EL SÁBADO

Viernes 25 de Enero de 2002


Pablo Zalaquett, el alcalde florido

Por chispa no se queda. Menos por abrazos, besos y palabras con cuanto hombre, mujer o niño se le cruce. Parece candidato en campaña. Y eso que robó en la elección; fue el más votado en La Florida desde la llegada de la democracia. Sin embargo, la vida no siempre le ha sonreído al acontecido y polémico Pablo Zalaquett. De su supuesta depresión, nada.
Texto: Ximena Pérez Villamil. Fotos: Mauricio Palma

Camino a Valle Escondido nos enteramos de que el hombre le hace al deporte. "Yo era el número dos del estadio Sirio", dice en alusión al tenis. Perdió la pasada a honor cuando jugaba en la Católica; se cambió porque el profesor Luchín Guzmán lo llamó y le pidió que fuera a entrenar al Santa Rosa de Las Condes.

"Mi otro fanatismo fue el bridge. Jugábamos de toque a toque en la casa de Pablo Simonetti, quien era el mejor de todos. Mi mamá jugó por Chile".

Fútbol le toca los lunes con los jóvenes de La Florida en el estadio municipal. Gimnasia en el Balthus cuando puede. Y tenis una vez por semana en Valle Escondido, cuyos dueños son Sebastián Piñera y los Cueto. Es amigo de Ignacio Cueto por su primo en segundo grado Marcelo Zalaquett, y de Juan José, porque es casado con una prima hermana suya por el lado Said. "Yo soy de los primeros 50 socios", cuenta mientras bajamos por la escalera del club house rumbo al gimnasio. A las 7.35 no hay nadie. Sólo el profesor, al que le conversa mientras corre en la trotadora. Tiene cara de niño, pese a sus 38, ojos entre miel y verdosos, los mismos que le piropeaban las electoras en La Florida. En la comuna más populosa de la capital, Pablo Zalaquett Said robó. Sacó un 42,65 por ciento y Gonzalo Duarte, el patriarca y dos veces alcalde, en su mejor elección obtuvo un 32,36 por ciento. Lily Pérez en su fallida candidatura, 15,88 por ciento.

Nadie apostaba un peso por él. Ni la UDI, que el día de las municipales no lo tenía contemplado en el recorrido por los comandos ganadores, y lo incluyó a última hora. No le creían sus encuestas. A RN le costó creerle también. No la votación, sino que Zalaquett que iba como independiente del partido no hubiera sabido que estaba inscrito desde hacía diez años en la UDI.

Zalaquett cuenta cómo fue que firmó un papel en la casa de Jaime Guzmán, en 1989, sin saber lo que era. "El 24 de diciembre me llamó para que asumiera como presidente de la juventud de la UDI. Estuvimos juntos tres horas. Yo me iba a Navarra y él quería que me comprometiera a volver a la política a mi regreso. Firmé, pero nunca supe que era para militar en el partido". Después firmó ¡otro papel! para renunciar a la militancia en la UDI si salía electo alcalde. "Alberto Cardemil me llama una semana después de la inscripción y me dice que tiene muchos problemas en RN y me pide que renuncie a la UDI si salgo elegido. Yo le respondo que no puedo hacerlo sin la venia de Pablo (Longueira), que negoció con RN. Cardemil me vuelve a llamar y me dice que habló con él. Yo le dije confío en ti. Y firmé. Nunca habló con Pablo y cuando salí electo, le dio un uso indebido".

Resultado: Zalaquett es alcalde y militante UDI. Y para dejar en claro que no todo fue transparente, afirma que él no sabía que en la negociación de la Alianza por Chile, la UDI bajó a tres concejales a cambio de que él fuera su candidato en La Florida. Uff. Bromeamos y le pasamos un papel en blanco para que lo firme.

­Ya no más ­dice y se ríe.

Cuando nos contactamos para seguirlo durante un día, el alcalde nos avisó que un minibús nos pasaría a recoger un cuarto para las nueve de la mañana. Al día siguiente hubo cambio de planes: el vehículo estará veinte para las siete.

Nos habían dicho que la agenda de la semana estaba floja. Pablo estuvo dos semanas y media fuera de la alcaldía, por vacaciones y por una licencia, y tiene que ponerse al día. Sin embargo, ese jueves 17 de enero ha planificado gimnasio, visita a la Escuela Básica 445 de Lo Cañas, entrevista con Pablo Longueira, reunión con los directores del municipio, visita a la Unión Comunal de Adultos Mayores, visita a la Unión Comunal de Mujeres, recorrido por el mall Florida Center, saludo a equipos infantiles de fútbol extranjeros que juegan un campeonato con los chicos floridanos y reunión con Joaquín Lavín.

¿Será esta nueva agenda un reflejo del cambio que proclama la Alianza por Chile?

Estudió ingeniería comercial en la UC, y cuando sus amigos se fueron a trabajar a bancos y empresas privadas por 300 mil pesos, él aceptó un cargo como asesor gremial de la Cámara Nacional de Comercio por 60 mil. Ahí conoció a varios peces gordos; a los dueños de Falabella, de Almacenes París, a Daniel Platovsky y Jurgen Paulmann, de supermercados Las Brisas, su jefe más directo. "Gallos que se la juegan, porque en esa época la Cámara Nacional era la hermana pobre de la Cámara de Comercio de Santiago. Y la tiramos pa' arriba".

Estando en ese puesto se hace un gran seminario en el Estadio Nacional para celebrar un año de la visita del Papa. "Lo organicé yo y la Paz María Recart de Qué Pasa. El tema fue el rol de los jóvenes en el Chile del mañana. Estamos hablando de 1988, de una época que nadie debatía. Ahí Andrés me conoció", dice, refiriéndose al empresario DC Andrés Navarro, fundador de Sonda, que terminaría por llevárselo a trabajar con él. "Te invito a hacer país, me dijo. Me puso en el sexto piso, al lado de él, y nace una amistad. Es como mi hermano mayor".

Pablo tiene dos hermanas mujeres: Mónica, de 39, casada con un empresario boliviano, que fue su jefa de campaña, y Paulina, de 36, a quien los fórceps le causaron daño cerebral y actúa como si tuviera "entre 13 y 18", pero pololea y vive con el papá ­Antuco, el apodo de Antonio­Êy la madrastra peruana de Pablo, que es hermana de su ex suegra.

Sin decir agua va, prosigue: "Empecé a formar el CEP...". Lo interrumpimos para recordarle que el CEP es antiguo. "No, sí, empezamos a formar un centro con la juventud, con la Marcela Cubillos, Sergio Fernández, José Antonio Kast, Gonzalo Uriarte", explica.

En esa época, lo pololeaba la UDI ­o, mejor dicho, Jaime Guzmán­, mientras RN le pedía que se integrara. Y se produce el episodio del "papelito" en la casa del fallecido líder de la UDI. Pablo se convierte en el presidente de la juventud por Büchi. En 1990, se casa con Sylvia Bustamente Gubbins, hija del ex embajador de Perú en Chile.

Se fueron a Navarra, donde él hizo un master en artes liberales. Allá nació Pablito, el segundo de sus cuatro hijos que hoy tienen entre 3 y 10 años, y allá conoció a Generación Empresarial, una instancia que promueve valores éticos en los negocios y ligada a la joven congregación de los Legionarios de Cristo. Otro capítulo de su vida en el que ha tenido que dar varias explicaciones.

Arrepentido por hablar de más

Zalaquett se fascinó con la Legión por un mexicano que vino a "dar año" a Chile ­como se llama al año que un joven legionario dedica como laico a la congregación en un país extranjero­, "porque era bueno para las fiestas y estaba cerca de Dios. Era la papa".

En su colegio, el Grange, empezó a promover las ideas de los Legionarios, mientras en el Tabancura se formaba otro grupo. De su etapa colegial recuerda un bonito lema: "No es el que no se cae, sino el que se levanta".

Y vaya que ha tenido tropiezos. El primero fue la muerte de su madre cuando tenía 22 años. Ella iba con un grupo de amigos de Pablo en auto y se dio vuelta. Él hacía la práctica en un banco y sus amigos habían llegado a buscarlo para ir a Machu Picchu.

­Mi mamá los había llevado a conocer Tiahuanaco y volcaron en un camino de tierra. A mí me avisaron y cuando llegué al hospital, la estaban reanimando. Un médico me pregunta ¿usted es el hijo? Su mamá murió. Yo me desmayé y desperté en una camilla.

La partida de sus padres a Bolivia dos años antes tampoco debió ser fácil. Él se quedó con sus primos Abogabir Said en Chile.

El segundo golpe fue su separación matrimonial a comienzos del año pasado y lo que dijo seis meses antes a la revista Caras. Que su mujer tenía depresión endógena, que eso le había abierto los ojos y había aprendido a no juzgar a los que terminan su matrimonio, pero en la pasada también tocó a los Legionarios, al reconocer que muchas veces no decía lo que quería y había conocido otras visiones dentro de la Iglesia igualmente válidas.

Muchos lo acusaron de desubicado, de hacer pública una situación privada y tras conocerse su separación, no faltaron los que pensaron que se había excusado, con la enfermedad de su mujer, de su rompimiento matrimonial.

­Muchos creen que hago todo por imagen. He tenido puestos de alta responsabilidad a edades muy tempranas. Llevo 22 años en los Legionarios y los primeros 15 años nadie los conocía. Cuando di la entrevista no sabía que iba a separarme. Y esa no fue decisión mía. Si volviera para atrás, no daría la entrevista. Por ella. No por la gente. Sí, me he arrepentido; hay cosas que no se cuentan.

A raíz de una licencia médica, El Mostrador especuló que era incierto su futuro en la alcaldía, debido a que estaría con depresión por su ruptura matrimonial. "A principios de diciembre me sentí mal, tenía la presión alta. Todos los exámenes salieron buenos, pero el médico me recomendó reposo relativo y me dio licencia. Yo me iba al sur a pasar el Año Nuevo y me quedé más tiempo".

La versión, según él, no salió de los concejales. Son cinco, incluido él, de la Alianza, y cinco de la Concertación. "El alcalde dirime".

Hemos cruzado Santiago para llegar a la colonia de verano que la Fundación Iván Zamorano organizó en la Escuela 445 de Lo Cañas. Lo esperan 175 niños de cuatro comunas que le dicen "tío Zalaquett". Él les sigue el juego. El grupo quiere saber cuál es su equipo. Se oye un "buuuh", cuando revela que es de la UC. Pablo les cuenta que van a formar un equipo de tercera división en la comuna, asociado a un club "para que puedan estar ustedes". Aplausos.

­Espero que eso se cumpla ­replica el choro de la mesa.

­Va a ser un gran equipo entre Audax Italiano y La Florida, y van a jugar puros floridanos. Un semillero para que la gente pueda llegar a primera división.

En una sala de clases hay muchos niños que van a desayunar y cuando lo ven aparecer, gritan. Erica Zamorano, la hermana de Bam Bam, le pide a Vero, la periodista, que saque su voz para anunciar al alcalde. "¿Saben quién es?".

­Zalaquett ­gritan todos.

Antes de irnos, Erica le plantea que los niños sólo irán una vez a la piscina porque no tienen transporte. El alcalde le pide a su jefa de prensa que consiga dos micros y que se van a ir miti-miti con la fundación.

Nos vamos a la UDI, a calle Suecia. Andrés Chadwick bromea porque lo estamos siguiendo y Pablo Longueira se va en collera y propone que mejor lo sigamos a él. Zalaquett ha esperado media hora y el presidente del partido está apurado. En el intertanto, Julio Dittborn le pregunta por su salud. Pablo le recuerda a su tocayo que tienen reunión, la que no dura más de veinte minutos. Nos vamos.

Zalaquett cuenta que él no pensaba postularse a alcalde el 2000, sino en cuatro años más y que su idea era ayudar en la fundación La Vaca de Lavín. Pero en junio sorpresivamente lo llamó Lily Pérez y le dijo que había conversado con Alberto (Cardemil) y Pablo (Longueira), y querían que fuera en un cupo como independiente RN.

"Mucha gente probó, hizo encuestas y no aceptó. Cuando me lo ofrecieron era porque nadie quería ir".

A la municipalidad llegamos directo a una reunión con los directores de área (desde obras a aseo y ornato), donde se resolverán las prioridades del plan de desarrollo comunal. El alcalde no tiene escritorio, lo sacó y dejó una gran mesa que resulta insuficiente para los veinticuatro participantes. Revisan cifras: La Florida requiere, al menos, tres mil millones anuales. Se supone que un tercio corresponde a fondos comunales y el resto al gobierno central o privados.

Van repasando cada área. Se construirán dos liceos buenos y hay dos sitios posibles, pero hay que presentar un estudio para conseguir los fondos. En todo caso, la deserción en La Florida es baja: 650 alumnos anuales.

A las 14.10, el alcalde pone fin al encuentro que duró dos horas y fija fecha para terminar lo que falta. El sábado subsiguiente de 09.30 a 13.30, lo que, por cierto, no es del agrado general...

Almorzamos en el Lomitón, donde Zalaquett celebró su triunfo como alcalde el 29 de octubre del 2000. Los mozos se deshacen en atenciones. En lugar de sentarse rápido, conversa con la administradora como si no tuviera nada más que hacer. Le gusta el contacto con la gente. En la tarde besará, escuchará y responderá consultas de los adultos mayores y mujeres. Impresiona lo directo de sus interlocutoras: quieren saber el contenido de los programas para este año. El alcalde, sin papel ni corbata, improvisa, explica que hay tantos fondos concursables para esto y aquello, y que propongan lo que más les interesa para aprovechar bien los recursos. Con los adultos mayores las cosas salen como por un tubo: le piden un carné de adulto mayor y convenios con rebajas en tiendas y farmacias.

Con la Unión Comunal de Mujeres es más difícil. Él lo sabía; muchas fueron acérrimas partidarias de Duarte, su antecesor. Abundan las quejas: el programa empeoró, según ellas, el año pasado, quieren empleo y nadie las contrata por la edad, piden más psicólogos en el consultorio.

Zalaquett deja todo para marzo. Afirma que instruirá a tal o cual para que reciba los proyectos y que en Marzo se verá.

La próxima parada es el mall Florida Center, el más grande de Chile, frente al estadio de Colo-Colo. Provistos de cascos, Zalaquett y los gerentes recorren las monumentales obras. Visto de afuera parece un puerto, con cerros de piedras en lugar de chips, grúas y avenidas. Él está feliz con que el mayor centro comercial esté en su comuna. Serán cua-tro mil empleos nuevos cuando esté inaugurado en marzo de 2003. Claro que el Jumbo y el Easy abrirán antes sus puertas y acuerdan fechas para la inauguración del primero, a mediados de febrero, cuando vuelva de vacaciones. Volará a Washington a ver su hermana y aprovechará de reunirse con el alcalde la capital estadounidense para que lo apoye en un programa para microempresarios. Lo conoció gracias a la beca Eisenhower, que se otorga cada dos años a un chileno y que le permitió contactarse además con figuras como George Bush padre e hijo, la dueña de Hewlett Packard y el propietario de la mayor cervecera gringa. Fueron tres meses muy productivos.

Por conocidos, no se queda. Y no fue gracias a Generación Empresarial, la instancia que él fundó y que promovía valores éticos en jóvenes ejecutivos con charlas y seminarios. "El 80 por ciento de la gente la llevé yo", dice, refiriéndose a los empresarios que participan en el consejo asesor que preside Carlos Cáceres y que integran Guillermo Luksic, Juan Obach, Ricardo Claro, "Patty" Matte, Arturo Mackenna, el gerente general de la Papelera.

­Yo comía en sus casas desde mucho tiempo antes. Yo los llevé y mis amigos accedieron a este network por mí.

Y lo dice sin que le preguntemos nada. Sabe que lo critican por usar esa plataforma para rodearse de influyentes en beneficio propio. Zalaquett fue socio de Captiva Hill & Knowlton, una de las tres mayores empresas de asesoría de imagen y comunicaciones del país. Le compró el 50 por ciento a Cristina Bitar, su fundadora, en 1997. Hoy mantiene un 10 por ciento por el que recibe dividendos, porque con su sueldo de alcalde ­1,4 millones de pesos­ claramente no le alcanza

Pero Zalaquett ha florecido en la alcaldía. Parece que siguiera en campaña. Es un tipo empático, aunque sabe que tiene sus bemoles.

­Mi personalidad genera amor u odio.

Y de la reunión con Lavín no supimos nada; era a las 20.30, pero no nos dejó acompañarlo. Todo lo que supimos era que iba a ser en una casa en La Reina. Y que ahí pasaría a ver a sus niños.


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
Al alba, en la soledad del gimnasio de Valle Escondido demuestra su talante deportivo.
Al alba, en la soledad del gimnasio de Valle Escondido demuestra su talante deportivo.
Foto:Carla Pinilla


[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales