ARTES Y LETRAS

Domingo 4 de Diciembre de 2011

ENTREVISTA | Una de las artistas más relevantes de su generación
Josefina Guilisasti: La escena local deja de lado a los artistas con más investigación y oficio

" He podido tener una fuerte entrada internacional gracias, también, a no pertenecer al discurso político que predomina en la escena del arte local", dice Josefina Guilisasti. La gestora de Incubo y la única chilena en exhibir en la Galería Saatchi inaugura, el martes, en la Galería Afa.  
CECILIA VALDÉS URRUTIA La trayectoria de Josefina Guilisasti -como artista y gestora- la sitúa como una de las voces autorizadas en la escena de las artes visuales. Su opinión independiente gravita. Como pintora, ha venido desarrollando -desde hace más de 15 años- una acuciosa investigación contemporánea de la pintura. Y como gestora, puso en marcha, junto a la curadora Cecilia Brunson, el proyecto "Incubo", que trajo buena parte de los nombres más consistentes del pensamiento y de la acción del arte en el exterior.

Su trabajo pictórico la instala como una de las artistas de peso de su generación. Ha traducido en pintura diversos temas del género de la naturaleza muerta y los ha cruzado con la instalación. Hoy, luego de una residencia en Nueva York y de exponer en Londres, se vuelca al tema de las alfombras persas que lleva a la bidimensión, motivo de su próxima muestra en Afa, que abre el martes.

Un trabajo similar expuso, hace unos meses, en la conocida Galería Saatchi, en Londres: objetos de porcelana llevados a su pintura realista. Esa obra y otras suyas integran importantes colecciones del exterior y del país.

Pintura del siglo XXI

El encuentro es en su luminoso y minimalista taller, rodeado por algunas de sus pinturas en proceso sobre alfombras persas, donde el logro del color y la ilusión de antigüedad atrapan.

- ¿Que te llevó a traducir las alfombras persas en pintura ?

"Se inscribe en el trabajo que he venido realizando sobre la naturaleza muerta. En mi obra "Bodegones", por ejemplo, partí de 130 pájaros de porcelana, los que pinté luego en tela. "El duelo" eran 130 jarrones y tasas que traducí también en pintura. Me interesaba el tema de la porcelana en los objetos y trasladarlo a pintura. Ahora, me centré en las alfombras, que es otro objeto que aparece en la pintura de naturaleza muerta, principalmente en el Siglo de Oro holandés".

-¿Quiénes son tus fuentes?

"Juan Sánchez Cotán, del siglo XVII. Zurbarán. Los holandeses que han traducido este género de manera excepcional, especialmente Willem Kalf".

-Este trabajo partió en el Metropolitan de Nueva York, pero se concretó en el Victoria & Albert Museum de Londres .

"Partió durante un proyecto de investigación que me gané en Nueva York, donde fui al Met y me dediqué al dibujo de alfombras. Pero luego de exhibir en Saatchi, partí al Victoria & Albert Museum y me encontré con una de las mejores colecciones del mundo. Me interné en la historia e iconografía de ellas. Los ocho fragmentos que pinto provienen de allí, de los siglos XVI y XVII. Pero las primeras alfombras son del 50 a.C., hechas principalmente por mujeres de tribus. Y lo más hermoso es que representan los diseños de jardines imperiales".

-Cuál ha sido aquí el mayor desafío, porque hay más investigación y trabajo de la materia.

"Siempre he buscado traducir distintos materiales a la pintura. Pero ahora fue distinto. Me centré más en la pintura. Porque para traducir bien la alfombra, lo más difícil ha sido llegar al envejecimiento por medio de capas. En la porcelana hacía sólo tres capas. Aquí hay un asunto de tiempo".

-¿Cómo es el proceso ?

"Para trabajar el proceso de envejecimiento de la alfombra, cada tela tiene como mínimo 20 capas de pintura. Y estas capas son muy reales. Intento hacer el tramado del tejido lo más fiel posible al modelo, con su desgaste, sus roturas, viendo la trama".

-Pero no es un mero traspaso.

"No. Trabajo también con la ilusión. Busco que el espectador se detenga a ver esta pintura, que le despierte inquietud de que no es una alfombra sino que es todo óleo. Y la pinto sobre telas de lino, porque es más real y muy museográfico. Busco reinstalar, a través del trabajo de la ilusión, la pintura. Quiero que el público tenga una mirada menos fugaz. Me interesa lograr la intimidad entre pintura y el espectador".

-En esta traducción y en los cruces con otras artes, ¿ves las mejores posibilidades para la pintura del siglo XXI ?

"Yo intenté bastante tiempo situar mis pinturas en instalaciones. Tenía la problemática de la relación entre pintura, espacio y espectador. Fue un proceso de años. Pero con esta muestra vuelvo al trabajo de taller. El tratar de imponer situaciones distintas a la pintura ya no me motiva. La pintura dialoga y no requiere de tanto anexo. Se ve hoy con Richter en la Tate. La pintura en el siglo XXI perdura como tal y ha vuelto a la formalidad. Me pregunto, por qué estamos tratando de complicar el lenguaje cuando la buena pintura sobrevive sola".

"Hay una falencia en la escena nacional"

-¿Cómo ves la pintura en la escena nacional ?

"Hay artistas jóvenes que me interesan mucho, como Francisco Uzabeaga. Está pensando la pintura con problemáticas, como por ejemplo, cómo es el traspaso de la fotografía al soporte pintura. Me interesan los que tienen gran complejidad. Hay otro muy joven, Diego Martínez: trabaja desde la tecnología".

-¿Y cómo es la respuesta del medio, a tu juicio ?

"El medio internacional está más interesado en la pintura que la escena local. Tengo una teoría: creo que el medio nacional está muy preocupado del arte político. Los respeto. Pero no estoy dentro de ese discurso. Y al no pertenecer a esos "grupos", he podido tener una fuerte entrada internacional. Es más silencioso. Pero en mi caso, tengo un discurso de obra al que me he dedicado 15 años en torno al tema de la naturaleza muerta. Un género que se ha visto muy marginado. La escena local ha dejado de lado a los artistas que pertenecemos a un trabajo más de oficio e investigación".

-Pero con la curadora Cecilia Brunson desarrollaron Incubo, que trajo importantes expertos a Chile. ¿Qué balance haces?

"Nos dedicamos principalmente a traer curadores y pensadores de arte para que tuvieran un diálogo directo con los artistas y el medio. Me interesaba abrir a otro tipo de miradas. Tratamos de oxigenar un poco la mirada y el pensamiento. Trajimos a figuras como Luis Camitzer, gran artista y teórico, especializado en hacer clínicas de arte. Se discutieron las obras frontalmente, lo que es difícil de hacer aquí. Vino Gabriel Pérez Barbieri. Estuvo el gran teórico francés Paul Ardene, figura clave con sus talleres y sus conferencias, entre otros. Después, Incubo se fue ampliando a un trabajo con geógrafos, arquitectos...".

-¿Piensan retomarlo?

"Quisiéramos que hubiera permanecido, pero nuestro sistema no lo acogió. Los proyectos suelen morirse por agotamiento. Y me refiero a todos: los museos, la falta de auspicios, al aporte estatal. Hay una grave falencia en la escena nacional del arte".

-¿Cómo ves, puntualmente, el asunto museos ?

"Como todas las cosas. En los museos aquí, hay un sistema muy poco amable. El Mac y el MNBA no logran tener el apoyo ni la fluidez para seguir funcionando. Considero muy torpe y empobrecida la manera como se da. Siento que hay un empobrecimiento cultural que es agobiante, y lo veo cada vez peor. A los que tienen acceso a la cultura, no les interesa. Y la cultura se asfixia, porque no hay interlocutores válidos".

-¿Cómo debiera ser?

"En materia de museos, es inconcebible que el Mac no tenga una colección permanente en exhibición, como pasa en todas partes del mundo. Los museos deberían tener curadores que trabajen a fondo la colección y las muestras. Y es muy importante que estén a cargo de especialistas con contacto internacional.

El museo local que más me interesa es el Precolombino, lo sustenta un pensamiento profundo y acucioso. Las galerías están haciendo algo, pero es complicado, porque estamos recién entrando a un mercado internacional. Aquí no existe mercado y no hay coleccionistas de arte contemporáneo, salvo dos. No existe noción de un verdadero coleccionismo".

-Tú has sido la única artista chilena en exhibir en la galería de uno de los más grandes coleccionistas de arte contemporáneo del mundo, Charles Saatchi. ¿Qué pasa hoy con ese espacio ?

"Saatchi ya armó su colección, con artistas de los 80. Pasó a ser un muy buen espacio donde expone gente joven. Hoy es considerada una galería relevante, como White Cube y la White Chapel. Pero White Cube tiene tres sedes en Londres y gravita más".

-¿Y cómo fue tu experiencia en Saatchi ?

"La gran muestra de arte chileno, curada por Cecilia Brunson, estuvo en dos galerías, Cristóbal Leigh y yo fuimos elegidos para Saatchi. Fue notable por la cantidad de público y la relación con coleccionistas y galeristas. No estuvimos en una ficción, sino que fue una inserción real".

ParadisusObras: Pinturas al óleoGalería: AfaFecha: desde el 7 diciembre

 


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JOSEFINA GUILISASTI
JOSEFINA GUILISASTI "La pintura ha vuelto a la formalidad. ¿Por qué tratamos de complicar el lenguaje cuando la buena pintura sobrevive sola?".
Foto:CARLA PINILLA


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