DEPORTES

Miércoles 2 de Junio de 2004

Día de grandes


Juan Aguad Kunkar

El lunes fue día festivo aquí en Estados Unidos. El Memorial Day, consagrado a recordar a los caídos en las guerras. Todo el país dedicado a ello, pero también preocupado de lo que pasaba en Los Ángeles, donde los Lakers y Minnesota definían su paso a la final de la NBA. Como se sabe, ganaron sufriendo los locales por 96-90 y disputarán por quinta vez consecutiva un título de la liga.

El partido se jugó a las 18 horas para permitir su transmisión a todo el país y no tener problemas con las diferencias horarias. Veinte mil personas repletaron el hermoso Staples Center, entre ellas, como es habitual, astros del cine, el deporte y la política. Jack Nicholson, con sus negras gafas (estilo CQC), en primera fila, casi en la cancha, junto a la banca de las visitas. Cerca de él, Denzel Washington, Tom Hanks, Andy García.

En un set especial, cerca de un tablero, comentando para la televisión, Magic Johnson, Charles Barkley y Kenny Smith. Las estadísticas instantáneas en el dado aéreo electrónico. Sobra la información. El griterío ensordecedor, con miles de globos, cintillos y letreros del equipo local. Nunca en nuestra casa decía uno de ellos, para recordar que los laguneros estaban invictos en los playoffs. Música guerrera para estimular al equipo.

En ese escenario, Kevin Garnett ratificó su elección como el MVP de la temporada. Él y Latrell Sprewell sostuvieron la serie hasta seis partidos. Entre los dos hicieron más del 50 por ciento de los puntos de su equipo. De los 90 de esta derrota, enteraron 49 (27 Sprewell y 22 Garnett). Sprewell, aprendiz de astro, clavó imperturbablemente los once tiros libres que ejecutó. A Garnett le falta un poco más de pasión para estar en la galería de los famosos junto a Rusell, Chamberlain, Erving, Robertson, Jabbar, Magic, Byrd y Jordan.

En la banca de los triunfadores, otro grande, el técnico Phil Jackson, con nueve títulos de liga a cuestas, sacaba sorpresas, como Kareem Rush, un joven suplente que anotó seis triples en siete lanzamientos, levantando al equipo cuando O'Neal y Bryant decaían. Los grandes no bastan por si solos para ganar los partidos. Malone bajando rebotes, Payton asistiendo y el ruso Medvedenko apareciendo con tres vitamínicos dobles en los últimos minutos apuntalaron la faena de los astros. O'Neal incluso fue excluido por Jackson para evitar que Minnesota lo obligara a lanzar tiros libres, donde es un fracaso.

Mientras disfrutábamos del mejor básquetbol del mundo nos impusimos de la infausta muerte de una figura histórica del baloncesto chileno, la Gran Ismenia (Pauchard), que llenó los gimnasios nacionales y de América durante 20 años, en las décadas de los 50 y 60. Títulos sudamericanos, medallas panamericanas y elogios en mundiales la trasladan merecidamente al Olimpo de nuestro baloncesto, junto a otros recordados gigantes, como Eduardo Kapstein, los hermanos Ibaseta, Víctor Mahana, María Gallardo y Juan Guillermo Thompson.




Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales