NACIONAL

Sábado 9 de Febrero de 2008

Historias de rescates y escapes a sangre y fuego


14 de noviembre de 1990

Diez subversivos armados, pertenecientes al "Movimiento Juvenil Lautaro", rescataron a balazos a un preso que era atendido en el policlínico del Hospital Sótero del Río, en Puente Alto. El extremista era Marco Ariel Antonioletti (en la foto), acusado de haber participado en el asesinato de tres carabineros y una niña. El comando subversivo mató a los gendarmes Ricardo Briceño, Manuel Acuña, Juan Mondaca y Benjamín Hernández, que custodiaban a Antonioletti. Minutos después, asesinan al carabinero Alfonso Villegas quien, antes de caer al suelo, alcanzó a dispararle a la camioneta en que huían, hiriendo a Marcela Rodríguez (la "mujer metralleta").

27 de junio de 1993

El reo Juan Pinto Soto, de 29 años, fue rescatado desde el pabellón de Oftalmología del Hospital Barros Luco. Luis Alberto Muñoz y su acompañante, una mujer rubia que vestía jeans y chaleco, fueron quienes protagonizaron el rescate, golpeando brutalmente en el rostro al gendarme Enrique Contreras, quien custodiaba al reo Pinto.

26 de enero de 1995

Un recluso portador del virus del Sida identificado como Germán Loyola Morales, quien registraba antecedentes por robo y porte ilegal de armas, huyó desde la Posta Central, donde se encontraba temporalmente internado. Logró soltarse de los grilletes que lo mantenían sujeto y luego se descolgó desde el quinto piso al cuarto, usando las sábanas de su cama.

10 de marzo de 1998

El reo Juan Zamorano Muñoz, de 24 años, fue rescatado desde el Hospital Barros Luco-Trudeau, donde estaba internado en calidad de detenido desde el 23 de febrero. Dos sujetos armados ingresaron al centro asistencial y lograron reducir al gendarme Ariel Huempi Quintana, encargado de la vigilancia del reo, y sacaron a Zamorano del establecimiento.

21 de enero 2004

Ayudado por un individuo que simuló ser un paciente, el reo Pedro Navea Espinoza (27) se fugó del Centro de Enfermedades de Transmisión Sexual del Hospital Regional de Antofagasta, recinto donde iba a recibir tratamiento médico. El cómplice, presuntamente su hermano, se abalanzó sobre el único gendarme que lo custodiaba, lo amenazó con un arma de fuego, lo esposó a una ventana y le quitó su pistola.

12 de octubre de 2006

El reo Rodrigo Aurelio Muñoz Garrido escapó desde el Hospital Barros Luco disfrazado de médico. Muñoz -quien cumplía condena por homicidio, asalto y ataque a un carabinero- fue llevado pasadas las 13 horas de ese día al Centro de Diagnóstico y Tratamiento del Hospital Barros Luco para someterse a un control ocular. El reo habría salido del centro asistencial por la puerta principal, mientras la atención de los funcionarios y el público estaba centrada en una ruidosa alarma de incendios que fue activada por sus cómplices para distraer la fuga de Muñoz. Los acompañantes del recluso lograron reducir a dos funcionarios del hospital y les quitaron sus armas.


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Foto:El Mercurio
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