VIVIENDA Y DECORACIÓN

Sábado 10 de Abril de 2010

 
Hilando planos

Mirando el mar de Tunquén, Bernardita Zegers armó "Hilando fino", una muestra de dieciocho cuadros hechos a partir de antiguos planos de edificios rusos, en los que integra hilos y objetos que identifica con el uso de esas construcciones.  
Texto, Constanza Toledo Soto | Fotografías, Viviana Morales Cuando Bernardita Zegers se siente algo distraída se instala frente a su máquina de coser. Y cose, cose distintas ropas para ella o vestidos que sus nietas le han pedido. Así se "alinea" -dice- se disciplina, se enfoca, ordena sus ideas y luego de un largo período retoma sus creaciones artísticas. Eso sí, la última vez que hizo esto le sucedió algo distinto. Fue un tiempo doblemente productivo, pues además de "reordenarse" vio en los hilos y las lanas dos buenos compañeros para la nueva idea que tenía en mente.

Previamente su marido, Edward Shaw, "escritor, crítico de arte, coleccionista y cachurero", como ella cariñosamente define a quien la acompaña hace doce años, le había entregado un conjunto de planos arquitectónicos rusos que guardaba hace mucho tiempo. En un comienzo él quería que distintos pintores los intervinieran, pero finalmente pensó en ella para trabajar esta serie de imágenes que el arquitecto ruso Luigi Rusca había elaborado en el siglo XIX.

Juntos investigaron sobre este profesional, sobre la Rusia de los zares, sobre este antiguo papel que sería el soporte en el que Bernardita trabajaría; y juntos también dieron vida a "Hilando fino", un conjunto de composiciones en el que mezcla papel e hilo. Empezó hace dos años sin ninguna pretensión de exponer. Itineró por varios rincones de su casa de Tunquén antes de transformar un espacio de su dormitorio en su exquisito taller. Allí el mar y las rocas parecen venirse encima. Un largo mesón y unos pocos materiales. No necesita nada más. Igual que cuando se inició como artista y sólo tenía sus pinturas para expresarse.

En esta ocasión su arte es más lúdico, casi tridimensional. Cada plano muestra algún emblemático edificio público de San Petersburgo. Una mezquita, iglesias, la oficina de correos, bibliotecas, y salas de exposición son algunos de los sitios que la artista "con algo de pánico en un comienzo" intervino a partir de hilos que unen las plantas con sus respectivas fachadas: de puerta a puerta y de ventana a ventana. La artista cose el papel dejando los hilos tensados para que éstos sean los verdaderos conductores de la instalación. Sobre ellos, y dependiendo de la temática de cada construcción, sitúa distintos objetos que junto a Edward ha encontrado en América, Asia y Europa. Son viajes en los que no se desconecta de sus obras, sino todo lo contrario, pues en ellas piensa cuando conoce ferias y mercados en los que se vuelve loca comprando. "Cada cosa tendrá su lugar", señala esta profesional cuya exhibición puede verse en la galería de Patricia Ready hasta el 17 de abril.

 


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir



[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales