REPORTAJES

Domingo 7 de Enero de 2001


Un Eterno Romántico. Autor y Protagonista

Es uno de los escritores chilenos más leídos por los jóvenes. Su pluma ágil y simple ha conquistado los corazones adolescentes y hoy José Luis Rosasco corona su éxito literario con una versión fílmica, lista para el estreno, de una de sus novelas y el proyecto de llevar a la pantalla otros dos títulos.
Por Ana Campos G.

ES un fanático ñuñoino. Nació, se crió y aún vive en esta comuna. De sus casas, plazas y calles extrajo muchas de las historias que llenan las páginas de sus libros. Historias de barrio, muchas de ellas autobiográficas, que hablan de amores adolescentes, y que se han constituido en lectura obligada de los jóvenes chilenos. Su libro Dónde estás, Constanza sigue siendo uno de los títulos más requeridos por los establecimientos educacionales del país. Esta novela romántica y simple, que presenta el amor entre un niño y su nueva vecina, fue publicada en 1980 y lleva ya 19 ediciones. Hoy se encuentra lista una nueva, pero esta vez se trata de una versión audiovisual, que será estrenada en el próximo ciclo de cine chileno de Televisión Nacional. Para José Luis Rosasco ésta es la coronación del éxito de la novela y define la película como una obra fabulosa en que el lenguaje se ha traducido magistralmente en imagen. Me estremecí cuando vi en carne y hueso a los personajes que yo un día creé.

La misma novela

La película fue filmada en Ñuñoa y comienza cuando Alex, un niño de 12 años, quien vive con su abuela, su madre y un hermano, mira por la ventana y ve que en un carretón llegan los nuevos ocupantes de la casa de enfrente. Unos vecinos que romperán todos los esquemas de la tradicional familia de Alex, y cuya hija menor, Constanza, remecerá las fibras del niño adolescente.

El niño del libro es el mismo José Luis Rosasco, quien aún puede observar desde su ventana la casa de esos vecinos que en una fugaz pasada por el barrio trastrocaron el vecindario. El escritor confiesa que en todas sus novelas hay algo de su propia vida. Una existencia marcada por las mujeres (vivió con su madre y su abuela, típicas chilenas malcriadoras dice, por su colegio, el Saint George, por los cines del barrio, por los veranos en Quintero, donde sabido es que con Ricardo Lagos disputaron un amor adolescente, que al final, en contradicción con su manera de ser, pragmáticamente rifaron: Pero ella nunca le dio boleto o la situación quedó difusa, dice, con lo que su corazón quedó tranquilo.

Su amor por los libros surgió desde que aprendió las primeras letras. Me gastaba la mesada en comprar libros de la colección Linterna. Si me sobraba plata me iba al cine, los niños de ese entonces éramos fanáticos de las películas y el cura rector del Saint George sacaba cursos enteros desde las salas de cine.. Rosasco jugaba a interpretar los personajes de los libros y de los films. Me fascinaba el mundo de la literatura, a los 14 años comencé a escribir cuentos para la revista del colegio, el llamado de las letras era muy fuerte y no lo pude rechazar.

Ingresó a Leyes en la Universidad de Chile, pero pronto huyó de la carrera. No me sentía bien en ella, no era lo mío y decidí escapar porque pensaba que la vida estaba en otra parte. Vendí mi moto y me fui a Nueva York, donde trabajé en una cafetería preparando hot dogs
(aún soy el más rápido de Chile en este oficio) y me financié mis estudios en la Universidad de Nueva York. Desde lejos comencé a evocar la vida en Chile y entonces salieron los primeros cuatro libros de cuentos.

De regreso a la patria, escribió su primera novela, Dónde estás, Constanza, que fue galardonada con el Premio Andrés Bello y el Premio Municipal de Santiago, con lo cual el escritor confiesa que se le facilitaron mucho las cosas. Desde esos tiempos comenzaron a salir uno tras otro los nuevos títulos... Me da la sensación de que siempre he escrito la misma novela, arranco del libro anterior y los personajes se repiten. Es el mismo universo que tiene que ver con la casa, el barrio, el amor, el colegio, etc. Por ejemplo, Dónde estás, Constanza describe a mi primera polola; en Francisca yo te Amo todo ocurre en Quinteros en la década del 50 y Tiempo para Crecer habla sobre la vida en el colegio.

En todos los libros de Rosasco hay un elemento común: el romance. Es que yo soy un eterno romántico y escribir me permite inventar los desenlaces de la trama, epílogos que a mí me habría gustado vivir. Por ejemplo en Dónde estás, Constanza el protagonista huye con la joven a La Reina, algo que yo nunca pude hacer. Confiesa que se queda hasta tarde en la noche viendo películas antiguas, esas plenas de romanticismo.

Escritor itinerante

José Luis Rosasco vive y trabaja en la misma casa donde nació. Decidí comprarle la casa a la sucesión porque cuando comencé a recorrer Santiago buscando un lugar para vivir me di cuenta de que por el mismo precio de esta propiedad, me alcanzaba apenas para un pequeño departamento en algún barrio de moda. ¿Qué haría sin mi parrón, sin mis árboles centenarios, trasplantado a un barrio sin personalidad? Quedarme en esta casa fue la mejor decisión de mi vida.

En esa casa vivieron sus padres. Él, un ingeniero en alimentos que nació en Estados Unidos y que llegó a Chile en 1932, contratado por el gobierno de Juan Esteban Montero para aplicar la técnica de disecado de fruta, aquí se enamoró de mi madre que era de Chillán. De su padre, Rosasco no tiene recuerdos porque murió de tifus siendo él muy niño. Con entusiasmo dice que sus abuelos fueron inmigrantes que llegaron a Nueva York en las grandes oleadas de europeos que viajaron a la América a comienzos del siglo XX, allí se casaron y luego se trasladaron a San Francisco en donde tuvieron tres hijos. Uno de sus tíos tuvo una vida diferente, participó en la guerra de Corea ejerciendo su profesión de dentista y más tarde fue Sheriff en Saratoga. Vino a Chile en la década de los 80 a reencontrarse con sus sobrinos. Falleció en 1999.

En su hogar el escritor vive con su mujer María Isabel, sus hijos Constanza de 10 años y José Luis de cinco y una perrita lanuda. Al fondo del sitio está su escritorio, una gran pieza tapizada de libros donde recibe a los alumnos de su taller literario, allí tiene la vieja máquina de escribir con la cual traspasa a letra legible los apuntes de sus novelas. Rosasco dice que se inspira a cualquier hora y en cualquier lugar y por ello siempre anda con su lápiz a mina y su cuaderno. No tengo un espacio fijo, soy itinerante, a veces escribo bajo un árbol, en la terraza ... nunca sentado frente a mi escritorio porque eso me convierte en oficinista. Así ha sido con mis 17 libros y así será siempre.

El escritor se siente afortunado de vivir en una comuna que en un momento fue el Barrio Alto de Santiago, pero quequedó tirada a un lado cuando la riqueza se fue a El Golf. Quienes vivimos aquí disfrutamos de casas amplias y jardines con árboles grandes, y parrones. En este barrio se puede caminar, y gracias a un alcalde hiperkinético tenemos la cultura al alcance de la mano y gratis. Yo no uso el auto, camino al teatro, a mis clases, a la Casa de la Cultura. Siento que vivo en provincia. Las empresas constructoras me han ofrecido un dineral por mi sitio, pero yo les aumento el precio hasta que se van.

Papá abuelo

José Luis Rosasco es de los pocos escritores que pueden darse el lujo de vivir de las ventas de sus libros. Tiene una relajada, pero intensa rutina. Se levanta a las 10.00 hrs. y en su jornada además de escribir, dicta charlas en colegios, realiza talleres literarios en la Municipalidad de Ñuñoa, en la Universidad Finis Terrae y en su propia casa. En los ratos libres lee alguno de los ejemplares de su colección de literatura universal.

Releo los libros porque uno va descubriendo momentos de reencantaniento. A Somerset Maugham, Victor Hugo o Dostoiewsky es posible releerlos 20 veces y uno siempre encuentra cosas nuevas en ellos. Toma un tomo de Los Miserables, lee un párrafo en voz alta, y dice que nunca se había detenido en una descripción tan maravillosa de Cosette, la hija de Valjean. Esta descripción la acabo de descubrir y así me ocurre cada vez que vuelvo a una obra.

Rosasco señala que termina de escribir una novela y luego su corazón y su cabeza le piden otra. Me demoro nueve meses en terminarlas, nadie ni nada me apura. No tengo horario fijo y me puedo dedicar a otras actividades que me gustan como la jardinería y cuidar mis enredaderas (tan grandes que sus troncos parecen de árboles y sus ramas invaden toda la propiedad). Confiesa que es un papá abuelo. Soy el papá más viejo del colegio, a mis hijos los malcrío, me entretengo con ellos y sirven de inspiración para muchas de mis novelas y cuentos. También tengo una excelente relación con Lulú, la hija de mi segundo matrimonio, a quien admiro.

Los veranos en Puerto Velero y travesías a lugares exóticos son gustos que se puede dar gracias a su labor. Viaja siempre con su mujer, quien es 26 años menor. Ella tiene una paciencia infinita para aguantarme, trabaja en el Banco del Estado y hemos llegado a un buen arreglo, yo me quedo en la casa con los niños y me preocupo de todos los acarreos y ella se queda en el banco. Confiesa que este es su tercer matrimonio, y que a ella le dice que es la penúltima mujer, porque si le digo que es la última, capaz que se subleve ...

Territorio Mágico

HOY Rosasco negocia con dos productores extranjeros las versiones cinematográficas de "La Niña Azul" y "Tiempos de Crecer".

"Para mí es un gran orgullo que un productor mejicano y otro argentino se interesen por mis novelas. Yo me dedico a lo que me gusta hacer, en mis libros hay humor, ternura, amistad, sueños, felicidad. Y los niños los leen no obstante se trata de protagonistas de la década del 50 sin TV, computadores ni video juegos. Pero los jóvenes se identifican porque están las constantes nuestras, por ejemplo la emoción de tomarle la mano a una niña por primera vez no ha cambiado. Yo intento hacer los libros similares a los que a mí me hicieron lector: cuentos lineales, sin ninguna proeza estructural para que el joven se olvide de que está leyendo, y ese es el territorio mágico y artístico: cuando el lector cree que lo que está impreso es verdad. Me interesa llegar a la emoción y no a la inteligencia".

Ahora que acaba de publicar su libro de cuentos "La Mariposa Negra", ya comenzó su nueva novela. Prefiere no adelantar su contenido. "Se trata de la historia de un joven que se va de la casa en una aventura que cada vez se torna más sorprendente. Aunque no es una autobiografía propiamente tal, yo siento que el personaje me interpreta porque vive lo que yo quise vivir. En definitiva de eso se trata un libro que tanto el escritor como el lector se sientan partícipes de su propia aventura".




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"Dónde estás, Constanza", una de las obras más conocidas de José Luis Rosasco, tendrá una versión audiovisual que se sumará a las 19 ediciones que lleva este libro desde 1980.
Foto:Jaime Bascur
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