DEPORTES

Lunes 12 de Agosto de 2002

RALLY: SAN FELIPE
Estaban sentenciados

Osvaldo Pirles y Luis Ignacio Rosselot no tuvieron problemas para confirmar con el triunfo el liderato con el que acabaron el sábado. Eso sí, el argentino tuvo más trabajo en la N4 que el viñamarino en la N3.
Marcelo Palomino M.
Enviado especial a San Felipe

No alcanzó para el suspenso o el vértigo, la discusiones o las dudas. Los líderes sabatinos de las categorías N4 y N3, Osvaldo Pirles (Subaru Impreza) y Luis Rosselot (Nissan Primera), mantuvieron sus puestos durante una aburrida jornada dominical y se alzaron con el triunfo en sus respectivas series del Rally de San Felipe.

Lo de Rosselot fue soberbio por la forma cómo manejó el trámite de la carrera. Dio de comer a sus rivales más directos, Ramón Ibarra (Hyundai Coupé) y Cristóbal Geyger (Chevrolet Astra), dejándolos ganar los primeros primes de la jornada (eran ocho en total) y cediéndoles escasos segundos como para alentarlos a buscar algo más.

Pero de pronto, sacando sus dotes de campeón, Rosselot reconquistó seis segundos en una pasada y puso las cosas en su lugar. Fue ahí cuando sus rivales entendieron que esta vez habría que pelear por los puestos inferiores. Ibarra y Geyger se repartieron los mejores cronos del día en los siguientes tramos, pero ya nadie iba por la victoria. Esa le pertenecía desde el sábado a Rosselot, quien ayer anunció que en dos semanas más retornará en Brasil a la competencia del Codasur, la misma que lo vio protagonizar un fatal accidente tres semanas atrás en Cochabamba.

Con la diferencia que traía pude regular mi carrera. Cuando perdía un poco en un prime, metía en el siguiente y recuperaba, explicó el piloto, que rompe así una racha de tres abandonos consecutivos en rutas nacionales. Matemáticamente puedo ser campeón, pero estadísticamente es difícil. Igual me la voy a jugar, pero es difícil, agregó.

Cuarto entró Alberto Pirola (Chevrolet), quinto Cristián Mackenna y sexto Juan Pablo Silva, ambos de Mitsubishi. Ayer abandonaron el Citroen de Fernando Cosmelli (choque) y el debutante Peugeot de Claudio Valdivia (mecánica).

En el caso de los N4 la cosa no fue muy diferente. La minúscula ventaja inicial del trasandino Osvaldo Pirles (3,5 segundos) se amplió rápidamente en el primer PC del día a nueve segundos, y al cabo de la primera vuelta ya sumaba 10 de ventaja sobre Rolando Biénzobas. Dino Innocenti entendió rápidamente que no había mucho que hacer en esa pelea.

Pirles incluso debió hacerle el quite a una camioneta que iba a contramarcha en una de las especiales, perdiendo valiosos segundos. Porque pese al agradable y soleado día, y al numeroso público que regresó ayer a la ruta, los caminos no sólo presentaron fallas en su cierre, sino que lamentablemente albergaron a fanáticos que rayaron en lo delictivo.

Muchos de ellos instalaron rocas en medio del camino, algunas escondidas en bolsas, que dañaron los autos de Rolando Soto (Ford), Cristián Mackenna (Mitsubishi) y Ramón Ibarra. Y eso, en un rally, donde los pilotos se juegan la vida a más de 150 kilómetros por hora, puede resultar fatal. Vaya una advertencia a los organizadores para que salvaguarden la seguridad de los involucrados.

Retornando a la carrera y cuando apenas restaban dos especiales para el final, Pirles sumaba 29 segundos de ventaja sobre Biénzobas y cien segundos sobre Dino Innocenti, demostrando que sigue siendo el más veloz de los pilotos de la categoría. Así se mantuvo y pudo ganar tranquilo.

Me alegra que empiece a haber pilotos que corran más y nos hagan acelerar. Se pusieron las pilas y es bueno, porque estaban dormidos pensando que su ritmo era el buen ritmo, dijo el oriundo de Bariloche sobre sus rivales.

Así se escribió la historia de un rally que sólo entregó emoción el sábado y hasta muy temprano en la mañana. El resto fue un paseo para el público.

Aprovechando los errores

La desperfilada categoría N2 a veces tiene momentos para el recuerdo, y en San Felipe se escribió uno de ellos. Durante la carrera se turnaron la punta tres pilotos, pero quien finalmente sacó partido fue el experimentado Ernesto Rojas (Proton Persona), que supo cuidar el auto y marcar tiempos como para imponerse por segunda vez en la temporada (también ganó en Concepción).

Quien reinó primero, el sábado por la mañana, fue el novato pero veloz Matías Pilasi (Mitsubishi Lancer). Pero rompió neumático comenzando el cuarto prime y quedó muy relegado.

El testimonio lo tomó Rojas, pero le duró dos primes, hasta que en las dos últimas escaladas a la Cuesta de Chacabuco anduvo mejor Marcelo Pérez (Mitsubishi) y se quedó con la punta al final del día, escoltado por Ricardo Concha (Mitsubishi), Rojas y Marcelo Yáñez (Toyota Yaris).

Unas pocas horas dominicales le duró la alegría a Pérez. Pinché cinco veces, pero igual vengo remontando, decía el piloto que se desplomó en la clasificación. Y como Concha tuvo problemas para permanecer en la ruta, fue Rojas quien alcanzó el liderato y se quedó con el triunfo.

Segundo entró Cristóbal Ibarra (hermano de Ramón), quien corroboró que su liderato momentáneo en La Serena no fue fortuito. Tercero quedó Pérez. Yáñez venía segundo hasta el último prime, pero una falla mecánica lo dejó botado a pocos metros del final.


NOTAS AL MARGEN

Ahumada en lo suyo

El sanfelipeño Emilio Ahumada se quedó con el triunfo en la repoblada categoría N1, que vio competir a cuatro autos, en contraste con el solitario Toyota Yaris de Enrique Castro presente en las pruebas anteriores. Ahumada cronometró 2h.00.44, superando por 19 segundos al debutante Pietro Porfini, de gran desempeño a lo largo de la fecha. Ahumada adelantó que por la falta de recursos, es posible que su triunfo de ayer sea la despedida para el año.

Dos buenas, una mala

Cristián Mackenna estaba feliz con su quinto lugar de ayer. No sólo porque pudo finalizar y en la parte alta de la N3, sino porque además por primera vez pudo ser más rápido que su coequipo en Mitsubishi, Juan Pablo Silva. El Chico fue mejorando sus tiempos a medida que transcurría la jornada, pero nunca faltó el PC que lo complicó. Una piedra, una salida, un vado muy rápido. Fue, en definitiva, un día de altibajos pero con más buenas que malas.

Entrada libre

Un año atrás, Rolando Biénzobas fue penalizado con 10 minutos por entrar antes de tiempo a Parque Cerrado. El sanfelipeño alegó que nunca se aplica un mismo criterio, pero esa vez el reglamento era categórico. Cuando ayer llegaron los autos a Parque Cerrado no había que marcar tarjeta ni tampoco penalización por ingreso anticipado. De ahí el justo alegato de quien ayer finalizó segundo.




Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
LUIS ROSSELOT ganó su primer rally de la temporada con una actuación demoledora. Aunque estadísticamente es difícil que pueda repetir el título, dice que se la va a jugar.
LUIS ROSSELOT ganó su primer rally de la temporada con una actuación demoledora. Aunque estadísticamente es difícil que pueda repetir el título, dice que se la va a jugar.
Foto:José Molina, Enviado Especial


[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales