ARTES Y LETRAS

Domingo 16 de Septiembre de 2012

Crítica de Arte Sala de Arte Municipalidad de Las Condes
Finis Terrae y sus artistas

WALDEMAR SOMMER Hasta hace pocas décadas, al hablar de enseñanza del arte, la Universidad de Chile y la Universidad Católica carecían de competidores. Ambas eran, por lo menos en Santiago, las máximas responsables de nuestras artes visuales contemporáneas. Con la aparición de nuevas instituciones privadas, comenzó el asedio a la primacía de aquellos establecimientos oficiales. Hoy día hasta cabría decir que la Universidad Finis Terrae ha tomado la delantera. La labor creadora de sus alumnos y ex alumnos está para probarlo. Una muestra de esto lo constituye la actual exposición de obras pertenecientes a la colección universitaria. El más adecuado montaje sirve para presentarlas en la Sala de Arte Las Condes. Productos de 17 autores -algunos que no conocíamos-, varias obras se confrontan con trabajos más recientes de los mismos autores. Así apreciamos un acercamiento, aunque fugaz, a la evolución de muchos de ellos. Si bien se nos ofrecen artistas de personalidades muy distintas entre sí y logros un poco desiguales, salvo dos casos, no encontramos aquí ni videos ni instalaciones.

Dentro del atractivo conjunto, quizá descollan Paula Anguita y José Vielva . Como de costumbre, la primera labora más que con el factor sorpresa, más que con la paradoja, con el hallazgo de la entraña de las apariencias, con la búsqueda de la verdad más crítica, escondida en el plegado de sus soportes. "La otra cara", titula con acierto. Y lleva a cabo su empresa mediante un manejo perfecto de las imágenes, a través de la impresión digital de reproducciones de fotografías comunes. También seduce la elegancia de Vielva. Parte él de una abstracción geométrica utilizada con inventiva y no lejana del op art -el paso del plateado al cerúleo-, en las cuatro partes planas de sus impecables "Reflexiones especulares". La pieza volumétrica -una pelota abierta-, entretanto, nos introduce dentro de su hermoso interior protagónico, cuyos espacios triangulares se prolongan en profundidad hacia el infinito.

Asimismo, destaca el par de sólidos relieves de hace algún tiempo atrás de María José Ríos , en los que emplea materiales personales y de cromatismo sutil, junto a transparencias y opacidades. Si Andrés Vio entrega, de 1998, uno de sus característicos círculos concéntricos hechos con papel de El Mercurio, una obra del presente año, de Aymara Zegers , parece recoger la historia de Guillermo Tell en su juego entre dinámico y arquitectónico de flechas y manzanas frescas. Mientras, el desarrollo de Julen Birke se puede apreciar con claridad. Sus típicos colores primaverales aparecen, ya hace 16 años, como fino tejido; en 2010, como blando volumen. Rodrigo Canala y sus grises habituales dejan ver el cambio desde lo figurativo de su relieve vigoroso hasta, diez años después -2011-, su vacío plateado y enmarcado por pequeños círculos. Sebastián Mahaluf se muestra fiel a sus conglomerados, móviles y rigurosos, de líneas finas que van del parentesco con el op art a la mismísima acción de arte, alrededor del mismo motivo lineal, pasando por dibujos planos de éste. Hilos de seda gris o negra definen planchas superpuestas de plástico transparente o sobre cajas, en el caso de Inés Campino . Sus figuras con asomos de humanas algo recuerdan a Voluspa Jarpa.

Los escultores Javier Arentsen y Elvira Valenzuela exhiben, respectivamente, tres hormigones pigmentados con aspecto de cuero tenso y provisto de arrugas viscerales, y un muy atractivo collage con grabado, con justicia premiado en España, junto a un volumen de acero de 2008. Por su parte, el par de pinturas de Catalina Bauer permite aquilatar el progreso indudable de su obra más reciente. En cuanto a Claudia Müller , interesa bastante más la transformación provocada por el movimiento en espiral, de sugerencias astrales, de su video. De los dos dibujos con lápiz de Paulina Silva, se impone el personificado por fuerte diseño geométrico en blanco y negro. Por último, mientras Raimundo Edwards entrega un conjunto que casi conforma una instalación con pintura y objetos diversos intervenidos, todo vinculado al mundo automotriz, de Virginia Echeverría preferimos su coloreado collage figurativo. De Pablo Jansana hay dos amplios óleos de 2008 un tanto decorativos.

 

"Señales, prodigios y milagros"

Con un curioso título se presenta la colección de La Universidad Finis Terrae, con obras de quienes fueron sus alumnos de arte.

Lugar: Sala de Arte Las Condes.

Fecha: Hasta fines de octubre.

 


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<b>PAULA ANGUITA.-</b> En
PAULA ANGUITA.- En "La otra cara" realiza un manejo perfecto de las imágenes, a través del fresnel artesanal y la impresión digital.
Foto:SERGIO LÓPEZ


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