REPORTAJES

Domingo 29 de Abril de 2001


Manuel Ugarte: La Imputabilidad Debe Comenzar a los 14 Años

Manuel Ugarte, General Director de Carabineros, analiza el proceso de modernización que vive la institución y echa un vistazo a las responsabilidades policiales en el tema de la seguridad ciudadana. Dice que la detención por sospecha estaba obsoleta y que la pena de muerte debiera existir para casos gravísimos. También asegura que Carabineros no tiene más información que aportar en materia de detenidos desaparecidos.
Por Rodrigo Barria Reyes

Cuando niño, el mejor panorama del pequeño Manuel Ugarte Soto era acompañar a su tío carabinero - un general que debió abandonar la institución afectado por un cáncer- a las comisarías y soñar, entre radiopatrullas y paredes de retenes, que él, algún día, también se vestiría de verde para toda la vida.

Después de terminar sus estudios en el Liceo Barros Borgoño, Ugarte ingresó a la Escuela de Carabineros. Egresó como subteniente cuando tenía 20 años.

De ahí partió a Valparaíso. Allá fue ayudante del Intendente y estudió derecho en la Universidad Católica del puerto.

Graduado en Ciencias Policiales y especialista en servicios de montaña y fronteras, Manuel Ugarte - 60 años, casado, dos hijos- pasó por las ciudades de Arica, Curicó y Linares durante su carrera.

El último año del gobierno de Pinochet ejerció como jefe de gabinete de Carabineros en la Junta Militar. Después, con Aylwin, fue designado representante de las Fuerzas Armadas en el directorio de Codelco.

Escalando aceleradamente en los puestos superiores, Ugarte se encaramó el '93 como general inspector, el '94 como director de personal, hasta convertirse el '95 en el segundo hombre de la institución.

La cúspide llegó a fines del '97, cuando tras la partida de Fernando Cordero, Manuel Ugarte llegó al sillón máximo de Carabineros.

Hombre sencillo y labia amigable y prolongada, el general Manuel Ugarte - que a fin de año deja el mando y que acaba de celebrar los 74 años de la institución- puede pasar sin problema y con igual grado de franqueza del tema de la eutanasia al relajo que le producen sus caminatas playeras en la IV Región.

Tenista y amante de la comida criolla, Ugarte se pone a discreción y aprovecha de echar un vistazo a su gestión antes de abandonar el máximo sillón institucional.

Con aires de empresa

- Uno de los nuevos conceptos vigentes en Carabineros es la evaluación técnica de la gestión policial de acuerdo con el cumplimiento de metas. ¿Cuáles son algunos de los rubros que definirán una mejor o peor gestión policial?

- Hay dos temas que son esenciales. Con ayuda de Paz Ciudadana y de varias empresas hemos empezado a asesorarnos en materia de control de gestión. La verdad es que el tema de la gestión es una novedad en el cuerpo policial chileno. Y nos ha costado bastante llegar a identificar qué parámetros debemos utilizar para efectuar un efectivo control en la materia. Pero los dos elementos fundamentales a considerar son la eficiencia y la eficacia.

- ¿A qué se refiere cada uno?

- La eficiencia policial dice relación con parámetros que indican cómo se emplean los medios o los recursos humanos y materiales que el Estado pone a nuestra disposición. Para ello se instaló un software en la institución que analiza los recursos humanos y materiales. La eficacia se refiere a las problemáticas delictuales, principalmente cómo va la estadística respecto de los delitos con mayor connotación pública. En definitiva, el control de gestión medirá cómo un oficial a cargo de un sector jurisdiccional, llamado mayor comisario o capitán comisario, emplea los recursos que se colocan a su disposición y si el empleo de esos recursos se reflejan en la eficacia que se tiene en el control de la delincuencia en términos más o menos razonables.

- ¿Y de esa eficacia y eficiencia depende el ascenso profesional...?

- Efectivamente. Este control de gestión necesariamente repercutirá en nuestro proceso de calificación. Será una influencia muy fuerte.

- Por alcanzar metas de gestión, se critica que parte de Carabineros se dedica a actuar desmedidamente, con tal de congraciarse con la superioridad...

- No, Carabineros es una institución muy profesionalizada y donde cada uno conoce bien las reglas del juego cuando ingresa. Esta es una entidad disciplinada; no existe necesidad de "bisagreo" ni de impresionar. Cuando se cumple se retribuye con una buena calificación y, cuando no cumple, o queda en lista de observación o se va de inmediato. Acá no hay que congraciarse con los jefes, hay que congraciarse con la profesión, con su institución y con la ciudadanía.

- Un tema ligado con la evaluación de gestión es la asignación de recursos según productividad. ¿Cómo se distribuyen hoy los dineros para las comisarías? ¿De acuerdo al número de funcionarios, al número de población que deben resguardar...?

- Precisamente teníamos muchas dificultades para establecer la distribución de los recursos humanos e institucionales a través del país ya que se efectuaba de acuerdo a índices policiales que estaban muy pasados de moda. Hoy, se han agregado algunos y se han eliminado otros. En la actualidad lo que prima son las denominadas unidades básicas para la vigilancia y el patrullaje. En el fondo, lo que hemos hecho ha sido establecer niveles de vigilancia mínimos para esas unidades básicas. Es una ecuación nueva que nos ha ayudado a definir qué es lo óptimo para cada una de esas unidades básicas. Y de acuerdo a ello es que estamos distribuyendo los medios y nuestra gente.

- ¿Cuánto es el presupuesto promedio que, por ejemplo, se le entrega anualmente a una comisaría de Santiago?

- Lo que pasa es que es esencialmente variable. Lo que sí sabemos es que hacer funcionar a un carabinero nos cuesta un millón cien mil pesos.

Dependencia irrelevante

- A propósito del tema de la gestión policial a nivel territorial, ¿también se procederá a evaluar el logro de metas de los oficiales superiores?

- Pero si todos los carabineros son calificados y evaluados. Los únicos exentos de calificación son los generales.

- Lo que pasa es que se puede ser muy estricto respecto del logro de metas de los carabineros operativos, pero qué sucede respecto de los oficiales superiores que tal vez no se vean sometidos a la presión de alcanzar metas específicas...

- Y tiene toda la razón usted. Lo que pasa es que el riesgo es siempre mayor para el operativo que para el administrativo. Pero para eso vamos a establecer ciertos requerimientos. Por ejemplo, el oficial que egresa de la academia no puede ir a tareas administrativas, sino que a funciones operativas. ¿Por qué? Porque ello va a ser un requisito para su ascenso. Durante su carrera profesional un oficial tendrá que exhibir que estuvo en el área operativa un determinado período de años y desempeñando cargos específicos. En términos folclóricos, no podrán pasar "fondeados", es decir, eludiendo la parte operativa.

- En el llamado "plan cuadrante", se pretende un acercamiento policial con la comunidad. ¿Cuál es la principal dificultad que han encontrado en este intento de mayor cercanía con los vecinos?

- Más que alguna dificultad específica preferiría hablar de desconocimiento respecto de qué es lo que pretendemos y cuál es la intención de Carabineros. Pero creo que ello se debe a un problema de información. Los vecinos y las juntas de vecinos quieren trabajar con Carabineros. Los dirigentes ya no van una vez a la semana a la comisaría, sino dos y tres veces a conversar con el capitán. Tenemos claro que son los vecinos los que están en una situación de privilegio respecto de decirnos cómo quieren que les prestemos el servicio, cómo nos ven ellos y cómo desearían vernos.

- ¿Y no se crea el inconveniente de que esos mayores niveles de participación se conviertan en exigencias respecto de decisiones que corresponde tomarlas exclusivamente a la institución?

- Ha sido algo que hemos calculado. ¿Pero sabe? Son muy respetuosos. Ellos colaboran con ideas, con información, pero no quieren tomar acciones directas.

- ¿La dependencia política y administrativa futura de la institución no tiene ninguna relevancia para su proceso de modernización?

- Creo que ninguna. Seremos siempre profesionales, dependamos de Defensa, del Interior o de cualquier otro ministerio. Esta es una institución permanente del Estado. Es de todos los chilenos, de nadie en particular.

- Entonces no es relevante el tema para su modernización...

- No. Hoy dependemos orgánicamente del Ministerio de Defensa, pero la verdad es que mantenemos una gran coordinación con el Ministerio del Interior. No hay ningún problema.

Actores del reparto

- Existe la decisión de prolongar la preparación de los oficiales de tres a cuatro años. ¿Cuál es la principal falencia que se observa en la formación de oficiales?

- Lo que sucede es que agregamos materias nuevas en el primer semestre del cuarto año, pero lo fundamental es que notamos debilidades en la práctica de los oficiales. Lo que pretendemos ahora es que los últimos seis meses del cuarto año sean prácticas controladas. La idea es que, próximos a ser oficiales, los aspirantes recorran distintas unidades de Santiago para que, cuando egresen, comiencen a producir desde el primer día de servicio. Es una muy buena medida. También ayuda para que maduren más.

- Los carabineros también alargarán su estadía de 12 a 18 meses de instrucción. ¿Alguna preocupación especial respecto de lo que deben ser las próximas generaciones de suboficiales?

- Es que cometimos un grave error en los grupos de formación policial. Cuando se procedió a incrementar la planta en cuatro mil 400 hombres, en el período del Presidente Aylwin, nosotros cometimos el error de sacar carabineros con cursos de siete meses. Lo hicimos para solucionar el problema de dotación de manera más rápida. Pero fue un desastre. Una muy mala experiencia que no estamos dispuestos a repetir. Con una vez basta.

- ¿Cómo ha sido la tendencia de ingreso a las dos escuelas de carabineros en los últimos años y qué aumentos deberían registrarse para llegar a un número ideal de dotación para el país?

- Bueno, hemos aumentado. Pero, en las actuales circunstancias, ese aumento es muy peligroso.

- ¿Por qué?

- Es que en tiempos de desempleo hay muchos que pretenden incorporarse a Carabineros como una forma de solución de su problema laboral. El tema es que nosotros queremos hombres vocacionales, no ocupacionales. Nadie que ingresa a la institución lo hace para hacerse rico. Quien quiera enriquecerse o llevar un buen pasar, está equivocado. Por eso es que las oficinas de selección, especialmente los sicólogos, han tenido que trabajar más para averiguar las intenciones de los postulantes.

- Cada vez se ven más mujeres carabineros en las calles. ¿Cuál es el aporte específico de ellas y que no se encuentra en los hombres?

- Las mujeres llegaron para quedarse y ya no se mueven más. Las mujeres tienen áreas en que son irreemplazables. Por ejemplo, siempre teníamos problemas para el registro de mujeres. Siempre nos veíamos en problemas a raíz de las llamadas "tocaciones deshonestas". Ahora hemos solucionado ese problema. Pero también llegaron a las comunicaciones, por ejemplo, el número 133. Ahí ellas se notan minuciosas y más atentas que los hombres. Pero la gran área es la de la violencia intrafamiliar. Y ha sido tan importante que tuvimos que elevarla al nivel de dirección.

- Dicen que, si hay algo imposible, eso es intentar sacarse un parte cursado por una mujer carabinero...

- No me ha tocado nunca... (dice entre risas). Tiene razón. Los mejores índices en tránsito, en cuanto a número de partes, son de mujeres. Entre comillas, son más "fregadas", así es que mejor que sea un carabinero el que saque el parte. A la mujer cuesta más darle explicaciones.

- Y si son tan buenas las mujeres carabineros ¿por qué apenas tienen una generala?

- Nooo... Carabineros incorporó a la mujer en el año '62. En lo personal, me alegro que durante mi período se haya logrado ascender a la primera generala. Creo que se hizo justicia con ellas.

- General, ¿es injusto decir que si existe un alto grado de temor en la población a ser víctima de algún delito y que si éstos han aumentado en los últimos años ello se debe a una grave falencia de Carabineros?

- Nooo...

- ¿Es injusto afirmarlo?

- Sí, es injusto. El que lo dice habla en términos muy simples. La seguridad tiene una serie de actores y las policías no son los actores principales...

- Perdón, ¿Carabineros no es actor principal en materia de seguridad?

- No, no. La prevención es un tema, pero, desde mi punto de vista, no el más importante. El Poder Legislativo tiene la obligación de captar lo que efectivamente está pasando en la sociedad y transformar esas situaciones en leyes. Pero no basta con crear la norma y la pena. El Poder Judicial debe aplicar con firmeza las normas establecidas por el legislador. Pero también llegamos a otro actor: el sistema penitenciario. Y este actor debe cumplir normas esenciales, básicas, como es la rehabilitación. Por eso está muy bien orientada la idea de licitar las cárceles a los privados. ¿Pero sabe? Tengo mucha fe. Por primera vez veo un plan global de seguridad y estoy contento porque todos se han involucrado en el tema.

Sin perdón de Dios

- Veamos algunas situaciones relacionadas con el tema de la seguridad ciudadana...

- Veamos...

- ¿La eliminación de la detención por sospecha ha sido un elemento favorable o desfavorable para la seguridad?

- Fue un instrumento muy bueno. Pero, como estaba, era obsoleta. Hay que ser honesto: se prestaba para ciertas arbitrariedades. Afortunadamente eran las menos, pero las había. ¿Qué había que hacer? Era necesario perfeccionarla. Es un buen instrumento de prevención, pero no en los términos en que estaba planteada. El legislador estableció el control de identidad, que lo ha perfeccionando bien. ¿Es posible mejorarla más? Por supuesto, pero son cosas mínimas.

- ¿Debiera o no incrementarse la dureza de las sanciones a los delincuentes?

- No hay duda, esos son muy buenos mensajes. La pena debe ser proporcional al delito cometido y la pena debe cumplirse.

- Y según su experiencia, la responsabilidad penal debiera comenzar a los...

- Uy, ahí se que tocó un tema delicado. La imputabilidad debe comenzar a partir de los 14 años. A esa edad un hombre y una mujer sabe qué es bueno y qué es malo. En cuanto al discernimiento, esa decisión la dejaría en manos del mismo tribunal, el cual debiera contar con la asesoría de distintos profesionales. Lo importante es que si tomamos a esos jóvenes que delinquen por primera vez y los llevamos a un establecimiento común estamos agravando el problema. Por eso creo que es necesario crear organismos estatales dedicados a prevenir la futura participación en delitos de jóvenes que delinquen por primera vez.

- La abolición de la pena de muerte, ¿buena o mala señal en la lucha contra la delincuencia?

- Creo que la pena de muerte debiera existir para casos muy calificados y regulados. Y uno de esos casos son los ataques a menores. Para mí, el ataque a un niño no tiene perdón de Dios. Debiera existir una lucecita que se enciende y que dice "si ataco a un menor, me expongo a la pena de muerte".

- Frente a la reforma procesal penal, hay quienes critican que Carabineros esté actuando sólo después de haber recibido instrucción de los fiscales...

- No. Nosotros tenemos un equipo dedicado a evaluar cómo ha funcionado el nuevo sistema. La verdad es que aún no tenemos un resultado al respecto. Es cierto que la iniciativa en cuanto al proceso penal la tiene el Ministerio Público a través de los fiscales, pero ello no significa que vayamos a renunciar a nuestra labor preventiva.

- Entonces no ha existido mayor complicación...

- No, no hay dificultad. Quizás en el modo de proceder, cuando el delito ya ha sido cometido, puede que existan algunos pequeños problemas. Pero todo es solucionable. Como es un sistema nuevo, los engranajes se deben ajustar. En todo caso, en la parte preventiva, Carabineros no tiene excusa.

Lo que dejó la mesa

- A fin de año usted termina su mandato en Carabineros. ¿Lejos el tema de la modernización institucional será el legado del General Director Manuel Ugarte?

- Sí, sí. Ha sido un gran intento de modernizar la institución. Habíamos sufrido de cierto inmovilismo. Pero creo que estamos muy bien, muy bien.

- Pero también como cabeza de la institución debió enfrentar el tema de los derechos humanos. ¿Carabineros no tiene ninguna otra información que aportar en el tema?

- Cuando nos sentamos en la Mesa de Diálogo adquirimos un compromiso como institución, el cual cumplimos. Recogimos toda la información que fuimos capaces de recolectar. Tuvimos una muy buena aceptación, especialmente entre nuestra gente en retiro. En lo personal, conversé con casi todos los círculos en retiro. Entregamos toda la información. Toda.

- A ver, ¿pero datos concretos respecto de cuántos detenidos desaparecidos aportó Carabineros a la Mesa de Diálogo?

- Bueno, esos datos los incorporamos en el informe y, desgraciadamente, hoy estamos impedidos de entregar mayores antecedentes, ya que la materia está siendo conocida por los tribunales de justicia.

- La abogada Pamela Pereira y otros personeros vinculados con el tema de derechos humanos señalaron que la información aportada por la institución a la Mesa de Diálogo había sido mínima y que sabían que ustedes efectivamente sí poseían más antecedentes...

- Hubo un error de información o confusión en cuanto a la metodología. Pero le puedo decir que estoy tranquilo, que hicimos todo lo posible y que obramos con honestidad y transparencia. Recibimos todo y entregamos todo.

- ¿Como General Director de la institución no le incomoda que Carabineros haya sido la segunda entidad con mayor número de detenciones con resultado final de detenidos desaparecidos?

- No, porque nosotros teníamos una función que ha sido siempre la nuestra: estar permanentemente en la calle. Efectivamente hubo un gran número de detenidos, pero inicialmente. No quiero eludir responsabilidades. La Mesa de Diálogo nos sirvió para dilucidar muchas cosas y casos en los que no quisiera profundizar.

- ¿Qué tan profunda cree que es la herida de los derechos humanos en Chile?

- Mire, creo que se hizo un gran esfuerzo por reconciliar el país. Tenemos que pacificar Chile. No podemos estar permanentemente mirando hacia atrás. Hay que mirar el futuro y hacerlo con fe. Para enfrentar y entrar de lleno a la globalidad debemos hacerlo como un país y una sociedad cohesionada. Hubo un grupo pequeño que no nos entendió y que hasta nos acusaron de obstruir a la justicia, cuando lo que habíamos hecho había sido contribuir a la justicia. Afortunadamente, fueron pequeños grupos.

- ¿La pregunta es cómo para de sangrar la herida y se consigue cicatrizarla?

- Tiene que haber una voluntad manifiesta de todos los grupos involucrados. Mientras no exista esa voluntad, la cicatriz no se puede cerrar.

- ¿No es una buena combinación la solicitud formal de perdón de las FF.AA. y el intento de olvido de los familiares de las víctimas?

- Mire, sobre ese tema se da vuelta y vuelta. Pero la cosa es bien clara: el perdón es una actitud personal y cada uno debe asumirlo de esa manera. Acá no existen los perdones colectivos ni institucionales.

- ¿Y los olvidos?

- También. Las responsabilidades son personales.







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"Puedo decir que estoy muy tranquilo, que hicimos todo lo posible y que obramos con mucha honestidad y transparencia. Recibimos todo y entregamos todo", dice el jefe de Carabineros al dilucidar si la institución tiene o no más antecedentes que entregar en materia de detenidos desaparecidos.
Foto:Raúl Maldonado


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