EL SÁBADO

Sábado 8 de Diciembre de 2007

DOCUMENTALES SOBRE TRASPLANTES EMOCIONALES
La voz de los mudos


Mario Fonseca

Suiza se mantiene aún en la memoria como un país emblemático para el refugiado. Oficialmente neutral a la vez que lo suficientemente armada como para defender este estatus, sus fronteras son cruzadas por igual por ingentes fortunas vía internet y mano de obra barata vía inmigración ilegal. Pero más acá de estos extremos paradigmáticos del mundo globalizador respecto al globalizado, en Suiza se hablan, además de los cuatro idiomas oficiales, otros 50 idiomas y dialectos adicionales, principalmente en boca de una población extranjera que suma un 20%, si bien en su gran mayoría de origen europeo. Al amparo de estas estadísticas, Suiza es un crisol de identidades en proceso de amalgamiento, áspero como cada una de las culturas que intentan subsistir respecto a la otra y desolador como las individualidades paulatinamente anuladas en el proceso. Para la artista suizo-chilena Ingrid Wildi Merino (1963), ella misma a medio camino entre el extrañamiento y la integración, el territorio en el que lleva más de la mitad de su vida le ha ofrecido diversas oportunidades para indagar lo que las distintas existencias convocadas fortuita o forzadamente a vivir en Suiza suelen esconder o evocar en silencio.

En dos exposiciones paralelas, Wildi presenta cinco videos en que consulta a distintas personas sobre sus afectos personales y nacionales desplazados o subvertidos por la migración y el distanciamiento o la ausencia de las fuentes de esos sentimientos. El rango que abarca aparenta ser muy extenso, desde los operadores que emiten las películas en los cines o los hijos ya adultos que aluden a madres preeminentes, incluyendo la perseverante búsqueda de la suya, hasta ilegales sin rostro o su propio hermano recluido en un sanatorio para paliar una infinita depresión. No obstante esta diversidad apenas aglutinada por su concurrencia en Suiza o desde Suiza, los seres aquí parlantes responden todos a preguntas que nadie suele hacerles o al menos no en el contexto íntimo en que la artista les permite finalmente consultarse a sí mismos y verbalizar lo que sus respectivas circunstancias los ha obligado a callar o sublimar o, eventualmente, olvidar. A través de esta traspolación en el otro, Wildi desenvuelve su propia madeja revirtiendo el dolor en la aceptación que redime y da paso al presente.

INGRID WILDI – HISTORIAS BREVES

DÓNDE: Galería Gabriela Mistral (Alameda 1381, Santiago) Museo de Arte Contemporáneo (Matucana 464, Quinta Normal)

DURACIÓN: hasta mañana domingo 9


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Escena de video de Ingrid Wildi.
Escena de video de Ingrid Wildi.
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