VIVIENDA Y DECORACIÓN

Sábado 6 de Abril de 2002


La manzana más fina de Santiago

A fin de año, Santiago contará con un símbolo internacional de glamour: un Hotel Ritz Carlton. Los encargados de concretarlo en la esquina de Apoquindo con El Alcalde son los arquitectos de la oficina Alemparte Barreda y Asociados, quienes proyectaron un edificio que califican como "atemporal".
Texto, Andrea Wahr Rivas

Imágenes, gentileza Alemparte Barreda y Asociados

Hablar del Hotel Ritz Carlton, en cualquier parte del mundo, evoca situaciones altamente elegantes que viven sólo algunos: el espíritu Ritz. Pues esa es la idea del que se instalará en Santiago, primera ciudad de Sudamérica que contará con un hotel de esta cadena.

Cuenta Yves Besançon, arquitecto de Alemparte Barreda y Asociados, que los propietarios de este hotel son la Sociedad Inversiones Hoteleras S. A. y Ritz Carlton. El edificio, que ya se encuentra en construcción, se ubica en un terreno de 2.600 m2, donde estuvo emplazado el teatro El Golf.

"La idea es hacer un hotel de muy buen nivel, refinado y elegante, porque consideran que ese nicho no está cubierto en Chile", dice el arquitecto.

Esa imagen condicionó la arquitectura que había que realizar: "No tiene estilo. Es un edificio contemporáneo, pero de proporciones clásicas", indica Besançon.

"Tiene un aspecto sólido y atemporal", dice René Pizarro, el arquitecto jefe del proyecto del hotel.

Un requerimiento importante era que no pasara de moda, y que al mismo tiempo tuviera una condición de permanencia y de continuidad en el tiempo.

Se optó por una arquitectura revestida en ladrillo, con un zócalo de mármol y con proporciones similares entre los vanos y llenos.

El primer material se seleccionó porque se relaciona con barrios residenciales. Además, es una construcción ­dice Besançon­ "que no pretende ser un hito, por lo que se dispuso de manera alargada y continua".

El público al cual apunta está constituido por hombres de negocios de grandes empresas. El barrio El Golf, donde se emplazará, ofrece condiciones muy adecuadas para este tipo de huéspedes, pues está cerca de restoranes en la calle El Bosque, tiendas en Isidora Goyenechea y a una distancia prudente de oficinas de importantes empresas. Asimismo, tiene excelentes conexiones con el resto de la ciudad.

La discreción que impone un hotel de este tipo llevó a los arquitectos a plantear la entrada por la calle El Alcalde, y situar hacia Apoquindo el bar, el que contará con entrada independiente. Asimismo, se realizarán trabajos para contribuir al espacio público del sector:

"Se hará un tratamiento a la vereda de la calle El Alcalde, para dejarla en un solo nivel, como un gran bulevar", comenta el arquitecto.

En relación a los otros hoteles de la cadena, cuentan que tuvieron que ceñirse al "libro azul" del Ritz Carlton, una suerte de Biblia que no impone, pero define ciertos estándares mínimos en cuanto a la decoración y a la distribución de ciertos espacios interiores, así como a detalles, tales como las necesidades eléctricas o la presencia de aire acondicionado. Los arquitectos debieron realizar varios viajes, principalemente a Estados Unidos para empaparse del espíritu Ritz, que se resume en la máxima "somos señoras y caballeros atendiendo a señoras y caballeros".

El hotel contará con quince pisos. Los tres primeros niveles son más públicos y albergan el lobby, el restorán ­de 350 m2 para 120 personas­ y un bistró. Ahí también está el bar, que tiene capacidad para 45 personas. Asimismo, se disponen salas de conferencia, que totalizan 730 m2. Los recintos de reuniones, más pequeños, completan 230 m2.

Hay cuatro tipo de habitaciones, a las que en su totalidad se les destinó 9.300 m2. La mayor cantidad de ellas tiene 40 m2. Luego hay junior suites, con dos ambientes. En el piso 14 y hacia el oriente están las suites tradicionales, que cuentan con salita y dormitorio. En el mismo nivel se ubica la suite presidencial, con un hall, living, comedor, una pequeña cocina, dormitorio, baño con jacuzzi y sauna. Además, contempla una segunda habitación.

En el último piso, que cuenta con una bóveda de cristal, se distribuyen la piscina, el spa y el gimnasio.

Además, el edificio tendrá cuatro niveles subterráneos, con capacidad para 168 automóviles.

La decoración de los ambientes interiores, que va coordinada con los trabajos arquitectónicos, está a cargo de Max Cummins y Sergio Echeverría, a partir de la concepción que hizo la decoradora estadounidense Lynn Wilson.

Todo un proyecto que habla de la posición de Santiago como una ciudad que inspira confianza a los inversionistas, y que será un punto focal del refinamiento capitalino. VD

Arquitectos: Alemparte Barreda y Asociados (Sergio Alemparte, Ernesto Barreda, Manuel Wedeles, Yves Besançon)

Arquitecto jefe de proyecto: René Pizarro

Superficie terreno: 2.600 m2

Superficie construida: 28.000 m2

Materiales: Ladrillo, mármol, texturas orgánicas.


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Para otorgarle mayor discreción, la entrada será por calle El Alcalde.
Para otorgarle mayor discreción, la entrada será por calle El Alcalde.
Foto:Alemparte Barreda y Asociados


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