ARTES Y LETRAS

Domingo 13 de Noviembre de 2011

CRÍTICA DE ARTE
El realismo genuino

WALDEMAR SOMMER 14 óleos sobre lienzo encolado a la madera de Guillermo Muñoz Vera, aunque cargan de intensidad pictórica el lugar, se aprietan en la sala principal de Galería Isabel Aninat. Constituyen 14 miradas genuinas a la historia de los siglos XV y XVI, centradas en el descubrimiento y conquista de América. Oportunos textos explicativos acompañan cada obra, nacida de un realismo muy personal. Es decir, de un bien reconocible enfoque de la realidad que nada tiene en común con -comparación inevitable- el ilusionismo y las férreas claridades de Claudio Bravo. Además, Muñoz Vera otorga a la luz, al muy bien definido claroscuro, un rol capital. Se trata de una luminosidad casi atmosférica, que recuerda al español López García, e impregnada por un aura metafísica, sobre todo en las naturalezas muertas, que evoca al gran Zurbarán. Por otro lado, aquí el acercamiento a actores humanos, a usanzas y ambientes de aquella época resulta de una especial lozanía. Tampoco faltan las visiones novedosas y de una intuición admirable. Baste recordar "Hemisferio Sur Celeste" (2011), con su cartógrafo sorprendido de espaldas y bajo el velamen, dentro de la nave que se acerca a una isla desconocida. O la otra escena costumbrista, "El nuevo mundo según Lope" (2010), donde el tipo racial campea en la agrupación de varones. Llama asimismo la atención la propiedad y vigor formal con que se halla encuadrada cada una de las visiones mostradas, éste uno de los puntos débiles en la factura del tan admirado, en Chile, Claudio Bravo. Una feliz e irónica conclusión da término a este sector de la exposición. Es "Trangenia", bodegón protagonizado por los inefables productos Mac Donald, conquistadores actuales del mundo contemporáneo. Pero todavía restan nueve cuadros más del mismo expositor. Pese a su similar nivel de calidad cuelgan un poco a la deriva en la segunda sala y en restantes espacios de la galería. Sin duda, ellos debieron reunirse en una segunda exhibición en el recinto principal.

En el Ceac y en Animal

El homenaje dedicado a la artista gráfica nacional Luz Donoso (1921-2008) fue la oportunidad para que el Centro de Arte Contemporáneo Las Condes / U.C. remediara la confusa línea conductora de sus hasta ahora muy mediocres exposiciones colectivas. Ahora, mucho documento visual y sonoro, fotografías de periódico y video ilustrativos se suman a grabados. Todo es fotocopias y referido a los años 60, 70 y 80 del siglo pasado. Podríamos clasificar ese material de archivo en dos grupos. En uno predomina la motivación política flagrante, asunto desgastado por el uso abusivo. Pero más allá de los detenidos desaparecidos, el montaje dentro de la sala pudo ser un poco más audaz. Así, ¿por qué no se sacó afuera de la sala la impresionante y larga fila de retratos identificadores de víctimas, tal como era el proyecto rechazado por el Instituto Goethe de 1984? No obstante, en el segundo grupo hallamos el meollo de una artista, cuya obra y existencia personal se identifican: las reproducciones de grabados y de moldes calados de metal (1970-1976), tan típicos de Donoso. Minimalistas y figurativos, con monumentalizado carácter de afiches, representan intencionados fragmentos de cuerpos humanos -brazos, manos, piernas, tórax, ojos-, reubicados en negro y grises sobre desnudo fondo blanco. Si su fuerza simbólica surge incontestable, indudable asoma la asimilación austera del ejemplo de Pedro Millar. Uno de estos trabajos también se convierte en arte conceptual: "Una acción hecha por otro es una obra de Luz Donoso", descontextualizado en el nombre de una calle. Agreguemos la hermosa "Intervención fotográfica en la vía pública" (1982), consistente en la fotocopia de un rostro anónimo de carnet pegada, solitaria, sobre la amplitud de un vacío muro callejero.

Autores diferentes se presentan en otros tantos sitios de Galería Animal. De entre ellos, descuella la joven artista Amelia Campino. Una blanca geometría fundamenta sus planchas en ángulo recto, de distintas alturas y tamaños, que saturan con serena, con volumétrica armonía una terraza. En la sala subterránea, entretanto, los amplios dibujos a tinta de Teresa Cruz ofrecen variaciones, como de ballet o de acción teatral, de esbeltas figuras humanas elementales. La instalación, de cromatismo no bien resuelto, de Marcela Correa exige para captarla ubicarse frente al fardo de colchones sobre el suelo.

"Terra Australis Incógnita"Estupendo conjunto de la más reciente pintura realista de Guillermo Muñoz VeraLugar: Galería Isabel AninatFecha: hasta el 10 de diciembre

"Una obra hecha por otro es una obra de Luz Donoso"Homenaje a la fallecida artista que pudo tener mucho mayor alcance expositivoLugar: Centro de Arte ContemporáneoFecha: hasta el 3 de diciembre

En Animal"Des-Orden", instalación geométrica de Amelia Campino"Vida", dibujos de Teresa Cruz"Peso muerto", instalación con objetos textiles de Marcela CorreaLugar: Galería AnimalFecha: hasta el 19 de noviembre

 


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MUÑOZ Y BRAVO Hay en Muñoz un bien reconocible enfoque de la realidad que nada tiene en común con el ilusionismo y las férreas claridades de Claudio Bravo.
MUÑOZ Y BRAVO Hay en Muñoz un bien reconocible enfoque de la realidad que nada tiene en común con el ilusionismo y las férreas claridades de Claudio Bravo.
Foto:GUILLERMO MUÑOZ VERA
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