DEPORTES

Lunes 24 de Septiembre de 2001


Historias de cirugías nunca hechas

Desde 1982, ocho personas han presidido el fútbol chileno. Los consensos nunca logrados que antecedieron a los comicios de hoy son sólo parte minúscula de una bitácora tragicómica. Aunque, a la luz de los resultados, más trágica que cómica.
Por David Noemi V.

D e prometidas cirugías completas, luchas por la unidad e inyecciones monetarias, las elecciones de presidente en el fútbol chileno, con matices, han pasado a peor vida. Con unos en la cárcel, con otros con permiso, con renuncias vía fax, con nuevos comicios de cartas guardadas hasta el final, con bajo nivel de discusión y con planes nunca del todo proyectados.

Una historia de nombres repetidos arraigada en lo más profundo de la tradición dirigencial criolla hasta hoy y que esta tarde amenaza con escribir un nuevo capítulo.

Un binomio de terror

2/11/1982, Rolando Molina Reyes derrota a Miguel Nasur Allel por 35-19.

Has usado el poder del dinero para cambiar las votaciones. Ambrosio Rodríguez, en su calidad de abogado del Ministerio del Interior, usó su cargo para influir en los clubes.

El desastre del Mundial de España '82 no levantó el nivel de la discusión en ese debate emitido por Canal 11 el domingo 31 de octubre de 1982 entre los postulantes a la primera magistratura de la Asociación Central de Fútbol (ACF).

Rolando Molina y Miguel Nasur, los respectivos autores de las citas, coincidían en la cantidad de medidas necesarias para resucitar el fútbol: 10.

Molina, el vencedor de esa elección secreta realizada en la sede de Colo Colo, propuso como prioridad el refinanciamiento de los clubes.

Nasur corroboraba su mesianismo al afirmar que el fútbol me está llamando y recurría a la demagogia dentro de su plan de acción: Uso del complejo deportivo Juan Pinto Durán : se debe favorecer especialmente a los clubes de provincia. Estos siempre se han sentido postergados. Tan mal no le fue: de los seis equipos de primera división que lo prefirieron, cuatro eran provincianos (Cobreloa, O'Higgins, Regional Atacama y La Serena).

El presidente de la Corporación de Fútbol de la Universidad de Chile (Corfuch) asumió en la ACF con una deuda reconocida de 861 millones de pesos y en lugar de terminar su período en 1986 - como correspondía por estatutos- en julio de 1984 pidió un permiso por seis meses que resultó ser definitivo.

Molina alcanzó a dejar su legado: la deuda de los clubes se duplicó; el Banco de Concepción consiguió una orden para embargar la sede de la ACF en Erasmo Escala y el complejo Juan Pinto Durán (que no se materializó); y el Banco del Estado accedió a un préstamo de 370 millones de pesos que todavía se está pagando.

Así y todo, Molina se fue declarando que podía descansar tranquilo. El 21 de julio de ese aciago 1984 un Consejo de Presidentes escogió a Antonio Martínez como cabeza subrogante. La subrogancia le duró hasta el 13 de diciembre cuando dejó el puesto por circunstancias absolutamente privadas. Sobre Martínez pesaba un juicio de sus épocas de directivo del Banco de Concepción y cuando las circunstancias absolutamente privadas se lo impidieron, la deuda del fútbol llegaba a los 1.800 millones de pesos.

El que la sigue, la consigue

5/01/1985, Miguel Nasur Allel gana

como candidato único, con 35 votos.

Para el lunes 31 de diciembre de 1984, a las 16.30 horas, el 20° Juzgado Civil de Santiago ordenó el remate de la sede de la Asociación Central de Fútbol, del complejo Juan Pinto Durán y de las canchas de Quilín. Todo esto a raíz de una deuda de la Corfuch con el Banco del Desarrollo, por una suma de 60 millones de pesos, que la ACF, con Molina a la cabeza, avaló.

Las clásicas gestiones de última hora evitaron los martillazos, pero el escenario era de caos mayúsculo.

Después de las prematuras partidas de Martínez y Molina, Ricardo Abumohor se quedó subrogando y sólo en la mañana del 5 de enero, el día de los comicios, se escuchó por Juan Pinto Durán el nombre de Miguel Nasur Allel para sucederlo. Hubo 25 votos en blanco, promesas de shock y el convencimiento del elegido de que no busqué este puesto, aunque venía de perder contra Rolando Molina.

Durmiendo en Capuchinos

12/05/1986, Miguel Nasur Allel derrota a Raúl Torrealba del Pedregal por 15-6.

Para unir a la familia del fútbol y por imposición de la llamada Comisión Reestructuradora, Nasur sorprendió el 5 de mayo de 1986 cuando llamó a elecciones para la ANAFP (una sigla un poco más larga para significar lo mismo que la ANFP). Los interesados debían pasar por las urnas en una semana.

El único que se atrevió a hacerle sombra fue Raúl Torrealba, responsable de la Comisión de Fútbol de Universidad Católica, acusado en ese entonces de ser el palo blanco de Alfonso Swett.

En una semana se armó el debate. Torrealba insistió en un plan de trabajo transparente para los próximos cuatro años y Nasur, en trazar planes a largo plazo en lo técnico, dando prioridad a las divisiones inferiores.

El reelegido titular calificó su mayoría como el triunfo de la unidad, si bien un par de años después el panorama futbolístico estaría más desunido que nunca y, entrada la siguiente década, él pasaría casi dos semanas preso, no precisamente por cimentar la unidad tras su victoria sobre Torrealba.

A eso de las 5 de la mañana del 13 de abril de 1994, Miguel Nasur fue detenido en su casa por detectives de la Segunda Comisaría Judicial. Esa misma noche alojó en el anexo cárcel Capuchinos, en el que se mantuvo hasta el 28 de abril.

La Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), bajo el mandato de Abel Alonso, había presentado en su contra una querella por apropiación indebida de 103 mil dólares y alteración de balance, durante su período al frente del balompié nacional entre 1987 y 1989.

Con tres horas basta

18/12/1987, Manuel Córdova Navarrete derrota a Guillermo Weinstein Iglesias por 29-14.

Del abogado Manuel Córdova - autodefinido como una persona de esfuerzo, de trabajo, sin ambiciones, que cree en el interior de la gente y juzga por eso, no por los bienes materiales- pocos se acuerdan. Y pocos se acordaron hasta tres horas antes de esas elecciones.

El ex presidente de Deportes Concepción fue la alternativa de última hora del ala nasurista, después de las misteriosas deserciones de Juan Ignacio Ugarte y del general Eduardo Gordon Cañas.

En tres horas, Córdova no alcanzó a elaborar un programa para la ANAFP. Lo más que pudo decir fue que la única intención que tengo es aportar humildemente mi trabajo y mi esfuerzo para sacar adelante el fútbol chileno.

Nasur, que dos años antes enfatizó que no buscaba puestos, se perpetuó en esa misma jornada como jerarca de la Federación de Fútbol de Chile. Derrotó por 34-10 a Darío Calderón y respiró aliviado porque estoy feliz de continuar al frente del fútbol chileno por un nuevo período. Eso significa que las cosas se están haciendo bien.

Verano caliente

10/04/1989, Sergio Stoppel García derrota a Pedro Jorquera Alvarez por 25-14.

A fines de diciembre de 1988, los regentes de Colo Colo, Universidad Católica, la U, Unión Española y Palestino se aburrieron. No querían más a Nasur Allel en la Federación de Fútbol, no querían estatutos nuevos y, sencillamente, no presentaron a sus equipos en los partidos de la 26ª fecha del Campeonato Oficial.

Córdova, todavía presidente de la ANAFP, decía que la crisis se solucionaría en 24 horas y Nasur, que todo era un conflicto inventado.

Pablo Hoffmann Yáñez - representante de Cobresal- se ganó el apodo de Cardenal Samoré por sus intentos mediadores, aunque no le fue muy bien.

El 26 de diciembre, Sergio Stoppel pasó a comandar la ANAFP, sencillamente, según versiones extraoficiales, porque en los conciliábulos previos apareció sentado al medio de Marcos Araya, Edmundo Ziede, Juan Miguel Arraztoa y Enrique Bravo.

Córdova renunció, pero para decir que la crisis continuará. Sergio Ciro Santander Fantini, el amo del Comité Olímpico de Chile (COCh), defenestrado unos cuantos años después por corrupción, aclaraba que la asunción de Stoppel había sido ilegal, porque se debió designar una comisión y no elegir un directorio. Un télex llegado el 30 de diciembre a la vieja casona de Erasmo Escala desde la sede la FIFA confirmaba que Joao Havelange reconocía a su compadre Nasur como la legítima cabeza de la Federación; y un veedor de la orgánica rectora - el uruguayo Eduardo Rocca Couture- se apareció por Santiago para entender un poco lo que pasaba.

La FIFA ordenó la elección de abril, entre un Stoppel que espetaba no necesitar de promesas y un Pedro Jorquera - representante de Deportes Ovalle- que se lamentaba porque con las constantes presiones de la creación de la liga paralela - una espada de Damócles sobre las instituciones regionales- los clubes capitalinos bajaron nuestra ponderación.

Para celebrar su victoria, Stoppel partió con su equipo - Juan Las Heras, Guillermo Weinstein, Juan Ignacio Ugarte, Raúl Torrealba, Raúl Sabando y Juan Luis Trejos- a un reputado restaurante del centro. El médico también invitó al veedor de la FIFA, encargado de enviar el télex con los resultados a Zürich. ¿Su nombre? Miguel Nasur.

Presidente post-maracanazo

9/10/1989, Guillermo Weinstein Iglesias derrota a Peter Dragicevic Cariola, con 18 votos.

Que se presentaba Eduardo Menichetti. Que iba Alfonso Swett, apoyado por los clubes de la Cuarta y de la Octava regiones. Que a Francisco Fluxá lo respaldaban desde el norte.

Lo concreto es que el 14 de septiembre, abrumado por el escándalo del Maracaná, Sergio Stoppel renunció, a través de un fax enviado a Guillermo Weinstein, quien se quedó subrogando. Al día siguiente, fue el turno de Juan Las Heras, miembro del directorio, y el lunes 25 de septiembre en la noche lo que quedaba de mesa.

En un contexto de caos, el mandamás de la Corfuch, Mario Mosquera, se despachó una frase que ya forma parte del inventario dirigencial: Interesa el programa más que el candidato. Programa muy claro no hubo. Sólo un par de días antes quedó de manifiesto el nombre de los contendores: Weinstein, quien propugnaba una cirugía completa y un estudio de las 40 instituciones del fútbol profesional chileno, a fin de tener un diagnóstico; y Peter Dragicevic Cariola, la alternativa levantada por Colo Colo, luego de una ácida pugna verbal con Universidad Católica, entidad que incluso alcanzó a despachar un comunicado del siguiente tenor: Queremos destacar nuestra molestia por la forma en que se alude al señor (Alfonso) Swett, haciéndolo aparecer en maniobras que pretendían introducir un quiebre en una unidad teórica, que sólo podría materializarse en torno a un programa sólido y comprometido, cosa que en este momento no existe.

Dentro de las paradojas, la mayor se materializó cuando Dragicevic dijo tener los mismos postulados y programa de trabajo que la contraparte: Es una situación de forma, en término de las personas que componen las listas, más que una diferencia de fondo.

Como suele ocurrir, después de la elección, no hubo vencedores ni vencidos. Juan Ignacio Ugarte pasaba por cuarta vez a ser parte de un directorio (trabajó con Nasur, Córdoba, Stoppel y Weinstein), con el convencimiento de que si alguien del otro equipo quería incorporarse a los triunfadores mañana mismo dejo el fútbol, porque le reitero que siempre hemos estado por la unidad.

De crisis en crisis

21/12/1989, Abel Alonso Sopelana gana como candidato único, con
30 votos.

A Guillermo Weinstein las ganas de hacer una cirugía completa le duraron hasta que lo amenazaron de muerte a él y a su familia a principios de diciembre.

Dragicevic llegó a elaborar un tratado de cuatro puntos para sucederlo, que contemplaba la reorganización de la actividad; la racionalización y redimensionamiento de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional; la jerarquización de la actividad; y una ANFP al servicio de los clubes.

Entre los postulados de Dragicevic y su renuncia a darle pelea a Abel Alonso medió un par de días. El triunfo del empresario del calzado no sorprendió como sí el mea culpa de Stoppel, quien tenía reservado un mensaje póstumo que leyó Weinstein: Siempre es imprevisible cómo actúan los delincuentes y por eso no estábamos preparados para el engaño del Maracaná.

Entre Pucón y Miami

3/02/1993, Ricardo Abumohor Salman derrota a Waldo Greene Zúñiga
por 32-16.

Abel Alonso tenía que estar en enero en Pucón si quería utilizar su departamento de tiempo compartido. Por eso su renuncia y la de todo el directorio de la ANFP fue a través de un comunicado, el lunes 18 de ese mes.

El mandato le duraba hasta 1994, pero la originalidad se le acabó un año antes: adujo cansancio y necesidad de renovación para abdicar (poco antes de su nombramiento declaró que si hay que trabajar 40 días al mes, lo haremos, y si tengo que suspender las vacaciones, lo haré).

Justo una semana después de la hecatombre, Waldo Greene, presidente de la Corfuch cuando la U perdió la categoría en 1988 y con antecedentes como reo por el supuesto delito de quiebra culpable de la Sociedad de Industrias Reunidas de Mármoles y Refractarios en 1987, aceptó ser candidato.

Greene dijo que lo más importante son los clubes. A ellos se debe potenciar para que comanden el fútbol. A esa altura, ese era todo su programa de trabajo y él, integrante exclusivo de su mesa.

No obstante el importantísimo apoyo que decía tener, su primer opositor fue el emergente Sergio René Orozco, el titular de Universidad de Chile.

A Alonso no le gustaba Greene. Su candidato era René Reyes. Por solidaridad que le llaman, Reyes declinó la postulación y Ricardo Abumohor pasó a ser la carta del oficialismo. Alonso dejó Pucón y Abumohor dejó Miami. Ambos se reunieron en Santiago el 29 de enero. Era lo que faltaba para la proclamación.

Quedaban cuatro días para los comicios y más que programa, Abumohor habló de que tenemos sólo un esquema de trabajo que, obviamente, iremos profundizando con los días. En lo que marcaba la diferencia era en que tenía equipo: Darío Calderón, Pablo Hoffmann, Aurelio González, Cristián Lyon, Antonio Martínez y César Vaccaro.

En la última reunión del directorio de Alonso - el 1 de febrero- se aclararon ciertas dudas, como que el respaldo de Armando Radrigán, en nombre de Cobresal, para Greene no era válido, porque en El Salvador sólo reconocían a Hoffmann, candidato a tesorero en la otra lista.

Un tal Aníbal Pérez apareció, en el cierre de las inscripciones, como representante de Santa Cruz, por más que en la ANFP figuraba como personero de O'Higgins. Para asegurar la representatividad de segunda División, Greene siguió los consejos de su colaborador Jorge Vergara Núñez y se inscribió como miembro de Magallanes.

El día de la visita a las urnas, a Abumohor le bastaron 20 minutos para ganar.

Esa maldita Primera B

30/11/1998, Mario Mosquera Ruiz derrota a Enrique Lantermo Gillet por 31-17.

Por teléfono, y desde Puerto Velero, Mario Mosquera le dijo a Ricardo Abumohor que iba a ser candidato a la presidencia de la ANFP. Eso fue el 24 de septiembre.

Mosquera - junto a Miguel Bauzá, uno de los delfines de Abumohor- no se había decidido antes por el deseo de tener un descanso, por mi compromiso con la Corte Suprema y por las cátedras en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Era claro que el hombre tenía ocupaciones.

El 29 de octubre, el abogado dio a conocer un proyecto de 17 puntos, que incluía la modernización jurídica de los clubes, la profesionalización de los dirigentes, el saneamiento de los pasivos de la ANFP y la erradicación de la violencia en los estadios, que en poco más de dos años jamás llevó a cabo.

La oposición de Colo Colo, la U y la UC se tradujo el 11 de noviembre en la alternativa - Enrique Lantermo- y en una que otra denuncia.

Jesús Goya, el jerarca de Unión Española, acusó al gerente de la ANFP, Hoffmann Yáñez, de presionar a los clubes de la Primera B. Y Peter Dragicevic Cariola, el presidente de Colo Colo, comentó que en esta elección, todo vale. Si bien por fuera todo se ve muy suave, por dentro las aguas están muy movidas.

El movimiento siguió después. Como pocas veces, una inocente reunión entre los personeros de la Primera B, minutos antes de los sufragios, en la sede de Quilín, trajo insospechadas consecuencias.

Lantermo juraba y rejuraba que lo apoyaba una docena de escuadras del Ascenso. Al final, lo apoyaron cinco y los dardos se personificaron: José Manuel Araneda, el comisionado de Antofagasta, saltó a la fama como quien desobedeció órdenes institucionales y votó por Mosquera.

Yo le escuché a un presidente de un club chico, que no voy a decir cuál era, porque no soy soplón, que había pedido (a la ANFP) un adelanto de dos millones y le habían dado cuatro. ¿Qué es eso?, fue la teoría de René Orozco.




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A ÚLTIMA HORA y con escaso debate, se han armado las candidaturas para encabezar el fútbol chileno.
A ÚLTIMA HORA y con escaso debate, se han armado las candidaturas para encabezar el fútbol chileno.
Foto:Mauricio Palma


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