VIDA CIENCIA TECNOLOGÍA

Domingo 2 de Julio de 2006

Cibercultura:
Encuentro informal con el gurú de los blogs

José Luis Orihuela, argentino y especialista de este oficio en España, pasó del silencio a un buen relato.
Alexis Ibarra O.

Los bloggers chilenos se reunieron con uno de sus gurús, José Luis Orihuela. Los convocaron siete blogueros que dejaron miguitas de pan en los blogs más populares.

Al encuentro lo llamaron "Beers and Blogs" -el nombre no es original, en muchos países los blogueros se reúnen bajo la excusa de la cerveza-, y fue una experiencia algo rara.

Orihuela es argentino, pero no habla con el ostentoso acento del porteño. No dice "chumper", dice "yamper". Eso lo convierte en un ser más normal, que habla despacito.

José Luis Orihuela (www. ecuaderno.com) lanzó la semana pasada en España el libro "La revolución de los blogs". Es académico de la Universidad de Navarra y ostenta más títulos que Michael Schumacher. Los 23 países en los que ha dictado clases lo convierten en todo un patiperro intelectual. Antes co-escribió el libro "Blogs" (http://librodeblogs. com), un minucioso estudio desde distintos ángulos sobre el fenómeno. Salió a principios de año, y en Chile se puede encontrar en La Feria del Libro.

Personal, intransferible

Silencioso, llegó al Fast Good, en pleno Sanhattan. Como no había anfitrión, nadie sentía la responsabilidad de atenderlo.

Estaban inmersos en conversaciones. Tal como cruzan links en sus blogs. (El mandamiento de los blogueros debería ser: "enlácenme los unos y los otros, así como yo los he enlazado").

Orihuela dice que el "enlace" es una característica fundamental de los blogs. El enlace es reconocimiento, prestigio, reputación y respeto al trabajo ajeno. Además, genera eso que llaman "Google Juice", la habilidad de un sitio para aparecer primero en los ranking del buscador.

Los buenos blogueros abusan de herramientas como Technorati ( www.technorati.com) para ver quiénes los han citado. Viven por el reconocimiento.

Muchos se quejan de esa autorreferencia de los blogs, del autobombo. Pero Orihuela advierte que los medios tradicionales también abusan de ella. Es cosa de ver a los conductores de matinales leyendo el diario, y a éstos publicando lo que pasó en el programa farandulero de la noche. Lo malo en los blogs, dice Orihuela, es cuando esa autorreferencia se vuelve patológica.

Al grano

Yo esperaba que Orihuela se parara adelante, que hablara sobre su libro, que los blogueros escucharan silenciosos. Pero nada. El "gurú" pasaba de un grupo a otro saludando, metiéndose en conversaciones de temas variopintos. Es que los blogueros por esencia abogan por la desintermediación y apuestan al diálogo directo.

En su esqueleto, los blogs son medios electrónicos, de autopublicación y donde cada texto nuevo se ordena por una cronología inversa. Pero en su alma -dice Orihuela- son autogestionados, sin intermediación editorial y son personales. Aportan una voz individual con el mismo lenguaje con que la gente habla. Son por esencia amateurs; es decir, algo que la gente hace por placer, sin profesionalismos. Cita a Julio Alonso (www.mero deando.com) y su frase para el bronce: "los blogs son la venganza de los amateurs".

Por eso no cree que los medios de comunicación tradicionales blogueen. "Se han apropiado de la palabra, pero ésos no son blogs".

Declara que los medios han cambiado su actitud con los blogs. Primero, los ignoraron y muy pocos sabían de su existencia. Luego, los despreciaron como una actividad de adolescentes espinilludos, hasta que Katrina, el tsunami en Oriente, y los atentados en Londres los elevó. Los vieron con temor, porque tenían la capacidad de operar como un mecanismo de control. Ahora los canibalizan: dicen "si esto es lo que se lleva, yo también quiero hacerlo".

Orihuela cree que se apropiaron del nombre para hacer el "columnismo" de siempre. Rescata la experiencia de Clarín, de Argentina, que para hacer su blog contrató a un blogger, aún teniendo personas que pudieran escribir en él.

Casi en vivo

Los blogueros participaban pensando en sus lectores. No paraban de sacarse fotos con Orihuela. Un testimonio de que "yo de verdad estuve ahí". Muchos se apresuraron. Esa misma noche tenían una batería de imágenes puestas en Flickr (www.flickr. com) y escribieron sus comentarios a la velocidad del sonido. Lo hicieron María Pastora, Roberto Arancibia, La Libélula, El Chere, Hernán Precht, Fernando Meza, Gustavo Bunster, Rosario Lizana, y muchos de los 30 que asistieron.

El mismo Flickr donde subían sus fotos es parte del fenómeno global que Orihuela denomina "medios sociales", donde los blogs son sólo la cara más visible. Incluyen servicios que permiten que alguien publique sus videos ( www.youtube.com), sus fotos ( www.fotolog.com) o escriba en la web sin saber nada de programación.

Da el ejemplo del nuevo Papa: mientras los periodistas se preguntaban en CNN si el humo que salía en el Vaticano era blanco o negro, en la Wikipedia (http://es.wikipedia.com) ya habían vinculado "Cardenal Ratzinger" a "Benedicto XVI". ¿Quién se iba a imaginar que una enciclopedia se actualizaría así de rápido?

Los medios sociales rompieron las barreras de entrada para publicar. Si antes los periodistas decidíamos lo que merecía estar en el espacio público, ahora no somos guardianes de esa puerta.

"Lo bueno es que ahora todos pueden publicar. Lo malo es que ahora todos pueden publicar", dice Orihuela.

Alude a la "infopulución", la mayoría de los blogueros no discrimina a priori, no pone barreras de control a sus publicaciones. Éstas vienen después, y por eso es fácil hallar basura informacional.

Los blogueros no son músicos, la mayoría no crea piezas propias, más bien son como DJs: agarran un tema, lo remezclan, lo enaltecen o lo desechan.

Pero se juegan el pellejo en cada entrada, porque su mayor riqueza es su credibilidad.

Ya era tarde. Desesperado por no tener "noticia", raptamos al gurú y lo entrevistamos, y de a poco comenzaron a allegarse. A tomar notas, a grabar, a sacar fotos. Así son: ávidos de información. No son periodistas (aunque blogueros con el título de periodistas abundan), lo que hacen no es periodismo (Orihuela dice que periodismo sin periodistas es como medicina sin médicos), pero son voces vivas que hace unos años estaban silenciosas o contando historias en las veladas de los sábados. Hoy son mundiales y omnipresentes.


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Orihuela aboga por un
Orihuela aboga por un "periodismo líquido", sin patrones.
Foto:ALEX MORENO


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