ARTES Y LETRAS

Domingo 16 de Diciembre de 2001

Guía
En Talca despiden a Augusto Barcia

En sus obras el paisaje se desintegra en la tela, y el color se apodera de las formas.
El paisaje fue la gran preocupación de Augusto Barcia (1926-2001). Pintó hasta hace muy poco. Hoy su presencia es un recuerdo. En el Centro de Extensión Cultural de la Universidad de Talca (Calle 2 norte 685, Talca) se exhiben 33 obras de gran formato creadas recientemente. Los grandes espacios, los amplios horizontes, unas extrañas atmósferas, una cierta violencia cromática son algo de sus características plásticas. Poco se preocupó por la figura humana. Dedicó su vida a contemplar, reinterpretar y recrear el paisaje: las dunas, orillas de mar, campos, cielos, bosques fueron sus temas favoritos. Lo hizo a través de un color utilizado en su máxima saturación y con un trazo rápido y suelto.

La inmediatez del gesto fue importante en la pintura de Barcia. No le fue suficiente inspirarse en la naturaleza, no pretendió copiarla; lo que Barcia intentó hacer, fue llegar a la esencia cromática que se encuentra en la naturaleza pero desintegrando al paisaje. Vale decir, en su percepción íntima y subjetiva, el modelo pierde su forma para dar cabida a través de un ritmo agitado, a las tonalidades que habitan en la naturaleza. Todo esto es el sello Barcia.

Augusto Barcia fue miembro de la Generación del 40, artistas que se caracterizaron por ofrecer otro modo de ver la realidad. El sentir individual se apodera de la reinterpretación del modelo. El paisaje no lo trataron a la manera tradicional como lo pintaron nuestros antiguos maestros; con esta generación, el paisaje es por sobre todo expresividad.

En el libro "La pintura en Chile", Milan Ivelic y Gaspar Galaz opinan: "Sin negar la sensación y la impresión como vías para el descubrimiento de la realidad exterior, esta promoción acentuó el factor subjetivo, pero sin renunciar a lo real". Esta Generación del 40, bautizada así por el crítico de arte español Antonio Romera, observó en esos jóvenes una suerte de eclosión. Vivían un período cargado de energía gremial y los influyó el activo espíritu que reinaba en la Facultad de Arte de la Universidad de Chile a través de su Instituto de Extensión que incentivó la participación en salones y envíos al extranjero.

A Barcia se lo reconoció como un fauvista por su directa relación con el color: "En mi trabajo (...) siento la sensualidad del color, la fuerza del tono, esa fuerza que llevó a Cézanne a considerar el color no tan sólo una manifestación de la luz vibrante, sino que una modalidad del volumen y de la masa. ".

GEMA SWINBURN
Comentarista de arte



Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir

  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales