DEPORTES

Domingo 18 de Febrero de 2001


Julio Riutort: Salah tiene una posibilidad histórica

El rector del INAF se apronta a inaugurar con bombos y platillos la nueva sede del organismo anuncia las visitas de Joseph Blatter y Michel Zen-Rufinen y anticipa el fin al viejo conflicto con el Colegio de Técnicos. Desde la tribuna de un ex Director de Deportes analiza, además, el nombramiento del nuevo mandamás de Chiledeportes.
Julio Riutort se calza el casco blanco y se pasea en medio del polvillo que levantan los maestros que trabajan afanosamente en el edificio situado a pocos metros de la sede del fútbol en Quilín. El rector del Instituto Nacional del Fútbol (INAF) viene llegando de Zurich y Cannes, con un compromiso importante debajo del brazo: el respaldo de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) para el Instituto que dirige y que tendrá manifestaciones concretas.

Viene Michel-Zen Rufinen (secretario general de la FIFA) para inaugurarlo en marzo, coincidiendo con el sorteo del Mundial Sub 20 en Argentina. Y después Joseph Blatter, en junio. En todo caso, el edificio será entregado el 28 de febrero, dice con indisimulado orgullo.

Sin embargo, Riutort sabe que, más allá del crecimiento de infraestructura, el gran paso pendiente del INAF es el acuerdo con el Colegio de Técnicos para lograr la paz en el antiguo conflicto de la formación de los entrenadores.

Sabemos que este edificio tiene que tener un objetivo: la generación del conocimiento y la formación de profesionales. Para eso tienen que participar todos los actores y, cuando asumí la rectoría, nos propusimos avanzar sostenidamente en ese sentido. Hemos tenido todas las reuniones necesarias para tener un proyecto común. Lo que he visto es una gran disposición de la directiva del Colegio, lo que nos tiene esperanzados en tener un trabajo compartido.

¿Aunque uno de los entrenadores más críticos al INAF sea ahora el Director de Chiledeportes?

Creo que cuando hay gente capaz y que quiere tanto al deporte, se da cuenta que el camino debe ser el de la unidad. No una unidad ficticia, sino verdadera. Hay un alto porcentaje de acuerdo para abrir su visión y dar un espacio a las nuevas ideas.

Pero, ¿hay soluciones concretas?

Está claro que la opción que tomó la Federación es que los cursos los haga el INAF. Pero esa opción no puede ser dictatorial ni dejando afuera a quienes hoy se sienten alejados, marginados o automarginados. Es evidente que ha existido una distancia con respecto al proyecto. Y la solución es dialogar y avanzar en conjunto.

En lo concreto, ¿usted les pidió no hacer el curso para ex jugadores que había anunciado el Colegio?

Yo no les he pedido nada.

¿Lo harán igual este verano?

No lo sé, pero están conscientes que la formación debe darse a través del INAF, porque es la mejor fórmula para que los directores técnicos sean los líderes de la actividad. Para aquello requieren de una formación integral, con una educación sin prejuicios y sin etiquetas. Hay una propuesta nueva, válida, que no significa desechar todo lo anterior. Lo que sí obliga es a entender que hoy el mundo es distinto a como era hace 30 años. Y ese fútbol nuevo, global, organizado y con fuertes raíces en el negocio de las comunicaciones y el marketing necesita de una enseñanza nueva, que debe entregar las herramientas para que los nuevos líderes puedan entender la problemática financiera, puedan dialogar sin problemas con el fisiólogo y puedan interactuar con el sicólogo, además de relacionarse con los medios.

Eso está claro hace rato, pero la postura del Colegio es que en ninguna parte del mundo los entrenadores se forman en la universidad.

Este proyecto es innovador en ese sentido. La mejor manera de elevar el status de un oficio es incorporarlo a la educación superior. Es la gran oportunidad que tiene el fútbol y el deporte en general. Son herramientas necesarias que acortan los tiempos para la aplicación de las técnicas en la realidad. Hay que olvidarse de las ideologías y los dogmatismos. No haremos del fútbol una ciencia porque no lo es pero en el alto rendimiento el éxito es sinónimo de entrenamiento, que debe hacerse con la ayuda del conocimiento, de la ciencia y del talento. ¿Por qué los vamos a dejar de lado? ¿Por qué talentosos ex jugadores se van a negar a este nuevo mundo?.

Todo muy entendible. Pero esta disputa es antigua y, hasta ahora, nada ha podido acercar las posiciones.

El Colegio nunca ha estado en contra del avance. Lo que provocó el problema fue que hubo conversaciones mal hechas y prejuicios que alteraron el sentido de los posibles acuerdos. Inevitablemente eso conducía a la desinformación y al rechazo. Mi propósito, al hacerme cargo del INAF, es llegar a un acuerdo conjunto. No se trata de poner ética en el currículum sólo por tenerlo, sino porque es una imperiosa necesidad aplicarla en la actividad. La idea es otorgarle al futbolista profesional una alternativa válida de crecimiento y desarrollo personal.

La nueva ley

Ya apareció publicada en el Diario Oficial la Ley del Deporte. ¿Le gustó como quedó?

Mucho. Fue aprobada con prácticamente todos los principios que la orientaron desde que el Presidente Frei la envió al Congreso. Estoy satisfecho porque fui testigo privilegiado del proceso y veo que tras ella hay una doctrina que se mantuvo inalterable.

¿Ni siquiera con las últimas modificaciones?

No hubo modificaciones mayores.

¿No temió que en algún momento de transformara con las indicaciones?

Eso fue una adecuación de las franquicias tributarias a una modalidad que garantizara el proyecto original. Es decir, que el contribuyente escogerá el o los proyectos donde quiere donar. Evidentemente se corrigió una propuesta que podría haber convertido en inútil la franquicia, pues cuando se le solicita a un donante que entregue sus recursos al Estado ya no se trata de una donación, sino de un impuesto. De lo que se trata es traer más recursos privados al deporte, y quien aporta quiere saber a quién le entrega el dinero y establecer un vínculo con quien recibe el aporte. El Presidente Frei mantuvo su atención sobre la Ley hasta el final, para que no se desvirtuara su objetivo, y así lo reconoció el Presidente Lagos cuando la promulgó.

La Digeder siempre fue un organismo político, que respondía a las directrices del Gobierno. ¿Por qué un cambio tan drástico? A su juicio, ¿que motivó este giro?

No deja de ser un organismo político. Chiledeportes representa las políticas públicas del Gobierno de turno, y eso es bueno, porque significa que el deporte está presente en las prioridades sociales.

Pero quien asume hoy esa la labor no es un hombre de Gobierno. Ni siquiera de la línea del Gobierno, y por ende, sin obligación de responder a sus políticas.

Sí. Pero el Director de Chiledeportes deberá llevar adelante las políticas del Gobierno. Y fijarlas le corresponderá al Consejo del organismo. Esa es una herramienta del Estado. Quizás ahora la ex Digeder dejará de ser un organismo político partidista, pero mi administración tampoco estuvo marcada por esa impronta. Y creo que es sano que el deporte se rija por su propia lógica, sin verse afectado por una corriente partidista que lo tiña. El mejor favor que le puede hacer un Gobierno es no contaminarlo y la elección de Arturo Salah es una clara señal.

Que no le gustó mucho a algunos partidos políticos, dicho sea de paso.

Todos los nombramientos dejan contentos y heridos. Entre estos últimos a quienes lo consideran un hombre muy ligado al fútbol y otros preocupados porque no es de la Concertación. Aquí lo que vale es que un hombre del deporte que demostrará que fue una buena elección.

Entre Dollenz y Salah

¿Lo sorprendió la evaluación del Gobierno hacia la gestión de José Dollenz?

No tengo los antecedentes de la evaluación... Quizás pesó la mirada a futuro, donde se abre un nuevo orden que requería de un cambio más profundo que el de denominación. Ese mundo de expectativas requería de una señal clara, pero debo reconocer que desconozco la profundidad y las conclusiones de la evaluación de José Dollenz. No tengo juicio.

¿La administración del deporte es como los deportistas la imaginan?

Tiene complejidades. Pero para Salah no será novedad. Se sentirá muy cómodo, como si siempre hubiera estado. Llega en un gran momento, con nueva Ley, con el sector político sensibilizado y el compromiso de la empresa para ayudar y pagar una deuda. Tiene una posibilidad histórica y debe aprovecharla.

¿Cuál es el consejo que más le costó darle?

(Se ríe)Yo no le he dado consejos.

¿Seguro? Dicen que han tenido más de una charla...

Sería un gran halago. Siempre estaré disponible para entregar la experiencia de seis años, que fue todo un récord: comenzar y terminar con la administración del Presidente Frei.

Por Aldo Schiappacasse




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Julio Riutort está hoy empeñado en darle un nuevo giro a INAF. Pero no es su única preocupación porque también analiza la nueva estructura que tendrá el deporte chileno y la misión de Arturo Salah en esta etapa histórica.
Julio Riutort está hoy empeñado en darle un nuevo giro a INAF. Pero no es su única preocupación porque también analiza la nueva estructura que tendrá el deporte chileno y la misión de Arturo Salah en esta etapa histórica.
Foto:Cezar Cortés
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