DEPORTES

Jueves 11 de Noviembre de 2004

CHILENOS MUNDIALES:
El sueño de unos pocos

El éxito es un invitado poco frecuente en el deporte nacional. Sin embargo, hubo chilenos que se encumbraron a lo más alto en sus disciplinas, como el piloto Carlo de Gavardo, recién coronado bicampeón mundial en rally-raid. No es el único. Conozca a los otros monarcas planetarios que tiene el país.

Alejandro Cisternas A.

En Iquique hay tres grandes ídolos: Arturo Godoy, Estanislao Loayza y Raúl Choque. Los dos primeros son recordados por sus infructuosos intentos por alcanzar un título del mundo de boxeo, mientras que el tercero es venerado por haber conseguido la corona planetaria, sin perjuicio de que fuera en un deporte con escasísima repercusión: la caza submarina.

Corría septiembre de 1971 cuando la capital de la Primera región fue sede del Mundial, al que asistieron competidores de 26 naciones. Chile obtuvo el título por equipos y a nivel individual gracias a Choque, quien fue acompañado en la hazaña por otros coterráneos como Pedro Rozas, Eduardo Soto y Samuel Rodríguez, además del coquimbano Fernando Sánchez.

A partir de entonces, la vida no fue tan fácil para los campeones mundiales, por mucho que como un premio a sus logros, el gobierno de Salvador Allende les haya concedido una casa por medio de la ley 17.709, que les otorgaba una vivienda por el valor de 7.500 unidades reajustables de la época (similar a las UF actuales). Pero como no había inmuebles por ese monto, se les entregó una de mayor costo. El problema fue que la diferencia nunca quedó registrada en el Conservador de Bienes Raíces, por lo que los campeones cayeron en los registros de Dicom con débitos superiores a los 15 millones de pesos. Hasta hubo orden de desalojo de sus hogares.

Sólo la intervención del ministerio de Vivienda impidió la humillación. La deuda fue condonada en 2001 y sólo entonces recibieron el título de propiedad definitivo. Además, desde este año, los cazadores submarinos perciben una pensión de gracia por 200 mil pesos mensuales.

En lo deportivo también hubo inconvenientes. Luego del éxito en el Mundial, Choque fue marginado por los dirigentes de caza submarina de la época. "Me quitaron el permiso para desarrollar la actividad y me sacaron de las competencias", denunció el ex campeón. Pudo volver a la actividad recién en 1983, coincidiendo con el año en que Chile volvió a ganar el título planetario de ese deporte, gracias al equipo encabezado por Alejandro Flores.

Con motivo del Mundial de caza submarina que comenzó ayer en Iquique, a Choque le ofrecieron ser juez, pero él lo rechazó y prefirió asesorar técnicamente a los cuadros extranjeros.

En la actualidad, los campeones siguen trabajando en la pesca, a pesar de bordear e incluso superar los 60 años: "Raúl Choque trabaja extrayendo mariscos en el sector de Cavancha; Samuel Rodríguez fue operado y tiene una prótesis en una cadera, por lo que ya no puede ser buzo, pero igual se dedica a la pesca industrial en una embarcación más grande. Eduardo Soto y Pedro Sánchez siguen como buzos mariscadores de orilla", revela Roberto Guardia, presidente de la asociación de Actividades Subacuáticas de Iquique.

Profesora mundial

Cada día un grupo de niños y jóvenes de Conchalí, Huechuraba e Independencia se reúne para practicar gimnasia aeróbica al alero de una profesora. ¿Cuál es la novedad? Que la instructora en cuestión cuenta en su currículum con un título del mundo.

Se trata de Carolina Chacón, quien combina sus clases ­que son gratuitas­ con los entrenamientos. "Nos ganamos un proyecto de Chiledeportes para formar futuros campeones. La idea es que después de que nos retiremos continúen los logros para el país. Además que seguimos compitiendo: ahora estamos clasificados en duplas y tríos para los Juegos Mundiales de Alemania 2005", comenta la gimnasta.

El cetro que logró en la ciudad rusa de San Petersburgo, cuenta la propia Chacón, "era una final de Copa del Mundo, a la que se clasifica durante dos años de competencias. Uno va juntando puntos y a la fase definitoria llegan los ocho mejores".

La gimnasta-profesora, en compañía de Jean Paul Olivares y Ramón Núñez, se coronó el año pasado en la categoría tríos. En su deporte, además, se compite de manera individual, en duplas y en grupos. Claro que no se trata de una disciplina olímpica. "En estos momentos se está postulando para que en los Juegos se incluya a la modalidad por parejas. En todo caso, no creo que por el hecho de no estar en las Olimpíadas los títulos no tengan validez. Pertenece a la Federación Internacional de Gimnasia y es una rama más que se practica en todos lados. En cada Mundial hay entre 45 y 50 países participando", argumenta Chacón.

Separados, no

Miguel Cerda y Christian Yantani son, a todas luces, los mejores remeros de la historia del país. Tras una silenciosa pero exitosa campaña (fueron segundos en el Mundial de Colonia 1998 y terceros en Saint Catharines 1999), en 2002 saltaron al primer plano con su título en Sevilla.

En el dos sin timonel peso ligero, los valdivianos se consagraron con récord mundial incluido, superando a Italia, Gran Bretaña, Canadá, Estados Unidos e Irlanda. Como la categoría en que competían no era olímpica, debieron buscar alternativas para intentar llegar a Atenas. No se pusieron de acuerdo sobre el camino a seguir, se separaron y tampoco pudieron reeditar los logros: Cerda eligió el cuatro sin mientras que Yantani se mantuvo en el dos sin timonel. Ninguno llegó a los Juegos Olímpicos de Atenas.

Los exitosos

Desde 1978 que se celebra en Düsseldorf (Alemania), la Copa del Mundo por Equipos. El torneo se disputa durante siete días y asisten los siete mejores cuadros nacionales, de acuerdo con el ránking de los dos primeros singlistas de cada país, y un octavo que participa por invitación.

De la mano de Fernando González y Nicolás Massú, Chile ganó el campeonato de 2003 y 2004. El logro es válido y tiene méritos indiscutibles, pero no significa que los nacionales tengan el mejor conjunto tenístico del mundo.

Esto último se determina en la Copa Davis, competencia que tiene más de cien años de historia, en la que toman parte todos los países del orbe y en la que efectivamente compiten los exponentes más destacados de la disciplina.

La mejor actuación chilena en este prestigioso certamen se produjo en 1976, cuando los tenistas locales cayeron en la final frente a Italia (4-1).

Bicicross

Ha sido uno de los deportes más prolíficos a la hora de regalar campeones mundiales al país, con la salvedad de que los chilenos nunca lograron rematar primeros en la máxima categoría: élite.

En 1982, Cristián Hermann, Gonzalo de Pablo, Felipe Ojeda y Ruy Barbosa brillaron en Daytona (Estados Unidos), en la primera versión del Mundial de la especialidad.

Seis años más tarde, Santiago fue sede de la competencia en la que varios nacionales se encumbraron a lo más alto. Un ejemplo fue Germán Stolzenbach, quien se coronó como el mejor en la categoría sobre 40 años.

Marcelo Oviedo se convirtió en bicampeón: venció en la manga para menores de 12 y en la de 13 años. Daniel Rojas también conquistó dos títulos: dominó en expertos (18 años) y challenger (19 a 24 años). Además, repitió los éxitos en Francia '90.

Los primeros en apuntarle


La buena puntería de los nacionales ganó aplausos con la medalla de plata lograda por Alfonso de Iruarrizaga en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988. Pero había un proverbial antecedente, pues dos décadas antes dos chilenos se encumbraron como los mejores tiradores del mundo.

En 1965, Juan Enrique Lira se coronó en la modalidad fosa olímpica. "Fue en Lo Curro, donde ahora está el Club Militar. También participé en la organización, trayendo las máquinas lanzadoras. Me costó una fortuna, pero valió la pena", relata el retirado deportista (hoy tiene 77 años).

El de Lira fue el primer título del mundo para Chile. "Me condecoraron con la Medalla de O'Higgins. Y el presidente Eduardo Frei Montalva me recibió en una audiencia especial en el Palacio de La Moneda. Por desgracia, no conservo la medalla, ni fotografías ni la colección de más de 500 discos que tenía, porque hace unos años mi casa se incendió", recuerda.

Juan Enrique Lira también destacó como fotógrafo trabajando para "El Mercurio". "Entré al diario en 1965. Tengo grandes amigos ahí, con quienes todavía mantengo contacto. Bajo mi mando renovamos el equipamiento y cambiamos el sistema de trabajo. Tuve un accidente que me impide caminar bien y me retiré del diario en 1997". Diez años antes había recibido el Premio Nacional de Periodismo mención fotografía.

En Weisbaden, Alemania, en 1966 se realizó una nueva versión de la Copa Mundial. Y esta vez la gloria llegó para Jorge Jottar, en la modalidad de tiro-skeet.

"En 1965 había sido segundo y después me desquité: acerté 197 sobre 200, lo que fue récord mundial para la época. Lo batieron cuatro años después. Eso me dejó inmensamente contento y orgulloso. La escopeta con que salí campeón, la medalla, todo lo guardo con mucho cariño. Después fui sexto en los Juegos Olímpicos de México 1968 y ya en 1970 resolví retirarme y dedicarme a los negocios. Estaba casado hace poco y quise privilegiar a la familia", recuerda Jottar, padre de dos varones, cinco mujeres y abuelo de 15 nietos.

Se devolvió a su tierra, Requínoa, donde vive de la agricultura. "Tengo 75 años y sigo trabajando igual, con el mameluco puesto. Soy fruticultor", comenta el hombre que se inició en el deporte a los 30 años, luego de gastar alguna experiencia como cazador de tórtolas.

La receta de "Tito"

¿Qué se necesita para ser el mejor del mundo? Según el tetracampeón de vela en la clase lightning, Alberto González, se requiere de "persistencia, consistencia y pasión". Luego agrega: "Es fundamental el apoyo de la familia en los inicios, porque una vez que uno ya ha ganado, llega más fácil la ayuda de la empresa privada y de Chiledeportes".

En 1987, 1995, 1999 y 2003, "Tito" González y su tripulación se coronaron como los mejores del planeta. Sin embargo, el tipo de embarcaciones en que compite no es del nivel que participa en los Juegos Olímpicos.

"Hemos intentado participar en categorías olímpicas, pero hay un tema técnico de por medio. Se necesita gente de peso y en Chile es difícil encontrar gente de 100 o 110 kilos y que sepan navegar. No he querido ir a unos Juegos por el hecho de estar. Si alguna vez voy, quiero que sea para pelear una medalla", asegura.

¿Y cuál es la diferencia? González reconoce que "algunas clases que no son olímpicas tienen escasa competitividad. Las que están en los Juegos realizan campañas de competición más largas, por lo tanto requieren estar dedicado full time. En el caso de las lightning, en los Mundiales (que se realizan cada dos años) participan entre doce y quince países. Las clases más pequeñas, como el Optimist, Láser o Europa, tienen un poco más de competidores, porque son mas económicas y es más facil moverse".


En el nombre de nada

La Asociación Universal de Boxeo (AUB) nació en 1991 en Argentina gracias al respaldo de un grupo de promotores locales. Pero ya no existe. No alcanzó a durar tres años. Sin embargo, en su breve vida le entregó un cinturón que acreditaba como "campeón del mundo" a tres chilenos: Bernardo "Chifeo" Mendoza, Allí Gálvez y Ricardo Toledo.

En diciembre de 1991, Mendoza derrotó por KO al brasileño Claudemir Dias y festejó el título supermosca de la AUB, que retuvo en marzo de 1992 ante el dominicano Luis Sosa. Pero nunca más expuso su corona. Y cuando intentó la gloria por organizaciones más reputadas, fue vapuleado: en 1996, en la disputa del título peso pluma de la Asociación Mundial, y en 1999 por la corona peso gallo de la Federación Internacional, cayó por nocáut ante Wilfredo Vázquez y Tim Austin respectivamente.

Gálvez, en tanto, fue el titular minimosca entre marzo y noviembre de 1992, periodo en el que realizó dos defensas exitosas. Claro que antes y después de su reinado peleó por el Consejo y la Organización Mundial y sólo anotó derrotas.

Toledo, en tanto, sólo apuntó dos peleas por la AUB. Cuando ganó el título y cuando lo estrenó, ocasión en la que empató con Juan Pena en España. Nunca más disputó la supremacía planetaria por otra entidad.

Otra organización de dudosa reputación es la Asociación Internacional de Boxeo (IBA), fundada durante 1996 en EE.UU. Bajo ese alero, Carlos Cruzat se coronó campeón mundial en la categoría crucero. Fue el 5 de mayo de 2000 tras derrotar por nocáut técnico al estadounidense Ira Humm.

El chileno sumó cuatro defensas exitosas, pero la última fue el 16 de agosto de 2002, por lo que el título quedó vacante. Y la AIB, por su parte, apenas subsiste, con sólo cuatro campeones vigentes.

A Cruzat la vida lo llevó por otros rumbos. Tuvo líos judiciales con Miguel Nasur, quien las ofició de promotor. Recientemente incursionó en la política: fue candidato a alcalde de Quinta Normal por el pacto "Juntos Podemos" y obtuvo el 15 por ciento de la votación.


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
Miguel Cerda y Christian Yantani tocaron el cielo con las manos. Luego el binomio separó aguas.
Miguel Cerda y Christian Yantani tocaron el cielo con las manos. Luego el binomio separó aguas.
Foto:REUTERS


[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales