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Sábado 22 de Noviembre de 2014

 
Los millennials: La generación que quiere cambiar el mundo

Se ha hablado mucho de ellos, pero aún se sabe poco. No hay claridad respecto de si impactarán o no la cultura de manera definitiva, pero sí que exigen y proponen cambios radicales. Estos jóvenes que hoy tienen entre 18 y 33 años constituyen una camada muy difícil de leer.  
GUILLERMO TUPPER Hace tres años, Gino Stock (29, periodista) decidió darle un giro radical a su vida. Después de ser despedido de una agencia de relaciones públicas, un amigo le contó acerca de las Work and Holidays -unas minivisas de trabajo pensadas para jóvenes viajeros- y su idea de viajar a Nueva Zelandia. Fue el momento preciso para retomar los sueños que había postergado tras su entrada al mundo laboral.

"Este paradigma de trabajar por trabajar y sacar las lucas para tener un plasma o un buen departamento uno ya no se lo compra tan fácil", afirma. "Ya sabes de antemano el final de esa película y sabes que es un final vacío. En la vida te dicen que lo bueno es tener un buen trabajo, casarte, tener hijos y estabilidad. Y después es súper fácil darse cuenta de que muchas de esas cosas son ilusiones".

Con tres mil dólares ahorrados, Stock llegó a un hostal de Wwoofing en Nueva Zelandia, unas granjas con mentalidad colaborativa y que generan comunidad en distintas partes del mundo. Entre sus múltiples empleos, aprendió sobre huertos y cultivos en un suburbio de Auckland, recogió kiwis en Te Puke y hoy trabaja como ayudante de cocina en un restaurante de Wellington. Paralelamente, creó su propio blog.

Stock es un fiel exponente de los millennials -también llamados Generación Milenio o Generación Y-, aquellos jóvenes que tienen entre 18 y 33 años y escapan a las rutas lógicas de sus padres para iniciar una búsqueda bajo sus propias reglas. A diferencia de generaciones anteriores como la Generación X -los nacidos entre 1965 y 1981- o los Baby Boomers -los que vinieron después de la Segunda Guerra Mundial-, los millennials son una camada mucho más difícil de leer: es la generación mejor preparada académicamente de la historia, se comunican por las redes sociales, son reticentes al matrimonio y pocos están dispuestos a hipotecar su vida para comprarse una casa.

El primer factor que los caracteriza es la tecnología. "Los millennials son nativos digitales", dice Jeff Fromm, de la consultora "FutureCast" especializada en las tendencias de este grupo. "Esto significa que ellos crecieron con la tecnología incorporada en su diario vivir. No solo crecieron con estos productos, sino que también son pioneros en salir a comprarlos".

El uso de la tecnología les permite desarrollar múltiples modos de autoexpresión. A pesar de que muchos los consideran una generación egocéntrica, algunos expertos desmienten este rótulo. "Por su inclinación a relatar los detalles de cada minuto de sus vidas diarias en las redes sociales y tomar selfies con sus celulares, los millennials parecen ser una generación especialmente narcisista. Pero nada podría estar más lejos de la realidad", dicen Mike Hais y Morley Winograd, autores de tres libros sobre el tema, entre ellos, "Millennial momentum: How a new generation is remaking America" (2011). "Los desarrolladores de la teoría generacional, William Strauss y Neil Howe, etiquetaron a los millennials como una 'generación cívica'. Fueron educados por sus padres para trabajar en equipo y no para ser inconformistas centrados en sí mismos".

Según Hais y Winograd, las "generaciones cívicas" tienden a ser alegres, optimistas y unidos en sus creencias, lo que explica la enorme participación de los millennials en servicios comunitarios y actividades de voluntariado. En cambio, las 'generaciones reactivas' -como la "Generación X"- tienden a despreciar todo lo que vino antes que ellos. "Los miembros de la Generación X eran a menudo criticados y vulnerables cuando niños. En cambio, los millennials fueron comúnmente protegidos y reverenciados como niños. Incluso en hogares donde la madre y el padre trabajaban o estaban divorciados, ellos se esforzaban para estar involucrados en las vidas de sus hijos en la mayor medida posible", sostienen.

Creen que podrán conseguirlo todo

Una de las miradas más reveladoras acerca de los millennials la entregó "Confident. Connected. Open to change" (2010), un informe realizado por el think tank Pew Research Center. Con un análisis a los 50 millones de estadounidenses que tenían entre 18 y 29 años de edad, Pew se encontró con una generación compleja e introspectiva, marcada por una enorme diversidad racial y donde cuatro de cada diez de sus miembros habían sido criados en familias monoparentales. Además, los millennials han tenido que lidiar con varios traumas públicos: los ataques terroristas del 11 de septiembre, guerras costosas y no resueltas y la gran recesión económica de finales de la década pasada.

En ese contexto, no es ninguna sorpresa que la Generación Millennial sea escéptica de instituciones como la política y la religión. Según el estudio del Pew, a la hora de definir sus propias prioridades de vida, los millennials ubican la paternidad y el matrimonio muy por sobre su carrera y el éxito económico. Sin embargo, eso no significa que estén caminando hacia al altar. Solo uno de cada cinco millennials (21%) está casado, la mitad del promedio de sus padres en el mismo período de sus vidas. Cerca de un tercio (34%) tiene hijos y más de un tercio de las mujeres que dieron a luz no estaban casadas. "Los millennials están aplazando muchos escalones que generaciones anteriores tomaron a una edad mucho más temprana", dice Jeff Fromm. "Por ejemplo, la edad promedio de un millennial para casarse es de 27 años, comparada con los 23 de un baby boomer ".

Otra de las razones que explican por qué los millennials alargan su adolescencia tiene que ver con el contexto económico adverso que les tocó vivir. "La gran recesión del 2008 golpeó justo cuando la primera oleada grande de millennials habían alcanzado una edad para comenzar sus carreras, formar familia y comprar su primera casa", dicen Hais y Winograd.

Pese al contexto hostil, los millennials representan el grupo social más optimista frente a la economía y su propio futuro. "Esta generación ha crecido escuchando lo especiales que son. Y, por lo tanto, son chicos que fueron criados en un ambiente de elogios", afirma Raúl Zarzuri, sociólogo e investigador del Centro de Estudios Socioculturales. "Por lo tanto, tienen mucha seguridad y piensan que a través de sus capacidades pueden conseguirlo todo".

No están dispuestos a trabajar horas extras

Conocido mundialmente como "The Gen Y Guy" (o "El hombre de la Generación Y", en español), Jason Dorsey se transformó en un "experto de los millennials" por accidente. Empezó hablando con ellos sobre cómo conseguir buenos trabajos e iniciar sus propios emprendimientos y, durante el proceso, fue invitado a programas de televisión y diversas compañías le pedían consejos sobre cómo gestionar el mercado de ventas a los millennials. "Hablé con cerca de 300 mil millennials en todo el mundo", cuenta a "El Mercurio". "Quería elevar el campo de estudio sobre los millennials y por eso cofundé The Center for Generational Kinetics. Nuestros clientes incluyen a varias de las marcas más grandes del mundo y van desde fabricantes de automóviles a cadenas hoteleras".

Según Dorsey, una de las diferencias que existen entre los millennials y las generaciones anteriores es que ellos esperan tener una vida adicional a su trabajo. "Las generaciones previas se definían a través de su trabajo, mientras que los millennials tienden a definirse a sí mismos por lo que hacen fuera de sus empleos. Esto trae nuevos desafíos a las compañías y directores, porque los tradicionales incentivos del trabajo, como ofrecer una mayor de cantidad de dinero, puede no conducirlos a los resultados que ellos esperan", afirma.

A diferencia de sus padres, que podían trabajar en la misma empresa durante toda la vida, los millennials buscan un trabajo que tenga que ver con su identidad y donde puedan desplegar al máximo sus talentos e intereses. "La diferencia generacional más grande radica en el balance entre el trabajo y la vida", dice Jean Twenge, profesora de psicología en la Universidad de San Diego y autora del libro "Generation Me". "Los millennials -o "Generación Yo"- dicen que quieren más tiempo de vacaciones y no están dispuestos a trabajar horas extraordinarias, como sí lo hacían los boomers y los de la Generación X a su misma edad. También tienen altas expectativas de ellos mismos y sus trabajos, y esa es una razón por las que tienden a ir de un trabajo a otro en búsqueda del trabajo perfecto".

A partir de sus investigaciones, Dorsey entrega otro ejemplo: si un jefe le ofrece a un millennial un pequeño aumento por hacer un buen trabajo o la opción de salir tres horas más temprano el día viernes, ellos suelen preferir el tiempo libre antes que el dinero extra.

Al definir sus prioridades,  los millennials ubican la paternidad y el matrimonio muy por sobre su carrera y el éxito económico. Sin embargo, eso no significa que estén caminando haciael altar. Chilenos: optimistas, satisfechos y críticos de los partidosEn octubre pasado, la segunda "Encuesta Telefónica Global Millennial" entregó varios datos reveladores acerca de los millennials chilenos. Su universo de investigación fueron 6.702 jóvenes entre 18 y 30 años en 18 países, incluido Chile con 500 casos. Según el informe, los millennials locales se declaran "muy optimistas" acerca del futuro (58% se identifica con este concepto) y el 46% está muy satisfecho con su vida. Además, el 50% no se siente identificado con ningún partido político, el 52% aún vive con sus padres y el 61% cree que Chile puede ser, de algún modo, impulsor del crecimiento económico en la región.

Según el sociólogo Raúl Zarzuri, el fenómeno de los millennials chilenos tiene muchas semejanzas con lo que ocurre en otras partes. "La familia entra en una crisis porque pasamos de una conformación familiar tradicional a una multiplicidad de familias. Y eso antes era impensado".

Para Zarzuri, una de las principales diferencias entre los millennials chilenos y los del resto del mundo radica en su decepción del sistema político. "En Estados Unidos, por ejemplo, la Generación Millennial tiene una buena participación en la política institucional", dice. "Aquí, la política ellos la hacen fuera de los partidos. Los jóvenes no se sienten convocados por la política en su forma actual y son muy críticos de eso".



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Foto:CLAUDIO CARVAJAL D. / COMPOSICIÓN DIGITAL: CARLOS RAMOS
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