ESPECTÁCULOS

Lunes 1 de Noviembre de 2010

 
A 20 años de su estreno: las historias desconocidas que marcaron el rodaje de Caluga o menta

El filme de Gonzalo Justiniano debutó en octubre de 1990 y logró un retrato del mundo marginal de esa década. Unas seis mil personas vieron la película durante la primera semana.  
EDUARDO MIRANDA La frase se transformó en un clásico. "Tuvieron tanto tiempo, y ahora recién se acuerdan de los locos. Ahora que nos volvimos locos". El actor David Olguiser tenía 23 años cuando la acuñó, recostado y con la cabeza apoyada en un neumático, en medio de la población Santa Olga, en la comuna de Lo Espejo. Uno de los momentos más emblemáticos de la película "Caluga o menta", el filme de Gonzalo Justiniano que debutó en octubre de 1990, y que se transformó en un retrato de la marginalidad de la época.

El episodio, que no estaba incluido en el guión original, quedó registrado en el minuto 39 del largometraje, que se rodó durante cinco semanas en diferentes poblaciones de Santiago, y en Chañaral. "En ese tiempo estuve viviendo en París y vine a Santiago a hacer varios reportajes para la televisión francesa. Así que viví en algunos barrios marginales, por varios días y me tocó conocer mucha gente joven", recuerda Justiniano sobre cómo nació la idea original. "Era una generación a la que no se le permitió soñar y veían el país como un lugar ajeno", agrega el director, quien convocó a un casting masivo para encontrar a los cuatro protagonistas del filme. De los cerca de 200 actores que llegaron, los elegidos fueron Mauricio Vega, Aldo Parodi, Rodrigo Gijón y David Olguiser.

"Fue una película que marcó a los jóvenes de esa época. En ningún momento dudé de lo que estábamos haciendo, porque encontré que había mucha verdad ahí", reconoce el realizador, quien tuvo algunas dificultades para el rodaje. "Era muy difícil filmar, porque los carabineros no se atrevían a entrar a la población. Hicimos el contacto con gente joven y establecimos una cierta complicidad, y ellos nos dijeron que nos iban a proteger de los patos malos".

Sin embargo, esa seguridad no fue total. "Igual le robaron los lentes a una productora, a la vista de todos", reconoce Gijón, quien interpretó a 'El Rorro'. "Fue una experiencia muy loca. Sin querer crear un estigma, esas cosas pasaron durante el rodaje y, pese a que había amigos que nos cuidaban, teníamos que ir al baño en grupo y cuando llegábamos nos ofrecían todo tipo de drogas", recuerda el actor, quien hoy trabaja como guionista de "Infieles", de CHV.

Cada actor recibía $13 mil por cada jornada de grabación y reconocen que Justiniano les dio la libertad de proponer diferentes elementos para su personaje. Gijón suma una anécdota: "La cámara siempre estaba lejos y un día llegó una señora que nos empezó a retar: 'Ya están acá estos vagos, por qué no se van a trabajar, marihuaneros'. Nosotros pensábamos que era parte de la improvisación, así que le empezamos a responder a garabato limpio. Todo terminó con el marido de la señora, que nos quería pegar a todos".

Olguiser es quien aparece más veces drogándose en pantalla: debía aspirar una bolsa con mermelada que simulaba ser neoprén. "Muchas veces me recuerdan la frase de 'los locos', cuando voy por la calle, y me lo tomo con humor. Creo que representa totalmente la lucidez que también se encontraba en ese entorno", dice el actor, quien actualmente se dedica al turismo.

Mauricio Vega, quien interpretó al protagonista, El Niki, vive en el extranjero y fue uno de los que tuvo más dificultades en el rodaje: "En algunas oportunidades decía que quería abandonar el rodaje, pero con el equipo le dimos apoyo", cuenta Justiniano. "Para él la escena más difícil fue la del desnudo en la piscina junto a Patricia Rivadeneira, pero después del estreno se relajó e, incluso, supe que se iba a 'taquillar' a las salidas de las funciones en el cine e iba a firmar autógrafos".

Luis Alarcón tuvo un pequeño rol en la cinta como un maduro hombre gay. "No fue problema hacerlo, pero al principio mi rol era muy loca. Yo le pedí al director no hacer una maqueta, porque era un personaje muy chico. Creo que con las insinuaciones y las miradas se podía decir mucho más y funcionó bastante bien", dice Alarcón, quien usó camisas del propio Justiniano para el personaje, y que luego fue reconocido en la Universidad Católica por su actuación.

El rodaje también impulsó el nacimiento de otra producción del propio Justiniano. En Chañaral conoció a una joven que trabajaba en una fuente de soda y que llevaba dos años escapando de su padrastro, quien abusaba sexualmente de ella. Esa historia inspiró al realizador para crear, en 2003, su película "B-Happy", protagonizada por Manuela Martelli.

 ApuntesJaime de Aguirre,actual director ejecutivo de CHV, realizó la música original de la película.

US$ 300 milestima Justiniano que costó en total hacer el filme, que recibió el apoyo de TVE y Channel 4 de Inglaterra.

"Caluga o menta" debutó en tres salas, pero a los pocos días de su estreno sólo el cine Rex III continuó con las funciones. Estuvo seis meses en cartelera en ese lugar. Unas 6 mil personas la vieron en su primera semana.



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