REPORTAJES

Domingo 7 de Noviembre de 1999

FECHtín Comunista ¿Por Qué el PC Gana en la Universidad de Chile?

Por quinto año consecutivo la izquierda retiene el control de la "U". Mientras la "marea roja" incrementa su oleaje, la derecha está a punto de desbancar a la Concertación a un vergonzoso tercer lugar. {texto}Por Rodrigo Barría Reyes1993 fue un año triste para la histórica tradición combativa y organizativa de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh). Atrás habían quedado los gloriosos '80 y una época en que su oposición al gobierno militar había llevado a la "U" y a su vocera estudiantil a transformarse en el indiscutido centro de referencia política del país.Después de años de haberse escuchado con atención y admirado - las solas elecciones de la FECh solían tener la cobertura de una pequeña presidencial con partidos políticos jugándosela al máximo porque uno de los jóvenes suyos llegara a encabezar la entidad- , la federación universitaria finalmente desaparecía - con el PS Alvaro Elizalde al mando- contaminada por el germen que más decididamente había atacado durante años: la apatía y la corrupción.Malos manejos financieros internos y un desinterés galopante del alumnado socavaron definitivamente los muros de un fuerte universitario que parecía hasta entonces un reducto indestructible.FECh enrojecidaDos años quedó dormida la federación. Fue como un descanso necesario después de un viaje demasiado agitado en los '80.Pero cuando la agrupación estudiantil logró salir del coma profundo en que había estado sumida, la visión universitaria se volvió rojiza. En realidad, rojo intenso.En octubre del '95 llegaba a comandar la renacida FECh - todavía por entonces una especie de "muerto-viviente"- Rodrigo Roco, hombre que encabezaba la lista que reunía a comunistas e independientes de izquierda.Ese año participó algo más del 48 por ciento de los estudiantes. La DC y el PS se habían presentado separados - en un histórico error estratégico producido a cinco minutos del cierre de la inscripción- , cuestión que permitió la inesperada llegada del PC a la cima estudiantil.La primera FECh posmortem fue definida como "refundacional".Fue un momento clave: Roco y los suyos se apoderaron de un discurso reivindicativo respecto del papel histórico de la Chile. Era el inicio de un nuevo eje de lucha: el de alejar a la universidad del aire privatizador con que se quería impregnar a la casa de estudios. La batalla ahora ya no era por el país y su sistema político. La realidad exigía de todos los estamentos universitarios - liderados por los estudiantes- salieron en defensa de la "U" como ente público.Fue un acierto de los comunistas: eso era precisamente lo que estudiantes, académicos y funcionarios querían escuchar.Por eso, un año más tarde, la FECh volvió a teñirse de rojo y de Roco. El presidente de la Fech logró la reelección imponiéndose fácilmente con un 47 por ciento por sobre el escuálido 30 por ciento obtenido por la lista concertacionista que, para hacer más dura la derrota, se presentaba unida a combatir a los comunistas.1997 traería una sorpresa aún mayor: la izquierda no sólo se impuso en la elección, sino que hizo presidenta por primera vez en la historia de la organización a una mujer, Marisol Prado, una destacada estudiante de medicina que este año logró su título con distinción máxima.La Concertación otra vez se autoinmolaba y se presentaba dividida a enfrentar a los comunistas: el PS-PPD y la DC igualaron en un 18 por ciento y no pudieron con la lista de Marisol Prado que se empinó al 40 por ciento.Claro, el PC había estado al frente de las movilizaciones universitarias que mantuvieron a buena parte de los planteles superiores del país paralizados durante dos meses. La legitimidad del PC había sobrepasado largamente los muros de la Chile para ubicarse con prestigio en el resto de los universitarios del país.Igual la Concertación pensó que era demasiado largo el reinado de la izquierda y que debería caer. Se suponía que después de tres períodos seguidos, en la elección del '98, la FECh tendría que escaparse de manos del PC.Nuevamente se equivocaron los azules de la Concertación. El PC, ahora encabezado por Iván Mlynarz, casi duplicó a la lista del arco iris en las elecciones del año pasado.Pero no sólo eso. La derecha universitaria, fuerza tradicionalmente opacada por los estudiantes más "progresistas" en un enclave supuestamente vedado para los cercanos al gobierno militar, había logrado ubicarse a pasos de la Concertación. La lista oficialista no solamente era nuevamente humillada por la del PC, sino que observaba en el horizonte un nuevo enemigo que hasta hacía peligrar ese lugar segundón que llevaba por cuatro años seguidos.De hecho, la votación de la derecha unida resultó tan sorprendente el '98 que se dio el lujo de derrotar a la DC en todas las facultades.Pero a soñar nuevamente: el quinto año podía ser el definitivo: el '99 se suponía que sería el del fin de la "era roja". Nuevamente se equivocaron los estudiantes concertacionistas de la Chile.Tan holgada resultó este año la retención de la FECh para el PC, que la lista izquierdista - con Alvaro Cabrera al frente- más que duplicó a la de la Concertación.Incluso, esta diferencia resultó tan abismante que los análisis se trasladaron nuevamente al repunte que logró la lista de la derecha que, con un 21,3 por ciento, obtuvo un empate técnico con la alternativa concertacionista unida y su anoréxico 21,5 por ciento.Se busca "compañero"El PC no sólo ya se instala con una notable seguidilla de cinco triunfos seguidos en la FECh. Hace unos días se efectuaron - con escasa participación estudiantil, eso sí- las elecciones para determinar los siete alumnos que pasarán a integrar el llamado "Senado Universitario", el cual - junto al estamento académico y funcionario- debatirá y creará los nuevos estatutos del plantel.Para variar, los comunistas lograron que seis de los siete estudiantes en esta instancia fueran cercanos a sus filas (el séptimo es socialista). De hecho, las dos más altas mayorías fueron logradas por los ex presidentes de la FECh Rodrigo Roco y Marisol Prado.¿Pero qué hace que el PC se haya adueñado por tantos años de la voz estudiantil de la Universidad de Chile?En la "U" hay casi cien militantes de las Juventudes Comunistas, los que se multiplican como hormigas obreras en todas las facultades del plantel durante los períodos de elecciones.Si bien el número de militantes no es tan masivo - de hecho la Juventud Socialista tiene igual número de afiliados- , el PC se las ha arreglado para diseminar su influencia en distintas unidades académicas, como Medicina, Ciencias Sociales o Arquitectura, entre otras. Desde esos centros de alumnos los comunistas han logrado una presencia permanente y activísima entre los estudiantes.Por eso es que la llamada por los propios comunistas "conducción de masas del estudiantado" es una de las cuestiones que más satisfacen a los rojos de la Chile. La premisa es clarísima: estar presentes, dejarse ver y organizarse para no perder ese grado de protagonismo que la Concertación parece haber olvidado.Pero la llegada de cinco alumnos PC a la FECh en los últimos cinco años no es una cuestión casual. Esos éxitos responden a una estrategia bien planificada por parte del PC.Es que para el partido y la "jota" tener bajo su mando la FECh es una tarea "fundamental" - así lo definen ellos mismos- , ya que la casa de Bello representa "el" referente estudiantil del país y la instancia de participación juvenil con mayor capacidad de eco nacional. Para el PC es casi mejor lograr la FECh a tener un diputado o senador.Por eso tres meses antes de la elección la militancia PC de la universidad se junta con la directiva de la "jota" y, en sucesivas reuniones, analizan cuáles pueden ser los estudiantes con mayor proyección y posibilidades de triunfo.En general, son los militantes universitarios comunistas quienes proponen los nombres. Pero no ha sido extraño ver divergencias importantes de opiniones entre una y otra instancia.Hasta a los dirigentes máximos del partido les preocupa el tema, por lo que suelen "consul tar" a su instancia juvenil respecto de dudas que puedan aparecer en la elección de la persona que encabezará la lista a la FECh.En realidad, la "tradición" señala que uno de los integrantes comunistas de la directiva saliente debe ser el candidato en la siguiente elección. Marisol Prado fue vicepresidente con Roco, Mlynarz fue vicepresidente de Prado y, el actual Alvaro Cabrera, fue secretario general de Mlynarz.Es una suerte de "año de práctica dirigencial" en que cada uno de los futuros candidatos aprovecha de adentrarse en el mundo de la negociación, la presencia pública, la gestión y la capacidad de liderazgo, elementos claves para contar con las simpatías de las JJ.CC. al momento de definir el nombre del candidato a encabezar la FECh.Por supuesto, el partido colabora de manera activa con su "compañero" candidato.Por ejemplo, la Comisión Nacional Universitaria y el Comité Central de las JJ.CC. colocan a disposición sus equipos de trabajo para asesorar al candidato en distintas materias.¿Fondos para financiar la candidatura? Es reconocido al interior de la Chile que cualquier lista con ánimo de ganar la presidencia debe gastar, al menos, unos cuatro millones de pesos. Y los comunistas no se quedan atrás: los días de elección suele verse a su gente con celulares y movilizándose en varias camionetas.Otro apoyo significativo es el que hacen los "rostros" del PC - con Gladys Marín y Volodia Teitelboim a la cabeza- , principalmente con visitas a las sedes universitarias y alentando a votar por sus "ahijados".Pero tampoco es fácil para los comunistas que llegan a la FECh. Como el cargo exige dedicación exclusiva, están obligados a congelar sus estudios. El hecho es que las tradicionales "colaboraciones" de antaño del partido para que uno de los suyos se mantuviera como estudiante y candidato "eterno" - ojalá con apenas uno o dos ramos- se acabaron. Los dirigentes ahora deben sobrevivir ese año con viáticos que alcanzan apenas para movilización y alimentación. Nada de sueldos partidarios."Deberíamos poder ayudarlos económicamente, pero no estamos en condiciones de hacerlo", reconoce Daniel Núñez, secretario general de las JJ.CC.Aciertos PCEl acierto de los comunistas en la "U" es innegable. Es más: lo que no exhiben a nivel nacional sí lo han conseguido sobradamente en la Chile.En la FECh, los PC han sabido integrar a su causa a sectores que no provienen de "su mundo", pero que sí coinciden en su visión de universidad.Muchos estudiantes que no pertenecen a los llamados "colectivos" - pequeñas unidades que se organizan en torno a un tema específico- han sido cobijados por el PC.La mayoría de éstos son estudiantes con tradición de izquierda, que provienen de familias de izquierda, pero que han vivido desvinculados de una actividad política formal. La lucha de antaño les parece deslavada y añeja. Quizás lo más importante es que reniegan con igual fuerza tanto de la derecha como de la Concertación. Para ellos, estas dos instancias políticas son idénticas.Por eso es que junto al PC es posible encontrar un abanico sorprendente: hay estudiantes más contestatarios que los mismos comunistas, socialistas que se sienten alejados del actuar de su partido y hasta algunos cercanos a la DC que encuentran en la oferta comunista una propuesta nítida de defensa de la universidad en que estudian.En definitiva, los comunistas han logrado reunir lo que todo estudiante de la Chile quiere escuchar: librar la "U" de cualquier intento privatizador y acercarla cada vez más al Estado para comprometer así su asistencia financiera."De hecho, esta base de lucha ha sido tan exitosa que habría sido determinante en la elección de Riveros en reemplazo de Lavados en la rectoría", señala Danilo Núñez, ex vicepresidente socialista de la FECh.Muy simple: la postura reivindicativa de los comunistas en la FECh está tan en sintonía con lo que piensan los académicos y funcionarios que no sería casual que Riveros - un profesor con buena sintonía entre el estudiantado- haya logrado desbancar al DC Lavados de la rectoría.Lo cierto es que todos estos grupos "allegados" al amplio paraguas que exhibe el PC en la "U" ha servido para dinamizar una estructura comunista que suele ser extremadamente rígida en otras instancias.A estos aires de savia foránea en las filas rojas - como muchos de sus votantes no son militantes pueden criticar francamente el accionar de los PC, lo que genera importantes espacios de discusión impensados en otras instancias- , el estamento juvenil comunista de la "U" agrega el acierto de renovar permanentemente el tinte de sus candidatos a la FECh.Roco respondía al estilo de un comunista serio, negociador, intelectual y con buena presencia pública. Con Marisol Prado lograron colocar por primera vez a una mujer en la cima de la FECh. Incluso, ella era una cercana a la Iglesia Católica que hasta participó activamente en el Encuentro Continental de Jóvenes. Con Mlynarz las cosas también tuvieron un sello especial: de dirigentes cercanos a los 30 años cambiaron a un veinteañero con una personalidad más cercana a la ironía y la irreverencia. Un perfil similar al del recién elegido Alvaro Cabrera.El hecho es que mientras el PC gana y gana y se instala en una organización que implica una gran "escuela" en la formación de líderes - basta pensar que el presupuesto anual de la FECh es de cien millones de pesos- , la Concertación desaparece poco a poco.Un solo dato: la DC este año obtuvo apenas 183 votos (¡el uno por ciento de los sufragios!), cuando hasta hace unos años ella sola obtenía miles de preferencias."Efectivamente, fue un mal resultado. Sin embargo, nuestra apuesta es trabajar en centros de alumnos con estudiantes de segundo o tercer año para volver a recuperar la FECh en unos dos años más", plantea Juan Pino, encargado nacional universitario de la DC.Por ahora, y pese a que la Concertación mantiene el control de Derecho e Ingeniería, su capacidad de volver a la FECh en el corto plazo se ve casi nula.Y no sólo eso: cada vez se puede alejar más. Es que hasta la derecha comienza a pisarle los talones."Es un fenómeno interesante. Las próximas disputas electorales serán entre el PC y la derecha, y no entre el PC y la Concertación", vaticina Roberto Núñez, presidente de la Centro-derecha Universitaria en la "U".Algunos ex dirigentes de la FECh aseguran que, en definitiva, el gran acierto del PC fue haber estado en el momento preciso y haber dicho justo lo que había que decir.Por eso, mientras sigan diciendo lo que alumnos y académicos quieren escuchar, y mientras el mismo partido se la juegue a fondo por mantener a uno de los suyos al frente de la organización universitaria, la FECh tendrá los ojos rojizos. Eso, pese a las gotitas concertacionistas que intentan aplacar el rojo del ojo de la Chile.


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