ARTES Y LETRAS

Domingo 7 de Enero de 2007

A PROPÓSITO DE LA CONCERTACIÓN. Comparaciones:
Las otras coaliciones políticas en la historia de Chile

En un eficaz recurso retórico se ha convertido para algunos jerarcas de la actual coalición gobernante recordar que ésta ha sido la más exitosa de nuestra historia política.
Repasamos los últimos 150 años de historia para encontrar otras alianzas y concertaciones, que aunque no duraron 17 años, dejaron huella en la vida política.

DANIEL SWINBURN

"Esta es la coalición política más exitosa de la historia de Chile", se oye decir insistentemente por estos días a diversos jerarcas de la Concertación de Partidos por la Democracia, que de no desmantelarse antes, cumpliría 20 años de existencia en 2008, y 20 años en el gobierno al final del actual periodo. La frase fue también un lema de Ricardo Lagos, y se convirtió en una muletilla para sortear tiempos de crisis.

Ninguna de las antiguas coaliciones que han existido en Chile desde que se inauguró el sistema competitivo de partidos políticos en el siglo XIX ha durado ese tiempo, manteniendo la cohesión a través de 11 triunfos electorales continuos con mayoría en el Congreso y sucesivos ministerios. Los actuales 17 años de vida que ostenta la Concertación no logran ser igualados por la Alianza Liberal, nacida en 1874, formalizada en 1875 y fenecida en 1890. También se acerca aquella formada en 1858 entre liberales y conservadores, la Fusión Liberal-Conservadora, y que logró permanecer unida durante 15 años, y 13 en el gobierno. Se asemeja también esta última a la Concertación en el equilibrio electoral de las fuerzas que la compusieron. La Alianza Liberal aseguró un extenso periodo de predominio, aunque el desequilibrio de las fuerzas políticas que la integraron era más ostensible. En el siglo XX la inestabilidad de las coaliciones fue la tónica. Descontando los años 90 de la Concertación, ninguna coalición de gobierno logró sobrevivir más de cuatro o cinco años.

LA FUSIÓN LIBERAL - CONSERVADORA

Tal vez la primera coalición de partidos políticos que logró éxito en sus objetivos de gobierno fue la Fusión Liberal Conservadora que funcionó entre 1858 y 1873. La Fusión se formó con dos grupos opuestos del espectro político de ese entonces, liberales y conservadores, que se unieron para oponerse a las prácticas autoritarias del gobierno de Manuel Montt y su ministro del Interior Antonio Varas. El reformismo, que se alzó como el espíritu político predominante desde 1861, encontró una fórmula eficiente para introducir cambios en el sistema político desde dentro de éste, sin necesidad de provocar rupturas institucionales, como las que habían afectado en dos ocasiones al gobierno de Montt. La Fusión logró elevar dos candidatos a la presidencia de la república: José Joaquín Pérez y Federico Errázuriz Zañartu, aunque durante este mandato, en 1873, se produce el retiro de los conservadores principalmente por las dispustas en los temas religiosos. Fueron 15 años de exitosas reformas en todo el orden institucional.

Se afirma que el éxito de la Fusión estuvo determinado en parte por la modalidad del régimen electoral y de su práctica. Sin necesidad de abusos, los fusionistas tenían una mayoría aplastante porque el sistema de lista completa no permitía a las minorías obtener una representación proporcional a sus fuerzas. (Germán Urzúa, 1992. Ed. Jurídica).

LA ALIANZA LIBERAL

Otra coalición que aseguró el éxito en la realización de su programa de gobierno fue la Alianza Liberal, formada a continuación del fin de la Fusión en 1874 y su predominio alcanzó hasta 1891. Duró 16 años y eligió sucesivamente a Aníbal Pinto, Federico Santa María y José Manuel Balmaceda. La Alianza Liberal estuvo formada por el Partido Liberal y el naciente Partido Radical, siendo ampliamente predominante el primero en la constitución de los ministerios y en la composición del Congreso. El acuerdo secreto del entonces Presidente de la República Federico Errázuriz Zañartu y Manuel Antonio Matta, del partido Radical formó una sociedad electoral para enfrentar unidos e impedir el ascenso de los conservadores con la ayuda de aparato administrativo territorial del Estado. Como coalición con una cierta cohesión y disciplina interna, fue el sustento legislativo y ministerial de los sucesivos gobiernos liberales hasta 1890 y se aseguraron el cumplimiento de un amplio abanico de reformas políticas y económicas.

LA ALIANZA Y LA COALICIÓN

Durante la llamada República Parlamentaria (1891-1925) existieron diversas combinaciones para formar los casi 40 ministerios que hubo en el período y para elevar candidaturas presidenciales. Los partidos eran el conservador, el liberal nacional, liberal democrático o balmacedista que se fragmentó a menudo, el radical y el demócrata. La diseminación de fuerzas hizo necesario recurrir a combinaciones de partidos. Predominaron la Alianza Liberal, con radicales y demócratas, y la Coalición Conservadora, dirigida por el Partido Conservador. Ambas coaliciones se alternaron la Presidencia de la República hasta 1920, y necesitaron de "partidos bisagra" surgidos principalmente de facciones del liberalismo para asegurarse el triunfo electoral. Aunque fueron coaliciones inestables y cambiantes en su conformación partidista, desarrollaron en la práctica una suerte de bipartidismo sin grandes diferencias ideológicas que alcanzó no pocos logros programáticos en los diversos ámbitos de la administración.

EL FRENTE POPULAR Y LA ALIANZA DEMOCRÁTICA

Teniendo como referente la situación política de Europa, las fuerzas de la izquierda en Chile se unen en la segunda mitad de la década de 1930 para formar una coalición que enfrentara al candidato que representaba la continuidad del gobierno de Arturo Alessandri y que era apoyado principalmente por liberales y conservadores. El movimiento nazi, liderado por González Von Marees, reproducía en esos años de forma muy reducida aunque ruidosa la amenaza a la democracia representativa local. El Frente Popular nació en 1937 y estuvo formado por los partidos Radical, Comunista, Socialista, Democrático y Radical Socialista. Además lo integraban organizaciones sociales como la Confederación de los Trabajadores de Chile (CTCh), el Frente Único Araucano y el Movimiento Pro Emancipación de las Mujeres de Chile. Obtuvo la presidencia de la república con Pedro Aguirre Cerda en 1938 y se disolvió a la muerte de éste en 1941.

Aunque dicho gobierno estuvo definido en gran medida por el papel significativo que le correspondió al radicalismo, no puede, según algunos autores, compararse con la situación de gobierno de partido único que practicó la Democracia Cristiana de 1964. El Frente Popular ganó las elecciones presidenciales de 1938, para la realización de un programa aprobado por fuerzas políticas muy diferentes en composición doctrinaria y electoral. Por ser el Radical un partido de mucha raigambre popular, los demás partidos optaron por aprobar la candidatura de Aguirre Cerda, aún cuando él mismo era refractario a la idea de un Frente Popular. (Urzúa).

Si bien la coalición terminó con la muerte prematura de Aguirre Cerda, la Alianza Democrática formada para levantar la candidatura de Juan Antonio Ríos en 1942 tuvo una conformación partidaria casi idéntica a la del Frente Popular (radicales, comunistas, socialistas, democráticos más el Partido Socialista de los Trabajadores que en 1944 se incorporó al Partido Comunista), con igual predominio del radicalismo. Puede aventurarse que la alianza del radicalismo con los principales partidos de raigambre ideológica marxista logró mantener, con dos nombres, una coalición relativamente exitosa por nueve años, desde 1937 hasta 1946.

LA UNIDAD POPULAR

Nació en 1969 en reemplazo del Frente de Acción Popular para enfrentar las elecciones de 1970. Conformada por los partidos Radical, Socialista, Comunista, el Movimiento de Acción Popular Unitario (MAPU), el Partido de Izquierda Radical y la Acción Popular Independiente, se sumaron luego la Izquierda Cristiana y el MAPU Obrero-Campesino, y contó con el apoyo de la Central Unitaria de Trabajadores. El gobierno de la Unidad Popular, triunfante en 1970, con Salvador Allende, tuvo una composición de fuerzas políticas similar a la del Frente Popular, pero con una composición de poder muy diferente de la de 1938. El radicalismo, debilitado y dividido en los años sesenta, es admitido dentro de la Unidad Popular por el aporte electoral que podría hacer. Al abrirse la UP a los radicales, aseguró su victoria sin perjuicio de que jugara luego un papel muy secundario en el gobierno de Allende. Joan Garcés fijó la diferencia entre una y otra coalición. "Nosotros no queremos una repetición del Frente Popular. Éste buscó mejorar el régimen y mantener el sistema. Nosotros queremos cambiar el régimen y el sistema, para poder constituir una nueva sociedad... con bases totalmente distintas". El éxito relativo de las dos coaliciones que lideró el radicalismo en los años 40 con un espíritu reformista contrasta con el fracaso de la coalición de los años setenta, que propugna un programa revolucionario y rupturista.


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En la imagen, nace el Frente Popular con
En la imagen, nace el Frente Popular con "harina anti-Alessandri" en una caricatura de "Topaze".
Foto:El Mercurio
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