NACIONAL

Miércoles 12 de Junio de 2002

AUGE / Al ministro le va quedando poca cartera:
Por qué Artaza perdió el liderazgo de la reforma

La debilidad del titular de salud lo ha dejado marginado de los temas cruciales para aterrizar los cambios. El financiamiento, la autoridad reguladora, el nuevo modelo de gestión y las modificaciones al Fonasa e isapres son trabajados por otros técnicos.
VÍCTOR HUGO DURÁN

¿Cuánto durará en el cargo el ministro Osvaldo Artaza? Esa es la interrogante que se trata de contestar por estos días a nivel político. Es un secreto a voces en la Concertación y en La Moneda que Artaza dejó de ser visto como una estrella, tal como cuando fue nombrado.

Está en problemas y ello se nota en su limitada participación y falta de liderazgo en la reforma sanitaria. Su carisma y el hecho de ser aún recordado como el médico que separó a los siameses - aunque nunca tomó un bisturí en la operación- ya no son suficientes.

Pero la gente lo quiere y eso se nota cuando sale a visitar consultorios y hospitales. Los pacientes se le acercan, lo abrazan, e incluso algunas pícaras ancianas le han pellizcado el trasero en actividades públicas de promoción del AUGE.

Se escogió como rostro y eso ahora se acabó. No sirve para negociar la reforma en el Congreso. Está debilitado, sin equipos políticos sólidos y no cuenta con espalda en la DC, dice un cercano al secretario de Estado para justificar esta pérdida de liderazgo.

En el ámbito político su arrastre ya no le sirve. En las últimas semanas hasta su fisonomía ha cambiado. Tiene más canas, más ojeras y escasamente se le ve sonreir, a diferencia de cuando asumió la cartera. Está preocupado. Pero no más que la propia Moneda por la crucial reforma que aún no muestra avances significativos.

Artaza está literalmente marginado de la reforma señalan fuentes ministeriales, de la DC y de La Moneda. En estos sectores coinciden en que la vida útil de Artaza como ministro comenzó a apagarse el 21 de mayo, tras el Mensaje presidencial del Presidente Ricardo Lagos.

Poca adaptación

Cuando Lagos decidió nombrar en Salud al médico de la cola de caballo, las camisas de colores, las chalas y la boina vasca, su intención era muy clara: se necesitaba alguien con credibilidad y sintonía con la gente para difundir la propuesta de reforma del sector.

Artaza calzaba perfecto en el estereotipo. Debía dedicarse a promover el plan que estaba realizando el secretario ejecutivo de la comisión técnica de la reforma, Hernán Sandoval, - amigo personal de Lagos y principal rival de la ex ministra Bachelet- quien a la postre ha sido el verdadero gestor del plan AUGE.

El ministro asumió su función de comunicador en plenitud. Comenzó a difundir documentos de trabajo, exponía el AUGE ante trabajadores y políticos. Incluso les pidió a unos adultos mayores que rezaran por el nuevo sistema. No escatimó esfuerzos. De hecho, durante un fin de semana participó en la elaboración de un spot donde aparecía en la maternidad del Hospital San José con un recién nacido en brazos.

El costo oficial del spot hasta el día de hoy no ha sido revelado por la cartera, aunque se habla que entre los mensajes difundidos en televisión y radio (con algunos programas incluidos) se superarían los $200 millones. La UDI pidió una investigación a la Contraloría General, la que tampoco ha respondido sobre el tema.

Pero la misión tenía fecha de vencimiento. Hasta el 21 de mayo, había que promover, difundir y convencer del AUGE. Del 22 de mayo en adelante, la misión era negociar el financiamiento.

Ese es el escenario al cual Artaza no se ha podido adaptar, desarrollando un nuevo perfil político. Todas las labores vinculadas a la reforma están siendo llevadas por otras personas, del ministerio o de La Moneda. El ministro está desorientado y ahora sólo se está dedicando a labores sin relevancia, como ir a visitar consultorios o sacarse fotos con los niños. Claro, participa en las reuniones técnicas en La Moneda o incluso en Hacienda, pero sin ningún peso, dice una fuente del ministerio de Salud.

Su propio partido, la DC - aunque lo ha apoyado públicamente- , considera que Artaza no tiene peso político, técnico o administrativo para mantener este cargo.

El ministro, de todas formas, se aferra a los últimos salvavidas que le quedan, modificando parte de sus equipos internos para darle peso a su trabajo y para que la reforma vuelva a sentir su mano. Una de las primeras medidas fue la destitución de su antigua jefa de gabinete, Carolina Rojas, quien fue reemplazada por Claudia Miralles (independiente pro DC). La ultima novedad se produjo esta semana, con la incorporación del ex diputado DC Aldo Cornejo, al nutrido equipo de asesores de Artaza. Hay que corregir las debilidades, comentó ayer un cercano al ministro.

Con esto se refería a la poca influencia del ministro con La Moneda, cuestión que podrá subsanar Cornejo, quien tiene buenas relaciones con Lagos y puede servir además de vínculo con su partido, para lograr alinearlo en el tema del financiamiento del AUGE.

En la propia DC, además, creen que en el próximo acomodo de ministros y subsecretarios, lo más probable es que Artaza sea reemplazado, pues ya cumplió con su misión.

La posible salida de Patricio Tombolini (PRSD) desde Transportes y Telecomunicaciones, así como el lobby que el PPD está realizando en favor de Igor Garafulic para la subsecretaría de Minería, hacen prever enroques, que podrían alcanzar a Salud, según fuentes de Gobierno.

En ese escenario, en la DC están dispuestos a darle el pase al PPD para asumir el ministerio y ellos, hacerse cargo de la subsecretaría. Un dirigente sentencia:

A la DC no le interesa quemarse en un ministerio, prefiere administrar en un nivel de más bajo perfil, como la subsecretaría. Además, el partido apoya en lo formal a Artaza, pero está desencantado de su gestión.

Hospitales rendirán cuenta

En los próximos días el ministerio de Salud informará a los directores de servicio de un paquete de medidas tendientes a mejorar la gestión hospitalaria, según precisó ayer el subsecretario Gonzalo Navarrete. Éstas se aplicarán paralelamente al envío al Congreso del proyecto de ley de prestadores.

Según ha trascendido, el paquete contempla la creación de un nuevo mecanismo de asignación presupuestaria para los hospitales. Cada servicio clínico deberá comprometerse a realizar un número fijo de prestaciones. Si no cumplen, al año siguiente el ministerio de Salud no le traspasará los recursos y los reasignará a otro servicio dentro del hospital o a otro centro asistencial. También se establecerán nuevos sistemas de incentivos a los trabajadores, dependiendo de su desempeño.

Quiénes reemplazan al ministro

La reforma se le fue de las manos a Artaza cuando debió afrontar el paro de los médicos generales de zona en abril. En esa oportunidad su debilidad fue tan patente que el ministro secretario general de la Presidencia, Mario Fernández, así como el subsecretario Gonzalo Martner, debieron resolver el conflicto.

Allí se evidenció que políticamente Artaza estaba solo y que era fácil arrebatarle la reforma de las manos. Ya su par Nicolás Eyzaguirre le había rayado la cancha semanas antes, advirtiéndole que el modo de financiar la reforma era tema de Hacienda y no suyo. Incluso por eso, no le comunicó hasta un día antes, la fórmula de financiamiento.

La historia no termina ahí. Fernández y Martner debieron también resolver el conflicto con los gremios, que amenazaban con tener el 21 de mayo paralizados los hospitales y consultorios. Al final la amenaza logró efecto e impusieron sus propuestas frente a la reforma.

Tras el anuncio del 21 de mayo de usar las cotizaciones para financiar el subsidio maternal, no fue Artaza quien salió a defender la idea, sino que Lagos y su vocero, Heraldo Muñoz. Éste se convirtió en el verdadero líder de la reforma y la pugna con las isapres, secundado por Insulza e Eyzaguirre. Artaza no encontró un lugar en este enfrentamiento, aunque se reunió en secreto con las isapres.

La labor de ordenamiento de consultorios y hospitales tampoco está en sus manos, sino en las de su subsecretario, Gonzalo Navarrete, con quien habría tenido algunos roces por la notoriedad que ha tomado.

Tampoco Artaza está figurando en la implementación del AUGE en el sistema público. Esta labor la está realizando Álvaro Erazo, director del Fonasa, entidad que ha evidenciado distanciamientos y problemas de vocerías con el ministerio.

La reforma a las isapres, a su vez, es llevada casi de manera íntegra por la Superintendencia de Isapres que lidera José Pablo Gómez. De hecho, esta modificación legal es la más avanzada a la fecha.

Por último, la nueva autoridad reguladora del sistema y el proyecto de gestión de los prestadores privados y públicos son temas técnicos que viene manejando el doctor Hernán Sandoval. La labor de Artaza en esta área aún es marginal.




Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
El ministro es querido por los pacientes del sistema pero La Moneda lo tiene marginado. Le comunicó con 24 horas de anticipación cómo se financiaría el AUGE y lo excluyó cuando hubo que defender la fórmula.
El ministro es querido por los pacientes del sistema pero La Moneda lo tiene marginado. Le comunicó con 24 horas de anticipación cómo se financiaría el AUGE y lo excluyó cuando hubo que defender la fórmula.
Foto:Jaime Bascur


[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales