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Viernes 28 de Agosto de 2015

"Xuárez"
Inés de Suárez llega al teatro convertida en heroína

Una pieza que convierte a esta mujer en un "mito", con una insospechada importancia en la historia del país. Así es "Xuárez", la obra que se estrena el 3 de septiembre en el GAM, donde Claudia Celedón -como Pedro de Valdivia- y Patricia Rivadeneira -como Inés de Suárez- dan vida a un revolucionario texto escrito por Luis Barrales y dirigido por Manuela Infante. Aquí, la directora y las actrices cuentan cómo nació y tomó cuerpo este homenaje a la heroína oculta de la conquista chilena.  
Por Magdalena Andrade N. A veces, cuando la historia está incompleta, existe la tentación -la necesidad- de completarla con lo que haya a mano: una suposición, una inferencia, un desenlace que nace del deseo de que las cosas hubieran pasado de una forma determinada.

Eso le ocurrió a la directora, dramaturga y actriz Manuela Infante con Inés de Suárez, la mujer que acompañó a Pedro de Valdivia en la Conquista de Chile.

-Es tan paradójica su vida, haber sido tan powery después haberse retirado, que dan ganas de inventar esta historia que hemos inventado -dice Manuela, directora y creadora, junto al dramaturgo Luis Barrales, de la estructura dramática de "Xuárez", la obra que se estrena el 3 de septiembre en el GAM y que reescribe el papel de Inés de Suárez en la historia, dándole un sitial que va más allá de lo que se le ha reconocido.

La versión oficial de su vida reza que fue pareja de Pedro de Valdivia, que durante el viaje a Chile curó heridos y dio asistencia a los soldados. También, que decapitó a siete caciques en un ataque mapuche luego de la fundación de Santiago, cuando Valdivia estaba en el sur. Y que ocho años después fue conminada a casarse con uno de los oficiales del ejército de Valdivia, Rodrigo de Quiroga. Ahí, Inés de Suárez se retiró de la batalla para llevar una vida quitada de bulla. Tenía 42 años. Nunca tuvo hijos (se decía que era estéril). Y nunca más se supo de ella.

En "Xuárez", sin embargo, se convierte en un mito: en una mujer que pudo ser clave en la conquista de Chile. Una guerrera que, en esta ficción, podría entenderse incluso que decidió no tener hijos en pos de privilegiar su trabajo en la Conquista.

La idea de montar la obra partió, a comienzos del año pasado, con Patricia Rivadeneira y sus ganas de hacer una pieza que hablara de Inés de Suárez, "un personaje misterioso, desconocido, a pesar de estar en boca de todos. Lo que queríamos hacer era inventar un mito en torno a ella", dice la actriz. Fue ella quien convocó al equipo: Manuela Infante en la dirección, Luis Barrales en la dramaturgia y Claudia Celedón para la contraparte de Inés: Pedro de Valdivia. A ellos se sumó Claudia Yolin en el diseño integral.

Durante los meses siguientes, varios aspectos de la vida de Suárez los fueron ayudando a construir la narración, que Manuela Infante y Luis Barrales dibujaron luego de mucho tiempo de investigación, junto a Patricia Rivadeneira, e improvisación con ambas actrices. Un método de trabajo que ha caracterizado a todos los montajes de Infante, y que ha dado como resultado piezas complejas, con giros y saltos en el tiempo:

-Es una obra que no puedes ir a ver con sueño. Te pierdes un segundo y puedes dejar de entender todo -dice la actriz Claudia Celedón.

LA MUJER DEL CUADRO

-Cuando armamos la concepción de la obra, vimos que siempre las decapitaciones de Inés de Suárez aparecían como una locura, como un arrebato que había tenido (un evento por el que después se le tildó incluso de bruja). Todo su rol histórico había sido borrado. Pero si no se hubiera borrado su importancia política y militar, este gesto no habría parecido tan extraño. Cualquier capitán o alta autoridad tendría que haber tomado una decisión así. Esta obra es una manera nuestra de tratar de inventar una explicación que haga que eso no aparezca como un arrebato, sino como una necesidad histórica -cuenta Manuela Infante para explicar uno de los hechos que les dio pie para escribir "Xuárez".

También hubo un cuadro: "La fundación de Santiago", de Pedro Lira, pintado en 1888. Mientras investigaban, el grupo encontró la teoría de Josefina de la Maza, quien investigó el lienzo y postuló que la figura vestida de blanco que aparece en él, con la cara tapada y en un segundo plano, sería Inés de Suárez. Para sustentar su idea, Josefina investigó también el "estudio preliminar" que Lira hizo sobre el cuadro, en el que pintó a esta misma figura blanca, esta vez en primer plano y con rasgos femeninos.

-Cuando leí su artículo y me junté con Josefina, ella me dijo: "Los historiadores siempre me han dicho que estoy inventando ficción", entonces estaba muy maravillada con la idea de que lo recogiéramos precisamente para eso: para hacer ficción. Aunque yo, leyendo su teoría, pongo las manos al fuego por ella -dice Manuela Infante.

Otro autor que leyeron les hizo imaginar por qué Inés de Suárez querría "desaparecer" de la historia de Chile: el historiador francés Tzvetan Todorov, quien escribió "La conquista de América: el problema del otro". Después de revisar su trabajo, todos en el equipo de "Xuárez" se imaginaron que, en algún momento, la misma Inés de Suárez podría haber querido dar un paso al lado en la Conquista diciendo: "Yo no quiero convertirme en un hombre para tener un lugar de reconocimiento".

-(Esta obra) es otra manera de darle un lugar en la historia (...) Está el gesto de decir: vamos a inventar un nuevo rol histórico para esta mujer: un rol donde su desaparición de la historia es algo que ella eligió y no le fue impuesto -explica Manuela Infante.

EN EL LUGAR EQUIVOCADO

"Xuárez" marca el regreso a las tablas de esta directora después de haber dirigido, en octubre pasado, la exitosa 16° versión de la Muestra de Dramaturgia.

Claro que esta vuelta se produjo en circunstancias distintas a las que estaba acostumbrada a trabajar: sin su compañía Teatro de Chile; con un equipo -Barrales, Rivadeneira, Celedón- al que no conocía, y con un texto que no salió directamente de su pluma.

Lo único cercano a su estética era el abordaje de un personaje histórico: una faceta que, años anteriores, había desarrollado en sus obras "Prat", "Juana" y Cristo".

Y por eso, cuando la convocaron al proyecto, Manuela Infante no dudó.

-Tiene que ver con mi fascinación por las mujeres metidas en lugares donde no les corresponde -dice ella. -Dirigir relatos sobre personajes históricos es algo que siempre me ha gustado hacer, entonces todo se dio. Y cuando la Paty (Rivadeneira) me contó que Claudia Celedón había pedido hacer a Pedro de Valdivia, entonces se me armó la historia. Me pareció demasiado atractivo.

Atractivo porque le permitiría hablar del género, algo que está implícita y explícitamente abordado en la obra: la idea de que Inés de Suárez fuera una mujer empoderada, pero acallada por la época y sobre todo por quien decía quererla, Pedro de Valdivia.

Para explicitar esa fuerza, era fundamental que el papel del conquistador lo hiciera también una mujer.

-Quisimos hacer una obra bien travesti en tanto que las mujeres hacen de hombres; los roles masculinos se comportan como mujeres, y los roles femeninos adquieren voces de poder, más masculinas. En la obra veremos a un Pedro de Valdivia con falda, a una Inés de Suárez con armadura: la figura de esta mujer que se tomó el lugar de un hombre. Lo que estamos tratando de decir es que el género es una performance: lo femenino y masculino son representaciones culturales, sociales.

-Es el trabajo más difícil que he hecho -dice Claudia Celedón, quien en la obra no sólo se pone en la piel de Pedro de Valdivia, sino en la de Lautaro y otros tres personajes que tendrán papeles cruciales en la historia de Inés. -No es fácil llegar y hacer de hombre, impostar la voz. Pero me interesó porque pensé: ¿cómo será hacer de hombre? ¿Será muy distinto a ser mujer? Porque en la vida real no soy hombre, y no seré hombre, pero es muy interesante ponerse en ese lugar.

Para Patricia Rivadeneira, en tanto, encarnar a Inés de Suárez también ha sido un desafío.

-Estoy tan adentro de la historia que perdí la distancia. Durante todo el proceso de trabajo ha habido grandes descubrimientos. A través de este viaje, Inés va viendo cosas de ella misma que ignoraba, como su propio rol en la historia, donde descubre que no quiere aparecer como una conquistadora española, porque ese rol la iguala a los hombres. Lo relaciono con cómo las mujeres en la segunda parte del siglo 20 hemos tenido que luchar por ser iguales a los hombres para ser parte de la historia, para escribir la historia tal como la escriben ellos.

UNA CAJA DE PANDORA

La "Xuárez" que se verá en escena ocurrirá en una escenografía que evoca al cuadro de Pedro Lira: la profecía de cuál será el rol escondido de Inés de Suárez en la historia. Y tendrá a una Inés y a un Pedro de Valdivia que tienen conciencia de su presente, pero también de su futuro: ambos saben como serán recordados en el Chile de nuestros días.

-Esta no es una obra sobre una tesis histórica. Es una obra sobre hoy -dice Manuela Infante. -Y la puesta en escena es tan desfachatada como el texto: tiene descuidos temporales, en algunas cosas es apegada a la época y a la vez no lo es. Tenemos una armadura que mandamos a hacer al pie de la letra respecto de las de la época. Pero hay personajes que usan zapatos de hoy en día. Y música compuesta por el músico alemán Atom. Uno de los puntos altos de la obra.

Otro de los puntos altos, dice Patricia Rivadeneira, es la impronta en la dirección que Manuela Infante le ha dado a la obra.

-Ha sido como un verdadero laboratorio creativo. Ha sido un viaje, un descubrimiento. Como abrir una caja de Pandora.

Una caja de Pandora tan amplia como exigente. Claudia Celedón, de hecho, reconoce que hay partes de la obra que todavía no entiende, y que probablemente no lo haga hasta que vayan transcurriendo las funciones.

-La obra habla de un tema fuerte, porque no es solamente qué le pasa a Inés de Suárez, sino a todas las mujeres. Algo que ocurre hasta el día de hoy -dice. Y agrega:

-Cuántos años han pasado y las mujeres seguimos diciendo: ¡Hola, estoy aquí! Todavía estamos escondidas en el cuadro.

 

"Es tan paradójica su vida, haber sido tan powery después haberse retirado, que dan ganas de inventar esta historia que hemos inventado", dice la directora, Manuela Infante, sobre la figura de Inés de Suárez.

 

"La obra habla de un tema fuerte, porque no es solamente qué le pasa a Inés de Suárez, sino a todas las mujeres. Algo que ocurre hasta el día de hoy (...) Cuántos años han pasado y las mujeres seguimos diciendo: ¡Hola, estoy aquí!", dice Claudia Celedón.

 


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<p>Además de Pedro de Valdivia, Claudia Celedón hace otros cuatro personajes, entre ellos, Lautaro. " >

Además de Pedro de Valdivia, Claudia Celedón hace otros cuatro personajes, entre ellos, Lautaro. "Es el trabajo más difícil que he hecho", dice la actriz.


Foto:MAGLIO PÉREZ


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