ARTES Y LETRAS

Domingo 10 de Abril de 2011

EN PARQUE DE LAS ESCULTURAS 50 años del Instituto Cultural:
75 escultoras muestran las tendencias actuales en Providencia

Es la primera exposición de esta magnitud inaugurada en Chile, en su género, con artistas mujeres vivas. El Parque de Esculturas celebra así el 50 aniversario del Cultural de Providencia. La lista integrada por varias de las más importantes exponentes -presidida por Lily Garafulic- incluye nombres como Tatiana Álamos, Francisca Núñez, Zinnia Ramírez, Aura Castro, Francisca Cerda, Patricia del Canto, Lucía Waiser y muchas más.  
CECILIA VALDÉS URRUTIA Varios de los mejores representantes del arte nacional provienen de la escultura. Basta mirar lo que sucede con creadores de hoy como Francisco Gazitúa y Federico Assler. El reciente Premio Nacional de Arte inventó hasta una técnica para el hormigón, en Alemania. Y a Gazitúa le envían alumnos desde la prestigiosa escuela británica de St. Martin para aprender con él. Las obras de ambos se emplazan en parques, plazas y puentes de Chile y el exterior. Pero las mujeres escultoras no se quedan atrás. Es más: algunas de ellas ocupan un lugar clave en la historia del arte.

Rebeca Matte, autora de recias y conmovedoras piezas maestras, llegó a ser nombrada profesora honoraria de la Academia de Bellas Artes de Florencia, en 1918, distinción que se dio por primera vez a un extranjero. Marta Colvin -discípula de Ossipe Zadquine en la Academia de la Grand Chaumiére y ayudante de Henry Moore, en Londres- ganó el Primer Premio en la VIII Bienal de Sao Paulo, y sus obras se levantan en parques y espacios públicos de Francia. Lily Garafulic -discípula de Constantin Brancusi- es otra de nuestras pioneras de la escultura abstracta.

Con un homenaje a ellas y otras, como Laura Rodrig, parte esta exposición "75 mujeres en la escultura nacional" en el Parque de Providencia. Una muestra que constituye prácticamente la primera de esta magnitud en Chile con artistas vivas. "Un verdadero hito", en palabras del director del Instituto Cultural de Providencia, Osvaldo Rivera, cuando esta entidad celebra medio siglo de vida.

Precursoras y pioneras

Emplazada en medio del parque, junto a decenas de obras permanentes del lugar de nuestros más importantes escultores -en lo que es el museo de arte al aire libre más grande del país-, la muestra se concentra en el anfiteatro. Sus graderías lucen ahora con diversos volúmenes que contienen desde propuestas tradicionales hasta ideas y planteamientos que toman y se convierten en objeto.

En el interior de la sala de exposiciones, algunas obras de Lily Garafulic (1914) -como el más bidimensional "El 4 día" y "Reconstrucción"- rinden homenaje a la escultora, autora de notables trabajos figurativos y luego abstractos, en mármol, bronce y madera. Muy particular fue su aporte en la Basílica de Lourdes, en Santiago, con 16 figuras evangélicas monumentales, el púlpito, capiteles y un mosaico en mármol. Directa y sin concesiones, la Premio Nacional de Arte 1995 afirma que "la escultura no consiste sólo en crear formas ni inventar técnicas, sino que sugiere y desarrolla determinados sentimientos, sueños y tendencias. Y la esencia de cada expresión artística es una búsqueda que no se detiene en ella".

Rosa Vicuña (1925-2010) -quien fue ayudante del escultor británico Paul Harris- es homenajeada por su obra en terracota que -a través de un modelado de excepción- trasunta una fuerte carga dramática y psicológica. "Refleja la influencia de la cerámica popular y también la búsqueda de un lenguaje neoexpresionista", precisa el crítico Pedro Labowitz.

Más reciente es la propuesta de Tatiana Álamos . Su trabajo ecléctico y ancestral -que cruza culturas y épocas- da origen a piezas que incorporan el documento, y los más diversos elementos y pinturas. Es una suerte de pionera de una tendencia que busca en lo ancestral, pero contemporáneo a la vez, y que se nutre de las tradiciones y de espiritualidades diversas. La obra que exhibe, "Virgo", representa una deidad. La artista explica que "cuando encontré este personaje, me enamoré de él. Y me percaté en un texto que dicha deidad existía desde el 5000 a.C., y lo denominaron de maneras distintas en Egipto, Grecia... Representa a la madre tierra, a la fertilidad. Este 'muchacho" (el 'muñeco') lo hallé desnudo camino a Constitución. Lo traje al taller y le puse una ropa que había comprado para los santos en Ecuador. Le agregué terciopelo y después una flor que había traído de Egipto, un animalito de Grecia y lo trabajé con objetos dorados. La idea es mostrar que la madre tierra es la Virgen de todos. Ahora empiezo a armar una muestra basada en la Pachamama. ¡Estoy estudiando la tierra a fondo, porque está molestándonos!", nos cuenta.

Francisca Núñez es la representante del neoexpresionismo de los años 80, llevado al volumen. Sus delirantes obras juegan con materiales de desecho, diversos objetos y pintura. En el parque exhiben, sin embargo, una pieza menos expresiva de ella, en madera pintada de colores.

Tras la naturaleza, la magia y lo ancestral

Emplazado en las graderías del anfiteatro, llama la atención un personaje de cerámica y literalmente con los pelos parados. La propuesta de Zinnia Ramírez (1955) se enmarca en su investigación en la naturaleza y en los pueblos originarios y sus símbolos y misterios. Se puede vincular a Tatiana Álamos: "Aunque yo me centro en lo araucano, Tatiana es más de la Pachamama y universal", puntualiza. Esta obra la expuso antes en el Patio de los Naranjos de La Moneda. "Partió siendo una pareja que integraba el viaje de los reche (mapuches antiguos previo a los españoles). Es gente de luz y tierra. Ahora, tomé sólo a la mujer, pero enmarcada en una instalación, dentro de una reja y con un animalito. Sin embargo, al encontrarme con la agresión de un visitante que se iba con parte de la instalación, decidí dejar solo al personaje", nos cuenta.

El trabajo de Norma Ramírez (1964) también propone un reencuentro con el mundo mágico y sagrado. Recurre a materiales como el barro empajado. Exhibe su abstracto "Ko", con elementos contemporáneos: resina poliéster y desecho electrónico. A Soledad Omeñaca (1964) le interesa la fuerza que surge de la tierra y lo precario: ha hecho grandes muñecos con sacos reciclados. Expone aquí una obra más minimalista: "Uno". Y Lise Moller muestra uno de sus característicos volúmenes abstractos en gres: formas como torres. Integra una corriente de artistas que ha retomado la escultura con este material, entre los que se encuentra, por ejemplo, Benjamín Lira.

Abstracción, figura y objeto

Su particular trabajo exhibe Pilar Ovalle (1970). Su obra, "Génesis", en maderas mixtas, surge y vuelve a la naturaleza. "Tomo una raíz de árbol y sigo sus vetas y líneas de ramificación, con lo que proyecto estas formas y me remonto hacia los orígenes de él".

Lucía Waiser, Patricia del Canto, Francisca Cerda y Aura Castro son otras de las consagradas con un lenguaje reconocido. Waiser expone una de sus "Despojada I", en la que aborda la figura en relación a la mitad del cuerpo con soporte vacío (citando a las figuras de santos antiguos). Castro y Del Canto dan curso a volúmenes sintéticos en metal.

Hilda Rochna (encargada de este espacio museístico) trajo una propuesta minimalista en mármol. También está el pulcro volumen blanco en mármol de Cecilia Campos , en la línea de Garafulic. La artista ganadora del monumento a Jaime Guzmán Errázuriz - María Angélica Echavarri - exhibe su abstracto "Anhelo 5".

Asimismo, hay propuestas de generaciones más recientes: están Laura Quezada, Elisa Naranjo, Paula Rubio y Jéssica Torres , con su trabajo en alerce y ciprés. Conviven decenas de otros trabajos intercalados, de artistas más desconocidas y obras débiles. Se echan de menos nombres como Paola Vezzani, reconocida escultora de Punta Arenas, con obras emplazadas en medio de la Patagonia, cuyos materiales los obtiene del entorno magallánico. Tampoco, por ejemplo, están Livia Marín o Marcela Ilabaca, fundadora de un flamante portal dedicado sólo a la escultura. Se entiende que es difícil reunirlas a todas, a pesar de que cada vez son menos los estudiantes egresados preparados para enfrentarse a esta expresión. Asimismo, una de las características de estas últimas décadas son los límites cada vez más difusos entre las expresiones de las artes visuales -en las que se cruza la pintura con el volumen, el dibujo, la gráfica, el video y la instalación-, para lo cual es necesario tener una mirada abierta y renovada.

 Fíjese en estas propuestas:La ancestralidad y eclecticismo de Tatiana Alamos . Parte de diversos materiales y de los más raros objetos que encuentra en distintas culturas y pueblos, durante sus viajes. Los cruza y da vida, en este caso, a una colorida y antigua deidad, que emplaza en una instalación.

La fuerte expresión y materiales de Zinnia Ramírez . Centrada en lo araucano, en la naturaleza y en lo cósmico, creó este personaje femenino como parte de una pareja de antiguos mapuches. Lo expuso, antes, en el Patio de los Naranjos.

La abstracción de Pilar Ovalle : parte y vuelve a la génesis de la madera



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"Despojada I", bronce y madera. Lucía Waiser y su lenguaje singular.


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