ARTES Y LETRAS

Domingo 22 de Septiembre de 2002

Plan Valparaíso en Acción:
Golpe de timón

Puede tomarse por donde se quiera. Está la apuesta para declarar Valparaíso como Patrimonio de la Humanidad. Pero está también el deseo de la autoridad de renovar el viejo puerto para el Bicentenario. Para eso ha estado trabajando silenciosamente. La apertura del borde costero, la restauración de espacios públicos y la pronta inauguración de un circuito por los cerros son algunos de los proyectos en marcha.
CECILIA VALDÉS URRUTIA

Como una gran cubierta de transatlántico, que parece elevarse lentamente, bajo unas grúas ahora detenidas, aparece el flamante y restaurado Muelle Barón, en lo que constituye la primera etapa de la apertura del borde costero de Valparaíso.

Este muelle reciclado, muy bien resuelto, con su suelo cubierto por una plataforma de madera de pino especialmente tratada, junto a la construcción de un centro de eventos transparente, bajo la plataforma, y un paseo peatonal que conduce a ésta, marcan la apertura del borde. El que abarca desde la calle Edwards hasta el sector Yolanda Barón. La idea es dejar remodelado después, al menos, parte del borde costero con tablado de madera, algo así como eran, por ejemplo, esas imágenes de 1879, con paseantes que rondaban el lugar. Pero eso no es todo. Se estipula recuperar y renovar las bodegas y sitios aledaños, según cuenta el arquitecto Sebastián Irarrázaval.

Todo lo anterior y mucho más forma parte del Plan Valparaíso, puesto en marcha por el Gobierno. "Sucede que como la historia de Valparaíso ha sido también una crónica de frustraciones - señala el economista del Plan, Iván Valenzuela- , aquí la noticia no es una comisión ni que se ha realizado un estudio sobre Valparaíso, sino el hecho de que los proyectos se hagan". Este es un plan silencioso que nace para recuperar económicamente la ciudad y que parte reconociendo que el gran activo de Valparaíso es su singularidad - puntualiza Irarrázaval- . Es decir, su patrimonio, su arquitectura, su borde costero, su cultura, lo que se relaciona con la obtención de la declaración como patrimonio de la humanidad. Y tiene que ver, añade el economista, con el Bicentenario, con la recuperación de espacios públicos, por encargo del Presidente de la República.

En el estudio previo realizado se buscó entender la lógica de la dinámica de Valparaíso, de tal manera que los recursos públicos en conjunto con los privados puedan realmente revertir la situación de la ciudad, especifica el economista. "Porque su historia aparece asociada al puerto, pero nuestra hipótesis es que el puerto, siendo en extremo eficiente, cada vez es menos capaz de mover a Valparaíso, lo que significa que hay que agregarle nuevos motores. Al respecto, dijimos que esto es la cultura. Tenemos que sacarle a la ciudad todo el potencial propio cultural, patrimonial, turístico".

Borde costero y cárcel

Uno de los principales proyectos es la apertura del borde costero, que recorremos con el arquitecto, Sebastián Irarrázaval. Esta primera parte, el Muelle Barón, se abrió al público en mayo. Es una zona que permaneció durante mucho tiempo subutilizada y que ahora con la construcción del Camino de la Pólvora (y la instauración junto a éste de la "Zona logística") permite desalojar esta área de los contenedores, del transporte de carga y liberarla de las tareas de aduanaje. Hecho que podría tener increíbles repercusiones económicas, según afirman. "Por ejemplo, en Ciudad del Cabo (Sudáfrica), el llamado Waterfront, en el borde costero, mejoró notablemente la economía, las tasas de empleo".

El proyecto en Valparaíso contempla un mix de uso en el borde, que está siendo actualmente evaluado. La idea sería que se instalaran restaurantes, pubs, galerías de arte, que hubiera un gran acuario, etc. Los trabajos implican, asimismo, una recuperación de las bodegas más grandes del país, de 400 metros de largo y con un interior de gran atractivo, actualmente en desuso, ubicadas frente al Muelle Barón. Se instalarían allí equipamientos culturales, centros de eventos y quizá podría habilitarse una recepción de pasajeros de transatlánticos, cuenta Irarrázaval.

Un aspecto clave es la redefinición del trazado del ferrocarril, entre la Estación Barón y el puerto. En este tramo el tren deberá comportarse como un tranvía. Con tal fin se cambian la línea y los trenes, se botan y despejan las murallas y la velocidad de los nuevos trenes baja notablemente junto al borde costero, nos cuenta el arquitecto, mientras observamos, en el muelle Barón, el nuevo transporte en forma virtual.

Otra de las propuestas de mayor trascendencia es hacer una gran infraestructura cultural en la ex cárcel, ubicada en lo alto del cerro del mismo nombre. "Si bien no se ubica en la zona del casco histórico posee un valor patrimonial enorme, con unas dimensiones que no existen en los cerros, de 2,2 hectáreas y con un muro histórico perimetral de piedra, de un metro de ancho", destaca el arquitecto.

De hecho, en ese lugar que recorrimos (guiados por Raúl, un singular actor y aún reo que realiza también allí, con la debida autorización, escalofriantes performances nocturnas) se mantiene prácticamente intacto el edificio de la galería, con sus decenas de celdas, sus pasajes y hasta el riel por donde pasaba el carro. Está también el edificio del Polvorín, un antiguo fuerte hecho por los españoles, en el que se guardaba la pólvora y donde Raúl nos muestra unos sorprendentes túneles de escape que, según él llegarían hasta el mar... En el patio de la ex cárcel también se han presentado obras como la exitosa "Alice underground", de la carpa circo de Mauricio Celedón. Este gran proyecto de restauración, en el que se está trabajando, dinamizaría profundamente todo el entorno, precisa Irarrázaval.

En el casco histórico

Para la zona que postula a la categoría de patrimonio de la humanidad de la Unesco, lo que se define como el casco histórico, uno de los proyectos (liderado por el Minvu) es la recuperación del barrio puerto, lo que tiene que ver con la restauración de pasajes y fachadas. Esto corresponde a la zona del plano (denominado como "plan") que se postula, el antiguo barrio Chino, que abarca desde la plaza Echaurren hasta la plaza Sotomayor. Trabajos que ya han traído el aumento de la demanda por patentes comerciales.

Otro aspecto es la recuperación de espacios públicos que se encarna en lo que se llama el "Mercado de cielo abierto". Esta es una zona muy tradicional de Valparaíso que corresponde al lugar donde está el antiguo mercado, al lado de la iglesia La Matriz y la plaza Echaurren, y cuenta con un comercio muy particular. "Es un edificio muy bonito, que ocupa toda una manzana y está muy deteriorado. Se recuperó la fachada y se están definiendo los usos. El proyecto contempla también repavimentar pasajes, generar ciertas zonas peatonales, mejorar vitrinas y otros trabajos", detalla Sebastián Irarrázaval.

Existe, asimismo, un subsidio patrimonial para las viviendas, que llega hasta las 250 UF, dado por el Minvu. La reglamentación estipula, eso sí, que se debe cumplir con ciertas normas de conservación, que a juicio de Irarrázaval son demasiado restrictivas en el sentido de que dificultan las intervenciones para que ese lugar se ocupe. El problema es que en la normativa entran todos los edificios de la zona y hay algunos que vale la pena conservar sin modificaciones, pero otros no.

El "Plan Valparaíso" incluye también un mejoramiento en sectores menores, como iluminación en pasajes, limpieza en quebradas, etc. Y, por cierto, un lugar protagónico lo ocupa la necesaria recuperación de los ascensores, columna vertebral del patrimonio. La idea sería, además, que cada uno se transforme en un eje de servicios y que a la salida de ellos haya un café y tiendas. En esto está trabajando la Fundación Valparaíso (ver recuadro) y otros.

Ciudad universitaria

El "Carnaval de la cultura" constituye una iniciativa inspirada en lo que sucede en muchas ciudades del mundo. "Tomando en cuenta que la gran fiesta es el Año Nuevo en Valparaíso, pero que deja muy poco retorno económico - explica Valenzuela- , la idea fue alargar ese período entre Pascua y Año Nuevo. El año pasado el carnaval se hizo con mucho éxito, con Barcelona, ya que siempre hay una ciudad invitada. El 2003 le toca a Guanajuato y después a Bahía, de Brasil".

Las universidades representan, por su parte, otro gran polo de desarrollo, de acuerdo al estudio realizado por un equipo multidisciplinario integrado por arquitectos, sociólogos, antropólogos y economistas. "Al parecer no hay ninguna ciudad en Chile que mueva tanto dinero, en este ámbito, como Valparaíso. De ahí que se plantee como una ciudad universitaria, lo que significa una cooperación entre las universidades para ofrecer productos y servicios de mejor calidad, y transformarse también en un centro de posgrado. En estos momentos están presentando proyectos en común al Conycit", destaca Valenzuela.

En el tema servicios, agrega, el Estado está invirtiendo fondos muy importantes para el acceso sur, el Camino La Pólvora, sin el cual no se puede hacer nada. "Pero el supuesto es que sobre esta plataforma sea el sector privado quien debe invertir", destaca el economista. Y añade que "Valparaíso es, por lo demás, la única ciudad en Chile que tiene un respaldo político de esta envergadura detrás". De hecho, mañana lunes el Presidente de la República, Ricardo Lagos, estaría anunciando parte de este proyecto dentro de los planes para el bicentenario de la independencia en la zona central.

TODD TEMKIN

Fundación que sorprende

Este poeta norteamericano estudiaba en la Universidad Adolfo Ibáñez cuando ya habló de su sueño y proyecto. Hoy, el campus de la Fundación Valparaíso, que creó Todd Temkin, en agosto de 1998, resalta con su reciclaje en madera multicolor en pleno Cerro Bellavista. La eficiente Fundación, incluso reconocida internacionalmente, ya ha realizado 20 proyectos concretos. "Hemos concursado para recursos en el extranjero, pero también hemos conseguido recursos estatales y de empresarios privados nacionales. Lo más emocionante para muchos ahora es la consultoría que ganamos para el plan maestro del borde costero, que estamos trabajando con Sebastián Irarrázaval".

Uno de los proyectos más llamativos ha sido "Un ascensor, un barrio", que contempló la recuperación de 23 viviendas en el cerro Bellavista. Obra en la que participaron 23 familias y 88 estudiantes de la Escuela de diseño de la Universidad de Valparaíso; trabajo del que se hizo un documental para la televisión extranjera. También vinieron 30 estudiantes de la Universidad de Carolina del Sur a hacer un voluntariado.

"Uno de los proyectos que estamos haciendo - cuenta Todd- , junto con el plan maestro y otras fundaciones es crear un sendero patrimonial, partiendo con dos etapas que se inauguran a fines de año y que abarca el cerro Santo Domingo y el cerro Concepción y Alegre, que corresponde al área de postulación. Pero el concepto de la ruta patrimonial es de unos 30 kilómetros en 15 etapas, que zigzaguea por los cerros, por el plan y el borde costero; algo como el Camino de las Gaviotas de San Francisco. Es un circuito riguroso, de difícil paseo (dirigido a un perfil del mochilero europeo), que lleva a lugares que muchas veces ni los mismos porteños acceden, junto a sitios como el Paseo Gervasoni".

DE EUROPA Y CHILE

Expertos en centros históricos

Por primera vez se reunieron arquitectos profesores de tres universidades de Valparaíso (la Católica, la Santa María y la U. de Valparaíso), junto a arquitectos de Italia, Austria y Checoslovaquia para tratar el tema "Valparaíso: patrimonio Unesco".

Los autores de ese seminario internacional fueron los arquitectos Bruno Barla, profesor titular de la UCV, y el italiano Antonio Angelillo, arquitecto profesor del Politécnico de Milán. Un seminario que dio, a su vez, origen a un libro, editado por dichas universidades y financiado por la Asociación de Ligures en el mundo, que fue presentado en la "Villa Toscana" del Cerro Alegre.

Entre los aportes de esta novedosa obra se encuentra la realizada por los académicos italianos, lo que no se contrapone con el Plan Valparaíso. La idea es que los arquitectos hablen del Gran Valparaíso, que abarca desde Playa Ancha hasta Con Con, explica Barla. La ciudad no tiene sentido si no se considera el mar y la orilla; mientras lo que es estrictamente patrimonio corresponde sólo a una pequeña parte que incluye el Cerro Alegre y La Matriz. Los italianos argumentaron, entonces, que la zona patrimonial tiene que considerar el total de Valparaíso con su mar y la bahía, desde Playa ancha hasta Barón. Porque si a Valparaíso se le da el título de patrimonio de la Unesco es debido a que es una ciudad única, y lo propio de ella es esta conjugación entre la geografía y la distribución de las casas sobre ella (con el patrimonio que constituye la vida en todo ese entorno).

"En Valparaíso uno está siempre mirando, como en un teatro. Es un mirador en sí mismo. Nace de una libertad, sin trazado, y con su desorden es capaz de enseñar a los arquitectos, aspecto muy admirado en la actualidad", explica Barla.

Pequeñas intervenciones contemporáneas en distintos espacios se sugieren en el libro, junto a lineamientos concretos de cómo afrontar, por ejemplo, el problema de los ascensores: proponen un sistema de funicular que continúe el circuito, hoy no cubierto hacia arriba.

Los distintos talleres, realizados en el seminario, arrojaron también propuestas sobre recuperación de las quebradas, transformación del borde, revalorización de las tramas fragmentadas, la nueva estructura policéntrica de los cerros, un recorrido turístico y el desarrollo sustentable.

Un aspecto de singular interés fue el que propone el arquitecto Barla en cuanto a valorar el patrimonio que se encuentra bajo tierra y bajo el mar. "Porque, por ejemplo, cuando se construye en Reñaca se encuentran restos de la cultura Aconcagua. En la Plaza Sotomayor dejaron una parte vidriada donde se ve el antiguo muelle. Debajo del mar tienen también que haber muchos bergantines hundidos, barcos".

Pero lo interesante de este seminario y libro, concluye el arquitecto, es que permite también tener un interlocutor, como son estos arquitectos europeos, especialistas en intervenciones contemporáneas en cascos históricos. "Ellos, en centros históricos de piedra; nosotros en madera".



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El Plan de Valparaíso contempla restaurar el edificio de las galerías de la ex cárcel, junto al histórico fuerte del Polvorín.
El Plan de Valparaíso contempla restaurar el edificio de las galerías de la ex cárcel, junto al histórico fuerte del Polvorín.


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