ESPECTÁCULOS

Lunes 15 de Marzo de 2004

Actrices destacadas:
La rica y notable cepa de mujeres comediantes del teatro nacional

Anita González es, por unanimidad, la más grande exponente. Pero hay muchas más. Aquí, un mapa.

VERÓNICA MARINAO

Dos secuencias reales dan cuenta de un mismo fenómeno. En la primera escena, Rosita Nicolet piensa en el futuro elenco masculino de una de las comedias que ella produce y dirige. Los dedos de la mano le alcanzan perfectamente para enumerar e iniciar la selección. Le sobran, especifica Tichi Lobos, testigo de la imagen narrada.

Segunda escena: la misma Nicolet, una de las más importantes productoras de comedias en Chile, piensa en un elenco femenino. Pero ni sumando otras manos alcanza a tener una cuenta correcta. Porque, claro, Anita González (en la foto), la más grande comediante chilena, se retiró hace años de los escenarios, pero hay muchas otras mujeres que suben a las tablas a hacer reír a su público. Son tantas que enumerarlas es difícil.

A modo de ejemplo un primer intento: la fallecida Silvia Piñeiro, Myriam Palacios, Nelly Meruane, Teresita Reyes, Coca Guazzini, Silvia Piñeiro, Anita González, Rosita Nicolet, Delfina Guzmán, Claudia Celedón, Tichi Lobos, Tatiana Molina, Violeta Vidaurre, Esperanza Silva, Mónica Carrasco, Vanessa Miller, Javiera Contador, Grimanesa Jiménez, Cristina Tocco, Yoya Martínez, Josefina Velasco, Magdalena Max-Neef, Patricia Iribarren, Claudia Pérez...Uf!

Tichi Lobos, quien se ha ganado los elogios de la crítica, tiene una explicación especial. No es sólo que las mujeres chilenas sean mejores comediantes que los hombres. Lo que pasa es que aquí en Chile las actrices somos mejores que los hombres así como en Brasil es al revés. No sabría decir por qué ocurre eso, pero si sé que como las actrices somos mejores, tanto en la tragedia como en la comedia nos destacamos más, dice Lobos y mueve la cabeza para ambos lados, al mismo tiempo que dibuja una sonrisa de maldad. Pero habla en serio.

El crítico Juan Antonio Muñoz explica las condiciones que debe tener una buena comediante: Nunca debe reírse de su personaje ni predisponerse para 'hacer reír'. Debe creer en su texto y en su papel, para desde ellos provocar la risa o la sonrisa en el sentido más fino posible. Teresita Reyes complementa: Creo que hay que tener un sentido del humor fuera de lo común. Uno nace con esa veta, con ese no tener miedo a la vergüenza. Es algo innato. Yo a veces digo cosas y la gente se mata de la risa y yo no sé por qué. Y Tatiana Molina da en un clavo interesante: Es diferente para las mujeres que para los hombres hacer humor. Si un hombre hace bromas de doble sentido es 'pícaro', si lo hace una mujer no es 'pícara', simplemente es ordinaria o rasca. Ahí siempre hay un peligro, dice la actriz.

La capacidad de improvisación es otra característica de la mayoría de las comediantes. Y Anita González, otra vez es el mejor ejemplo: Rául Matas, su partner en el programa Una vez más recuerda que era tal su talento en ese sentido que era absurdo hacerle libretos ya que los superaba con su ingenio rápido, inmediato y eficaz. De hecho, sin previo aviso, La Desideria comenzó a llamarlo Don Radul. Y todos los años en que lo repitió era aún más graciosa su supuesta ignorancia.

Renata la lleva

La lista de comediantes quedaría coja si no se agregaran las actrices Rebeca Ghigliotto y Gloria Münchmeyer, aunque por el trabajo - no menor- de ambas en televisión. En el último tiempo la gran revelación televisiva ha sido Renata Bravo, admirada por el público y por sus colegas. En teatro presenta en San Ginés de La Florida Y si no le digo yo quién, y si no lo digo ahora cuándo.

LAS CHISTOSAS DE SIEMPRE

TATIANA MOLINA

A los 7 años se disfrazaba de adivina y le cobraba a los niños de su edad por decirle mentiras. Sin embargo nunca tuvo conciencia de que tenía talento para actuar. Iba a estudiar periodismo, pero su hermana la convenció de entrar a la escuela de teatro de la Chile. Primero hizo dramas, pero fue a un casting para un rol pequeñísimo en De chincol a jote( Canal 13) y se quedó con un papel bien destacado. Desde entonces no ha parado y ha hecho en las tablas varias comedias. Ahora prepara el montaje Divorciadas evangélicas vegetarianas, dirigida por Liliana Ross.

VANESSA MILLER

Un comediante argentino me explicó una vez por qué una actriz muy buena no funcionaba como comediante 'Le falta locura' me dijo y 'no se puede hacer comedia sin un toque de locura'... me gustó la definición. La hija de Hugo Miller y de Liliana Ross, estudió teatro en Buenos Aires con Agustín Alezzo. Y más tarde tomó clases de danza, canto, máscara neutra y finalmente clown. ¿Las condiciones que según ella debe tener un buen actor? Más que talento pondría el acento en la capacidad de supervivencia, manejo corporal y algo de peculiaridad.

TICHI LOBOS

Cree que en su formación fue fundamental el haber tenido clases de pantomima con Noissvander. Sus primeros pasos en el mundo de la comedia los dio en Qué bien lo estamos pasando, con Tomás Vidiella, y ha hecho varios trabajos en TV. Al igual que Tatiana Molina, dice que una de las cosas esenciales que tiene que poseer un buen comediante es saber trabajar con el partner, ser generoso con el otro. Si te miras a ti misma cuando estás actuando estás frita, se nota al tiro, dice. Asegura que es incapaz de improvisar y que pese a que, a veces, lo ha hecho no le gusta el humor cruel.




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