REVISTA YA

Martes 23 de Agosto de 2011

 
Las empoderadas mujeres de radio

Hoy las periodistas ancla marcan pauta en las transmisiones de actualidad. Están, entre otras, Beatriz Sánchez, Paula Molina, Cecilia Rovaretti y Pilar Molina. En la mañana y en la tarde desmenuzan, comentan, analizan la noticia. La tarea: informar, procesar y generar debate. Su sello: ser voces opinantes.  
Por Daniela Mohor W.  Fotografías: José Alvújar.Producción: Alison Delplace y Mónica Marchant.

Cuando llegó de vuelta de París -donde vivió durante 12 años y trabajó en Radio France Internationale-, la periodista argentina Cecilia Rovaretti, la voz de "Una Nueva Mañana" en Radio Cooperativa, recibió una oferta laboral.

-Corría el año 1993 y era la primera vez que se iba a hacer un matinal en la Cooperativa, que en esa época era una radio sólo de noticias. Me dijeron: "La idea es que haya un locutor, que tú prepares temas, los subas y él los grabe. Les respondí: "¿Y yo no salgo al aire?... Entonces no". Fui totalmente inconsciente, pero llevaba un año en Chile y para mí la radio era yo al micrófono -cuenta hoy.

Cuando hizo su práctica en la Radio Portales, en 1994, y descubrió su pasión por ese medio, Beatriz Sánchez nunca se imaginó que algún día miles de auditores podrían escuchar su voz por la radio.

-Jamás me proyecté estando frente al micrófono, porque no había ningún espacio para eso. En esa época ni siquiera entrabas al estudio a leer tus noticias. Estabas afuera reporteando y no recuerdo tampoco haber visto locutoras mujeres leyendo noticias -dice.

Cuando partió como coanimadora del programa "Lo que queda del día" junto a Gerson del Río hace más de una década, Paula Molina tenía reservado un papel limitado.

-Cuando empecé hacía un rol muy pequeñito, porque no tenía experiencia al aire y hubo mucha gente que lo resistió. Había dudas respecto de cómo iba a funcionar -recuerda.

Cecilia Rovaretti consiguió hacer un piloto y así nació el primer matinal de la Radio Cooperativa, un espacio que se ha ido modificando, que compartió un tiempo con Álvaro Escobar y del cual es hoy la principal voz de nueve a trece horas.

Tras años reporteando para los departamentos de prensa de distintas radios -Bío Bío, Radio Chilena, Radio Cooperativa-, Beatriz Sánchez empezó a hacer reemplazos como conductora y en 2008 se convirtió en la mujer fuerte de las noticias en ADN, con los programas ADN Hoy, que comparte con Alejandro Guillier y Gabriel Pizarro, y Mediodía en ADN junto a Matías del Río. Y tras una década en la Cooperativa, Paula Molina pasó a ser, hace dos años, la única mujer en Chile en conducir un programa de actualidad de primera sintonía en el tramo de las 18 a las 20 horas. Un horario que comparte con Pilar Molina, quien este año asumió la responsabilidad de animar el primer noticiero de la tarde de Radio Agricultura (6 PM en Agricultura) e integró un grupo de mujeres -que incluye también a Verónica Franco y Cony Stipicic- que están en la primera línea de la noticia.

Lejos están los tiempos en que las voces femeninas de la radio sólo cumplían un rol de compañía y entretención. Los tiempos en que las que sí informaban de lo que estaba ocurriendo en el país eran casi excepciones, como Manuela Robles que aún es recordada por su voz cálida y su valentía. Hoy las periodistas se han abierto un espacio en las transmisiones de actualidad y están al aire para marcar pauta. Informadas, revisan las noticias y también reaccionan frente a ellas. Se han adaptado al dinamismo de su medio. Analizan y actualizan los principales acontecimientos -según lo que se dice en twitter o facebook- durante el programa, y transmiten varias horas al día sin miedo a opinar.

-Afortunadamente ha ido quedando atrás la época en que la noticia dura era cosa de hombres. La credibilidad de las radios informativas ya no se juega tanto en esa voz estándar, súper ronca, grave, sino que más bien en el contenido. Y eso se debe principalmente a que este grupo de mujeres está compuesto por excelentes profesionales, periodistas destacadísimas- dice Carlos Montenegro, profesor de radio de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica y editor de radio UC.

Nuevos códigos

Beatriz Sánchez tenía poco más de 20 años cuando inició su carrera en radio. Y recuerda perfectamente cómo funcionaban las cosas entonces. Había un riel en el que se grababan todas las cuñas de un programa por orden y no se podía modificar nada una vez que el conjunto estaba armado. Las noticias eran información pura y dura, entregadas por voces perfectas con una dicción impecable.

-Había una asepsia de la noticia. Era todo muy pulcro, muy perfecto, todo bien redactado y la noticia exacta. Hoy uno no habla en la radio como conversa en la calle, pero la gente ya no espera que tú no te equivoques nunca al pronunciar algo. Ha habido una evolución importante en ese sentido -dice.

A medida que fue desarrollando su carrera pudo darse cuenta de que la radio iba cambiando en otros aspectos también: empezaron a salir los locutores para dar paso a los periodistas a cargo de programas informativos y eso les abrió una puerta a las mujeres. Si bien predominaron un tiempo las transmisiones conducidas por hombres, se fueron imponiendo paulatinamente las duplas que les permitieron a las mujeres lucirse.

-Tiene que ver con el color que aportan las voces. Al escuchar una voz femenina, la manera de aproximarse a la noticia es distinta. Es más cálida, más cercana y se genera un contraste con la voz masculina. La presencia de estas mujeres también ha respondido a la necesidad de ir refrescando y dándoles ritmo a los programas informativos de la radio. En muchas transmisiones son las mujeres quienes manejan los tiempos, marcan los ritmos. Sus intervenciones apuntan a darle más agilidad al programa -explica Carlos Montenegro.

En ese contexto, las mujeres que lideran hoy las noticias radiales fueron encontrando un nicho en el que se sienten cómodas, por distintas razones. Pero la principal es que les permite opinar, más que cualquier otro medio. En los últimos años, los avances tecnológicos y la emergencia de las redes sociales han permitido, según estas periodistas, avanzar hacia una entrega de información más procesada, hacia una radio más opinante.

-Cuando partió "Lo que queda del día" queríamos un programa que entendiera la actualidad más allá de la crónica, de la política. Había un público que estaba explorando nuevos temas, nuevos contenidos. Sentíamos que la tecnología iba a ser cada vez más importante y creo que el programa logró capturar muy bien la forma en que iba cambiando la manera de informarse de las personas -dice Paula Molina.

Beatriz Sánchez vivió directamente esa transformación. Cuando llegó a Radio ADN, le pidieron que "se creara a ella misma", y aprovechó la oportunidad.

-Siento que mi sello es la opinión y eso ha sido parte de una evolución. Hoy tú estás al aire y en todos los programas la gente te sigue y te hace por Twitter más preguntas que las que uno pueda pensar. Te piden una opinión, aunque no la compartan. Y tú como periodista estás en búsqueda de desatar debate, de que la gente te entienda o te diga que no está de acuerdo. Uno toma las temperaturas -dice.

Opinar y marcar pauta es sin duda también lo que Pilar Molina busca hacer en Radio Agricultura. Esta periodista -que trabajó durante treinta años en el diario "El Mercurio", se independizó hace cerca de un año y se dedica ahora a hacer asesorías estratégicas y a su programa de radio- no había incursionado nunca en ese medio, hasta que el verano pasado le ofrecieron hacer un programa.

-Yo quería hacer un noticiero distinto en el que opino. En general, los periodistas nos las arreglamos siempre para opinar, la diferencia es que yo lo hago directamente. Y lo hago porque creo que la radio tiene un papel importante de contextualización de la información. En el diario importa más la noticia dura. La radio es un espacio más amigable que puede ayudar mucho a la comprensión de los hechos. 

Noticias para una mujer moderna

En los años que lleva en el matinal de Radio Cooperativa, Cecilia Rovaretti dice haber perseguido un ideal: lograr un programa que le habla a una mujer completa. Por eso le encantó la idea de incorporar de 9 a 10 de la mañana la transmisión de "El primer café", un espacio de discusión en el que participan distintos panelistas.

-"El primer café" nació en la época de la campaña electoral en respuesta a la necesidad de debate y compré altiro la idea porque estoy consciente de que conduzco un matinal, que es un programa de compañía, que se supone que es para las mujeres. Pero me cuesta aceptar que uno tiene que hacer programas para ellas en los que no se incorpora la política. ¿Quién dijo que no les interesa? ¿Por qué las mujeres sólo van a querer saber por qué los hombres dejan la toalla botada en el piso? -dice la periodista.

El desafío no ha sido menor. Según una encuesta realizada por Ipsos Media entre febrero y mayo de este año, el 69,6 por ciento de las mujeres escuchan radio. Pero sus frecuencias favoritas no son las de noticias, sino que las que transmiten música romántica y programas de entretención. Las tres radios más escuchadas por ellas son Radio Corazón, Pudahuel y FMDOS.

Cecilia Rovaretti admite que pelear por capturar una audiencia femenina con un programa que busca dirigirse a una mujer moderna, con una variedad de intereses, es tarea de todos los días. Pero por ahora, los resultados de su programa han sido buenos.

Pilar Molina sólo lleva unos meses conduciendo "6PM en Agricultura" y dice estar aún en la fase de perfeccionamiento de su programa. Cree que las mujeres tienen la ventaja de aportarle sentido común a la radio, por su manera más cercana de abordar temas de noticia dura. Se siente cómoda en un medio que considera menos sesgado que la televisión, donde ha participado en distintos programas políticos en el pasado.

-Yo encuentro la televisión machista. Es un medio en el que la mirada se va a lo más banal en cuanto a las mujeres. Se fijan en cómo está vestida, en cómo se ve. Por lo mismo no puede haber mujeres con arrugas, aunque los hombres sí pueden ser barrigones y pelados. Pareciera que lo que importa en ellas es lo estético y no su capacidad de interpretar. La radio no tiene eso.

No obstante, es un espacio donde algunas sí han tenido que dar sus batallas. Paula Molina cuenta que llegar a tener un programa propio, sin coanimador, fue todo un proceso.

-Me costó ganarme el espacio que tengo. Tuve que estudiar (hizo un magíster en políticas públicas en la Universidad Adolfo Ibáñez) y demostrar que aunque mi trayectoria anterior tenía que ver con la crítica de música popular, era capaz de tener un abordaje profundo de la actualidad. En ese sentido siento que en la radio han confiado mucho en mí, porque me instalaron en un horario clave y me dieron a la vez la flexibilidad que necesito para ser mamá. Pero ganarme el espacio titular de mi propio programa no fue fácil. Tuve que convencer, explicar, pedir -dice-. Y agrega:

-Cuando eres mujer de clase media, tienes que probar no una, ni dos, ni tres veces que eres suficientemente buena, sino que cada día. Puedes pasarlo bien, disfrutar tu trabajo, pero sigue habiendo un sesgo de género que hace que seas juzgada con mayor rigor.

La periodista Paula Molina se convirtió hace dos años en la única mujer en Chile en conducir un programa de actualidad de primera sintonía en el tramo de las 18 a las 20 horas.

 


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Foto:JOSÉ ALVÚJAR


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