VIVIENDA Y DECORACIÓN

Sábado 22 de Julio de 2000


La cultura verde de Hannover

Numerosos parques, bosques, jardines botánicos y extensas áreas peatonales, que incluyen valiosas obras de arte, caracterizan a Hannover, que en estos días hace noticia por tratarse de la sede de la Expo 2000; casi un detalle si se consideran todos los lugares en que el visitante puede disfrutar de un estrecho contacto con la naturaleza sin salir de la ciudad.
Como sede de la Expo 2000, la ciudad de Hannover estaba consciente de que no pasaría inadvertida ante los ojos del mundo. Así, con la debida anticipación, sus habitantes se preocuparon de remozar sus fachadas, sus tiendas y todas sus calles para acoger a los visitantes que hasta el 31 de octubre se darán cita en la ciudad para conocer lo que esta feria internacional tiene para ofrecer. La ocasión era especial y había que aprovecharla, particularmente para sacar dividendos a corto y largo plazo en lo que a turismo se refiere.

Especial énfasis se puso en el cuidado y embellecimiento de los parques, bosques y jardines botánicos, que históricamente han dado gran prestigio a la ciudad.

Novecientos años atrás, Hohes Ufer, como se la conocía entonces nombre que derivó en Hannover era un pueblo de banqueros cuyo comercio recién comenzaba a florecer. Quienes cruzaban el río Leine se quedaban en esas tierras atraídos por la belleza del paisaje.

En 1815, una vez instaurada la monarquía de los Güelfos, el entorno natural se vio notablemente realzado con la creación de magníficos parques y jardines botánicos que se conservan hasta el día de hoy.

Aunque estos sobrevivieron a la destrucción de la Segunda Guerra Mundial que arrasó la ciudad, hubo que invertir grandes recursos y esfuerzos para su total recuperación, lo mismo que en el resto de Hannover, que debió ser íntegramente restaurado.

El castillo de Herrenhausen, por ejemplo, es una de las magníficas edificaciones de la ciudad que debió ser reconstruida tras la guerra. Construido en 1655 por el duque Joham Friedrich, fue propiedad del príncipe electo Ernst August, y posteriormente se convirtió en residencia permanente de la corte. Hoy alberga un importante museo, donde se pueden apreciar valiosas obras de arte y notables piezas de mobiliario.

Su barroco jardín conocido entre los habitantes de Hannover como El Pequeño Versalles fue diseñado por Sofía, la esposa del príncipe, y en la actualidad, durante los meses de verano, éste se convierte en escenario de fuegos artificiales y conciertos al aire libre. Uno de los sectores más destacables del lugar lo constituye un sendero flanqueado por esculturas doradas que representan los distintos deportes de los juegos olímpicos. En su reconstrucción se emplearon más de 1.300 limoneros.

Frente a ellos se abre Berggarten, el jardín botánico donde se cultivaban los alimentos que consumía la corte. Hoy, este alberga una de las colecciones de orquídeas más importantes del mundo, la cual contempla alrededor de 2.500 variedades. Allí también se dio cabida a un jardín tropical, una construcción en la que se recreó una verdadera jungla, con exótica vegetación y una amplia variedad de insectos y mariposas.

Georgengarten es otro de interesantes parques que dan vida a la ciudad. De diseño inglés, fue construido por Christian Schaunberg entre 1835 y 1840. Ubicado en las zonas pantanosas del Leine, cuenta con numerosas lagunas y canales, cruzados por atractivos puentes de distintos tamaños. Uno de ellos es el puente Augusten, construido por Laves, el famoso arquitecto de la corte de principios del siglo XIX.

Amantes de la vegetación, los habitantes de Hannover no se han conformado con los jardines que les legaron sus antepasados, y han desarrollado otros, de carácter más contemporáneo, en distintos puntos de la ciudad. Tal es el caso de Stadpark, ubicado detrás del centro del congreso. Allí se creó un jardín japonés con una amplia variedad de azaleas. Su diseño contempla una interesante colección de esculturas, de artistas tales como Constentin Stark, Herbert Volhsen y Georg Kolbe.

Hannover valora la importancia de las áreas verdes y se preocupa de ellas, así como también sabe apreciar la presencia del arte en sus calles, y respeta sus manifestaciones. Obras de Calder, de la francesa Niki de St.Phalle y del alemán Erich Hauser son sólo algunas de las muchas obras contemporáneas que se han ido sumando al paisaje urbano de esta ciudad, que también ha desarrollado extensas áreas peatonales rodeadas de elegantes tiendas y agradables cafés.

Fotografías, Gamma


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Vista panorámica de la ciudad de Hannover, en la que se aprecia su lago y los innumerables parques y bosques.
Vista panorámica de la ciudad de Hannover, en la que se aprecia su lago y los innumerables parques y bosques.
Foto:Gamma


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