DEPORTES

Miércoles 23 de Mayo de 2001


Y tocaron el cielo

Cerca de las 22:00 de ayer (ocho de la mañana del miércoles en Nepal), Vivianne Cuq, Cristina Prieto, Patricia Soto y el camarógrafo Philipp Reuter llegaron a la cumbre de la montaña más alta del mundo. Ahora inician el feliz retorno.
¡Llegamos! ¡Estamos en la cumbre! ¡Lo logramos! Es increíble... Si ni yo misma todavía me convenzo de que estoy en la cima más alta del mundo.

La emoción de Patricia Soto es más que entendible. Anoche, junto con Vivianne Cuq y Cristina Prieto, se transformaron en las primeras mujeres latinoamericanas que alcanzan la cumbre en el Everest. Sí, el mítico monte nepalés y el techo de la Tierra estaban a sus pies.

Desde allí, las chilenas se comunicaban con Mauricio Purto en el Campamento Base (a 5.300 metros). Con el pecho henchido de orgullo y el cansancio lógico que les significó una jornada de 11 horas de subir y subir la montaña. A la meta también llegó el camarógrafo Philipp Reuter y, hasta el cierre de esta edición, Christian Cuq intentaba hacer lo mismo.

El ataque final comenzó a eso de las 21:00 de Nepal (11:00 de ayer en Chile), donde se asienta el gigante de los Himalayas, gracias a un mejoramiento de las condiciones climáticas. La confirmación de que la naturaleza estaba de parte de las escaladoras fue que el número de ascensos se multiplicó en el transcurso de la jornada.

A tal punto, que a los expedicionarios estadounidenses que alcanzaron la cumbre el pasado viernes 18 de mayo (por la pared norte), se sumaron muy temprano los españoles Tente Lagunilla, Pedro Rodríguez y Martín Ramos.

Más tarde, los abrazos se los repartieron los colombianos Manuel Arturo Barrios y Fernando González (los primeros de ese país en lograr la hazaña) e iban tras el mismo objetivo los venezolanos Carlos Calderas, Marcus Tobías, Carlos Castillo y José Antonio Delgado.

Pero antes llegaron las chilenas, quienes a eso de las 06:30 del miércoles (20:30 del martes en Chile) se habían ubicado en el collado sur del Everest (a 8.780 metros por sobre el nivel del mar) y la alegría impedía que Purto pudiera dar mayores detalles.

Estamos a un paso, estamos a un paso, repetía una y otra vez, muy tenso, el jefe del equipo de apoyo, quien confirmaba que sólo Andrea Muñoz había desistido del ataque final. Mientras tanto, el Campamento Base se había transformado en una gruta con cientos de velas prendidas frente a las imágenes de los santos a los que se habían encomendado los expedicionarios.

El equipo nacional estaba ansioso. Tanto, que ninguno de sus integrantes pudo dormir mucho a la espera de las novedades de la altura. Y cuando confirmaron la noticia, la euforia fue total. Perdona que no te dé mayores antecedentes, pero me cuesta mucho hablar. Estamos muy contentos y emocionados por lo que las chicas consiguieron, dijo Purto, antes de que la comunicación se cortara.

Ya más repuesto, una hora más tarde, relató: Hablé con Vivianne Cuq y me contó que después de que llegaron a la cima, una fuerte ráfaga de viento se apoderó de la cumbre. Se puso muy malo el clima y la bajada es complicada, pero lo bueno es que vienen todas juntas. Alcanzaron a subir en el momento justo.

El lento regreso se produjo, entonces, bajo un intenso frío. Esta mañana (ya noche en los Himalayas), las chilenas debían estar en tierra segura. En sus mochilas traían el premio que fueron a buscar. Ese por el que ya llevaban dos meses fuera de casa y para el que se prepararon durante casi dos años. La cumbre de la montaña más alta de la tierra.


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
Una pequeña luz de buen tiempo permitió el ataque masivo de expediciones al Everest. Las chilenas estaban en el grupo de avanzada.
Una pequeña luz de buen tiempo permitió el ataque masivo de expediciones al Everest. Las chilenas estaban en el grupo de avanzada.
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales