DEPORTES

Sábado 27 de Noviembre de 2004

MOTOCROSS:
La historia de un mito

En septiembre de 1974 se disputó en Chile el Panamericano de la disciplina. Lo inesperado fue que a Chena llegaron unas 150 mil personas en dos días.

Marcelo Palomino M.

Este fin de semana, el motocross chileno vivirá un momento especial cuando se dispute la última fecha del campeonato nacional. El lugar escogido es la mítica pista del cerro Chena (San Bernardo), un escenario que invoca sólo con su nombre los mejores momentos de la disciplina en el país.

Y entre todas las imágenes de competencias que se corrieron en su trazado, hay una que se remonta a 30 años y que marcó un hito para los deportes de motor: el primer campeonato Panamericano de motocross.

El MX era por entonces una disciplina como tantas otras en el mundo tuerca: "Era bastante popular, porque brindaba un buen espectáculo, pero no tan masiva de practicar ya que se trataba de un deporte caro. Su primera carrera se realizó en 1962, en el circuito Las Torres (El Salto), pero desde fines de los sesenta generó un interés adicional: Chile tenía dos figuras que competían en el extranjero: Kurt Horta y Erhard Kausel", recuerda el periodista Gilberto Villarroel.

Aprovechando ese momento, Unión Española, en conjunto con la federación, decidieron promover ese Panamericano, que se convertiría en la semilla de la futura Unión Latinoamericana de Motociclismo y de todos los campeonatos continentales que hasta hoy se disputan.

Se cursaron las invitaciones y llegaron respuestas afirmativas de países con tradición, como Venezuela, Brasil, Perú, Argentina y de otros como El Salvador, Colombia, Uruguay y Bolivia. Ninguno de los inscritos tuvo que pagar hotel.

El lugar escogido para correr fue el de San Bernardo, un escenario que ya había mostrado calidad en competencias anteriores, y que en la ocasión lució un nuevo trazado de 1.680 metros.

"Hasta antes de eso se corría en San Carlos de Apoquindo, el Cerro Calán, Los Andes, Melipilla, y en el mismo Chena, pero para la ocasión se hizo una pista nueva", agrega Villarroel.

Las carreras

La competencia se programó para dos días: el domingo 15 de septiembre y el miércoles 18. En cada jornada se corrieron tres mangas, asignando puntos de acuerdo a las posiciones.

La revista Estadio cifró en 70 mil las personas que repletaron los alrededores del Chena cada día, mientras que El Mercurio informó que en total se congregaron cerca de 150 mil. Lo cierto es que el acceso desde San Bernardo debió cerrarse y la Panamericana se cortó ante tamaña multitud, que no desaprovechó la ocasión de acceder a un circo de primer nivel.

Villarroel recuerda un contacto radial entre dos monstruos de los micrófonos. Julio Martínez estaba en el estadio Nacional viendo un partido de fútbol, mientras que Gustavo Aguirre se desplazó hacia Chena. "En un momento, Martínez le comenta a Aguirre que hay buen público en el Nacional, unas doce mil personas. Y le pregunta si apareció gente en el motocross. Sí, le dice el Negro. Hay como 70 mil".

Los medios de entonces calificaron como "notable" el espectáculo, pero negativo desde la óptica deportiva, porque pese a tener experiencia internacional, tanto Horta como Kausel y Vincenso Cascino parecían estar un paso atrás de un súper clase proveniente desde Venezuela: Ricardo Boada.

"Yo no comparto eso", dice el presidente de la federación chilena de Motociclismo, Sebastián Etcheverry. "Se dieron mangas muy entretenidas. Lo impresionante fue que Boada apareció en Chile con la primera Yamaha IZ monoshock que vi en mi vida. Se trataba de una moto con 253 cc que tenía un único amortiguador trasero. Y parecía que volaba".

En la segunda manga de la primera etapa, Horta terminó su carrera en el suelo, mientras que a Vincenso Cascino, hasta entonces el mejor chileno clasificado, le pasó lo mismo el segundo día. De improviso, la multitud se quedó sin héroes y se dedicó a deleitarse con las piruetas de Boada, quien ganó cinco de las seis mangas disputadas. "En la última de ellas fue descalificado por acortar camino en la "Subida de los Argentinos", pero el puntaje le alcanzó igual para ser campeón", enfatiza Etcheverry.

"Tenía absoluta confianza en que iba a ganar. A eso vine", dijo entonces Boada.

Segundo remató el salvadoreño Alberto García-Rossi, tercero el brasileño Nivanor Bernardi, mientras que Jorge Herrera fue sexto, convirtiéndose en el mejor piloto nacional.

El motocross pasó así su examen mayor, dando inicio a una época dorada donde luego aparecía en escena Felipe Horta, coincidentemente el organizador de la fecha de este fin de semana.

Para muchos ha sido el mayor espectáculo de motor realizado en Chile por su multitudinaria convocatoria. Otros dicen que sólo empata con un par de fechas de la Fórmula 4 de 1969 en Las Vizcachas o una de la Fórmula 2 de 1972, que también congregó 70 mil espectadores.

¿Se repetirá ese entorno de 1974 este fin de semana (hoy con las series menores y mañana con las grandes categorías)? Al menos hay un punto favor: la entrada para estas dos jornadas será completamente gratuita.

"Chena es la catedral"

Lo primero que recuerda Kurt Horta de esos días de septiembre de 1974 es la cantidad de gente que había. "Fue impresionante", dice quien por entonces era la principal figura del motocross chileno.

Hijo de Enrique Horta, uno de los pioneros del motociclismo en el país, Kurt ya había incursionado con éxito en el exterior, con una fecha de la copa del Mundo en Europa, un título sudamericano y varios triunfos en Perú con los colores del club Sporting Cristal.

¿Fue ese Panamericano el punto de inflexión del motocross chileno?

"No, el motocross venía fuerte desde varios años antes. Lo que pasa es que ese campeonato marcó un hito para el deporte nacional, porque en dos días se juntaron 150 mil personas. Y no era gratuito, se hace la salvedad".

¿Qué recuerdos tiene de la carrera?

"El impresionante nivel de los pilotos que llegaron, entre ellos el ganador, Ricardo Boada. Luego, la gente. El primer día iba peleando el segundo puesto con un colombiano, cuando me caí golpeándome muy fuerte. Me retiraron en helicóptero y todavía tengo la imagen grabada: estaba repleto por todas partes. Tres días después y con las costillas hundidas y una muñeca fracturada, me fui a correr de nuevo y recuerdo el sonido que había cuando estábamos parados en la grilla: el público rugía".

¿Eso es lo especial de Chena?

"Chena es la catedral del motocross en Chile. La pista, esa pista que se hizo para el Panamericano, era de excepción y habilitada para correr una fecha del campeonato del mundo. Cada vez que venían pilotos extranjeros sólo para probarla. Después se hicieron otras fechas importantes, varios Sudamericanos y un Continental, pero nunca más se volvió a repetir ese público".


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Vincenso Cascino fue el mejor chileno de la primera jornada, pero sufrió un par de caídas en la segunda y finalizó con su moto fundida.
Vincenso Cascino fue el mejor chileno de la primera jornada, pero sufrió un par de caídas en la segunda y finalizó con su moto fundida.
Foto:Revista Estadio


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