VIVIENDA Y DECORACIÓN

Sábado 8 de Septiembre de 2012

 
Santiago desde lo alto

En la capital, lamentablemente, hay pocos edificios que aprovechen sus terrazas como espacio habitable.  
TEXTO, PABLO ANDULCE TRONCOSO | PRODUCCIÓN, VALÉRIE REYNES  WOW!

El arquitecto y decorador chileno Sergio Echeverría trabajó con el afamado Tony Chi para dar a cada una de las plantas del Hotel W un carácter único. Por los revestimientos del piso y el mobiliario en torno a la piscina, todo en tonos oscuros, pareciera que en la terraza del piso 21 quisieron ceder todo el protagonismo al cielo al que se abre y la ciudad que se extiende por todo el rededor, en pleno barrio Isidora Goyenechea y El Golf. 

Medio piso más arriba, al interior de una estructura de hormigón y metal, con ventanales de piso a cielo, en el bar RED2one dominan el blanco en todos los muebles y por supuesto el rojo en las luminarias. Cuando se inauguró el hotel, en 2009, se pensaba abrir esta área sólo en verano y primavera. Pronto se dieron cuenta de que, con tal de disfrutar de la vista y de la carta, al público no le importaba el clima y ahora funciona todo el año.EN EL TOP 14

El arquitecto del hotel Noi, Jorge Figueroa, dijo en su momento: "Es un cierto homenaje a Smith Solar, el gran arquitecto del antiguo Hotel Carrera, en el centro de Santiago. La vista desde este piso 9, sobre todo el barrio, estoy seguro se transformará en un centro social de gran impacto". Y no se equivocó: en julio pasado, la revista de viajes Condé Nast Traveller publicó un especial, "Bares en altura con las mejores vistas", e incluyó en la exclusiva lista de 14 terrazas a nivel mundial la del Tramonto, en el último piso del Noi, en Nueva Costanera, la única de Sudamérica. La ambientación moderna, simple y cómoda -de Santiago Valdés, Macarena Parot y Marcela Rodríguez- contribuye al relajo y a la sensación de cobijo, gracias también a fogones en obra. El brunch de los domingos también está abierto al público.

PASADO Y PRESENTE

Curiosamente, desde que se creó en 1871, la Cancillería nunca había tenido un edifico propio. Recién en octubre de 2005, durante el gobierno de Ricardo Lagos, consiguió tener la anhelada sede definitiva. Por su proximidad con La Moneda y otras carteras, también por la nobleza de su diseño e infraestructura, se decidió que la mejor opción era ocupar el ex Hotel Carrera. 

Diseñado por los reconocidos arquitectos Smith Solar y Smith Miller, este edificio se construyó entre los años 1937 y 1940, durante el gobierno de Arturo Alessandri, y fue el símbolo del lujo santiaguino por varias décadas. Ni el Copper Room ni el Primado, ni el Jardín secreto -los tres elegantes restoranes del hotel- funcionan hoy. Sin embargo, en el piso 17 las aguas de la piscina se mantienen cristalinas. En ese espacio, de acceso restringido, se realizan eventos y se recibe a las visitas importantes. EN PLENO SANHATTAN

Las oficinas Flaño, Núñez y Tuca Arquitectos; ADN Arquitectura Diseño Nordenflycht; y Proyectos Corporativos Arquitectura, actual + arquitectos, trabajaron juntas en el proyecto y ganaron el concurso para diseñar el edificio corporativo de CCU. La construcción se llevó a cabo entre los años 2005 y 2006 en el último espacio libre que quedaba en los terrenos donde funcionó la planta productiva de Las Condes. El equipo de arquitectos enfrentó dificultades para aprovechar el nivel de calle por las construcciones vecinas, pero fue capaz de entregarle una plaza de acceso y un anfiteatro. En el último piso, el 27, contemplaron una terraza cubierta, pero con barandas de vidrio por las que entran abundantes el aire y el sol. Ahí es donde tienen lugar ahora los almuerzos de los grandes ejecutivos y donde también se recibe a visitas importantes.

OASIS URBANODesde el primer al penúltimo piso, el toque inglés victoriano se nota en todos los detalles del hotel Ritz Carlton de Santiago, el único de la cadena en Sudamérica. Pero en el último, el quince, donde se encuentra la piscina y el Boutique Spa, el ambiente es mucho más distendido, como lo requiere un espacio de relajación. Bajo arcos de madera y vidrio, que permiten apreciar los cambios de luz, la decoración consiste en palmeras, tumbonas y mesas bajas de ratán y muchas velas. Todo para crear el efecto de un "oasis de paz en medio de la ciudad". En el interior, huéspedes y visitantes pueden disfrutar veinticuatro tipos diferentes de tratamientos, salas de vapor y sauna. Desde el exterior se domina el barrio El Golf y los cerros cercanos. 

UNA PRADERA CASI SILVESTRE

Mathias Klotz diseñó el edificio, y encargó el paisajismo a Francisca Saelzer. Para la cubierta de la Biblioteca Nicanor Parra de la UDP -en el barrio universitario- ella propuso una pradera natural donde se mezclan cubresuelos florales y gramíneas. Estas especies, que requieren poco riego y mantención, aseguran una cobertura vegetal durante todo el año. El criterio que aplicó en este proyecto fue trabajar con la naturaleza. Y eso significa dar lugar a la evolución y el movimiento natural, podar sólo como medida de limpieza y dejar que algunas malezas crezcan libremente, tal como ocurre en nuestros cerros.

Los estudiantes de la universidad pueden subir al piso seis cuando quieran. Y para estudiar, relajarse e incluso dormir, quieren frecuentemente. También se usa para eventos. 


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Foto:JOSÉ LUIS RISSETTI


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