WIKÉN

Viernes 13 de Septiembre de 2013

Diario desde el festival de Toronto:
Cuáles son las películas más hot del año

Las películas de este certamen, conocido por ser la antesala del Oscar, están dominadas por personajes reales, como las biografías del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, y las cintas sobre la vida de Nelson Mandela, Lech Walesa y un largo etc. Este es el diario de rodaje del festival más importante de Norteamérica, en el que la pelea parece estar entre Julia Roberts, con los pies en la tierra gracias a "August", y Sandra Bullock, flotando en el espacio en "Gravedad".  
Ernesto Garratt V.,enviado especial a Toronto, Canadá BASED ON A TRUE STORY.Es el 5 de septiembre, en el comienzo del Festival de Toronto, la llamada antesala del Oscar -acá se predicen los futuros premios de la Academia de manera casi exacta-, y se está exhibiendo la película de apertura, "The fifth estate". Los espectadores estamos en los tramos finales de esta trepidante biografía del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, interpretado con convicción por el británico Benedict Cumberbatch ("Sherlock"). La película está terminando y después de los créditos hay una sorpresa: aparece en pantalla la figura de Assange, asilado en la embajada de Ecuador en Londres, con su pelo canoso y hablando acerca de qué le parece que se haga una película sobre su vida. Esta película.

-¿Ese es el verdadero fundador de WikiLeaks o el actor? -se preguntan dos canadienses que miran por el rabillo del ojo la pantalla, mientras abandonan la sala Princess of Wales acá en Canadá. La confusión entre realidad y ficción se convierte en un factor permanente en las proyecciones del TIFF (Toronto Film Festival).

Este año hay una irremediable necesidad de acudir a las fuentes de la realidad y sus protagonistas para poner en las pantallas historias que toquen al espectador. El ejemplo de 2012 en Toronto con "Argo", película estrella de Ben Affleck sobre la fuga de un grupo de norteamericanos en el convulsionado Irán de los años 70, y que se llevó el Oscar, ha marcado la tendencia: artículos de prensa, libros biográficos, historias de personas reales, todo puede ser un precioso caldo de cultivo cuando se trata de hacer cine de calidad y buscar audiencias adultas.

Claro, nadie está descubriendo la pólvora, pero la cantidad y la notable calidad de las cintas que este año se basan "en una historia real" son parte de la búsqueda de una industria, la del cine, que ha dejado de lado a las audiencias adultas por la sobreabundancia de títulos infantiles y cine pop corn.

"Era imposible para mí no llevar esta historia real al cine", dice el cineasta inglés Steve McQueen sobre una de las favoritas de Toronto: "12 years a slave", violenta, dura y excepcional película sobre un anónimo pero real personaje de Nueva York en el siglo XIX: el afroamericano Solomon Northup, hombre libre, casado, integrado ciudadano y quien cuenta sus penurias cuando es engañado y vendido como esclavo en la Norteamérica de esos años.

Chiwetel Ejiofor, eterno actor de reparto ("Niños del hombre"), al fin tiene su merecido protagónico en esta estilizada pero cruda producción de McQueen ("Shame") coprotagonizada por su actor fetiche, Michael Fassbender, y además por Brad Pitt. Es una película que sabe balancear la angustia de la esclavitud con pequeños destellos de humanidad y en la que brilla una debutante de origen africano y mexicano: Lupita Nyong'o.

"Cuando leí el libro de Solomon Northup quedé maravillado con esta historia", dice a Wikén el director, quien ya había hecho su debut echando mano de la realidad en "Hunger" (2008), sobre la huelga de hambre de Bobby Sands en la Inglaterra de Margaret Thatcher.

Tanto "The fifth estate", la biografía sobre Julian Assange, como "12 years a slave" comparten ideas subrayadas acerca de la libertad de los individuos y sus límites en las sociedades en las que viven y forman un arco interesante junto a "Mandela: Long Walk to Freedom", la esperada biografía del líder sudafricano Nelson Mandela. El "nuevo" rostro Idris Elba ("The Wire", "Luther") interpreta con holgura a Mandela en un drama pedagógico, aunque menor y más simple, responsabilidad del director Justin Chadwick ("La otra Bolena")

"Mandela: Long Walk to Freedom" seguro llega al Oscar, pero más que nada por la naturaleza de su tema y porque tiene el apoyo de un poderoso: el "señor Oscar", el productor Harvey Weinstein. Están también los filmes "All is by my side", sobre la vida, obra y excesos del guitarrista Jimmy Hendrix; "Walesa: Man of hope", del maestro polaco Andrzej Wajda y un registro de la lucha del líder sindicalista de ese país, y "Rush", el último producto de Hollywood de Ron Howard ("Apolo 13") sobre la rivalidad en los 70 entre dos grandes de la fórmula uno: James Hunt (Chris Hemsworth, "Thor") y Niki Lauda (el talentoso Daniel Brühl).

Más méritos propios tienen dos películas sobre víctimas del sistema que, en este tiempo de indignados y de cambios sociales, han tenido una muy buena acogida entre los críticos de Toronto: una es "Philomena", de Stephen Frears, con Judi Dench y que viene de dejar la vara alta en el festival de Venecia, y "Dallas buyers club", del canadiense Jean-Marc Vallée ("La reina Victoria") y con un excepcional e irreconocible Matthew McConaughey. Ambas historias apelan a la reivindicación de derechos con discursos nada de discretos. Por un lado, el personaje de Judi Dench en "Philomena" busca a su hijo perdido, a quien le obligaron a dar en adopción; y por otro, McConaughey es Ron Woodroof, un cowboy con SIDA en los EE.UU. de los 80 que lucha contra las compañías farmacéuticas.

Matthew McConaughey aparece esquelético y su interpretación deja sin aliento a cualquiera. Si se tuviera que apostar por posibles nominaciones al Oscar como Mejor Actor, inmediatamente está su nombre junto al de Chiwetel Ejiofor, el protagonista de "12 years a slave". La fórmula es conocida. A Hollywood y el Oscar les gustan los dramas basados en la realidad, y acá en Toronto, toda la realidad del mundo desfila por sus pantallas ahora mismo.

LAS OTRAS GRANDES PELÍCULAS QUE VIENEN.El verano no se quiere ir de esta ciudad a casi una hora y media de Nueva York, vía avión. En el hotel Intercontinental de Toronto ocurren muchas de las entrevistas con las estrellas. En el lobby te puedes topar con Marion Cotillard, el actor de "Red Social" Jesse Eisenberg o con Vanessa Paradis, que presenta "Fading Gigolo", con Woody Allen. Todos corren por las calles en busca de asientos o entrevistas. Hay cerca de 40 grados, y estamos ya a casi la mitad del Festival de Toronto: un certamen que no es certamen, porque nadie compite con nadie, donde no hay jurados, y quienes eligen la mejor película son los propios espectadores con su voto después de cada función. Los 25 mil voluntarios con sus poleras naranjas ayudan y responden preguntas de los fanáticos que hacen colas eternas para ver una función. Hay otra vida en las filas, promotores te regalan café o helados o bebidas y al final del camino hay más recompensas, porque, muchas veces, puedes escuchar algunas palabras de los directores y sus estrellas.

Las funciones y actividades del Festival de Toronto son en el TIFF Bell Lightbox, una mole de cemento y espejos de cristal armoniosa. Es un edificio ubicado en el centro, entre John St. y King St., que fue hecho en parte gracias a la donación de terreno hecha por el cineasta Ivan Reitman ("Los cazafantasmas") y su familia. El hijo de Ivan Reitman, Jason Reitman ("Juno", "Up in the air"), está ahora acá presentando su nueva película, "Labor day", con Kate Winslet y Josh Brolin como una madre sola y un bandido y su casi improbable relación. Se trata de un producto redondo, una película de calidad que tiene el punto de vista del hijo de la protagonista, un chico que se siente casi atraído por la figura paterna que puede representar este convicto, recién fugado de la cárcel, pero de buen corazón. "Esta película se la dedico a mi madre, porque bueno, muchas veces mi padre no estaba, él estaba filmando y mi madre estaba ahí para mí todo el tiempo", dice Jason Reitman. Y su cine va contra la corriente de la industria.

También el muy auspicioso debut en el cine de la nieta de Francis Ford Coppola, Gia Coppola (de 29 años e hija del fallecido Gian-Carlo Coppola, primogénito del director de "El Padrino"). Se trata del filme "Palo Alto", basado en los textos de James Franco y quien actúa como un confundido profesor. La historia narra las vidas de un grupo de chicos en América. Jack Kilmer, hijo de Val Kilmer (con un breve y gracioso rol gracioso), es el protagonista junto a Emma Roberts, hija del actor Eric Roberts, y el tercer ingrediente es el brillante y prometedor Nat Wolff, hijo del jazzista Michael Wolff. Emma Roberts ofrece una actuación dulce y frágil como una jovencita atrapada entre la atracción que siente por su entrenador de fútbol y el amor por su amigo de siempre, a cargo de Jack Kilmer.

Sobrina de Julia Roberts, la actriz de 23 años sacó el carisma de su tía, una de las dos grandes estrellas de Hollywood presentes este año en Toronto. Julia Roberts se luce en el drama "August: Osage county", mientras que Sandra Bullock flota con garbo y talento en el espacio en "Gravedad", una obra maestra de la ciencia ficción dirigida por Alfonso Cuarón.

Desde "Erin Brockovich", película por la que ganó el Oscar, que Julia Roberts no ofrece una actuación tan brillante como en "August: Osage County", un drama donde comparte escena con Meryl Streep en una serie de rencillas familiares que no deja títere con cabeza. Es un gran texto basado en la mordaz pieza teatral ganadora del Pulitzer, de Tracy Letts. "Fue un reto hacer esta película porque debíamos parecer una familia", dice a Wikén Julia Roberts sobre la manera de llevar a buen puerto una película coral que cuenta con las actuaciones de notables del cine como Juliette Lewis, Benedict Cumberbatch, Abigail Breslin y Ewan McGregor. "Éramos mucha gente tratando de hacernos pasar por una familia".

Por el contrario, Sandra Bullock solo tuvo a George Clooney de compañero de reparto en la sensacional "Gravedad", otro acierto del mexicano Alfonso Cuarón ("Niños del hombre"). "Gravedad" es una película que innova visualmente como pocas veces ocurre en el cine actual. Parte con una toma continua, sin cortes (plano secuencia) de 17 minutos en el que podemos ver a Bullock y a Clooney, vestidos de astronautas y flotando en el espacio. Mezcla perfecta entre "2001: Odisea del Espacio" y "Máxima velocidad", este logro que pone de nuevo a Bullock en lo alto, podría enfrentarla con Roberts en las próximas temporadas de premios. "Físicamente fue una película agotadora, fue como trabajar en el Cirque du soleil", dice Bullock sobre tomas con arneses y efectos especiales para simular la gravedad cero fuera de la Tierra.

A pesar de su premisa irreal, "Gravedad" tiene enormes dosis de realismo, detalles naturalistas y ese tipo de ciencia ficción más concreta es lo que ofrece también "Under the skin", un osadía de Scarlett Johansson. Aquí es dirigida por el escocés Jonathan Glazer ("Sexy beast") e interpreta a una alien que seduce hombres para matarlos. Con abundantes desnudos y dos escenas que contienen sobresalientes efectos especiales, "Under the skin" se suma a las cuotas de realismo con tomas y cámaras escondidas donde Scarlett Johansson, morena e irreconocible, coquetea arriba de su auto con varios hombres en las carreteras de Escocia.

Pero pocas cosas superan la despedida del cine del gran maestro japonés de la animación Hayao Miyazaki con "The Winds rises", una película de monitos que además es una biografía. Es la historia de Jiro Horikosh, el diseñador de los aviones de guerra japoneses en la II Guerra Mundial. Pero en esta maravilla de Miyazaki, Jiro Horikosh es un soñador y además un devoto enamorado del amor de su vida. Más adulta y compleja que sus previos trabajos, como "Totoro" y "La princesa Mononoke", esta biopic de Hayao Miyazaki es un ejemplo de vida: propio y del objeto de su película.

Un ejemplo de vida en un festival único que, este 2013, tiene una cosecha repleta de las mejores biografías que ha dado el cine en mucho tiempo.

 

TIFF  comenzó su vida hace 37 años como el Festival of Festivals, un resumen de lo mejor de los certámenes de cine de Berlín, Sundance, Cannes, Venecia. Hoy es un paso crucial para la titulación de grandeza de cualquier filme que aspire a ella.

 "Gloria" y su ruta al OscarEl filme chileno "Gloria", de Sebastián Lelio, la apuesta chilena al Oscar, también se presentó en el TIFF. Lelio y la estrella de su película, la ganadora del León de Plata a la Mejor Actriz en el último Festival de Berlín, la deslumbrante Paulina García, dialogaron con los espectadores amena y profusamente.

"Esta es una película maravillosa y les recomiendo que traten de votar por ella para el premio del público", dice, en la presentación en sociedad de "Gloria", la curadora del cine latino en el TIFF, Diana Sánchez, para quien este proyecto chileno es de lo mejor que le tocó ver para programar en este festival. "'Gloria' fue la primera cinta que seleccioné, casi nunca traemos cosas de Berlín, pero cuando la vi, lloré, me emocioné mucho y la vi por segunda vez casi de inmediato y me emocioné en las mismas partes", comenta.

Si el año pasado "No", de Pablo Larraín, tuvo la "ayuda" de la presencia de Gael García para su promoción acá en Toronto, Lelio señala que la compañía norteamericana que distribuye su película, Roadside Attractions, está haciendo un trabajo a la altura. "Hemos hecho la ruta que se acostumbra hacer en estos casos", dice Lelio en una pausa de su agitada vida en el TIFF. "Ya hemos estado en los festivales a los que van las películas que puedan tener notoriedad en el Oscar y en el mercado de EE.UU. como Toronto y luego Nueva York. Ya veremos lo que pasa".

Diana Sánchez cree que puede haber una grata sorpresa con "Gloria", pero la competencia para un cupo en la categoría Mejor Película Extranjera es dura: para empezar, la ganadora del Festival de Cannes, "La vie d'Adele", de Abdellatif Kechiche, sigue siendo una presencia gravitante y también se encuentra en Toronto este año. Otra competencia dura sería la cinta india "The lunchbox", una historia conmovedora acerca de la dulce relación epistolar entre un maduro burócrata (la estrella Irrfan Khan, "La vida de Pi") a punto de retirarse y una mujer tristemente casada.

Pero "Gloria" no es la única película chilena en Toronto este año. "El verano de los peces voladores", de Marcela Said ("El mocito") y que se presentó en Cannes pasado, ha sido parte de los comentarios dentro del nicho del cine latino. "Es una película con una atmósfera y una belleza muy notable", piropea la programadora latina del TIFF, Diana Sánchez. Con este par de títulos, más la presencia de la cineasta Marialy Rivas ("Joven y alocada") en los talleres de desarrollo de futuros filmes, Chile este año además marca un hito por el debut de un stand en el mercado de TIFF.



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"August: Osage County", con Meryl Streep y Julia Roberts, está basada en una obra de teatro, que el año pasado fue montada en Chile.




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