ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Sábado 19 de Marzo de 2005

La Ley del Cobre en la mira, los disparos de los economistas

Es uno de los debates más encendidos de la carrera presidencial, pero en el plano económico también hay un aporte a la discusión sobre si es conveniente o no seguir destinando el 10% de las ventas de Codelco a las Fuerzas Armadas.

DANIELLA ZUNINO y MARILY LÜDERS

Guillermo Pattillo:

Dejar la discusión para después

El economista Guillermo Pattillo, profesor del área de Economía de Defensa del Instituto de Ciencias Políticas de la Universidad Católica y presidente de la comisión de Defensa del Instituto Libertad, es enfático en decir que éste no es el momento adecuado para reformar la Ley Reservada del Cobre. Aunque cree que en el largo plazo es necesario buscar una fórmula eficiente de asignación de recursos para las Fuerzas Armadas, considera que al poner el tema ahora se puede politizar.

-¿Por qué no es partidario de que se reforme la Ley Reservada del Cobre en este momento?

"El elemento central para eso es que haya un desarrollo de metodologías de análisis en las cuales en Chile todavía no hemos avanzado y sin ese desarrollo, es decir, sin tener un modelo que permite una distribución objetiva de recursos en función a los productos que el sector debe lograr, se torna ineficiente modificar sólo la ley sin la reforma".

-La propuesta de derogarla y que todo vaya por el presupuesto, ¿qué problemas genera?

"Si uno quiere efectivamente pensar opciones a la ley y, por ende, probablemente eliminarla y buscar los recursos en otro sitio, en las cuentas generales de la nación, debe primero construir una institucionalidad que asegure que los recursos que van a ser requeridos van a estar libres de la coyuntura y de cálculos de corto plazo y van a ser obtenidos y asignados en función de criterios objetivos de consecución de logros y mirada de largo plazo. Por lo tanto, no es una discusión que se pueda realizar y creo que francamente no es conveniente realizarla en un período como éste".

-En un período electoral...

"Evidentemente. Es una discusión que hay que dejar para después. Es una ley que data de 1958, no existe urgencia de modificarla, si eso llevara a malas modificaciones".

-Usted dice que en el caso de las Fuerzas Armadas hay involucrados proyectos de largo plazo, pero otros sectores también podrían plantear que tienen iniciativas de largo plazo, como salud y educación, y ellos tienen que ir por la vía del presupuesto. ¿Por qué?

"Creo que la esencia de eso es que el producto generado por un sector, por ejemplo, educación, es bastante visible y relativamente medible, mientras el otro no. Por lo tanto, cuando la mirada es cortoplacista existe la evidente tentación a afectar los recursos del sector que tiene menos posibilidad de medir sus productos, versus aquellos en los que la demanda de la sociedad es inmediata, visible y generadora de apoyo político".

"Por eso mismo es que el legislador en la década de los 50 buscó una fuente de recursos -que podemos pensarla hoy como ineficiente y es cierto que es ineficiente, y en el largo plazo se supone que no debiese existir- que separase la discusión política contingente de este problema, por los riesgos políticos".

-¿Es ineficiente porque no entrega los recursos de acuerdo con las necesidades de cada una de las ramas de las Fuerzas Armadas?

"Exactamente. Es ineficiente porque la fuente de recursos no tiene correlación con los objetivos. Por ejemplo, 2004 otorgó una cifra enorme de recursos que es completamente independiente de los proyectos, objetivos y necesidades que pueda tener el sector".

-¿Cuál es el método más eficiente de asignación de recursos para las Fuerzas Armadas?

"La alternativa es generar un método que sobre la base de costo-efectividad sea capaz de discriminar entre programas".

"Se podría generar un fondo de ahorro que permita financiar los flujos de largo plazo, sin tener que restringir por situaciones coyunturales. Por eso pongo tanto énfasis en que lo primero no es modificar la ley; lo primero es tener las técnicas para asignar eficientemente".

IDENTIDAD

GUILLERMO PATTILLO

Profesor del área de Economía de Defensa del Instituto de Ciencias Políticas de la Universidad Católica .

David Bravo:

Instante para "empujar" el tema

David Bravo, economista de la Universidad de Chile, no ve motivos para que no se pueda discutir la derogación de la Ley Reservada del Cobre en un período electoral. Al contrario, el académico -que es uno de los profesionales que está trabajando en las propuestas de Soledad Alvear- afirma que las personas deben tener los elementos necesarios para tomar sus decisiones.

-¿Por qué considera necesario derogar en este momento la Ley Reservada del Cobre?

"La Ley Reservada del Cobre es, en realidad, una muestra un poco anacrónica en el contexto de lo que es el presupuesto fiscal hoy, que se ha ido modernizando con el tiempo".

"Es una ley que no se incluye en el presupuesto nacional y que básicamente tiene problemas de transparencia, porque no está sujeta a discusión y aprobación de todos los gastos públicos".

"Esto no es un problema de este año. Simplemente no tiene fundamento una ley que obliga a que el 10% de las ventas de Codelco tengan que ir a las Fuerzas Armadas. El elemento más importante tiene que ver con la transparencia".

"Los gastos en defensa se tienen que discutir como los otros gastos. Por cierto que hay aspectos que pueden ser estratégicos, que, por cierto, se tienen que considerar, pero eso debiera ser más bien la excepción".

-Muchos dicen que el hecho de que Soledad Alvear ponga este tema ahora, se presta para fines políticos. ¿Qué opina de eso?

"Eso lo dijo el ministro de Defensa. Creo que efectivamente hay un tema ahí en términos de qué es lo que se tiene que discutir en las campañas presidenciales. Lo que uno entiende que ocurre en países como Estados Unidos u otros que viven democracias maduras, es que las decisiones se toman en función de ideas".

"Y precisamente la pregunta es cuándo se deberían discutir los temas relevantes. Éstos debieran discutirse especialmente en circunstancias como éstas, donde las personas debieran tener elementos para tomar decisiones".

"Ésta es un área en la que se podría haber avanzado más, pero no se ha podido, y éste es tal vez el momento de empujar".

-La idea es que todos los ingresos de las Fuerzas Armadas pasen por el presupuesto.

"Exactamente. El tema acá es que los gastos tienen que estar sujetos a discusión y aprobación tal como están todos los otros gastos públicos, con la salvedad de los aspectos que son efectivamente más reservados o estratégicos".

"La pregunta más obvia es qué tienen que ver los gastos en defensa con el ciclo del precio del cobre. Si Chile necesita aumentar su gasto en defensa, lo tiene que hacer igual, aunque el precio del cobre esté bajo o alto".

-¿Pero no cree que puede haber una politización, porque tendrían que pelear año a año los recursos?

"Ahí hay varias estrategias que se pueden seguir. Por cierto que la defensa es un área donde la mirada no es año a año. Es obvio que es un área donde se tienen que hacer inversiones de largo plazo y la mirada tiene que ser plurianual, no puede ser simplemente anual".

"No obstante ello, no es razonable pensar que otras inversiones relevantes en Chile que también son de largo plazo, se discutan en el presupuesto públicamente en el Congreso y no pueda ocurrir lo mismo con los gastos en defensa".

-Pero ¿cómo cree usted que se pueden financiar los aspectos más estratégicos de las Fuerzas Armadas?

"Hay experiencias, todos los países desarrollan mecanismos para que la discusión de ciertos aspectos de su presupuesto efectivamente resguarden la privacidad de ciertos antecedentes".

"Entonces, me parece que el punto es simplemente derogar una ley que no tiene que ver con la modernización misma de las Fuerzas Armadas, ni con el presupuesto, ni con la discusión fiscal en Chile".

IDENTIDAD:

DAVID BRAVO

Economista de la Universidad de Chile.

¿Y cómo empezó todo esto?

Aunque muchas veces se piensa que la polémica ley reservada del cobre fue creada en el gobierno militar, lo cierto es que el recurrir a la gran minería del cobre para financiar la adquisición de unidades bélicas no es algo reciente en nuestro país.

En 1938 el almirante Immanuel Holger dictó la Ley de Cruceros, precedente directo de la actual Ley del Cobre.

Más tarde, el Ejército y la FACh accedieron también a esa fuente, logrando que dichos fondos se repartieran por tercios.

Sin embargo, los sucesivos gobiernos habitualmente encontraron buenas razones para postergar los gastos de defensa y no entregar los recursos previstos a las FF.AA y se hizo necesaria buscar una nueva alternativa.

Así la legislación sufrió una serie de modificaciones y en 1958 se aprobó una Ley reservada que gravaba con un 15% las utilidades a las empresas de la gran minería del cobre.

Según un estudio de Guillermo Pattillo, el gobierno militar decidió cambiar el mecanismo para fijar en un 10 por ciento de las ventas del metal por parte de Codelco a las fuerzas armadas, vigente hasta hoy.

¿Cuánto capital reciben las Fuerzas Armadas por este concepto?

Esta semana se supieron los resultados de Codelco y con eso, los montos involucrados en la Ley del Cobre. Cerca de US$598 millones es la cifra para el 2004, muy superior a la segunda más alta registrada en 1995, cuando el aporte llegó a US$336 millones.



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