NACIONAL

Sábado 8 de Abril de 2006

La tragedia personal del descuartizado:
Hans Pozo fue agredido al querer conocer a su madre

"El Rucio" nunca logró vencer su adicción a las drogas.

Rodrigo Vergara V.

El verano de 2005 Hans Pozo intentó conocer a su madre. Consiguió su dirección con Carabineros y una tarde decidió tocar la puerta de la casa ubicada en una población de San Ramón. No lo recibieron bien.

"Él no buscaba plata ni nada, sólo quería conocer a su mamá. Necesitaba un poco de cariño, pero no lo pescaron", asegura Nycol Ávila, vecina de Ada Vergara, madre de Hans Pozo, el joven que pasará a la historia policial chilena como el "descuartizado de Puente Alto".

Nycol Ávila dice que los intentos por establecer contacto con la madre terminaron cuando su hermanastro, Miguel, lo salió persiguiendo con un cuchillo.

"Los gritos e insultos contra Hans se escuchaban en todo el pasaje. Fue terrible", dice Nycol.

Camino a la muerte

Pero "El Rucio" tenía muchas historias tristes para contar: abandonado desde pequeño, deambuló por diferentes casas de acogidas, dormía donde la noche lo encontraba. En definitiva, un mal camino "pavimentado" con el polvillo de la pasta base.

"Vivió conmigo desde chiquitito. Acá lo criamos, lo ayudamos, pero cuando la droga lo agarró no lo soltó", dice su tío Francisco Pozo, quien tuvo que echarlo de su casa cuando la víctima tenía 16 años. El hombre no soportó los continuos robos de su sobrino para sustentar sus vicios.

El padre del joven, Jorge Pozo, tampoco se esforzó demasiado por criarlo. Se sabe que está en Concepción y, al parecer, no se había enterado que su hijo es el hombre descuartizado en Puente Alto.

Al cierre de esta edición, algunas vecinas de la villa 22 de Septiembre de La Pintana preparaban el salón de la sede social "La Casona" para el velatorio.

Una de ellas, Adela, tiene los ojos humedecidos. Conoció a Hans desde pequeño. Dice que ayudó a criarlo y que lo siente como a un hijo: "La droga está matando a nuestros niños y nadie hace algo. Tenemos al enemigo adentro", reclama la mujer.


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
Los hermanos de Hans Pozo, en la foto, nunca lo admitieron como a un igual. Sólo recibió violencia cuando intentó acercarse a ellos.
Los hermanos de Hans Pozo, en la foto, nunca lo admitieron como a un igual. Sólo recibió violencia cuando intentó acercarse a ellos.
Foto:RAÚL MALDONADO


[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales