VIDA Y SALUD

Sábado 17 de Septiembre de 2005

Salud:
El pescado entra en la dieta de los escolares disfrazado de salchicha

Fundación Chile lidera un proyecto para incentivar el consumo de productos marinos en niños. Y lo han logrado.

Cristián M. González S.

Parece que los chilenos se acuerdan de comer pescado sólo para Semana Santa: el consumo anual por habitante es de apenas 5 a 7 kilos. Basta mirar al norte para darse cuenta de que los peruanos nos llevan ventaja (22 kilos anuales), y ni hablar de los españoles (40 kilos) o japoneses (70 kilos).

A menor edad, mayor la diferencia. Una encuesta realizada por Fundación Chile estableció que los niños de 8 años consumen de 2 a 3,5 kilos cada año. Es decir, más de 4 mil kilómetros de costa subutilizados y, lo que es peor, un desperdicio para la salud.

"Los pescados grasos, como salmón y jurel, tienen alto contenido de ácidos grasos omega-3, que está demostrado que previenen enfermedades cardiovasculares y tienen un efecto positivo en el sistema nervioso central", dice el doctor Fernando Vio, director del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), de la U. de Chile.

Con estos antecedentes, Fundación Chile decidió poner en marcha un proyecto para incrementar el consumo de pescado en la población infantil, a través del desarrollo de productos innovadores, como salchichas y hamburguesas de salmón y jurel. Rico, sano y sin espinas.

"Para cambiar hábitos hay que partir con los niños, por ello hay que mejorar la oferta y el acceso, que es poco, caro y sin mayor diversidad en su preparación", dice Rodrigo Durán, jefe del proyecto, en el cual también participan la UC, la UCV y las empresas Salmones Pacific Star, Pesquera El Golfo, Prinal y Eurest Sabromeals.

El estudio comenzó a gestarse en 2002 y recién el año pasado se implementó en 24 escuelas de Cerro Navia y Macul, además de dos colegios en Las Condes y Vitacura. Corfo aportó casi la mitad de los $480 millones que ha requerido su aplicación.

Con el apoyo de Junaeb, incorporaron raciones y colaciones de pescado una vez al mes, para evaluar a través de encuestas la aceptabilidad de 1.440 alumnos de 4º básico. "Ése es el grupo de estudio, pero en total estamos dando de almorzar estos productos a unos 10 mil niños", precisa Durán, considerando al universo que asiste a los comedores escolares de estos colegios.

El proyecto finaliza en diciembre, y los resultados finales sobre cambios de hábitos estarán en septiembre de 2006.

No obstante, a la fecha ya han podido observar que el nivel de ingesta es de 95% -casi no queda nada en el plato- y la aceptabilidad del producto va del 70 al 90%, dependiendo del colegio. Como referencia, el promedio de aceptabilidad a las comidas con productos del mar de Junaeb es de 50 a 60 por ciento.

Claro que no basta con una salchicha bien preparada. Por eso han realizado actividades de promoción y educación sobre alimentación saludable con los niños, los profesores y los padres, a través de charlas y folletos informativos.

"Este proyecto es único en su genero a nivel nacional, ya que abarca los aspectos de alimentación saludable, educación y promoción y es integral, incorporando a entidades líderes en sus respectivos ámbitos y a instituciones y empresas multisectoriales", comenta Rodrigo Durán.

La idea es extender el estudio unos tres años más, "para realizar mediciones de efectos a nivel del organismo (disminución de la obesidad, baja del colesterol, etc.). Queremos que este proyecto sea el primer peldaño de una investigación más grande", agrega Durán. Pero faltan recursos. Y las ideas sobran.

En supermercados

Junaeb ya incorporó este tipo de productos a las bases de licitación que se implementarán a partir del año 2006 en el Programa de Alimentación Escolar (PAE). Junto con ello, se espera llegar gradualmente al consumidor en los supermercados y comercios establecidos a lo largo del país.

Además, para inicios de noviembre, Fundación Chile ha organizado un seminario internacional donde mostrarán el proyecto. A dicho encuentro ya comprometió su participación el doctor Pekka Puska, de Finlandia, director del proyecto North Karelia, una intervención que logró cambios en los hábitos de una comunidad entera de ese país. Hoy es un ejemplo a nivel mundial, ya que en 20 años (entre 1972 y 1992) lograron reducir en 65% las enfermedades cardiovasculares.

DESVENTAJA
5 a 7 kilos de pescado en promedio consume cada chileno al año. En cambio, come 74 kilos de todas las demás carnes (vacuno, cerdo, pavo y pollo).


EN INTERNET
Datos del proyecto: www.fundacionchile.cl


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
Antes del proyecto, los niños evitaban el pescado. Ahora, no dejan nada en el plato. Incluso no se daban cuenta de qué es lo que  comían.
Antes del proyecto, los niños evitaban el pescado. Ahora, no dejan nada en el plato. Incluso no se daban cuenta de qué es lo que comían.
Foto:Fundación Chile
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales