INTERNACIONAL

Jueves 3 de Agosto de 2006

Fundación Nacional Cubano Americana:
Exiliados en Miami llaman a alzamiento

La organización exhortó a militares y a civiles cubanos a que establezcan "una autoridad provisional" en la isla.

Dos días después de que Fidel Castro cediera sus poderes a su hermano Raúl y anunciara una intervención quirúrgica intestinal que sembró dudas sobre su real estado de salud, la principal organización del exilio cubano en Miami hizo ayer un llamado a alzamientos militares o populares en la isla.

"Existe una oportunidad hoy en día, de hombres y mujeres de valentía que quieren encaminar a Cuba hacia otro camino, tomen ventaja de esa oportunidad", dijo a AFP, Jorge Mas Santos, presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA).

En una rueda de prensa en Miami, Mas Santos exhortó a los "militares en Cuba que tomen el control de su propio futuro y establezcan una autoridad provisional formada por civiles y militares de Cuba que no quieren esta sucesión de poder", en referencia a Raúl Castro.

Según destaca la agencia Reuters, el presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana aseguró a los periodistas que "hemos asistido al fin de la era Castro", al tiempo que anunció que la organización ya se comunicó con civiles y militares para instarlos a actuar ofreciéndoles su apoyo.

El hijo de Jorge Mas Canosa - fundador de la FNCA- también advirtió que el gobierno cubano ha incrementado el "aparato represivo", tras la cesión provisional del poder y se teme que pueda haber ataques a la oposición interna. Mas Santos dijo, según EFE, que tienen conocimiento de que La Habana ha convocado a las llamadas fuerzas de elite (contingentes de respuesta rápida y tropas especiales). "Están en máxima alerta para enfrentar lo que llaman la guerra de todos los pueblos, que es evitar una invasión de EE.UU., y para aumentar la represión contra la disidencia interna" precisó.

En la isla, en tanto, los cubanos no han visto ni una señal de su gobernante provisorio, Raúl Castro, quien no ha hecho apariciones públicas desde que su hermano Fidel anunciara la delegación del mando.

Ningún medio en la isla pudo dar cuenta de cuál había sido la actividad del Presidente interino en su primera jornada.

Sobre el convaleciente Fidel, también hubo silencio. La última información sobre la salud de Castro la proporcionó ayer el presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, quien aseguró que conversó con Fidel tras la operación y que está lúcido y de buen humor.

Desde Miami, donde está exiliada desde 1964, Juanita Castro, hermana del mandatario, dijo ayer a la filial local de NBC que Castro estuvo internado en cuidado intensivo y que ahora está convaleciente. Atribuyó la información a una fuente en la isla cuya identidad no reveló.

Mientras, entre la población la ausencia de Raúl ya comienza a inquietar. "Si Fidel delegó en él, Raúl tendrá que aparecer en público", dijo a Reuters Vladimir, un camarero de 38 años.

Raúl (75) es el Castro menos conocido, pues estuvo siempre a la sombra de su hermano. Es percibido como un hombre menos carismático, pero más pragmático que Fidel, a quien ha acompañado desde siempre.

"Raúl es una incógnita", dijo a AFP un guardia de seguridad.

Aún no está claro por qué Raúl Castro no se ha mostrado en público, señaló la AP. Puede ser que después de un régimen de 47 años, Fidel se resista a entregar el poder, incluso a la persona en la que más confía; también es posible que los medios sólo se enfoquen en él no sólo por costumbre sino que también como muestra de respeto. Y por la misma razón, Raúl podría estar manteniendo un bajo perfil. La incógnita será difícil de descifrar hasta que la condición de Fidel sea completamente revelada.


"(Fidel) está de muy buen humor. Hablamos sobre qué pasa en el mundo y del impacto de su anuncio".

R. ALARCÓN
Líder del Parlamento cubano

¿Cómo sería la era de la transición?

"¿Tenemos que poner tanques en las calles?", pregunta Raúl Castro, el nuevo líder del Partido Comunista cubano. Son pasadas las 6 de la mañana del 14 de febrero de 2008, unas horas después de la muerte del hermano de Raúl, Fidel, quien gobernó Cuba por casi medio siglo. El menor de los Castro, antiguo jefe militar de la isla, ha convocado a una reunión de los miembros selectos del Politburó para estudiar la transición.

El relato hecho por "The Weekly Standard" fue el guión hipotético de una presentación de juegos de guerra hecha por un grupo de expertos en Cuba en la Universidad de Miami, en julio. En "Cuba sin Fidel Castro" cada experto interpretaba el rol de un alto personero del Politburó cubano. Por más de una hora, los participantes, sentados a una extensa mesa de conferencia al frente de dos inmensas fotos de los hermanos Castro, discutieron sobre diversas inquietudes.

Es mucho lo que está sucediendo en la Cuba de 2008, y en forma rápida. Fidel había muerto por complicaciones relacionadas con el mal de Parkinson. Han estallado disturbios en la ciudad de Guantánamo. La Oficina de Intereses de EE.UU. en La Habana ha solicitado permiso para enviar una delegación estadounidense de alto nivel al funeral de Estado de Fidel. Raúl debe tomar sus primeras decisiones cruciales.

En un abrupto cambio del protocolo, el gobierno cubano no mantuvo para nada en secreto la deteriorada salud de Fidel. Y Raúl (quien es interpretado por el ex oficial de la CIA Brian Latell) pregunta si es posible evitar arrestos y detenciones a gran escala de disidentes y activistas.

Éste es uno de los pocos momentos en que Raúl está de acuerdo con Ricardo Alarcón de Quesada, el jefe de la Asamblea Nacional de Cuba desde 1993. Alarcón (el ex analista de inteligencia cubano Domingo Amuchastegui) advierte que cualquier acción violenta contra los disidentes se interpretará como una señal de debilidad.

Los manifestantes presentan un dilema más espinudo. "No podemos tener una plaza Tiananmen en Cuba", dice Raúl. "Sería el comienzo del fin de mi gobierno".

Raúl recibe más tarde la solicitud de Washington para ir al funeral. Esto produce una fuerte disputa entre los pragmáticos y los de línea dura. Esta insubordinación causa la expulsión de Alarcón de la reunión y la destitución de su cargo. Raúl, descubrimos, está a favor de recibir a un importante contingente norteamericano en el funeral. Igualmente muestra su veta pragmática cuando discute sobre la debilitada economía de la nación.

La presentación termina cuando Alarcón es expulsado de la reunión por discutir los detalles del funeral. "Esperamos que el guión que propusimos esta noche no suceda", afirmó uno de los expertos. Una transición democrática clara y ordenada, estilo Europa Oriental, sería preferible a una sucesión autocrática, agrega. Aunque, hasta ahora, esto último parece más probable.


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
Mientras en la isla se espera saber del Mandatario interino, Raúl Castro (centro), en Miami los exiliados temen que el gobierno cubano ha incrementado el
Mientras en la isla se espera saber del Mandatario interino, Raúl Castro (centro), en Miami los exiliados temen que el gobierno cubano ha incrementado el "aparato represivo" tras la cesión provisional del poder.
Foto:ASSOCIATED PRESS


[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales