezcan, y nunca, pero nunca, envíes spam pidiendo simpáticamente y en negritas que te lean y comenten. El bloguero verdadero valora el boca a boca.

"Soy una estrella, pero nadie me conoce. Es triste", dice Carolina, como seria, y se sienta con dificultad en una incómoda silla ondera, y suelta una frase que en este contexto me pone nervioso: "La verdad es que no soy una bloguera, eso no me identifica. Es como ser del club de los que tienen la misma marca de cuadernos. Yo escribo. No puedo identificarme con el bloguero tipo Misery, que está completamente obsesionado con vos, y en el fondo te detesta, y está todo el día rastrillando la web para ver qué cosa hiciste. Es como si todos los locos del mundo hubiesen encontrado su lugar en internet. Me trataron de mentirosa por escribir un blog con seudónimo, sobre una soltera buscando novio, cuando yo estaba casada, ¿y qué es la verdad en la blogósfera? La gente que tiene un blog siempre hace un encuadre y un recorte de sus vidas, y cuentan la parte bonita. En Facebook todos son felices, nadie pone la foto de cuando me dejó mi marido o cuando les embargaron la casa. Todos viven en vacaciones. Pone las fotos en las que salió lindo. En Twitter nadie dice 'voy a hacerme un examen de colon', todos van al Starbucks. Es una parte maquillada de la realidad, y es muy mentirosa. Las chicas son todas lindas en los blogs, las fotos son mentirosas, las descripciones, yo no vengo a inaugurar la mentira en internet. Hay algo promiscuo en la blogósfera. Va a llegar un momento en que todos los que escriben debieran tener un blog. Pero son escritores. El bloguero tiene un blog antes de aprender a escribir, y no hablo de niños", dice Carolina y se para. Cinco blogueros la esperan para que les firme antiguos soportes.

Son casi las 2 pm y la cumbre de bloggeros termina con una tómbola con premios y abrazos en el escenario. Cincuenta personas trabajaron en esto. Afuera, en el mundo irreal, sigue lloviendo. Algunos blogueros se van a sus casas. Otros, van a un asado en el campo. Asado: ancestral forma de hacer amigos en el planeta Tierra.

 


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